Taller de poetas: Álvaro Galán Castro

En el Taller de poetas tendremos el miércoles 26 de mayo a las 19.00 horas un encuentro virtual, gracias a Meet, con el profesor, traductor y poeta Álvaro Galán Castro , quien nos hablará de poesía, su poética, libros y de su poemario “Plenitud y vacío”.

«Plenitud y vacío tiene una cerrada estructura, casi arquitectónica, construida por tres partes que forman el círculo neurálgico del que bien pudiera ser un largo poema que se mueve entre el vértigo de la creación y el encerramiento espiritual que conduce a la nada y al vaciamiento casi físico del ser humano. La filosofía oriental está muy presente en estos versos en los que se hacen afirmaciones que nos acercan a la aniquilación del yo o a su transformación en una significativa interrogación: “¿No somos otra cosa que lenguaje?”.  Realidad y experiencia casi religiosa que se aúnan en acertada síntesis en este libro de una atrevida originalidad y de una extrema sinceridad».

(José Infante)

ÁLVARO GALÁN CASTRO (Málaga, 1979) es licenciado en Derecho y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Posee máster en Études romanes por la Université Paris X y máster en Gestión del patrimonio literario por la Universidad de Málaga. Ha publicado los libros de poemas El lucero del ala (Premio de poesía MálagaCrea 2001), El cuerpo eléctrico y Ordo amoris,Los frutos de la herida (Premio Salvador Rueda 2016), Del pájaro que canta en los días aciagos (Premio Rafael de Cózar 2019) y Ficciones Familiares (Premio Ricardo Molina, 2019). Además, ha traducido y editado poemas y textos críticos de Pierre Reverdy, sobre el que prepara su tesis doctoral.. Ha sido incluido en la antología Clave de sol. 16 sobre la música (jóvenes poetas malagueños) (Fundación Málaga Ciudad Cultural, 2010). Ha publicado sus poemas en diversas revistas y periódicos y ha colaborado en las páginas de cultura de varios medios de comunicación. Con su poemario “Plenitud y vacío” ha ganado el XXIII Premio de Poesía Generación del 27 y ha sido publicado por Visor este año.

MISTERIOS DE LA SABIDURÍA
INMÓVIL DEL MAESTRO TAKUÁN

Tener no me importara
cárcel por fuera
si de la de aquí adentro
salir pudiera.
Chicho Sánchez Ferlosio

En la casa cerrada con dos vueltas de llave
se diría que ya no queda nadie
a no ser por la flauta de bambú
que sopla como el viento entre los pinos
a lo largo del día.

Acaso, rara vez, repica una campana
y se siente vibrar el gran silencio
en la mecha torcida de la vela.
Y un cuenco con arroz recién cocido
humea en una mesa.

El viento que acaricia los bancales
anegados del Tíbet.

El bien y el mal afloran como el loto, entre el fango,
si surge un pensamiento.

El odio solo daña a quien lo ejerce;
es una enfermedad de los pulmones;
impide respirar.

Mi espíritu neumático está enfermo
de rencor hacia alguien que no existe
más allá de la celda del cerebro,
más acá de la sombra del espejo.

Cárcel tengo por fuera,
cárcel, cárcel por dentro.

Mi espíritu disperso se fija en cada cosa,
se ancla en las pequeñas diferencias
—el suelo que yo piso es solo el techo
del vecino de abajo—,
el dinero, las clases virtuales,
la esperanza del día mañana,
la lista de la compra, el balance de muertos,
la tesis doctoral, este poema,
la flexión dolorosa de las piernas…
—pensar en no pensar
es ya pensar en algo—
… el clima, las mujeres, la cerveza.

El viento que sacude la cebada
en los valles de Irlanda,

I sat within the valley green
I sat me with my true love.

Debajo del ombligo, donde dicen que el hara
concentra la energía, kikai tandem,
a dos o tres centímetros del tajo
que nos diferenció de nuestra madre,
no existe ningún centro
de ventral gravedad impermanente.

El otro está vacío como yo estoy vacío.
Las manos que acarician o sacuden
también están ociosas, como el viento.
Pero no te encadenes al vacío.

Medita cuanto puedas y practica
la vía purgativa del poema,
pero también la vía del silencio.

Si bebes, bebe bien
y llora si es que lloras.

Quizá llegues un día
a la última verdad:
un sauce en el jardín,
una flor de ciruelo.

LA JAULA DE FARADAY

No te regalan un reloj,
tú eres el regalado.
Julio Córtazar

La puerta de la casa está cerrada
igualmente por fuera y desde dentro.

Ya no sé si dejé la jaula abierta
o un cernícalo vino a mi terraza,
el caso es que el canario voló de entre mis manos.

Se fue como llegó, desde la nada.

Un domingo, con sol,
al volver con la niña de paseo,
escuché su aleteo nervioso y azorado
en el fusco anaquel del salón donde pongo
a cubrirse de polvo los libros orientales.
Se fue justo a posar en las piernas de un buda
de plástico barato.

La anilla de su pata delataba
—igual que en los tobillos del esclavo
las marcas encarnadas que dejan los grilletes—
su cruz de cimarrón arrepentido
por la sed, por el hambre, por el miedo.

