Una alegría en tiempos del coronavirus: Premio de Poesía «Ángel Martínez Baigorri» 2019 por » La pared del caracol»

 

Portada la pared del caracol

Quién me iba a decir que en estos momentos fuese yo a recibir esta alegría, toda una ilusión que mi poemario «La pared del caracol» haya sido reconocido con este Premio. Agradecimiento y gratitud a los miembros del jurado y al Ayuntamiento de Lodosa.

Tengo que reconocer que el jurado ha encontrado las palabras exactas al describir mi estilo:

«Por unanimidad decidieron conceder el premio al poemario titulado “La pared del caracol – Sisifina”. Abierta la plica, la autora resultó ser  Ana Isabel Alvea Sánchez, de Castilleja de la Cuesta, en la provincia de Sevilla.

En consideración del jurado, en el poemario se descubre emoción, sinceridad, transparencia, esencias líricas… La palabra es la justa, mínima, sin barroquismos ni retórica hueca….., plasticidad. Destacaron la expresión mínima del  verso y su potencial testimonial. »

Cuídense y encuentren refugio en la Literatura, la Poesía y el Arte, son buenos cobijos.

XXXVI CERTAMEN POÉTICO “ANGEL MARTÍNEZ BAIGORRI” // fallo del jurado

La mirada de Isabel de Rueda a mi poemario «La pared del caracol»

Sus palabras a mi poemario «La pared del caracol» en su blog:

https://elarrecifedelastortugas.blogspot.com/2022/04/del-libro-de-na-isabel-alvea-sanchez-la.html

Ni qué decir, muy contenta.

Isabel de Rueda (Jerez de la Frontera). Ha cursado estudios de Filología Hispánica en la UNED  y publicado libros como: Tu silencio en voces (Vitruvio, 2006),  Pisadas sobre lienzo (EH Editores, 2009),  A propósito del espejismo (Ayuntamiento de Espiel, 2011),  Pizarras de agua  (Editorial Premium, 2012) , Horquillas en la Ventana (Los libros de Umsaloua, 2014),  Espejo de Mano (Ejemplar Único, 2017), Memoria errante (Karima Editora, 2019) , Círculo Único (Dalya, 2020).

Ha obtenido diferentes premios de poesía y accésit. Ha colaborado en diferentes revistas especializadas entre ellas: El síndrome felino, Luces y sombras, Tres orillas,  Ámbito, El ático de los gatos, En Sentido Figurado, La Luz Cultural, Tinta en la Medianoche, Rótula…  

Y en antologías, como:  La mujer en la poesía  Hispanomarroquí , (Fundación dos Orillas, 2009),  Versos para derribar muros  (Los libros de Umsaloua, 2010),  Biznaga de poesía andaluza (Ediciones depapel, 2012),  Ronda de versos (Lastura, 2013),   Nube; Un mar de mujeres (Ediciones en Huida, 2013),  Con&Versos Poetas Andaluces del Siglo XXI (La Isla de Siltolá, 2014) , 28 Heterónimos esperando a Fernando Pessoa ( Karima Editora , 2018),  Poeta en Nueva York,  Poetas de Tierra y Luna (Karima Editora, 2018,),  Árbol de Alejandra,( karima Editora, 2019)

Mi reseña del poemario «La sombra del helecho» de María José Collado

Mi agradecimiento a la revista literaria «Culturamas» por publicar mi reseña y a su editor, Jesús Cárdenas Sánchez. Os dejo aquí el enlace para quien quiera leerla:

Encuentro con autor: María Álvarez- Rosario y su poemario «Sensografias»

En nuestro ciclo de encuentros con poetas la próxima invitada será María Álvarez-Rosario y su poemario «Sensografías». Será el jueves 12 de mayo a las 19.00 horas en Casa del Libro de Viapol, Avda. Diego Martínez Barrio nº 4, Sevilla.

