EL TALLER DE LOS/LAS POETAS

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EL TALLER DE LOS/ LAS POETAS

 

PARA ESCRIBIR               PARA CONOCER                    RECURSOS LITERARIOS AUTORES                  CORRIENTES LITERARIAS

         HISTORIA DE LA LITERATURA

PARA DISFRUTAR

CÓMO SE ESCRIBE HOY                     PARA CREAR                                                  

PARA LEER                 PARA INSPIRARSE

Los cursos se dirigen a desarrollar y estimular la creatividad, la imaginación y la expresión escrita de un modo lúdico y divertido. Profundiza en los conocimientos de estilo, recursos literarios, autores, historia literaria. Método divertido y participativo, con dinámica de grupo y ejercicios semanales de escritura. Se ofrece el material del curso. Te puedes apuntar un mes, y si te gusta, continuar.

Clase los miércoles de 19 a 21 horas (salvo 17 de octubre y 21 de noviembre)

INICIO: MIÉRCOLES 10 DE OCTUBRE EN LA CASA DEL LIBRO DE SEVILLA, C/Velázquez n.8 .Interesados escribir al correo: amarandaalvea@yahoo.es o llamar al teléfono nº- 620 20 53 89.

Profesora: ANA ISABEL ALVEA SÁNCHEZ. Licenciada en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Facultad de Granada, Diplomada en Estudios Avanzados, cursos de postgrado de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Profesora de talleres de creación y poesía. Participa también en el Circuito Literario Andaluz. Como poeta ha publicado los poemarios:  Interiores (2010) , Hallarme yo en el mundo (2013) y Púrpura de cristal (2017).Co-antóloga de La vida por delante. Antología de jóvenes poetas andaluces (2012). Aparece en varias antologías y libros colectivos.

 

OCTUBRE / NOVIEMBRE/DICIEMBRE. ESCRIBIR EN VERSO. SUS ENTRESIJOS

I.- Miércoles 10 de octubre (19 a 21 h). Acercamiento a la poesía y su escritura. La vida detrás de las palabras. Uso del lenguaje. Figuras literarias.

II. Miércoles 17 de octubre (17.30 a 19.30 h). El fuego y su epifanía. Figuras literarias (II). Consejos de poetas para escribir: Los juegos tienen reglas.

III. Miércoles 24 de octubre (19 a 21 h) Figuras literarias (III) Procedimientos usados en la poesía: Narratividad y supresión de anécdota. A nosotros no nos rompen sino matándonos. Monólogo dramático. Culturalismo.

IV. Miércoles 31 de octubre (19 a 21h). El ritmo en el poema, Entre la danza y el galope. Poesía y canción , Aunque tú no lo sepas.. El uso de la publicidad en la poesía.

V. Miércoles 7 de noviembre (19 a 21h). El ritmo en el poema (II). La actualidad y los medios de comunicación en la poesía.

VI.Miércoles 14 de noviembre (19 a 21 h). El ritmo en el poema (III). Yo voy soñando caminos. Estrofas

VII. Miércoles 21 de noviembre (17.30 a 19h). Sonoridad, musicalidad y sentido. El ritmo en el verso libre: Si solamente me tocaras el corazón, /si solamente pusieras tu boca en mi corazón. Quién habla en el poema.

VIII. Miércoles 28 de noviembre (19 a 21h). El ritmo en el verso libre (II): ¡Ya viene el cortejo! La espada se anuncia con vivo reflejo. Estructuras del poema. Écfrasis. Intertextualidad.

IX. Miércoles 12 de diciembre (19 a 21h). El ritmo en el verso libre (III). Convencerme de que los ríos resbalan hacia un anhelo y viven. Correlato objetivo. Subgéneros líricos.

X. Miércoles 19 de diciembre (19 a 21 h). El movimiento de las vanguardias. Es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante: DADAÍSMO. Buscar agua en el inconsciente: SURREALISMO. Manifiestos, rasgos estilísticos, autores. Influencia posterior.

