Una alegría en tiempos del coronavirus: Premio de Poesía «Ángel Martínez Baigorri» 2019 por » La pared del caracol»

 

Portada la pared del caracol

Quién me iba a decir que en estos momentos fuese yo a recibir esta alegría, toda una ilusión que mi poemario «La pared del caracol» haya sido reconocido con este Premio. Agradecimiento y gratitud a los miembros del jurado y al Ayuntamiento de Lodosa.

Tengo que reconocer que el jurado ha encontrado las palabras exactas al describir mi estilo:

«Por unanimidad decidieron conceder el premio al poemario titulado “La pared del caracol – Sisifina”. Abierta la plica, la autora resultó ser  Ana Isabel Alvea Sánchez, de Castilleja de la Cuesta, en la provincia de Sevilla.

En consideración del jurado, en el poemario se descubre emoción, sinceridad, transparencia, esencias líricas… La palabra es la justa, mínima, sin barroquismos ni retórica hueca….., plasticidad. Destacaron la expresión mínima del  verso y su potencial testimonial. »

Cuídense y encuentren refugio en la Literatura, la Poesía y el Arte, son buenos cobijos.

XXXVI CERTAMEN POÉTICO “ANGEL MARTÍNEZ BAIGORRI” // fallo del jurado

Reseña de «Hojas de ginkgo» de Julia Bellido

Como viene siendo habitual, la revista literaria Culturamas ha acogido mi reseña del poemario «Hojas de Ginkgo» de Julia Bellido, publicado en la colección «Poesía Al Albur» de la editorial Cyprress. Mi agradecimiento al poeta, crítico literario y profesor Jesús Cárdenas Sánchez por su edición y a la revista por esta hospitalidad.

Poemas de Eugénio de Andrade

El miércoles 12 de enero a las 19 horas en Casa del Libro, C/ Velázquez n.8, Sevilla, retomamos el Taller de poetas con la poesía de Eugénio de Andrade, os dejo algunos de sus poemas traducidos por Ángel Campos Pámpano, de la antología Todo el oro del día:

CASI NADA

El amor

es un ave temblando

en las manos de un niño.

Se sirve de palabras

porque ignora

que las mañanas más limpias

no tienen voz.

               Primeros poemas (1941-1944)

A UN CEREZO EN FLOR

Despertar, ser en la mañana de abril

la blancura de este cerezo;

arder de las hojas a la raíz,

florecer de esta manera o dar versos.

Abrir los brazos, acoger en las ramas

al viento, a la luz, a lo que sea;

sentir el tiempo, fibra a fibra,

tejiendo el corazón de una cereza.

                           Las manos y los frutos (1948)

CONSEJO

Sé paciente: espera

que la palabra madure

y se desprenda como un fruto

al pasar el viento que la merezca.

Los amantes sin dinero (1950)

SERÁN PALABRAS

Diremos prado bosque

primavera,

todo cuanto digamos

sólo es para decir

que fuimos jóvenes.

Diremos madre amor

un barco,

y sólo diremos

que nada hay

para llevarse al corazón.

Diremos tierra mar

o madreselva,

pero sin música en la sangre

serán palabras sólo,

y sólo palabras, lo que diremos.

                       Mar de septiembre (1961)

DESPEDIDA

Coge

todo el oro del día

en el tallo más alto

de la melancolía.

                       Ostinato Rigore (1964)

PLAZA DE LA MALA STRANA

Amo a estas palomas, a estos niños.

La eternidad no puede ser sino así:

palomas y niños haciendo

de la luz incomparable de la mañana

el lugar inocente del poema.

                             Escritura de la tierra (1974)

EL MURO ES blanco

y bruscamente

sobre el blanco del muro cae la noche.

Hay un caballo próximo al silencio,

una piedra fría sobre la boca,

piedra ciega de sueño.

Te amaría si vinieses ahora

o inclinases

tu rostro sobre el mío tan puro

y tan perdido,

oh vida.

                 

Materia solar (1980)

ME ASOMBRA QUE ESTOS OJOS aun duren todavía,

que sus piedras mojadas

se hayan demorado tanto en reflejar

un cielo extenuado

en lugar de aprender con la lluvia

a morder el suelo.

                                       El peso de la sombra (1982)

HAZ UNA LLAVE, aunque sea pequeña,

entra en la casa.

Consiente en la dulzura, ten piedad

de la materia de los sueños y de las aves.

Invoca el fuego, la claridad, la música

de los flancos.

No digas piedra, di ventana.

No seas como la sombra.

Di hombre, di niño, di estrella.

Repite las sílabas

donde la luz es feliz y se demora.