María Álvarez Rosario ha publicado los poemarios Física elemental (Torremozas, 2016), Mapa de la memoria, con el que obtuvo el Premio de poesía “Juana Castro” en 2018, en el 2019 obtuvo el Premio Internacional de Poesía de Ronda con Una habitación propia y en el 2020 publicó Sensografías (Torremozas)Su poema «Testamento Inacabado» obtuvo el primer premio en el XXV concurso de poesía  “Luz” del Ayuntamiento de Tarifa (2018) y participa en la antología Rojo-dolor. Antología de mujeres poetas en torno al dolor, de Renacimiento.

Como acostumbra la editorial Torremozas este libro está cuidadosamente editado, embellecido por las hermosas ilustraciones de Rafa Hermosilla, a quien pertenece también el dibujo de la cubierta.

Los poemas parecen haikus, predominando los de tres versos; aunque nuestro amigo Gregorio Dávila de Tena negaría su condición de haiku -al menos de haiku clásico-, en el que debe indicarse la estación del año , tener un cómputo silábico de 17 sílabas ( 5-7-5), no usar metáforas, no debe aparecer el propio sujeto en sus versos, entre otros requisitos. Pero sí poseen la capacidad de síntesis y sugerencia.

El haiku, como lo define el profesor Fernando Rodríguez Izquierdo en su libro El haiku japonés, es imagen o impacto de un momento sentido con profundidad, imagen hondamente sentida en un momento de iluminación, resultado ser una visión intuitiva de la realidad. Por su sentido trascendente, dicha imagen se eleva a símbolo. El haiku nacería de la sensación, no del intelecto.

Como en su brevedad debe aparecer la estación del año, el libro se ha estructurado por estaciones: Otoño, Invierno, Primavera y Verano. Y como viene siendo propio de la escritura de María, su poesía nos revela delicadeza, sosiego, contemplación ,emoción, logra la belleza con el lenguaje común que todos usamos. A estas alturas resulta difícil escribir poemas cercanos a los haikus, pero la autora agudiza la mirada y evita lugares comunes, luminoso su mirar siempre. Por supuesto, la naturaleza está muy presente, podemos considerar el libro como un homenaje al paisaje natural y al planeta: humedales, marismas, campos, laguna, mar, valle, árboles, flores, amaneceres, pájaros; y vislumbra a veces lo interior, la casa o el patio. La calma, la quietud y el silencio son estados recurrentes, un silencio en el que saber escuchar: Habitar el silencio/ escuchar los paisajes/ transparentes.

En Otoño prevalece esa serenidad mansa que calma la sed, el Otro o amado adquiere suma importancia (su voz es agua, sus ojos son la luz, su corazón aporta calma), hay ausencia y silencio:

«Busca incansable

mi corazón zahorí

su voz de agua.»

«Para mis ansias

su corazón sereno

estanque en calma»

En Invierno el paisaje es una playa desierta, el mar , y gorriones. Frente al frío, la escarcha, ante el azote del tiempo, apuesta por la alegría, la luz, la blancura. Encontramos cierto sentido sagrado ( las huellas en la arena son oraciones, en el silencio escucha el alma). El mar parece evocar en ocasiones lo efímero y lo eterno, el olvido, lo incierto.

«En el silencio

de la llanura inmensa

un árbol solo.

Solo.»

«Defender la Alegría

como hoguera en la nieve.»

En Primavera la belleza de la ciudad que resucita con sus naranjos, jacarandas, arrozales, la vida en el patio. Colorido, aves, amor, vuelo, alegría, resurrección.

«Ante mis ojos

vuelan a ras del agua

las golondrinas.»

» Las once y cuarto

un temblor de gorriones

recorre el patio.»

«El color del verano es amarillo» , nos dice. El sol imperando en lo alto en días vacacionales, donde el descanso, el reposo y la siesta. Aquí la claridad, luz, las gaviotas, el campo, estampas cotidianas y felices, el sol abrasador, la dulzura del aire, sentir todo lo que te rodea.

«Luz del amanecer,

vuelo de gaviotas

sobre las olas blancas.»

«Nos aguarda

el sabor del verano

en las cerezas.»

«Sentir

en el pecho del pájaro

mis latidos.»

Una delicia este poemario que te hace sentir cada estación con una delicada y dulce serenidad y armonía, como una bendición de la vida. Seguro que lo disfrutaréis. Os esperamos el 12 de mayo , profundizaremos más y mejor en estos versos.