 

ENERO Y FEBRERO. POESÍA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA

I.- Miércoles 16 de enero (19 a 21h). AÑOS 70. Vanguardias y Experimentación. Kublai Khan ha muerto: LOS NOVÍSIMOS O POETAS METALINGÜÍSTICOS. Contexto, poética y autores.

II.-Miércoles 23 de enero (19 a 21h). AÑOS 80 Y 90. Lo público en lo privado: La otra sentimentalidad. Recuerda que tú existes tan solo en este libro: Poesía de la Experiencia. Poética y autores.

III.-Miércoles 30 de enero (19 a 21 h). AÑOS 80 Y 90 (III). Ahora no tienes, corazón, el vuelo. El poema como forma de aparición del Lenguaje: Poesía del Silencio.

   IV.-Miércoles 6 de febrero (19 a 21h). AÑOS 80 Y 90 (IV). También mueren caballos en combate: Poesía Neoépica. Así, en pretérito pluscuamperfecto y futuro absoluto. Poesía Vanguardista y Neosurrealista. La marcha de 150.000.000: Poesía comprometida o Social, Realismo Sucio. Poesía de la Diferencia y otras corrientes.

V.- Miércoles 13 de febrero (19 a 21h). Poesía Experimental y Visual. Poesía Concreta. Cambio de siglo o poetas del 2000: rasgos de estilo y autores.

 

13 de junio: Vicente Tortajada y su libro “Esplendor”

Esplendor

Culminamos este segundo ciclo de encuentros con  una interesante figura, como es la de Vicente Tortajada (1952-2003) ,  buen escritor y exquisito poeta, fue también  traductor y asesor literario de la editorial Renacimiento. Entre sus obras de poesía encontramos: Sílaba moral (1983)- Premio de Poesía Luis Cernuda-, La respuesta inelegante (1986), Pabellones (1990) y una traducción de Los sonetos de Crimea del polaco A. Mickiwewicz (1984). Esplendor (1994) fue su último poemario  . En 1999 publicó la novela Flor de cananas  y en 2002  Azahar y Vitriolo, una selección de textos publicados en periódicos y en revistas entre 1996 y 2001. Posteriormente la editorial Metropolitana editó la primera antología poética , Esplendor. Antología poética (2009).

La tertulia será el próximo jueves 13 de junio a las 19.30 horas, en la Casa del Libro, C/Velázquez n.8, Sevilla. Tendremos la enorme suerte de estar acompañados por dos poetas de calidad: su hermano Jesús Tortajada y su amigo José Julio Cabanillas. Como viene siendo costumbre, la librería nos invita a una copa de manzanilla por gentileza del Grupo de Bodegas de José Estévez.

La poesía de Vicente Tortajada suele incardinarse dentro de la Poesía de la Experiencia- en su veta más reflexiva que narrativa-; pero ya Abelardo Linares aducía que se salía de tales contornos para adentrarse en un mayor irracionalismo. Efectivamente, parece que la escritura de Vicente bebe de diversas fuentes: el simbolismo que podemos hallar en las descripciones de sus poemas -como en el poema Contempla las paredes-; el uso de imágenes y metáforas genuinas e insólitas que reflejan un mundo moderno con sus maquinarias, tal como se hacía en las vanguardias-  su poema Una cruda luz nos puede recordar el Ultraísmo-; la red de referencias culturales con las que cubre sus versos, un tejido intertextual -como hacían, mayormente, los Novísimos-, ya sea con la música, la pintura, la tradición literaria ; cierta ironía que subyace debajo del vitalismo, de la melancolía y del dolor que contiene este libro. Una mirada que resalta la ironía de la vida, su paradoja.

La ciudad, la noche, los amaneceres, el hospital, la palabra, la cultura, la música,  el muelle, lugares decadentes… van tomando significado en sus versos para hacernos mirar la existencia, su belleza, el paso del tiempo, la muerte, desde la perspectiva de quien se enfrenta a una grave enfermedad y siente la cercanía de la muerte. ¿Y dónde está el heno removido,/ las mieses de qué campo?”  Paisajes que divisa desde la ventana de su habitación o desde la ventana de la memoria para quedarse con la luz donde la muerte/ descansa transparente en las higueras.