Mayita se negó con fervor a soltarlo,
a darle su derecho a morir sobre el viento,
y yo cedí a su ruego y su promesa
de que lo iba a cuidar.
Así que lo siguiente fue comprarle una jaula.
Entonces ya no pude volver a echar la siesta
entre el uno de octubre y finales de junio
(en verano callaba —por sofoco, supongo—).

Podríamos haberlo bautizado
como Michael Faraday
por su eléctrica voz,
por el gran magnetismo de su timbre.
La verdad tal vez sea más prosaica:
le llamábamos Trini, brevemente,
aunque esto, bien mirado, no sea poco.

Ahora
la jaula está vacía, dejé su puerta abierta
como símbolo fácil, meridiano
de su liberación.

Y he sembrado una parte de su alpiste
en algunas macetas que tenía
olvidadas y yermas.
Acaricio mis manos vacías en la hierba.
Encuentro ese verdor acordonado
una burda intentona de quitarle
sus puertas a mi casa
como burdo es ponérselas al campo.

La otra parte la tiro por la borda
para dar de comer a los pájaros libres.

No sé tú, pero yo he vivido siempre
encerrado en mí mismo.

Hoy haría once años de casado
y hace cuatro firmé, por estas mismas fechas,
el divorcio,
bendito a fin de cuentas, aunque cueste
soltarse en un principio.
Pagué mi libertad a muy buen precio.

Doy gracias de estar solo en mis encierros.

Tan vital es dejar entrar al otro
como hacerlo salir cuando no quiera
quedarse en el hogar de tus pulmones,
mostrarle la salida amablemente,
no cerrarle la jaula de tu pecho
igualmente hacia dentro y hacia fuera.

de Plenitud y vacío

ENCUENTRO CON AURORA LUQUE EN EL TALLER DE POETAS

Nos alegra enormemente que Aurora Luque haya aceptado nuestra invitación para un encuentro virtual por Meet el próximo miércoles 21 de abril de 2021 a las 17.30 horas. Quienes estén interesados pueden contactad conmigo en este correo: aalveasanchez@gmail.com, o bien por facebook , twitter , instagram.

Aurora Luque[1] (Almería20 de septiembre de 1962) es poetatraductora, profesora y escritora española. Licenciada en Filología Clásica por la Universidad de Granada – se licenció en 1987 con una memoria sobre la poesía femenina en la Grecia Antigua- y profesora de griego antiguo desde 1988 en Málaga. Colaboró como articulista en el diario Sur de Málaga desde 1999 a 2008 (sus artículos están recopilados en Los talleres de CronosAteneo de Málaga2006). En octubre de 2008 fue nombrada directora del Centro Cultural Generación del 27 de la Diputación de Málaga, cargo que ocupó hasta junio de 2011. Ha fundado y dirigido la colección de poesía «Cuadernos de Trinacria»,Desde el año 2000 codirigió junto a Jesús Aguado la colección «maRemoto» de poesía de otras culturas del Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga (CEDMA).4​ En 2005 fundó la editorial Narila. Ha formado parte del Consejo Asesor de la colección «Puerta del Mar», también del CEDMA, así como del Consejo Rector del Instituto del Libro del Ayuntamiento de Málaga y del Consejo Social de la Universidad de Málaga.  Colaboradora honoraria del Departamento de Traducción e interpretación de la Universidad de Málaga, en la que también es miembro del grupo de investigación Traducción, literatura y sociedad5​ de la Universidad de Málaga. Su poesía ha sido traducida a varios idiomas.

Poesía

  • 1981Hiperiónida, Granada: Universidad de Granada, colección “Zumaya”, premio Federico García Lorca de Granada.
  • 1989Problemas de doblaje, Madrid: Rialp, accésit al Premio Adonáis.
  • 1991Fecha de caducidad, Málaga: Tediria (Cuaderno)
  • 1992Carpe noctem, Madrid: Visor, Premio Rey Juan Carlos 1994.
  • 1996Carpe mare Málaga: Miguel Gómez Ed. (Antología)
  • 1998Transitoria, Sevilla: Renacimiento, Premio Andalucía de la Crítica en 1998 y finalista del Premio Rafael Alberti.
  • 2000Las dudas de Eros, Lucena: Ayuntamiento de Lucena, col. “Cuatro Estaciones”. (Antología)
  • 2002Portvaria. Antología 1982-2002, Cuenca: El Toro de Barro. (Antología)
  • 2003Camaradas de Ícaro, Madrid: Visor. Premio Fray Luis de León 2005.
  • 2004Carpe verbum, Málaga: Ayuntamiento de Málaga, col. “Monosabio”. Edición de Francisco Fortuny. (Antología)
  • 2005Haikus de Narila, Málaga: Publicaciones Antigua Imprenta Sur. (Cuaderno)
  • 2007Carpe amorem, Sevilla: Renacimiento. Edición de Ricardo Virtanen. (Antología)
  • 2008La siesta de Epicuro, Madrid: Visor, Premio de Poesía Generación del 27.
  • 2014Fabricación de las islas. Poesía y metapoesía,17​ Prefacio: J. M. Caballero Bonald; selección y estudio: Josefa Álvarez Valadés, Valencia: Pre-Textos.[1].
  • 2014, Médula. Antología esencial. Madrid: Fondo de Cultura Económica. Edición de Francisco Ruiz Noguera. (Antología)
  • 2015Personal & político, Sevilla: Fundación José Manuel Lara.
  • 2016Los limones absortos. Poemas mediterráneos.18​ Málaga: Fundación Málaga. Ed. bilingüe.Trad. al italiano de Paola Láskaris. Prólogo de Chantal Maillard.[2]
  • 2020Gavieras, Madrid: Visor. XXXII Premio Loewe, 2019. 