Vuelve a decir: hombremujerniño.

Donde la belleza es más nueva.

                                            Blanco en lo blanco (1984)

SUR

Era verano, había el muro.

En la plaza, la única evidencia

eran las palomas, el ardor

de la cal. De pronto

el silencio sacudió sus crines,

corrió hacia el mar.

Pensé: deberíamos morir así.

Así: arder en el aire.

                        El otro nombre de la tierra (1988)

EL ARTE DE LOS VERSOS

Toda ciencia está aquí,

en el modo que tiene esta mujer,

de los alrededores de Cantão,

o de los campos de Alpedrinha,

de regar cuatro o cinco bancales

de coles: mano certera

con el agua,

intimidad con la tierra

,empeño del corazón.

Así se hace el poema.

                  Cercano al decir (1992)

HAY DÍAS

Hay días en que creemos
que toda la basura del mundo nos cae
encima. Después
al asomarnos a la terraza vemos
a los niños que corren por el malecón
cantando.
No sé sus nombres. Uno
u otro se me parece.
Quiero decir: al niño que fui
cuando llegué a ser
luminosa presencia de la gracia
o de la alegría.
Una sonrisa se abre entonces
en un verano antiguo.
Y dura, dura todavía.

                 Los lugares de la lumbre (1998)

Mi reseña del libro de aforismos «Y de pronto, amanece» de Félix Trull

Mi agradecimiento a la revista Aforist@s por publicar mi reseña del último libro de aforismos de Félix Trull, «Y de pronto, amanece», publicado por Apeadero de Aforistas. Espero que os guste:

http://www.aforistas.net/2021/12/la-luz-en-un-bosque-fugaz.html?m=1&fbclid=IwAR2ZINaKvmEtWR5xWaBsGRFNyO3dYzd7L6VvhNAeQtz3lp8BZE6kggHbrpc

Entrega del Premio del XXXVI Certamen Poético «Ángel Martínez Baigorri»

El pasado sábado 18 de diciembre a las 17.30 horas, en Lodosa ( Navarra), fue la entrega de premio del Certamen de 2019 concedido a mi poemario «La pared del caracol», pero también la del 2020, otorgado a Ixa Blanco por su libro «Sábanas blancas». Fue un acto hermoso y emotivo, embellecido por el coro Lodosa a capela. Acto presidido por la alcaldesa, Lourdes San Miguel, y con la presencia de los miembros del Jurado: Marina Aoiz Monreal y Consuelo Allué Villanueva; también acompañó María Jesús Martínez, sobrina del poeta jesuita lodosano. Muy agradecida a todos los que hicieron posible que se llevara a cabo el acto y regalarme ese lindo día. Una buena manera de terminar el año.

María Jesús Martínez, Marina Aoiz, alcaldesa, Consuelo Allué Villanueva, Aixa Blanco, Ana Isabel Alvea Sánchez
Ángel Martínez Baigorri en la pantalla del fondo
María Jesús Martínez, Consuelo Allué Villanueva, Marina Aoiz, Aixa Blanco y Ana Isabel Alvea Sánchez

Charles Simic

Charles Simic ( Belgrado, 1938) es un autor que crea adicción, no puedes dejar de leerlo o releerlo, siempre te sorprende y nunca deja de susurrarte lo que dice la hierba, el tenedor, la sandía, la calle, los vagabundos, el poder político, los vecinos, los insectos… en cualquier esquina, rincón o situación se puede topar con la poesía, la calle aclamando nuestra existencia. Él en su cama, por la noche, asociando imágenes que perfilen sus cuestiones y pensamientos, reflexiones , vivencias y lecturas.

Este miércoles 15 de diciembre a las 19.00 horas en el Taller de poetas hablaremos de este autor y de su poesía. Casa del Libro, C/Velázquez nº8. La clase puede ser presencial y por Meet.

ANOCHECIDA

El caracol rezuma quietud.

La maleza está bendecida.

Al término de un largo día

el hombre encuentra gozo, el agua paz.

Que todo sea simple. Que todo siga quieto

sin una dirección final.

Aquello que te trae al mundo

te echa a la muerte,

es una sola y única cosa;

la alargada sombra puntiaguda

es su iglesia.

De noche, hay quienes comprenden

lo que dice la hierba.

La hierba sabe una palabra o dos.

No es mucho. Las repite

una y otra vez, pero en voz muy baja…

Traducción de Jordi Doce en la antología Desmontando el silencio, Ayuntamiento de Lucena

MIEDO

El miedo pasa de hombre a hombre,

de forma desconocida,

como una hoja pasa su escalofrío

a otra hoja.