Concibe la vida como un espectáculo que nos hace olvidar la muerte y de este modo poder vivir su esplendor, tal como nos dice en su poema Era de acuario. El tiempo trae sus cambios , pero en el verso se pregunta… ¿Qué nos espera/ aún? ¿qué cambios a esta vida mía? Son muchas las metáforas con las que quiere retratar la fugacidad de la vida : polvo/ de palabras/ que flotan en el humo de la calle; la vida es como un suelo de aguanieve/ que se va deshaciendo entre las notas. Y me hace pensar si la bandera que ondea hasta el final no será la propia literatura, la palabra, la poesía. Una poesía como exquisito lenguaje, otra forma de decir que cause asombro , un modo de ir detrás de su vida. Hablaremos con más profundidad el próximo jueves de este libro, que a mí personalmente me ha encandilado. El foro es abierto y estáis invitados.

Os dejo algunos poemas para degustar la poesía de Vicente Tortajada , un autor que merece estar muy presente :

 

PAREDES, LABERINTOS

Un paso en la noche. Paredes, laberintos

entre esquinas mojadas,

los cristales mellados- cristaleras de pisos-

y el suelo que la arena comienza a suavizar.

El olor de ceniza de las copas de cisco

impregna los mechones que asoman en la nuca

– o el vertedero en llamas, su olor dulce y podrido.

…Rompe la oscuridad una hoguera lejana.

Al sur

– el resplandor vivísimo,

arcoiris de grasa entre los barcos-

de algún pájaro grande, muy alto va el silbido

como fuego de estrellas,

va marcando los pechos con alambres de espino.

Los muchachos- compás de sangre entre los labios-

se abrazan o se besan, o es un sudor muy frío

al grito de los muelles.

Por un vago temor, el carmín desvaído

y un mínimo jadeo. Risas. Vino

para el amor que ahuyenta

el veneno del aire, la noche,

la muerte sin razón. Altísimos silbidos.

 

AL SONETO Nº  XXVII DE D, JUAN DE ARGUIJO, LLAMADO LA TEMPESTAD Y LA CALMA

Yo vi del rojo sol la luz serena

turbarse, y que en un punto desparece

su alegre faz, y en torno se oscurece

el cielo con tiniebla de horror llena.

El austro proceloso airado suena,

crece su furia, y la tormenta crece.

Y en los hombros de Atlante se estremece

el alto olimpo y con espanto truena;

mas luego vi romperse el negro velo

deshecho en agua, y á su luz primera

restituirse alegre el claro día.

Y de nuevo esplendor ornado el cielo

miré, y dije: ¿ Quién sabe si le espera

igual mudanza á la fortuna mía?

 

Glosa:

 

Vemos irse la tarde tan serena

y que, pronto, la luz desaparece

de las calles. La casa que oscurece…

La lluvia que de gris todo lo llena.

Un temblor en tus labios cuando suena

el aire. Silban, vuelan mirlos. Crece

la tormenta, y el trueno te estremece:

pareces tan pequeña cuando truena…

Pero , pronto se rompe el turbio velo

de las gotas, y tú eres la primera

en descubrir que empieza a abrir el día.

Otra vez sol. Me dices, viendo el cielo:

-Ya cambia… Como tú. ¿Qué nos espera

aún?¿ qué cambios a esta vida mía?

 

LUZ SUAVE

 

Crujen fríos helechos entre las zambullidas…

como una estrella muerta y nítida,

como un espino inmenso

que flota sobre el agua,

el alma.

La palabra líquida.

EL vivero de la melancolía

deshace entre gritos el sueño.

Una miel negra enmarca

la puerta que resguarda la turbina;

y el motor que funciona con deseos

comienza a dilatar las pupilas del día.