LOS DÍAS VENIDEROS

Los días venideros no llegaron.

Se agotaron, fulgentes, en los brindis.

Lo por venir ya estaba caducado

a la hora de soñar.

                               Os pido, dioses,

solo sueños portátiles, menudos,

cinta para medir el horizonte,

y días que no engañen, desde lejos,

como veleros gráciles

cargados de ataúdes.

ANUNCIOS

Vendo roca de Sísifo,

añeja, bien lustrada,

llevadera, limada por los siglos,

pura roca de infierno.

Para tediosos y desesperados,

amantes del absurdo

o para culturistas metafísicos.

Almohadilla de pluma para el hombro

sin coste adicional.

 …

Vendo una isla de segunda mano.

No la puedo atender.

Perfecto estado: arenas y ensenadas,

olas, acantilados,

arboledas, delfines.

Instalación de sueños casi intacta.

 …

Vendo toro de Dédalo.

Discreción. Quince días

de frenético ensayo.

Se entrega a domicilio.

Se adapta a todo tipo de orificios.

Revendo laberintos

usados, muy confusos.

Se garantiza pérdida total

por siete u ocho años.

Si no queda contento,

reembolsamos el hilo de Ariadna.

 …

La vida es una empresa laboriosa:

veinte segundos de ficción en pie

y una tenue canción desesperada.

Somos microrrelatos que caminan:

Soy No-fui, No-seré, NO-soy cansado.

Vivir  es patinar breve jornada.

Sólo soy los anuncios que he tragado.

 …

Alquilo alas de Ícaro

adaptables, elásticas.

Imprescindible curso de suicida,

máster de soñador

o currículum roto de antemano.

                                             de Camarada de Ícaro, 2003

EN RADIO TRES

Escucho en Radio Tres

en versión brasilera

–que es como si batiesen los sonidos

con la pulpa del sol–

Cheek to cheek Moon river.

Una cerveza Alhambra de reserva

colabora a su modo en el bienser.

Y el cuerpo quiere abrir, completo de sí mismo,

las puertas del verano.

Los sentidos son hoy

esos dioses alegres y fuertes de los mitos.

Reinauguran el mundo,

lo cifran,

lo consisten:

la puerta del oído,

la puerta de la lengua,

la puerta de los párpados.

Ícaros,

Hermes,

Iris.

Ahora que ya sé

lo que roba la muerte

me importa mucho el aire de esta noche

mitogénico, vivo, generoso.

                                     La siesta de Epicuro, 2008

DECÁLOGO DE LA FLÂNEUSE

Ver construirse el tiempo
Chantal Maillard

Flâneuses… su papel en cuanto observadoras, poetas y,
sobre todo, ensayistas de la ciudad (…) reivindicar la
flâneuse puede ser la manera de denunciar las falacias
que hacen del espacio urbano la más férrea plasmación
del orden social, cultural, político y económico.
Anna Maria Iglesia

Juramento inicial. Por mis antepasadas, no aceptaré más límites, cancelas en umbrales ni candados. Haré mi ciudad mía, mi laberinto al sol, mi casa grande. Los dedos de los pies sonríen al bajar de la acera. Primero de flâneuse: salir sin móvil. Curar la nomofobia.

Descubrir el placer de no comprar. Tres excepciones: zapatos de andariega con su nube interior. Un libro de flâneuse para leer en bancos, terrazas, céspedes o pretiles. Santificarás al sol sobre las páginas bendecidas y abiertas. Y la moneda para el músico y la música que embellecen las calles. ¿Son los nuevos altares? ¿Oyes cómo esa flauta te facilita claves de vuelo figurado sobre las palmeras?

Salvar tus librerías y amar a tus libreros y libreras. Es tu pagana misa semanal: pecado es muy mortal no entrar en ellas. Recordar: el Antihéroe de la nueva flâneuse es aquel Magistral de La Regenta, que mira posesivo la ciudad desde una torre alta, avariciosa, inmóvil.

Deambularás. Harás las calles. Preguntarás el nombre de los árboles o los bautizarás si se hallan huérfanos. Preguntarás los sueños a los viejos artistas rotulados en lápidas. Y los saludarás: ¿tu compañera?

Amarás una lentitud nueva cada día. Te detendrás a leer la irrepetible escritura de esa frase fucsia de la buganvilla. Te dejo andar, olfato, a ver qué encuentras. Volad, oídos míos, traed ruidos y músicas. Coleccionarás olores diferentes del mar y de las plazas. Los irás bautizando. Oh, lexicografía nueva de la flâneuse.