Mi lectura de la novela «Lluvia oblicua» de Manuel Moya

Mi agradecimiento a la revista digital «Culturamas» por acoger mi reseña de la novela «Lluvia oblicua» , de Manuel Moya, sobre los penúltimos días de Fernando Pessoa. Espero que os guste y os animo a adentraros en las páginas de este libro, pues Manuel es garantía de calidad y de Literatura y llegaréis a conocer mejor a Pessoa, además de disfrutar en su lectura.

«La pared del caracol» el 20 de abril en Viapol

En este mes primaveral seré yo quien acuda al ciclo «El poeta y su voz» para hablar de poesía y de mi último poemario publicado, «La pared del caracol». Mi agradecimiento a la Casa del Libro y a Rafael García, quien moderará y dirigirá el encuentro, por su invitación y ofrecimiento. Llevamos colaborando juntos desde el año 2011, se dice pronto.

Con Rafael García Organvídez

Mi agradecimiento a Rafael por su brillante presentación, a mi amigo Gregorio Dávila de Tena por estas fotografías y a quienes se acercaron para acompañarme en la tarde de ayer, por toda su atención. Gracias.

VII Encuentro poético de La Rinconada

Un gustazo poder compartir cartel y poesía con este grupo de amigos poetas, muy bien acompañada en el VII Encuentro Poético de La Rinconada del próximo viernes, 8 de abril a las 19.00 horas. Mi agradecimiento a Miriam Nisa y al Ayuntamiento de La Rinconada por su buen hacer y su apoyo a la cultura y la literatura en su Feria del Libro, que se está convirtiendo en un referente en la provincia.

Con Miriam Nisan y Aborojuan
De izquierda a derecha Miriam Nisan, David Postigo, Lorenzo Ortega, Miriam Palma, Anabel Caride, Elena Marqués, Aborojuan, Tomás Sanchez, Lourdes, Isabel Martín Salinas, Irene Olivero, María José Collado y Álvaro Prieto Rivas

Encuentro virtual con Olga Novo: 6 de abril a las 19.00 horas.

Como corona que culmina las actividades del Taller de poetas, curso 2021/2022, tenemos la suerte de contar con la presencia virtual ( a través de Meet) de la excelente poeta gallega Olga Nova. Será el miércoles 6 de abril a las 19.00 horas. Actividad gratuita. Toda persona interesada puede contactar en: aalveasanchez@gmail.com

Olga Novo nació en Vilarmao, Lugo, España, en 1975. Es doctora en Filología Gallega por la Universidad de Santiago de Compostela. Es profesora de Lengua Gallega y Literatura en el Instituto de Educación Secundaria Eduardo Blanco Amor, en Ourense. Ha publicado los poemarios: A teta sobre o sol (1996), Nós nus (1997) , A cousa vermella (2004), Cráter (2011) y Feliz idade (2019). Ha colaborado en las revistas Ólisbos, Animal, Unión Libre y Valdeleite. Premio Nacional de Poesía 2020 por su libro Feliz idade. También ha publicado libros de ensayo y colabora con varias publicaciones culturales.

Más información en : https://es.wikipedia.org/wiki/Olga_Novo

El jurado ,que le concedió el Premio Nacional de Poesía, declaró que había elegido esta obra “Por tratarse de un relato vitalista que celebra el amor y la existencia más allá del tiempo. El libro es una criatura viva que relaciona la maternidad y la muerte con una profunda presencia crítica de la memoria histórica”.

Ha destacado además que “la voz poética de Olga Novo, inconfundible y de gran potencia, conjuga autenticidad y verdad, y se distingue por su lenguaje visionario que trae a la contemporaneidad el eco ancestral de toda una tradición literaria”.

En la solapa del libro FELIZIDAD se indica:

«Felizidad es un libro misceláneo con poemas de diferentes épocas vitales de Olga Novo, pero en el que buena parte corresponde al ciclo genesíaco de madurez que va desde el engendramiento de Luna, es decir, de su hija Lúa, a la extinción de Anquises, es decir del padre, lo que, por extensión metonímica, significa la plena consagración de la vida en felizidad pero también el catastrófico abandono del mundo rural gallego.