Vicente Tortajada

 

 

Encuentro con Gonzalo Gragera y su libro “La suma que nos resta”

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El próximo jueves 16 de mayo a las 19.30 horas tenemos como invitado, en nuestro ciclo de encuentros “El poeta y su voz”, al joven poeta sevillano Gonzalo Gragera, con quien hablaremos de poesía, y en particular de su poemario “La suma que nos resta” ( Premio de Poesía Joven RNE 2017) . Será en la Casa del Libro, C/ Velázquez n.8, Sevilla. Estáis invitados y nos alegrará compartir versos, reflexiones y vino con vosotros. La libreria nos invita a una copa de manzanilla por gentileza del Grupo de Bodegas de José Estévez.

La suma que nos resta se asienta sobre tres pilares, que casi se corresponden con su tres capítulos:

En su primera parte,  La luz y sus nombres, prima cierto intimismo, en el que lo personal trasciende y abarca al otro. El poeta puede ser cualquier lector, escribe y piensa sobre temas universales partiendo de la memoria y la vivencia particular: el paraíso de la infancia, la juventud, el tránsito al árido mundo adulto, el descubrimiento del amor y de lo que es importante en la vida, sus propios dioses, el paso del tiempo…

Su segundo capítulo, Victoria Station,  nos muestra una interesante mirada crítica al ser contemporáneo y a nuestro modo de vida: los hombres como pétalos y naipes/ recorren los pasillos sin oxígeno/… Es el hombre nacido en nuestro tiempo./ Las siete en la estación. Es hora punta./ Están los hombres, todos, ya, dormidos. Retrata un individuo que se mueve por inercia, sin hacerse preguntas , sin  valores, ni ideas- menos aún utópicas- ni credos ni fe; el ser contemporáneo como un autómata en su inmenso y frío vacío.

El final del libro, La suma que nos resta,  enlaza con el primer poema que abre el poemario,  Consideraciones previas, creando una estructura circular, iniciando y cerrándose el poemario con la reflexión metapoética sobre la poesía y su escritura. Concibe la poesía como descubrimiento o revelación,  capaz de alumbrar ambigüedades o enigmas. Escribir consiste en ofrecer, ofrecerse, dar todo o casi todo: impresiones, pensamientos, vivencias. Escribir es una resta que en los otros puede convertirse en suma. Y ahí se enlaza con el primer poema, en el cual se dirige al lector – como Baudelaire en su poema Al lector- , en el que afirma buscar la precisión, no poder ofrecer salvación ni respuesta alguna; pero sí que el lector se pueda encontrar en sus versos.

En cuanto a la forma, tiene un estilo sobrio, ,  poesía muy depurada , una esencialidad elegante, no falto de sentimiento contenido ni de sutil ironía, preciso en su lenguaje coloquial e imágenes, pero sugerente gracias a las elipsis y los silencios. Verso con ritmo, resalta en su poesía las enumeraciones y paralelismos , que también confieren ritmo al poema. Sin querer ser pedante, respiran en los poemas las referencias culturales, de modo inevitable porque es un gran lector , porque las lecturas nos conforman y porque contrapone una vida de lecturas a una vida más simple, libros de la maleta/ con los que ni tributo ni cotizo.

Como siempre, os dejo algunos poemas para abrir boca.

 

2007

Ni Horario ni Aristóteles.

Ni Leopardi ni Papini.

Ni Chesterton ni Kundera.

Ni Ortega ni Krahe.

Sólo una terraza

y tus diecisiete

para saber de qué se hacía

lo único que aquí importa:

para saber qué es eso

de llevar el mundo en los labios

 

DAMA DE NOCHE

La noche como un peso inabarcable,

inmensa y decidida.

La ausente gravedad

dibuja los contornos

de acequias y parterres.

El mar es un adiós,

una mano distante,

despedida de espumas

y de sales amargas.

Lo observas, lo contemplas,

con la O de tus ojos;

los mares como muros

en donde tu memoria es la pintada

de jóvenes sin ecos.