Métodos de paseo: probar los autobuses hacia ninguna parte. Las últimas paradas de las líneas, allí donde se vuelca del plato la miseria. Periferias: bodegas, lecherías, colmenas. Comer fruta llegada de esos huertos cercanos.

Hablarás con una anciana en los días impares. Hablarás con un anciano en los días no impares. Que fluyan sus memorias. Hallarás, como gemas, palabras para tu colección, palabras que jamás estrenaste en tu boca. Qué sabrosas las palabras rodadoras, rodantes, confitadas en tiempo. Será como pescar en plena calle peces secretos, caracolas envueltas en algas, restos de buques, escamas de sirenas

¿Tertulias, foros, clubs, ágoras vivas, ateneos? ¿Micromuseos vacíos, amigos de la música, patios frescos, talleres de escultoras, tabladillos, verbenas diminutas, títeres y minúsculos teatros? Con una condición: no aparezcan en las sumisas guías.

Los cementerios narran el temperamento arcano de la polis. No desdeñes sus voces. Poemas semiescritos en las tumbas que tú completarás. Plagia a Banksy, deja en aquellas tapias tu grafiti.

Y si te invade el ansia de la fotografía, hazla con tus palabras: regresa con un haiku y cuélgalo en el vaho del espejo. Ciudad, aforo libre. Espigarla a lo Varda. Buscar lo infraordinario de Perec. Reavivar los fuegos a lo Woolf. Olvidar los decálogos.

SENDERUELAS

Las palabras caminan

andan, vagabundean y desandan. ¿Las ves?

Cruzas las calles, paladean plazas,

rebuscan los senderos enterrados,

sortean excrementos, trepan por carreteras de montaña,

merodean y corren. Van ahí, como nubes

acróbatas, como enjambres hipnóticos

cargados de melíferas misiones.

                                                   Las palabras,

senderistas en grupos amicales o solas como brujas.

Andan, tropiezan, se golpean a veces y se arañan

las unas a las otras; a veces se encadenan

los hombros con abrazos. Recogen el caído y bellísimo

abanico del gingko, se dejan empapar

de viento de cerezos.

                                     Caminan las palabras,

Peregrinas, entrecruzan sus rutas

con nuestros vericuetos de silencio,

fulguran y atrapamos a algunas con la boca,

a otras con el grito, con redes de escritura.

Mas se van en bandadas enloquecidas, altas

 o se esconden y silban como voces del bosque.

 Magia no vi otra igual, tan seductora,

como este caminar de las palabras,

portadoras de luz, amigas fieles,

pasajeras y libres.

Viajar así, con ellas.

CONVERSACIÓN CON EL PREFIJO DES-

  • Prefijo des-, ¿qué haces con mi lengua?

Tengo cuentas pendientes

contigo. ¿Por qué insistes en usos

dañinos y serviles?

                                Mírate:

Desflorar  despeinar  deslenguar  descarriar

desdentar  desvirgar  descerebrar

¿Por qué fuiste tan cómplice del sufijo de escarnio?

¿Por qué bailabas tanto con nosotras?

Ella la desflorada y deshonrada

ella la desdentada la vieja y descarnada

tú la descerebrada ella la despeinada

la desvirgada y la descarriada

yo descorazonada deslenguada

ellas                 las despojadas.

Mírate: desbordar.

Di por qué desbordar no ha sido nunca

deshacer los bordados. ¿Cuántas horas de oro,

toneladas de tiempo luminoso hallaríamos

si todos los bordados de la historia menor

quedaran desbordados?

Hora es de deshilar destejer descoser

desbaratar desenhebrar

desabrochar y desabotonar

desembridar y desembarazar.

Mírate. Desnortar, desorientar.

¿Por qué has dejado fuera

al oeste y al sur?

De-surear. Des-occidentear.

Desurea quien prescinde de los sures

y no sabe gozarlos ni ponerlos a proa

y desoccidentea quien olvida los pasos

fieles al sol amigo que se pierde.

Horas de desfacer, desdecir, descifrar

descontar, descantar, desencantarnos

de tanto encantamiento no pedido,

desocupar los nichos,

deshombrar, por ejemplo, que es tirar por la borda

el verbo deshonrar con todos sus arcaicos

prestigios teatrales,

destilar vinos rojos y salvajes,

desandar los senderos alambrados

desenredar los nudos

del barbado destino.

Gavieras , 2020

Podéis leer más poemas de esta autora en:

http://www.cervantesvirtual.com/portales/aurora_luque/obra-visor/antologia-poetica–29/html/

Y en este enlace la podéis escuchar hablando de su poesía y recitando:


[1] Aurora Luque – Wikipedia, la enciclopedia libre

Reseña de Elena Marqués Núñez

Mi enorme agradecimiento a la gran lectora, y buena escritora, Elena Marqués Núñez, por su atenta lectura y amorosas palabras a mi poemario “La pared del caracol”, cuya reseña podemos leer en su blog:

https://www.desde-mi-ventana.es/news/la-pared-del-caracol/

Ana Luísa Amaral

Ana Luísa Amaral (Lisboa, 1956) es una notable creadora lusa, que tiene en su haber más de una treintena de libros, entre poesía, ensayo, teatro y literatura infantil, así como diversas traducciones. Además, es profesora de literatura en la universidad de Porto. Tiene un doctorado sobre la poesía de Emily Dickinson y tiene publicaciones académicas (en Portugal y en el extranjero) en las áreas de poesía inglesa y estadounidense, poética comparada y estudios feministas. Es investigadora senior y codirectora del Instituto de Literatura Comparada Margarida Losa. Coautora (con Ana Gabriela Macedo) del Diccionario de la crítica feminista (Afrontamento, 2005) y responsable de la edición comentada de Nuevas letras portuguesas (Dom Quijote, 2010) y coordinadora del proyecto internacional Nuevas letras portuguesas 40 años después, financiado por FCT, que involucra a 10 países y más de 60 investigadores. Editora de varios libros académicos, como Novas Cartas Portuguesas entre Portugal eo Mundo (con Marinela Freitas, Dom Quixote, 2014), o Nuevas Cartas Portuguesas al Mundo, con Marinela Freitas Peter Lang, 2015). y conduce, junto a Luís Caetano, un programa sobre poesía en Antena 2, la cadena pública portuguesa de radio, “O som que os versos fazem ao abrir” (el sonido que los versos hacen cuando se abren).

La poesía de Amaral ha sido traducida a varios idiomas y se han publicado volúmenes de sus escritos en Francia, Brasil, Italia, Suecia, Holanda, Venezuela, Colombia, México y Alemania. También está representada en muchas antologías portuguesas e internacionales. Su trabajo ha sido galardonado con varios premios literarios, incluido el premio de poesía más importante de Portugal (el “Grande Prémio” de la Asociación de Escritores Portugueses) en 2008, por su libro Entre Dois Rios e Outras Noites , y el Premio Giuseppe Acerbi de Italia en 2007 y ha sido candidata en varias ocasiones al Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.

En España se han publicado dos libros suyos, la editorial Olifante publicó en 2015 Oscuro, traducción y prólogo de Luis María Marina, y en en 2020 se publica en España What’s in a Name por la editorial Sexto Piso y con la traducción de Paula Abramo.

En este enlace podéis leer una entrevista de ella:

https://lamajadesnuda.com/sumario/entrevistas/88-entrevistas/1158-ana-luisa-amaral542.html

LA CARTA

Señores:

Tienen que el dolor y la ausencia tener sabor,

un cierto aroma dulce y demorado,

en forma de mil ojos

Pues vosotros contemplasteis esa mi ausencia,

dijisteis que de ella creé palabras,

pero no por mi mano

En vuestra historia, señores,

yo fui solo voz

y no persona completa

Completa, nunca lo fui,

doblada al medio por lo oscuro de los hábitos,

por las promesas forzadas que cumplí,

por el deber que me dictó mi padre

Sin embargo, yo hice las letras de esas cartas,

yo, que las fui construyendo lentamente,

en la oscuridad de la celda

El resto vosotros lo robasteis

y en otra lengua,

y en mitos que creíais

necesarios

No fui solo voz:

fui yo, dueña de mí,

porque las letras fueron mías, y el amor,

y el odio demorado

Solo para eso me valió vivir,

para componer, igual a sinfonía,

cuanto quise

Él fue solo palabras que con palabras forjé,

yunque donde moldeé espadas y lanzas,

la lumbre necesaria

Lo único que no moldeé

fueron las rejas de la prisión donde viví:

esas, vosotros las moldeasteis

hasta la incandescencia

Pero, en las letras que compuse,

yo inventé la ausencia mejor que nadie.

Yo fui la mano de la ausencia

en una celda oscura

Y sus actos fueron mis metáforas,

imágenes que me seguían, más fuertes

que la vida.

Por eso me llamasteis, señores,

en vuestro tiempo, una palabra nueva y ágil:

literatura

Y así fui vuestra voz,

y dulce mito. Y nada más

fui

Hoy quiero deciros,

en este tiempo tan oscuro,

pero de una oscuridad diferente a la que yo tuve:

adiós

Dejadme en lo oscuro, lo mío.

Porque al lado de la mía,

vuestra ausencia, esa que en mí plantasteis,

nada es.

Ya quisierais vosotros saber lo que es la ausencia.

Ausencia: yo: demorada en estas líneas.

Decir con cuanta oscuridad

la noche se deshace

y se construye 

de Oscuro

APRENDIZAJES

La bicicleta era cromada y negra,

tenía en el manillar un listón ancho circundando

la Navidad y ruedas generosas

como parecía el mundo

Yo, la mañana siguiente,

sin saber mantener una ruta pareja,

a mi lado mi padre, sosteniendo el sillín,

su mano: ardiente hilo de plomada

en ardiente confianza

Después era su voz entrecortada

por el puro cansancio de correr,

tratando de alinear la bicicleta

Hoy, tras muchos años de gestos paralelos,

mi hija en otros caminos,

mi mano corrigiendo desviaciones de más modernas

          ruedas,

entiendo al fin que era emoción lo que se oía

en la voz interrumpida de mi padre:

miedo a que me cayera,

aun sabiendo que eran cortas las caídas,

pero ante todo la ternura de verme allí,

entrando en el mundo de los mayores,

en débil equilibrio

al borde de la salida circular de la infancia

WHAT, S IN A NAME

Pregunto: ¿qué hay en un nombre?