De repente, todo el árbol está temblando,

y no hay señal alguna del viento.

Traducción de Jordi Doce en la antología Desmontando el silencio, Ayuntamiento de Lucena

TENEDOR

Esta extraña cosa debe haber reptado

desde el infierno.

Se parece a la pata del pájaro

que el caníbal lleva atada al cuello.

Cuando lo sostienes con la mano,

cuando con él apuñalas un trozo de carne,

puedes imaginar el resto del pájaro:

su cabeza, como uno de tus puños,

es grande, calva, sin pico y ciega.

Traducción de Nieves García Prados, Poesía (1962-2020), Valparaíso Ediciones

PIEDRA

Meterme dentro de una piedra
puede que sea mi camino.
Dejar que alguien se convierta en paloma
o rechinar con el diente de un tigre.
Yo seré feliz  siendo una piedra.

Desde afuera, la piedra es un acertijo:
nadie sabe cómo resolverlo.
Por dentro, sin embargo, se estará fresco y en calma

pese a que una vaca la pisotee con todo su peso,
pese a que un niño la arroje al río;
la piedra se hunde, lentamente, sin perturbarse,
hasta el fondo del río
donde los peces vienen a darle un golpecito
y escuchar.

He visto salir chispas
cuando dos piedras se frotan,
así que después de todo no es tan oscura por dentro;
Tal vez haya una luna brillando
desde algún lugar, como detrás de una colina ,
con la luz suficiente para distinguir
los escritos extraños o el mapa de las estrellas
en los muros interiores.

                                                       Primeros poemas

DICIEMBRE

Nieva

y los vagabundos van

         todavía

cargando con sus pancarta,

una proclama

el fin del mundo

        la otra

los precios de una barbería local.

                                        Blues interminable

GUERRA

El dedo tembloroso de una mujer

recorre la lista de víctimas

la noche de la primera nevada.

La casa es fría y la lista es larga.

Todos nuestros nombres están incluidos.

LA SILLA

Esta silla fue una vez estudiante de Euclides.

Su libro de postulados descansa en el asiento.

Las ventanas de la escuela estaban abiertas,

así que el viento hizo que las páginas pasaran

susurrando las gloriosas evidencias.

El sol se puso sobre los dorados tejados.

las sombras se alargaban por doquier,

pero Euclides permanecía en silencio sobre todo aquello.

Hotel insomnio

MOTEL PARAÍSO

Había millones de muertos; todos eran inocentes.

Me quedé en mi habitación. El presidente

hablaba de la guerra como una mágica poción de amor.

Mis ojos se abrieron con asombro.

En el espejo mi rostro parecía

un sello de correos ya usado.

 Yo vivía bien, pero la vida era espantosa.

Había muchos soldados aquel día,

miles de refugiados atestaban los caminos.

Naturalmente, todos desaparecieron

en un abrir y cerrar de ojos.

La historia lamía las comisuras de su boca sangrienta.

En el canal de pago, un hombre y una mujer

se comían a besos y se arrancaban la ropa,

mientras yo los miraba

con la televisión en silencio y el cuarto a oscuras

salvo por la pantalla en la que el color

 se volvía demasiado rojo, demasiado rosado.

Una boda en el infierno

MIL NOVECIENTOS TREINTA Y OCHO

Fue el año en que los Nazis invadieron Viena,
Superman debutó en Action Comics.
Stalin mataba a sus camaradas revolucionarios,
abrieron la primera Dairy Queen en Kanakee, III,
mientras en la cuna yo me orinaba en los pañales.

“Seguro que fuiste un precioso bebé”, cantaba Bing Crosby.
Un piloto a quien los periódicos llamaron

           “El despistado Corrigan”
despegó de Nueva York hacia California
y aterrizó en Irlanda, mientras yo veía a mi madre
Sacarse el pecho de su bata azul y acercarse a mí.

En septiembre hubo un huracán que hizo que un teatro
En Westhampton Beach acabara en el mar.
La gente temía que fuera el fin del mundo.
Un pez que se creía extinguido desde hace

     más de setenta millones de años
apareció en una red en la costa de Sudáfrica.

Yo estaba tumbado en mi cuna mientras los días

eran cada vez más cortos y fríos,
y la primera gran nevada cayó de noche
silenciando las cosas en mi habitación.
Creo que entonces me oí llorar por mucho, mucho tiempo.