 

La noche como un peso inagotable.

Y la dama de noche,

aquel olor perenne,

imitando el propósito

de estas horas oscuras:

sin espacio ni tiempo,

las ramas- o los brazos- de la madre

cuyo perfume evoca tus ayeres.

 

MALABARES

A pesar del qué tal todo,

y decir que vas tirando.

 

De los cajeros, el día veinte.

Del comprobante de saldo.

 

De las diputaciones, asesores,

gabinetes, despachos.

 

De estos martes y miércoles

con las eses del sábado.

 

De los saludos esquivos

de vecinos malhumorados.

 

Del que entiende de vinos

y te enseña cómo catarlos.

 

Del IPC, del Euríbor,

del correo certificado.

 

A pesar de todo esto,

reunir valor para intentarlo.

 

Para apostar de trapecista

entre las sílabas del fracaso.

 

 

Todo, o casi, lo has dado.

Sobre la mesa has diseminado

lo poco que te pertenece:

lecturas, impresiones, otoños.

 

Ya de ti mucho no queda.

Eres resta en manos de otros.

Un número , como cualquiera,

que se deshoja en notas y apuntes.

 

Consumido.

¿Entiendes estas cifras decrecientes?

 

Todo, o casi todo, lo has dado.

Resta de ti que en otros, quizá, es suma.

 

Ahora sopla en el título

y apaga la penúltima mecha.

 

Sola se queda

una vela encendida.

 

GONZALO GRAGERA. Sevilla, 1991. Escritor y lector. Autor de dos poemarios: Génesis (Jirones de Azul) y La vida y algo más (La Isla de Siltolá). Ha publicado sus poemas en revistas como Quimera Piedra del Molino, y han sido recogidos en la antología de poesía joven Nacer en otro tiempo (Renacimiento). Actualmente, es colaborador en la cadena COPE, en la revista cultural Zenda y en el periódico digital The Objective. Su libro La suma que nos resta ganó Premio de Poesía Joven de Radio Nacional de España 2017 (Editorial Pre-Textos). Su blog: latrastienda.org

 

 

 

 

 

Encuentros “El poeta y su voz”: Lola Almeyda y su poemario “Instrucciones para cuando anochezca”

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Consejos e instrucciones para saber llevar y vivir la vida en la medianía del invierno, nos ofrece Maria Dolores Almeyda en este poemario. Una visión nostálgica, “esta lenta memoria de la melancolía”, y a la vez vital provocada por el paso del tiempo. Un tiempo no falto de misterio, en el que continuamente nos estamos redescubriendo, como nos dice en su poema “Para buscarnos”. Un tiempo desconcertante por su brevedad, con algún que otro ajuste de cuentas con el pasado y cuyo futuro se vislumbra y teme: ese final que duele y despierta  la conciencia y el deseo de vivir. Y claro, honestamente, no puede faltar el lamento por cierta rutina y decadencia, la pátina de óxido causada por Cronos, a la que se le planta batalla , a la que se le quita hierro. Pero la velocidad de la aguja del reloj no solo resta, también suma : aporta calma, saber,  firmeza.  Hay una aceptación, una mirada realista que nos acierta a comprender la paradoja de la vida , y una actitud: mejor ir ligero de equipaje y con la mirada fija en el sol . Y tener memoria, tener memoria del instante de dicha pasajera, para cuando la noche nos cerque.

Paco Carrascal en su prólogo nos  habla de su retórica cercana, una escritura clara pero cargada de lirismo, con un imaginario ocurrente y sutil ironía, o sutil tristeza,  una poesía que nos puede recordar a Gloria Fuertes. Lo que quiere decir lo entiendes y lo sientes.

Profundizaremos en el libro y en su poesia el próximo jueves 25 de abril a las 19.30h en la Casa del Libro, Calle Velazquez n.8, Foro libre.