Mucho amor y mucho dolor, pues, hay en este libro auténtico y profundo como la autora, que es lo mejor que se puede decir de él. Así, tras un inicial “Fogonazo” epistolar dirigido a su hija, la primera sección es, como dice su título, “Poesía en posición fetal”. La siguiente “La Luna bajo el negrillo” es la ceremonia de transmisión tribal de madre a hija. Y la tercera, “Zona Tigre”, es la aldea ancestral, Vilarmao, encarnada en padre. Hasta aquí, las raíces.

Luego viene la subversión sin lindes ni fronteras en la sección “De la belleza indómita”, escrita “Salvaje mente” bajo “El síndrome de Stendhal”, en la que se puede gozar como siempre y como nunca la plenitud del amor libre y libertario en “Calipso canta”. Continúa en consecuencia una sección de “Amor es” en gradación vitalista hasta el “Amour fou”, ese concepto revelado por el surrealismo que solo conoce quien lo vive o quien lo escribe como Olga. Y, para rematar, en “Harmonía fractal”, un micropoema que es una condición, una declaración, una determinación, un deseo y todo un programa para siempre: “Feliz como un helecho”. Así estoy yo y así estoy seguro que estará quien lea esta Felizidad.

Claudio Rodríguez Fer«

Podemos leer algunos poemas suyos en : https://barcelonareview.com/47/s_on.htm

Y otros poemas, de Felizidad :

Poesía polinizada (de la sección “Poesía en posición fetal”)

Aquel día

donde  la niña alucinada y la mujer de la aldea

se fundieron en una

sentí

que me atravesaba la extensa línea del pasado

como si yo fuese una puerta abierta de par en par en el bucle

              del tiempo

y viniesen a mí las esporas sutiles de las existencias

a arremolinarse alrededor

de la membrana concéntrica

del corión.

Y lloré

contemplada por treinta generaciones mías

atentas

con sus ramos de trigo y de cebada

a la polinización que dio lugar

a una amapola hormonal

de oxitocina.

Aquel día

(página 29)

…..

Lo verdadero (de la sección “Lúa bajo el álamo)

Porque no se pasa de lo posible a lo real

sino de lo imposible a lo verdadero

como decía María Zambrano intuyendo tus brazos recién nacidos

y tu inteligencia de bebé conectada solo con la verdad.

Porque no se pasa de lo posible a lo real

sino de lo imposible a lo verdadero

el amor te concibió a ti

como la poesía se allega rumiando a la mente de quien la acepta

libre y radical

a alimentarse de sus adentros

porque no se pasa de lo posible a lo real

sino de lo imposible a lo verdadero.

(página 47)

…..                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        

36 cumpleaños ( de la sección “de la belleza indómita)

Me despido de la niña que fui y ya no llora

arrodillada en el templo occipital.

Bato palmas en el fuego.

Me voy a danzar a la sombra radical

de mi osamenta adulta.

Eres libre ahora

un  pájaro bebe  en las aguas tibias de tu encéfalo

un pez nuevo nace en tu musculatura

y por fin se declara  la poesía como un amor anfibio.

…Pero ahora

ah, pero ahora escucho con toda nitidez

a los treinta y seis años

la música de la resina

aquello que no oí en la tuba del silencio mientras nazco

la armonía profunda de las partículas biliares

la sangre que bombea el cielo

al abdomen de una salamandra

el delicadísimo encaje de hielo de la voz que amo

y se derrama sobre mi sino.

Sobreviví y sobrevivo porque veo la belleza y va conmigo.

Sobreviví y sobrevivo porque la belleza me ve y voy contigo.

Recital entre amigos II

Este sábado comparto poesía y amistad en un lugar tan emblemático como La Carbonería y con una compañía excelente, por su poesía y su calidad humana. Es todo un acontecimiento, pues Isabel, Remedios y Pedro proceden de distintas ciudades andaluzas. Una ocasión única para conocerlos y escucharlos, a mí me gustan mucho cómo escriben, cada cual con su estilo y voz.

Ya hicimos en diciembre un encuentro de Poesía entre amigos en Jerez de la Frontera. Lo disfrutamos bastante y terminamos bailando bulerías. Espero que en Sevilla nos sintamos igual de felices y sin lluvia.