¿De qué espesura está hecho si se atiende,

en qué guerras se ampara,

paralelas?

¿Linajes, suelos serviles,

razas domadas por algunas sílabas,

pilares de la historia sobre leyes

que en fuego y llamarada se forjaron?

Extirpado el nombre, quedará el amor,

quedaremos tú y yo, aun en la muerte

aun sólo en el mito

Y aun el mito (¡escucha!),

nuestra fugaz historia

que unos leerán como materia inerte,

quedará para el siempre del humano

Y otros

habrán de recogerlo siempre,

cuando su siglo ya carezca de él

Y entonces, amor mío, mi mayor fuerza,

seremos para ellos cual la rosa

O no, cual su perfume:

ingobernado      libre

BIFRONTE CONDICIÓN

Lujo de tener vista, de ver por la ventana,

elegante y atento, a aquel gato matizado

en blanco y en canela, lujo de un plato dulce

y confortante, lujo del tiempo que se des-

pliega , y de sentir calor cerca de enero,

y en cada movimiento

Al otro lado, detrás de la ventana,

un hombre que examina atentamente la basura

en el frío, y todo dentro de las cosas se hace frío,

los movimientos crispados y grisáceos,

de cómo es corto el tiempo o de cómo

acortan las palabras

el decir

El lujo de estar bien abrigado:

un lujo absurdo, pero un lujo verdadero

cerca de enero, que es el mes bifronte,

hecho, como nosotros, de dos caras,

desatentos, fingidos, incultos habitantes

de este planeta que

visto desde otro lado, si es que lo hay,

por otros ojos, si es que estos existen,

habrá de parecer así: bifronte:

por un lado, la suavidad de amar y proteger,

en la otra cara, la otra condición: mirar sin ver,

por eso no hay indulto, ni cósmica razón que nos redima


[1] https://en.wikipedia.org/wiki/Ana_Lu%C3%ADsa_Amaral

Reseña de José de María Romero Barea a mi poemario “La pared del caracol”

El escritor, traductor, crítico literario y profesor José de María Romero Barea ha reseñado mi último poemario, “La pared del caracol”, Premio del XXXV Certamen Poético Ángel Martínez Baigorri y publicado por el Ayuntamiento de Lodosa. Su mirada también revela nuevos matices y significados de mis poemas. Mi agradecimiento a José y a la revista digital El Cuaderno:

Poemas de Pierrete Micheloud

Escritora y pintora suiza (6 de diciembre de 1915 – 14 de noviembre de 2007) Nació en Romont y estudió en Neuchâtel y Lausanne . Luego pasó un tiempo en Inglaterra perfeccionando su inglés, estudió literatura francesa y alemán en la Universidad de Zurich y teología en la Universidad de Lausana  . Descubrió la poesía a los 16 años leyendo las obras de Villon, Lamartine y Baudelaire. Entre 1945 y 2004 escribió una veintena de libros de poesía. Abandonó su enfoque más clásico de escribir verso por una versificación más sutil y musical.  Micheloud a menudo montaba en su bicicleta y recitaba su poesía por la campiña suiza de Valais. Vivió en París desde 1950, donde se dedicó principalmente a escribir poesía. También trabajó como crítica literaria. Durante su estancia en París, hubo más de diez exhibiciones importantes de sus pinturas.

Micheloud murió en Cully a la edad de 91 años. Se creó una fundación a su nombre  para preservar y promover su trabajo; otorga un premio anual de poesía en francés.

Obras publicadas: https://www.viceversalitterature.ch/author/13402

En español encontramos en la editorial e.d.a. libros la antología “Más de 100 poemas” traducidos por José Luis Reina Palazón y prologado por Jean-Pierre Valloton, de ella proceden estos poemas:

PIERRETTE

Perder todo para ganar una estrella

incitar al día a estallar

infringir la punición mortal

resolver el absoluto por el fuego

remontar el río a contra corriente

elegir diosa a la claridad

torturar de luz las máscaras

tender un hilo de cáñamo sobre el abismo ser viva hasta la piedra.

Mientras sople el viento, 1966

NO MÁS QUE LO NECESARIO

Imaginemos

que nuestras torres de hormigón

sean rocas

de donde surgen manantiales;

imaginemos

que lo bulevares

sean ríos

donde la hierba crece

entre las olas;

imaginemos…

en lugar de martirizar

con nuestros talones

el macadán

marchamos sobre las olas;

imaginemos…

nunca más hambre asesina

el corazón es una oropéndola

resucitada

de nuestros mataderos de pájaros.

Dulzamara, 1979

EL CIERVO TIENE SUS PÁJAROS: EL PARDILLO

el cuco gris, la moscareta

que huye del águila y de la lechuza.

En la sinrazón del unicornio

el amor no tiene tachadura, ni nudos.

La fría serpiente, la mosca, la cizaña

están de fiesta con la paloma

y la rosa. No más nombres malditos

el tuyo tampoco que cantaba en la sombra.

Las palabras, la piedra, 1983

TEJER LA FIBRA IMPALPABLE

que será el tejido

para desvestirte. La espera

es flor en mis manos, pensamiento

de verdes raíces.