PARA ESA NIÑA QUE FUI

A esa niña que fui a la que ya no conozco,

a esas trenzas sin fin y padecidas,

a ese álbum de cromos de futbolistas

inacabado siempre,

a ese juego inventado sin princesas,

(solo sapos, lagartijas, príncipes diseñados,

figurín de colores en los tebeos rosas de las niñas)

a esos amores niños perdidos y perdurables,

a esa presencia de vecindad y amas de casa

a ese dolor de incomprensión,

a ese no hagas eso que no estará bien visto,

a ese castigo por reiteración en la conducta,

a ese juego de médicos, enfermos y enfermeras

y a ese descubrimiento de agujeros negros

y a ese escalofrío de la carne;

a esa orfandad del saber

a esa búsqueda de querer vivir  sabiendo,

a ese grito de ayer entrecortado siempre,

a esa pregunta sin respuesta nunca,

a ese vuelo al vacío con caída sin red,

a esa ternura,

a esa niña que fui que nadie comprendía,

a ese gorrión que nunca quiso ser desasosiego,

alguna vez y aunque no me lo pregunte nunca

me gustaría contarle muchas cosas.

 

INSTRUCCIONES PARA ESPERAR LA NOCHE

 

Para cuando anochezca habremos de tener las ventanas

abiertas y el corazón atento, que corra el aire, que corra

como el pequeño aquilón  que aprende del leve aire su camino.

 

Habremos de tener despierta la conciencia, desbrozadas

de sangre las márgenes del río, que cuando la crecida

del agua se imponga con su brío, no salpique de miedo

la parcela del mundo que nos mantiene invictos.

Puros de mancha. Intactos. Primitivos.

 

Cuidado con el amor cuando anochezca.

Cuidado con los niños que crecen como espigas

antes de que la noche les alcance en el sueño

y los derribe

con llaves de destrucción bien aprendidas.

 

Cuidado con el tiempo del deshielo,

que en la nieve tan blanca y tan perfecta

no cuajan los caminos.

 

Cuidado con el miedo. Dejad el miedo aparte,

no cubridlo de flores ni de velos, dejad que muera

como su madre lo trajo al mundo sin saberse temido.

 

Un rostro sin presencia y con dientes de lobo y mirada de bestia.

 

Pero dejad las ventanas abiertas. Que corra el aire.

Que cuando anochezca se nos vean claras las intenciones

de sobrevivir

y de asomarnos a la vida con todas las ventanas

de par en paz abiertas.

 

PARA LA SED

 

Porque te bebes mi sed y ni me entero

y eres mi destierro y la ensenada donde

entierro mi lengua, mi legión de hombres

muertos, mi barca sin timón y destrozada.

 

Porque eres mi libertad y mi mordaza

y el himno que aprendí y la canción que olvido

y el pan que nunca sacia mi apetito

y la noche que nunca llega a mi mañana.

 

Porque eres mi único testigo y yo te niego

y mi única esperanza y te abandono.

Porque eres mi dolor y me quedo contigo.

Porque estás y no estás y te mato y me muero.

 

MARÍA DOLORES ALMEYDA.- Ha publicado los siguientes libros de poesía: Versos clandestinos, La casa como un árbol, Pequeños Versos Furiosos, El valle inacabado, El sol no arde mejor en primavera; los libros de relatos: Algunos van a morir y Mundos; y dos novelas: Veintidós estaciones y Dos Flores de Loto. Su última publicación es el poemario Entre el cielo y el cieno, que se presentará próximamente.
Colabora en diversas revistas de índole social y feminista y ha publicado en muchas y variadas antologías con poemas y cuentos. Colaboró con Iñaki Gabilondo durante su etapa como director de Radio Sevilla, en las tertulias literarias; ganó durante tres convocatorias consecutivas el certamen de poesía de la Villa de Carrión de los Céspedes. Actualmente desarrolla semanalmente un programa de radio, La inopia, en el que se habla principalmente de poesía con sus autores y sus textos.