Fue un hermoso y entrañable día, con mucho encanto. Os dejo algunas fotos que lo testimonian ( de José María Soto, el fotógrafo del grupo, talentoso me parece).

con la poeta Isabel de Rueda Rubiales
Recita Pedro Enríquez
con Isabel de Rueda y Rosa María García Barja
De izquierda a derecha Remedios Álvarez, Marian Molina, Gertrudis Rodríguez, Patricia, Manuel Saborido, Isabel de Rueda, José María Soto y Pedro Enríquez

En el programa de radio Sabihondas

Mi agradecimiento a Almudena López Molina y a Ana de Haro por su invitación a participar en este programa de radio que trata de las antologías ( de poesía, narrativa y teatro) desde el punto de vista del editor, del antólogo y del autor, muy completo e interesante. Yo colaboro hablando de la antología de poesía andaluza que coordiné con Jorge Díaz Martínez » La vida por delante. Antología de jóvenes poetas andaluces», publicada en el 2012 por Ediciones en Huida. También podréis escuchar al editor, Martín Lucía. La podéis escuchar en este enlace:

https://www.ivoox.com/sabihondas-02×22-antologias-audios-mp3_rf_84541462_1.html?fbclid=IwAR0YPczmX7Wbg7tYxfZiw74KYGYvrDhk1i4uR_pBpT_Ymprlgpd0TvGzd_g

27 de abril : Recital de Daniel García Florindo. «La infección de los días».

El próximo miércoles 27 de abril a las 19.00 horas en Casa del Libro , C/Velázquez nº 8 de Sevilla, estará con nosotros Daniel García Florindo para leer poemas de su último libro, «La infección de los días», y hablarnos de él.

Daniel García Florindo (Córdoba, 1973) es doctor en Lenguas y Culturas, y licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Córdoba. Durante los años 2001 al 2007 ejerció la docencia en diversos centros de enseñanza secundaria y universitaria en Sevilla y en Lisboa (Instituto Cervantes, Lycée Français Charles Lepierre, Universidade Nova, Instituto Español Giner de los Ríos o la Consejería de Educación de la embajada de España en Lisboa, entre otras instituciones). Desde el año 2008 se dedica profesionalmente a la edición de múltiples proyectos educativos relacionados con la enseñanza de la lengua y literatura hispánica.
Como especialista de la obra poética de Juan Bernier, es autor de La poesía de Juan Bernier, diálogo vital con su tiempo (UCOPress, 2019), del estudio La compasión pagana (estudio-antología de la poesía de Juan Bernier) (Universidad de Córdoba, 2011), así como del prólogo y la edición de su Poesía completa (Pre-Textos, 2011). Esporádicamente continúa cultivando la crítica literaria en diversos medios impresos y digitales.
Es autor de los libros de poesía Amanecer en Pensilvania (rapsodias yanquis) (Ediciones En Huida, 2014) –edición ilustrada, revisada y ampliada de su primer libro Amanecer en Pennsylvania (Cuadernos de Sandua, 2001)–, Cuadernos de Lisboa (Ediciones En Huida, 2011) y Las nubes transitorias (Guadalturia-Extraversos, 2015).
Para acceder a más información sobre el autor y su obra recomendamos consultar su blog Aula poemática (aulapoematica.wordpress.com).

En la página de la editorial Cántico consta la siguientes sinopsis:

«Con La infección de los días, el autor culmina una trilogía comenzada hace una década con su segundo libro, Cuadernos de Lisboa (2011), y continuada con Las nubes transitorias (2015). Aunque estos títulos parezcan alejarse de la porosa mitología generacional desplegada en las «rapsodias yanquis» de Amanecer en Pensilvania (2014 [2001]) —su primer libro—, no dejan de mantener una preocupación existencialista y social ya presentes entonces. De hecho, en sus últimos libros se consolida una voz lírica tan personal como ecléctica para conciliar en su propuesta poética la visión de un sujeto social con su conciencia íntima. En definitiva, podemos afirmar, con palabras de Luis Bagué Quílez, que nos encontramos ante una voz poética «de insobornable autenticidad; un redoble de conciencia en una época en la que abundan los decorados de cartón piedra y los golpes de pecho […]»