Ella, vestida de nada, 1990

URANIA

Pastora de estrellas

en las lindes de los cielos que se alejan…

Para alcanzarte marcho

sobre el hilo tendido

que mi amor hila

entre mi vida y la tuya.

Te amo desde antes

de saber tu nombre.

La infancia de anchas ventanas

donde pasabas llenaba mis ojos

del polvo dorado

levantado por tus rebaños.

                                 En alabanza de las musas

https://www.rts.ch/archives/tv/information/madame-tv/9504039-pierrette-micheloud-lappel-de-la-poesie.html

Poemas de Tomas Tranströmer

Creo que la mayoría conocimos a Tomas Transtömer cuando en 2011 recibió el Premio Nobel de Literatura. Nacido en Estocolmo el 15 de abril de 1931, falleció con 83 años el 26 de marzo de 2015, aunque lamentablemente sufrió un derrame cerebral en 1990, quedando reducida su habla y movilidad, aunque no le imposibilitó escribiendo- tuvo que aprender a escribir y tocar el piano con la mano izquierda- . Fue psicólogo, escritor, poeta y traductor. Se graduó en Psicología, en Historia de la Literatura y en Historia de las Religiones en la Universidad de Estocolmo en 1956. Un poco más sobre su biografía y obras:

https://es.wikipedia.org/wiki/Tomas_Transtr%C3%B6mer

Como decía, le dieron el Nobel y leí su antología El cielo a medio hacer de la Editorial Nórdica, prologado por Carlos Pardo, en el que se incluye desde su primer libro, 17 Poemas (publicado en 1954), hasta 29 haikus y otros poemas(2003), incluyendo textos de su autobiografía Visión de la memoria, recuerdos de la infancia y adolescencia. Años después , la editorial Nórdica publicará la antología Deshielo a mediodía, en el que se recoge el resto de su obra y El árbol y la nube, Obra poética 1954-2004, que abarca toda su trayectoria poética.

Algunas entrevistas que he encontrado:

https://elpais.com/diario/2011/10/07/cultura/1317938401_850215.html

https://www.abc.es/20121015/cultura-cultural/abci-cultural-libros-entrevista-transtromer-201210151157.html

“Porque a través de sus imágenes condensadas y translúcidas nos da un nuevo acceso a la realidad” dijo la Academia sueca cuando el concedieron el Nobel.

CARA A CARA

En febrero lo vivo estaba inmóvil.

Los pájaros preferían no volar y el alma

roía en el paisaje como un barco

roza en el muelle al cual está amarrado.

Los árboles nos daban la espalda.

La altura de la nieve se medía con juncos.

Envejecían las huellas de pasos sobre el hielo.

Se derretía el lenguaje bajo un toldo.

Algo llegó hasta la ventana un día.

Se detuvo el trabajo, yo levanté la vista.

Los colores ardían. Todo se dio la vuelta.

El mundo y yo dimos un salto el uno hacia el otro.

DO MAYOR

Cuando bajó a la calle luego del encuentro amoroso
remolineaba nieve en el aire.
El invierno llegó
mientras yacían juntos.
La noche lucía blanca.
Iba apurado por la alegría.
La ciudad toda se inclinaba.
La sonrisa de los que pasaban
-sonreían todos tras los cuellos subidos.
¡Todo era libre!
Y todas las interrogaciones empezaron a cantar la existencia

             de Dios.
Eso le pareció.
Liberada, una música
se deslizó a zancadas
por la vertiginosa nieve.
Todo en dirección al Do.
Una brújula trémula apuntando hacia el Do.
Una hora por encima del dolor.
¡Era fácil!
Sonreían todos tras los cuellos subidos.
                                                                         De “El cielo a medio hacer” 1962

DE MARZO DEL 79

Cansado de todos los que llegan con palabras, palabras,

                  pero no lenguaje,
parto hacia la isla cubierta de nieve.
Lo salvaje no tiene palabras.
¡Las páginas no escritas se ensanchan en todas direcciones!
Me encuentro con huellas de pezuñas de corzo en la nieve.
Lenguaje, pero no palabras.

De “La plaza salvaje” 1983

VERMEER

No un mundo protegido… Justo tras la pared comienza el

             estrépito
comienza la posada
con risas y rabietas, dentaduras, tañido de campanas
y el cuñado demente, donador de la muerte ante el cual

               todos deben temblar.

La gran explosión y los pasos tardíos del salvamento,
los barcos que se pavonean en la rada. El dinero que se desliza

 en el bolsillo equivocado,
exigencias que se amontonan sobre exigencias,
rojos cálices abiertos que sudan presentimientos de guerra.

Desde allí y atravesando la pared entra al luminoso estudio
entra en el instante que vivirá siglos.
Cuadros que se llaman “La lección de música”
o “Mujer de azul que lee una carta”:
embarazada, en el octavo mes, dos corazones golpean dentro

de ella.
Detrás de la pared, cuelga un mapa arrugado de la “Terra

 Incógnita”.

Respirar en calma… Una desconocida materia azul está clavada

en las sillas.
Los remaches de oro entraron volando a increíble velocidad
y se detuvieron en seco
como si no hubiesen sido nunca más que quietud.

