e.e.cummings

cumming

 

* Voy a dejar un amoroso ( y muy famoso) poema del autor :

Quiero mi cuerpo cuando está con tu cuerpo…

quiero mi cuerpo cuando está con tu
cuerpo. Es algo tan nuevo.
Los músculos mejor y aún más los nervios.
quiero tu cuerpo. quiero lo que hace,
quiero sus modos. quiero el tacto de su espina
dorsal, sus huesos y la palpitante
-lisura-fiel que he de
otra vez otra y otra
besar, quiero besarte aquí y allí,
quiero, lentamente palpar, rozar el vello
de tu eléctrica piel, y aquel que nace
sobre la hendida carne… Y grandes ojos migas de amor,

y tal vez quiero el estremecimiento

bajo de mí de ti tan nueva

 

* También un poema más mordaz y crítico en el que rompe la sintaxis:

11

mi querida vieja etcétera
tía lucía durante la reciente

guerra sabía decirte y lo
hacía ampliamente y con justeza
por qué iban todos a

luchar,
mi hermana

isabel hizo cientos
(y
cientos) de calcetines sin
contar camisas pasamontañas antipulgas
etcétera puños etcétera, mi
madre esperaba

que yo muriese etcétera
con bravura se entiende mi padre
enronquecía diciendo que ello era
un honor y que si él
pudiera entretanto yo

mismo etcétera estaba quieto
en el hondo fango et
cétera
(soñando
et
xxcétera, en
Sus sonrientes
postrados ojos y en su Etcétera)

 

* Un tercer poema divertido, con humor crítico, en el que juega a descomponer las palabras:

15

o pr

greso verdaderamente eres imp

rtante superc

losal hiperpr

digioso etc yo l

sé & tú n

lo sabes c

rre el llamad

teatro & con tus pr

pios ojos c

ntempla: El

( El presidente El

presidente de El presidente

de los El) presidente de

los (estados El presidente de los

estados unidos El presidente de los estados

unidos de el Presidente De Los) Estados Unidos

de Ameríca unde negant redire quemquam pr

bablemente ju

e

g

a

a

l

b

éisbol

 

* Los poemas están traducidos por Alfonso Canales, en el libro Poemas , Visor, 2000

 

 

 

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La construcción de rascacielos. George Oppen

George Oppen

El obrero en la viga

Aprendió a no mirar al suelo, y a hacer su trabajo

Y hay palabras que aprendimos

A no mirar,

A no buscar sustancia

Debajo de ellas.

Pero estamos al borde

Del vértigo

Hay palabras que significan nada

Pero hay algo que decir.

No una declaración que es verdad

Sino una cosa

Que es. Concierne al poeta

“Padecer las cosas del mundo

y decirlas y decirse”

Oh, el árbol, creciendo en la vereda –

Vivo apenas, echando

Pequeños brotes verdes

En medio de la cultura de las calles.

Miramos atrás

Trescientos años y vemos la tierra desnuda.

Y sufrimos vértigo.

( traducción de Kurt Folch)

La acacia en flor. William Carlos Williams

Profundizando en la poesía objetivista ( que ha llegado a mí por puro azar, por el uso de su técnica en autores españoles contemporáneos ) me he encontrado con este bello poema  en este  enlace:http://circulo.repdeval.com/Famosos/Williams/poemaswilliams.htm

Entre    

la verde    

rígida    

vieja    

brillante    

quebrada    

rama

llega    

el blanco    

suave    

mayo

nuevamente    

NEVSKY PROSPEKT. SHARON OLDS ( POEMA/ FOTOGRAFÍA)

NEVSKY PROSPEKT. SHARON OLDS ( POEMA/ FOTOGRAFÍA)

Es una foto antigua, muy negra y
muy blanca. Una mujer
levanta la pesada falda mientras corre.
Un hombre con chaqueta blanca y manos
atada a la espalda, corre,
la barbilla prominente. Una mujer mayor
de luto riguroso se vuelve y mira atrás.
Un hombre se tira en el asfalto.
Un niño con botas pesadas va corriendo
pero mira hacia atrás por encima del hombro
a los cuerpos amontonados , negros y blancos.
La gran plaza de adoquín
queda salpicada de manchas de tinta por el suelo
y sombreros blancos olvidados. Todo lo demás
se aleja como un mar de ruido que escuchamos
en el silencio de la fotografía
igual que ven los sordos el sonido: la terrible
voz de las metralletas cuando dicen
Esto es más importante que su vida.

de “Los muertos y los vivos”, Bartleby Editores, 2006.