La infección de los días es un evidente modelo de lirismo ante la realidad de la era pandémica. La ambivalencia del título responde, como es natural en poesía, a una plurisignificación, la que ofrece el término infección para aludir a los distintos niveles de realidades referenciadas: desde la inmersión en una pandemia sanitaria mundial o la crítica angustiada ante un escenario geopolítico enfermo, hasta la «infección» metafórica que supone la crisis sentimental de una separación. Todos estos niveles se conjugan sin estridencias en el marco internauta de nuestra era global y digital por donde, sin duda, navegan poderosamente los poemas de este impactante libro.

Francisco Onieva lo reseña en la revista Culturamas:

«La infección de los días», Daniel García Florindo – Culturamas

Libro confesional cuyos poemas fechados le otorgan la apariencia de diario. En él se integran lo íntimo y personal con las circunstancias históricas y sociales ( la pandemia de COVID-19 de trasfondo, se inicia en marzo de 2020, cuando se decretó el estado de alarma y confinamiento).

Usa el lenguaje como un puente accesible para comunicar al lector una mirada crítica a nuestra sociedad actual (denuncia ecológica, la explotación, la tragedia de la emigración, la desigualdad , los feminicidios o la crisis económica, entre otros temas), así como sus emociones, ideas y vivencias. Se cuida del retoricismo superfluo, buscando una expresión clara, concisa y esencial, sin abandonar el lirismo. Una propuesta retórica que también nos parece una propuesta política, ir a la realidad en busca de la verdad personal, de la existencia y del mundo.

Inicia el libro el poema «Infección y poética», una declaración de intenciones. En él parece fusionar, y en todo el libro, poesía y vida, al igual que los poetas del Romanticismo, y en ella la poesía es capaz de curar o salvar; coincide igualmente con los románticos en su espíritu de rebeldía , en el propósito de nadar a contracorriente.

En algunos poemas intercala las noticias de los medios de comunicación- ya sea de la radio, prensa o telediario- como un recurso para reflejar la situación social y cómo afecta al sujeto contemporáneo ( en el poema In itinere o Desempleo, por ejemplo). No falta tampoco la intertextualidad, la reiterada referencia a Eliot, a su tierra baldía y a su cruel abril; o bien las referencias a nuestra tradición literaria, como el río de Jorge Manrique, versos de Jaime Gil de Biedma; ni a las letras de canciones, como Paint it Black o Wild horses.

Desde actos o gestos cotidianos , con suma apariencia de verdad, levanta el poema en el que se desnuda un hombre que se enfrenta a una ruptura sentimental, con toda la crisis y carga emocional que ello implica, elaborando las pérdidas, la soledad y el cambio , pero dispuesto a comenzar de nuevo, con las circunstancias que a todos nos circundan y que hemos tenido y tenemos que afrontar.

No solo hay un testimonio personal y social, sino también reivindicación de un mundo en armonía con la naturaleza, más ecologista, menos violento, y con mayor respeto a los derechos humanos : Yo seguiré regando tu raíz de humanismo. Late una aspiración de nueva vida personal y el sueño de un mundo mejor para todos. En su lectura podemos tocar el dolor que atraviesa, pero infunde luz y esperanza , llegando a ser, como dice el verso del poeta Luis García Montero: Pienso que soy el dueño del minuto que falta.

GOOGLE EARTH

13 de octubre de 2020

A Pedro Roso, in memorian

Bajo la dulce lámapara

Pablo García Baena

Bajo la incandescencia de una pantalla azul

la mano inquieta mueve el timón informático

del cibernauta preso en su falso viaje.

Un intenso deseo de retorno

dirige el globo a su Ítaca imposible,

a una antigua región de la remota infancia.

..

Los países- teselas digitales-

se divisan a golpe de ratón,

y de golpe aparecen las inmensas metrópolis

de San Diego- Tijuana,

los residuos sin nombre de las masas

de Tokio, Nueva York,

Valle de México o Sâo Paulo…

..