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II Encuentro “El poeta y su voz”: Isaac Páez y su libro “Desde el punto inmóvil”

Desde el punto inmóvil

La próxima cita que tenemos el club de lectura “Versos y vinos” será el jueves 28 de marzo a las 19.30 horas en la Casa del Libro de Sevilla, Calle Velázquez n.8. En esta ocasión nos acompañará el poeta y novelista sevillano Isaac Páez, autor que tiene ya en sí varios premios que avalan su calidad y madurez literaria, una escritura de alto vuelo tanto en su contenido como en su forma. En el 2017 publicó la Diputación de Granada el poemario Desde el punto inmóvil ,  XXXII Premio Andaluz de Poesía Villa de Peligros, y sobre el que profundizaremos en el encuentro. Como siempre estáis invitados.

El libro se inicia con una cita de T.S Eliot, que podemos relacionar con su título , Desde el punto inmóvil, ese punto inmóvil puede referirse al presente, en el que confluyen tanto el pasado como el futuro. El tiempo puede sentirse como un punto inmóvil y una constante repetición, el punto inmóvil/ del mundo en rotación, alegato de eternidad.Y será en ese lugar donde se encuentra la luz de la que nace toda luz.

Otra referencia cultural- Julia Kristeva lo llamaría intertextualidad- la hallamos al inicio de cada capítulo, cada uno de ellos se abre, como si fuese una puerta que da entrada , con una cita del tratado del filósofo griego Plotino, Enéadas: lo Uno, la Inteligencia, el alma, la luz …Encontraremos varias citas intertextuales de diferentes autores que nos guiarán como un mapa por el poema.

El texto consta de un prólogo, 3 capítulos ( Los poemas del bosque, Los poemas de la noche y Los poemas del día) y un epílogo. Podemos decir que la temática que trata es intimista, trascendental, mística, existencial (recorriendo gracias a las palabras: la fe, el dolor, la muerte, el amor y la propia construcción – o deconstrucción-de la realidad con el lenguaje). Un texto que puede contener ( y leerse en) diversos niveles o planos.

Hay un tiempo, el punto inmóvil, y hay dos espacios: el bosque que se recorre, y que puede ser metáfora de un viaje interior, y en un segundo plano, un trayecto por el tiempo y la existencia;  y el mar, que parece constituir su hogar, lugar de partida y regreso.

Dentro del bosque se exponen variados motivos: la identidad, los caminos a elegir, la duda, la búsqueda de la libertad, la pérdida, la soledad… No necesitará regresar del bosque, porque lo llevará siempre consigo, para finalmente recalar en el mar, en el amor, en paz.

Exquisito y elegante su lenguaje, poesía que no pierde en ningún momento la tensión o intensidad, con un rico y exuberante imaginario en el que abunda la naturaleza, versos plagados de aforismos o sentencias, también de paradojas- recurso propio de la poesía mística-. Una poesía de calidad que cautiva al lector, al menos me cautivó a mí.

Como siempre, os dejo algunos poemas. Aclarar que no tienen títulos, son poemas enumerados, pues todo el libro tiene una coherencia y unidad global , en el que cada capítulo parece ser un solo poema dividido en fragmentos, integrados a su vez en un poema mayor que cruza todo el texto.

 

Es simple la razón que lo hace andar:

saber por qué camina mientras salva

la incólume distancia que separa

el inicio y el fin de todo pensamiento.

 

Y acuérdate también de aquel que ignora

dónde acaba el camino que ha emprendido.

 

Caminante que cruzas el sendero

y marchas hacia el bosque

de un sur que queda al sur de los sentidos,

detén por un instante el día y señala

la cicatriz del tiempo en mi garganta.

En esta oscuridad no quedan dudas,

solo el discurso sin grietas

de un fuego donde todo comienza

y termina también con su principio.

Inmaculada luz que otorga

su color a la sombra

y al alacrán

que muerde el miedo intenso de morir.

 

Igual que en un jarrón antiguo

su pátina nos habla de un mundo ya sin vida,

y en esta oscuridad del sol recuerdo

su ardor y su caricia perlada por mi frente.