Traducción: J.J. Almagro Iglesias y Carlos Jiménez Arribas

3 Poemas de Mark Strand ( Canadá, 1934)

Estábamos mi amigo Tobías Campos y yo en una librería, él me habló y aconsejó a Mark Strand y yo me llevé “Hombre y Camello”, al profundizar un poco más en la literatura norteamericana aparecía este poeta como autor relevante, y cuando lo he leído comprendí por qué le gustaba a Tobías y la razón por la que me gusta a mí. Una breve muestra:

Restos

Para Bill y Sandy Bailey

Me vacío de los nombres de los otros. Vacío mis bolsillos.

Vacío mis zapatos y los dejo al borde del camino.

De noche retraso los relojes;

abro el álbum de familia y me contemplo de niño.

¿De qué sirve todo esto? Las horas han hecho su trabajo.

Pronuncio mi nombre. Y digo adiós.

Las palabras siguen al viento una tras otra.

Amo a mi mujer pero la envío lejos.

Mis padres se levantan de sus tronos

hacia lechosos cuartos de nubes. ¿Cómo puedo yo cantar?

El tiempo me dice lo que soy. Cambio y soy el mismo.

Me vacío de mi vida y mi vida permanece.

Traducción de Eduardo Chirinos, de Solo una canción, Pre- textos

Las cosas completas

En el campo

soy la ausencia

del campo.

Siempre

es así.

En donde esté

soy lo que falta.

Cuando camino

parto el aire

y siempre

el aire viene

a llenar los espacios

en donde estuve.

Todos tenemos razones

para movernos.

Yo me muevo

para mantener las cosas completas.

Traducción: Juan Carlos Galeano. Fuente: Círculo de Poesía

El guardián

La puesta del sol; el césped ardiendo.

El día perdido, la luz perdida.

¿Por qué amo lo que se va?

Tú que te fuiste, que te ibas,

¿qué cuartos oscuros habitas?

Guardián de mi muerte,

guarda mi ausencia. Estoy vivo.

* Traducción Juan Carlos Galeano. Fuente: Círculo de poesía

2 Poemas de Jane kenyon ( Michigan 1947-1995)

LAS PINZAS DE MADERA
Cuánto mejor es
echar leña al fuego
que lamentarse sobre la vida.
Cuánto mejor es
tirar la basura
en el estiércol o prender la sábana
limpia en la cuerda
con unas viejas pinzas de madera.
 
 
EL PRETENDIENTE

Nos acostamos dándonos la espalda. Las cortinas
suben y bajan
como el pecho de alguien que duerme.
El viento mueve las hojas del viejo boj,
mostrando sus claros reversos
al dar la vuelta todas a la vez
como un banco de peces.
De pronto, comprendo que soy feliz.
Durante meses este sentimiento
se ha estado acercando, ha permanecido
en breves visitas como un tímido pretendiente.

 
De su poemario De otra manera, Pretextos, 2007

Ese estado de flujo. Anne Carson

En el esfuerzo que uno hace por hallar su camino entre los contenidos de la memoria

(insiste Aristóteles)

es útil el principio de asociación:

«pasar rápidamente de un punto al siguiente.

Por ejemplo de leche a blanco,

de blanco a aire,

de aire a húmedo,

tras lo cual uno recuerda el otoño en el supuesto de que esté tratando de recordar

esa estación».

O suponiendo,

amable lector,

qué no estés tratando de recordar el otoño sino la libertad,

un principio de libertad

que existió entre dos personas, pequeño y salvaje,

como son los principios, pero ¿cuáles son aquí las reglas?

Como él dice,

la locura puede ponerse de moda.

Pasar entonces rápidamente

de un punto al siguiente,

por ejemplo de pezón a duro,

de duro a cuarto de hotel,

de cuarto de hotel

a la frase encontrada en una carta que escribió en un taxi el día que se cruzó con

su mujer

que iba caminando

por la otra acera, pero ella no le vio, se dirigía

-así de ingeniosas son las combinaciones de ese estado de flujo que llamamos

nuestra historia moral, acaso no son tan claras, casi como las fórmulas matemáticas

salvo que están escritas en el agua-

al juzgado

a presentar los documentos para el divorcio, una frase como

qué sabor entre tus piernas.

Tras lo cual mediante esta facultad absolutamente divina, la «memoria de las

palabras y las cosas»,

uno recuerda

la libertad.

¿Es eso yo? grita irrumpiendo el alma.

Almita, pobre animal incierto:

cuidado con este invento «siempre útil para aprender y vivir»

como dice Aristóteles, Aristóteles,

que no tenía marido,

rara vez menciona la belleza

y es probable que de muñeca pasara rápidamente a esclava cuando trataba de

recordar esposa.