Y Lima resquebraja las piedras de la zona de Progreso

con los niños esclavos del distrito de Carabayllo

en la espalda del mundo.

..

Acá, En Europa, el Mare Nostrum es un pozo de muerte

que arrastra las pateras naufragadas,

los restos de cayucos, las gomas de neumáticos

y los cuerpos inertes, desterrados

y escupidos del mar al primer mundo.

..

Hay pozos petrolíferos que apuñalan la Tierra.

..

Se yerguen como torres de Eiffel sobre las aguas

del lago Maracaibo o sobre las arenas

del desierto en la Arabia de los cuentos

que mutilan y matan a niñas y mujeres…

..

Al tiempo, en Ciudad Juárez la impunidad se auspicia

bajo el estado de de Chihuahua, y cruzó el río Bravo,

frontera natural que cercenó las vidas

de Óscar Martínez y su hija Valeria.

..

En Nigeria, Sudán, Somalia , Yemen…

la homofobia se extiende bajo pena de muerte.

En la calle García Lorca las paredes se ensucian

de ignominia asfixiada de cal ardiente y viva.

..

Que no haya tolerancia para la intolerancia

si el incansable dedo sondea aún esa rueda

que acerca la miseria y mezquindad humana

en el google earth. Y aunque ya nadie mire,

aunque a pocos le importe, mi querido maestro,

la compasión nos hizo siempre sabios.

..

Yo seguiré regando tu raíz de humanismo,

aunque la vida tenga un precio escaso

y surja de Times Square las manzanas podridas

con sus grandes paneles de anuncios digitales.

..

Allá están los deseos en el corazón vano de Manhattan

y un vacío de aristas fantasmales, la sombra de las torres

que separa los mundos de un planeta ultrajado.

..

El viaje infatigable, bajo la luz azul,

al fin contiene el pulso tembloroso

cuando el progreso siempre fue un regreso,

apenas aquel sueño que no corromperemos

pues bombea un amor desorbitado y un temor abisal

ahora que el futuro se detiene,

y el virus prolifera por el aire del mundo

y esta lámpara mágica se apaga.

FOTO FAMILIAR EN LA NIEVE

Mi madre ha recordado que al regresar a casa, tras una excursión familiar a Sierra Nevada, las noticias de las nueve informaban de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente. Fue un 14 de marzo de 1980, pues, aquel mismo día en que nos hicimos esta fotografía en la nieve

A mis hermanos

Es una de las pocas fotos

en las que estamos todos juntos

—yo soy un bebé en el libro de familia—,

pero aquí yo tenía ya seis años.

..

Fuimos a visitar el hielo,

la nieve de la cumbre granadina

que congeló el feliz momento.

..

Al fin, el viejo simca con cadenas

trepó la carretera del mareo,

sí, aquel 1200 tan azul,

y cesaron las curvas de aquel tiempo.

..

Cuarenta años después la imagen sigue

tenuemente borrosa en el ochenta,

pero aún la foto kodak, ámbar sepia,

permite distinguir la risa de mi padre,

la expresión de sorpresa y alegría en mi madre,

la actitud juguetona del que lanza la nieve al cielo,

del que frota sus manos adolescentes aún

eludiendo aquel frío. Es la foto más cálida

que tengo. Cabizbajo se muestra quien me sigue

o mirando aquel blanco eterno de la lámina

con sus manos hermanas —tiritando quizás—

en aquellos bolsillos de pana familiar,

..

y yo, con caperuza roja

y manos enguatadas para llevarme el hielo

a casa, pues quién iba a sospechar

de la crueldad de abril.

CARRERA DE FONDO

1 de noviembre de 2020

Que la vida iba en serio

ya lo había entendido aún demasiado joven

aquel noventa y dos irónico y festivo.

Que el río que nos lleva al mar

está lleno de obstáculos también

lo he sabido muy pronto.

..

Y sé ahora que solo puedo seguir remando

contracorriente -como siempre-

y pasar los meandros y demás accidentes,

los fuertes y fronteras, pues solo soy

en mi veloz piragua,

tratar de no volcar, y levantarme

cuando sea preciso, en soledad,

para llegar invicto hasta la meta,

con buen fondo,

en la dura carrera del vivir.