                                       De El señor de las máscaras

      Traducción Nieves García Prados, los poemas proceden de la antología Poesía( 1962-2020), Valparaíso

 
 
 En este vídeo podéis escucharlo y conocer una breve semblanza, lo traduce Nieves García Prados. Es una presentación de la antología Poesía (1962-2020)                                    

Imparte la clase ANA ISABEL ALVEA SÁNCHEZ . Licenciada en Derecho y posteriormente en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad de Granada (2008), Diplomada en Estudios Avanzados (DEA), Postgrado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la misma Universidad (2011).  Formó parte del consejo editorial de la revista literaria y artística www.Ensentidofigurado.com durante varios años. Es crítica literaria, profesora de talleres de poesía y creación literaria y coordinadora de tertulias y encuentros literarios desde 2009. Antóloga, junto a Jorge Díaz Martínez, de La vida por delante. Antología de jóvenes poetas andaluces (2012). Ha publicado los siguientes poemarios: Interiores (Ediciones en huida, 2010), Hallarme yo en el mundo (Ediciones en huida, 2013) Púrpura de Cristal (Torremozas, 2017). Premiado su poemario La pared del caracol en el XXXVI Certamen Poético Ángel Martínez Baigorri, publicado en 2020 por el Ayuntamiento de Lodosa.

Mi reseña del poemario «Una habitación propia» de María Álvarez Rosario

La revista Culturamas se está convirtiendo en un hogar y agradezco este cálido recibimiento a mi reseña del libro «Una habitación propia», con el que María Álvarez Rosario obtuvo el XX Premio Internacional de Poesía Ciudad de Ronda. Por supuesto, y como siempre, mi gratitud al poeta, crítico literario y profesor Jesús Cárdenas Sánchez por la edición de la reseña. Pueden leerla en este enlace:

Mi reseña del poemario «Digno del barro» de Jesús Cotta

Mi agradecimiento a la revista virtual Rótula y a su editor, José Luis Trullo, por acoger en su espacio mi reseña del poemario de Jesús Cotta, «Digno del barro». Espero que os guste.

https://www.revistarotula.es/2021/11/el-canto-de-la-celebracion.html

Taller de poetas: 1 de diciembre, Jorge Díaz Martínez. Poesía española contemporánea. La poesía de Carlos Pardo.

El miércoles 1 de diciembre a las 19.00 horas en el Taller de poetas, Jorge Díaz Martínez tratará sobre poesía de Carlos Pardo . La clase se impartirá a través de Meet. Interesados contactad en : aalveasanchez@gmail.com

Jorge Díaz Martínez, Doctor en Teoría de la Literatura y del Arte y Literatura Comparada por la Universidad de Granada, ha sido lector de español en universidades de Asia, África y Europa. Actualmente, es profesor de enseñanza secundaria en Andalucía. Ha publicado los libros: Escribiendo mandalas (Ediciones En Huida, 2021), Transbordo. Poemas del metro de Barcelona (La Garúa, 2012), Almizcle y tabaco (Premio Arcipreste de Hita, Pre-Textos, 2005) y La piel de la memoria (Premio Vicente Núñez, Visor, 2004). Como crítico, ha seleccionado y prologado la antología Voces del nuevo siglo. Poesía española contemporánea (2014), traducida y publicada en Armenia por Hakob Simonyan. Y también, junto a Ana Isabel Alvea Sánchez: La vida por delante. Antología de jóvenes poetas andaluces (Ediciones En Huida, 2012). 

blog: http://www.jorgediazmartinez.com/

De Carlos Pardos encontraréis datos de su bibliografía en este enlace : https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Pardo_(escritor)

Podéis leer algún poema de este autor en https://verseando.com/blog/carlos-pardo-presentacion-a-traves-de-sus-poemas/

Ciclo «El poeta y su voz» : Rosario Troncoso. «Nuestra orilla salvaje», 23 de noviembre.

El martes 23 de noviembre a las 19.00 horas podremos hablar con Rosario Troncoso de poesía y , en especial, de su poemario «Nuestra orilla salvaje». Un imprevisto imposibilita a la autora a venir a Sevilla y el encuentro será virtual a través de Meet, desde la librería Casa del Libro de Viapol, Avenida de Diego Martínez Barrio nº 4, Sevilla. Quienes estén interesados podrán contactad conmigo en este correo: aalveasanchez@gmail.com .

Mi compañera Ana Recio Mir, profesora de Lengua y Literatura, Doctora en Filología Hispánica, crítica literaria y poeta, ha realizado la semblanza de la autora y breve reseña del poemario que os dejo a continuación:

«La gaditana Rosario Troncoso es autora de más de una decena de libros y cultiva la poesía y el guión teatral. Es licenciada en Humanidades por la Universidad de Cádiz y máster en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Además es profesora de Lengua y Literatura españolas en secundaria y bachillerato.