Amamos lo que se fue, y es

por eso que resurge cada ocaso

y la mañana

que incontestablemente lo corrige.

A fuerza de errar tanto

en la repetición hallamos

el consuelo oxidado de todo amanecer,

eterno don de Dios

que solo comprendemos cuando acaba.

Es duro y dulce amar lo que sucede,

la esperanza que acude junto al alba,

la alegría solar de ver el monte

y la sombra del monte con mi sombra

caminando enlazados sin saber

dónde termino yo y dónde empieza

el otero que ahora está naciendo

debajo de mis pies, sobre mi frente

las espinas que el sol derrama en mi memoria.

 

Es duro ver la luz si no se tiene

el corazón dispuesto a la tristeza,

la tristeza inundada de alegría

y la alegría, al fin, como una espada

blandida por amor y de amor plena.

 

Tu palabra me guía sin palabras

porque el mar a lo lejos me hace señas,

su canto de ida y vuelta me requiere

y dibuja cerezos sobre el agua

que la vista del náufrago levanta hacia lo azul,

como si así morir no fuera tanto

porque la inmensidad arraiga en el abismo.

 

Un cadáver de luz que nace ahogado

revive con las olas que mueren en la orilla.

 

CON LA CAL CALCINADA en las pupilas

y las ventanas aún abiertas a los días

entro en mi casa y todo permanece

igual, salvo yo mismo.

El polvo y las arañas no han tejido

su paño de erosión en las paredes,

la navaja oxidada continúa

abierta y roma encima de la mesa

junto a un pan sin la herida

mohosa de los días.

He vuelto al mar,

y en paz, sobre la arena escucho

el intervalo que otorga la marea

a esta playa lejana ya de todo

cuyo cielo rojizo procede de la sangre

de aquellos pescadores ahogados que dejaron

las redes y el anzuelo alrededor

del cuello de sus propias ilusiones.

Mujer de pies anclados en el barro

que aún esperas la sal de mi mirada,

devuélveme el ocaso inacabable

y el vuelo del albatros,

las risas y la sidra,

la isla que soy y he sido siempre.

 

Hoy quiero ser memoria de tus olas,

el futuro y el presente del pasado,

el sonido infalible de las piedras

con su firme pereza que esculpe acantilados.

 

Al fin estoy tranquilo, Padre mar,

y todo vuelve a ser como fue nunca:

la vida como un simple anillo a solas

condenado sin fin a repetirse,

como un bosque elevado por el fuego

que crece eternamente en la ceniza.

 

Isaac Páez Catalán (Sevilla, 1984) es licenciado en Historia y profesor de enseñanza secundaria. Hasta la fecha ha publicado los siguientes poemarios: Entre la oscuridad y la química (2004), Contrato a tiempo perdido (XV Premio de Poesía Universidad de Sevilla, 2008), Harmon avenue (Cartonera & Digital), Hijos del euríbor (Ediciones en Huida) y 1922 (VIII Premio de Poesía Antonio Gala). En 2014 Las voces del frío obtuvo el XXV Premio de Poesía de la Diputación de Álava Ernestina de Champourcín, poemario que fue finalista del Premio Euskadi de Literatura en castellano en 2015, y ese mismo año Los versos leporinos fue galardonado con el XXVIII Premio de Poesía Joaquín Lobato y en el 2017 publicó Desde el punto inmóvil  ( XXXII Premio Andaluz de Poesía “Villa de Peligros). En el ámbito de la narrativa resultó ganador del Certamen Andalucía Joven de Narrativa 2012 por la novela Disparos al aire (Berenice Editorial) y fue finalista de la LXX edición del Premio Nadal de novela en enero de 2014. En 2015 obtuvo el premio de relato Energheia en la ciudad de Matera (Italia).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mi lectura del libro de Haikus ” Cuenco de azahar” de Gregorio Dávila

Mi agradecimiento a la revista digital Luz Cultural por la difusión de mi reseña, que podrán leer en este enlace:

https://www.luzcultural.com/cuento-de-azahar-la-bella-contemplacion/