En 2012 logró el accésit al XV Premio de Poesía del Ateneo de Sanlúcar de Barrameda por su obra Reconstrucción. Ha dirigido encuentros literarios en Andalucía y es integrante del Centro Andaluz de las Letras. Colabora en medios de comunicación como Onda Cero de Cádiz, y publica artículos literarios en La voz del sur, CaoCultura, y en Diario Bahía de Cádiz, donde han visto la luz sus colaboraciones sobre la enseñanza, la música y hasta sobre el alcalde de la ciudad. Dirige la revista El ático de los gatos, y El ático de los gatitos para niños.

Ha impartido talleres literarios en el Centro penitenciario Puerto III y este año ha sido invitada y ha participado en el Festival Internacional de Poesía de Granada. Es autora de una adaptación didáctica de La Celestina y ha impartido escritura creativa en el programa de Mentorías de la Universidad de Cádiz para alumnado de altas capacidades intelectuales.

La riqueza de sus intereses culturales se plasma en su revista El ático de los gatos o en las páginas de “Magia, brujería y esoterismo en la Historia” publicado por la Universidad de Cádiz.

Mujer trabajadora, antes de Nuestra orilla salvaje (2017) Rosario Troncoso ya había publicado siete poemarios entre los que destacan entre otros Huir de los domingos (2006), Delirios y mareas (2008), Juguetes de Dios (2010), y Eternidad provisional (2016). Ha colaborado también en numerosas revistas como La Gaya ciencia, Estación poesía, Crátera, Maremágnum o Dos orillas y es, además, editora en Takara editorial.

Sus últimos libros son Los ángeles fríos (2019) y En el corazón escamas (2020). Algunos de sus poemas han sido traducidos al hindí, inglés, alemán e italiano. Ha coordinado recientemente una antología de poesía femenina con Carmen Canet titulada Maternidades.

Nuestra orilla salvaje reúne un ramillete de 37 poemas que se organizan en dos secciones: “El abrazo de los extraños” y “El final de las hadas”. El título del volumen parece una declaración de intenciones, como si manifestara su deseo de mostrar al lector lo menos lógico y convencional del ser humano.

En los 26 textos de la primera parte se abordan temas como el paso del tiempo, la muerte, le lejanía, la búsqueda del equilibrio, la aceptación del camino del existir, el triunfo sobre la muerte, el goce del presente o el dolor, entre otros. El rótulo de la segunda parte “El final de las hadas” parece apuntar al fin de la infancia, esa época en que muchas cosas se sueñan o se idealizan. La naturaleza parece ser un refugio, casi un nido para la felicidad, por eso en su vuelo jubiloso las gaviotas “gritan mi nombre”.

En lo que respecta a la métrica, la autora escribe con total libertad, sin ajustarse a las estrofas clásicas, ni buscar premeditadamente la rima. Emplea el endecasílabo combinado con versos de arte menor, como el heptasílabo, en poemas, por lo general, más breves en la primera parte que en la segunda.

Su lengua es clara y cristalina, lo que facilita la comunión con el lector y la emplea de un modo original, sobre todo al usar recursos como la personificación:

Y el odio en las chinchetas

del tablón de noticias.

Es una grosería

Dejarse el cuerpo inútil con corbata.

Poeta de exquisita sensibilidad, su alma se conmueve ante las tragedias cotidianas, como la muerte de un vecino. el último poema del libro, de acendrado lirismo y de temática amorosa, pone la guinda a este excelente poemario»

Por mi parte, en mi lectura he encontrado en este poemario, intimista y confesional, la historia de un derrumbe, de un dificultoso período de crisis personal ; el final de una relación y el principio de una nueva vida. La ruptura y su doloroso duelo en un verso claro y tono contenido por el que nos lleva a sentir las cenizas de lo que ardió, el duro trecho que hay que recorrer, el bullir de todas las emociones que atraviesan por ella: “Inquietud. No toques nada por dentro./ Pues no hay control . Y todo arde» ; hasta llegar a una estoica aceptación y a la idea de que mejor ese paso que vivir enterrados en vida. Al final la aceptación la hace libre.

Se retrata a dos personas distanciadas, dos desconocidos que apenas se entienden, una casa invadida por la desgana, el sentimiento de vacío y de muerte, una muerte que se piensa necesaria para seguir viviendo. Será preciso buscar el equilibrio cuando uno tiene que enfrentarse a la soledad y al hueco que deja un nombre, reunir todas las fuerzas posibles; pero el sujeto poético , de fuerza, parece saber bastante.