Zumban los oídos, ya sea por la profundidad o por la altura.
Es la presión del otro lado de la pared.
Hace que cada hecho levite
y afirma el pincel.

Duele atravesar paredes, uno se pone enfermo de eso
pero es imprescindible.
El mundo es uno. Pero las paredes…
Y la pared es parte de ti mismo:
uno lo sabe o no lo sabe, pero así es para todos
salvo para los niños. Para ellos no hay pared.

El cielo claro se ha apoyado en la pared.
Es como una oración al vacío.
Y lo vacío vuelve su rostro hacia nosotros
y susurra
“Yo no estoy vacío, sino abierto”.

ARCOS ROMÁNICOS

Dentro de la enorme iglesia románica se apiñaban los

              turistas en la penumbra.
Bóveda abierta tras bóveda y sin vista de conjunto.
Algunas llamas de cirios aleteaban.
Un ángel sin rostro me abrazó
y susurró por todo el cuerpo:
“!No te avergüences de ser hombre, sé altivo!
Dentro de ti se abre, interminablemente, bóveda tras bóveda.
Nunca estarás completo, y así ha de ser.”
Me cegaron las lágrimas,
fui empujado a la piazza que hervía bajo el sol
junto con Mr. y Mrs. Jones, el Señor Tanaka y la Signora

Sabatini
y dentro de todos ellos se abría bóveda tras bóveda,

interminablemente.

                                                        De Para vivos y muertos, 1989

Poemas de Aurelio Alvea Hernández

Mi tío Aurelio, hermano de mi padre, tiene la costumbre de felicitar las navidades enviando a sus familiares un álbum de navidad creado con poemas suyos. Me parece una idea hermosa y me gustan mucho sus poemas: versos cercanos, llenos de sabiduría , sensibilidad, autenticidad, belleza y rigor formal. Estudió Magisterio y ha ejercido de maestro toda su vida. De sus años de estudiante en la Facultad queda constancia en el libro Subversivos y malditos en la universidad de Sevilla ( 1965-1977 ), de Alberto Carrillo Linares. Fue uno de los fundadores de Cuadernos de Roldán, publicó en Nicaragua en 1985 Días de invierno en el Suplemento cultural “Nuevo Amanecer” y en 1993 con Cuadernos de Roldán su poemario Álbum de poemas, título que usará en todos sus escritos posteriores.

QUIÉN ME DICE

Quién me dice

de un pájaro que esté dormido

Quién me dice

que no sea yo quien duerma,

aunque en otra hora, remota,

y en un lugar más brillante o sombrío

que el hueco de sus alas.

LUZ

Ilumine la luz

-por escasa que sea, alguna luz-

los días que nos restan.

CUANDO LA LUZ DEL DÍA

La vida oscura al menos no perece.

A una cita invisible

acude cada noche.

En un círculo abierto e infinito,

como un árbol profundo

cuyas ramas no dejan de extenderse,

con los ojos nublados, vacilante,

se reproduce el tiempo.

Qué deslucida imagen,

tantas veces grotesca,

de numerosos rostros agrupados

en la sala interior,

aguardando una voz junto a la puerta

para poder subir, seguir soñando

que no todo perece

cuando la luz del día.

del Álbum de navidad 2014

CADA DÍA

Cada día podemos encontrar

un gramo de hermosura

entre las redes de la vida.

NO QUISIERA

No quisiera vender mi alma

más de cuanto la vendo,

aunque se hace difícil la existencia

si digo con frecuencia lo que pienso.

del Álbum de Navidad 2017

CANAS

Quién lo diría,

queridas flores blancas,

que al final de la vida

seríamos parientes.

JUVENTUD

Es cierto,

brillaba el universo,

el mundo era una fruta

que no acababa nunca.

(1987)

SI YO FUERA

Si yo fuera un poeta galante

me atrevería a decir que una sonrisa

puede permanecer en el aire,

radiante,

casi toda la vida.

HAY UN SECRETO

Hay un secreto esta mañana

en el jardín.

La franja de sol en las tuyas

recoge la tibieza

de un patio de otro tiempo.

Me acerco a cuanto pienso

si respiro despacio

y me instalo – ya muy lejos de mí-

en las ramas pequeñas,

a tan solo un rumor o un paso

de aquella claridad.

Veo escenas de niño y de muchacho

con vecinos y hermanos;

siento la caricia del sol

posándose en las hojas

de un níspero risueño;

y pájaros recuerdo

cruzando sin descanso

el aire de aquel patio,

como este mirlo que hoy en el jardín

ha irrumpido en la escena,

buscando entre las briznas

el alma y el sustento.

( 1997)

HE QUERIDO ENTREVER

A María y Raúl

He querido entrever en algún texto

el discreto artificio

del roce de la voz entre las cosas.

Quizá se trate de un rumor antiguo

que viene de los bosques,

atraviesa los mares y montañas,

las antiguas ciudades,

se detiene a la puerta

y danza tenazmente ante nosotros

hasta que al fin menciona

su íntimo secreto:

el nombre de los cuerpos silenciosos.

Ese aliento verbal ( casi un milagro),

entretejido siempre por meras circunstancias

que dispone el azar,

lo forman las palabras,

las que elevan de rango a otras palabras

que también nombran labios, pasiones, deseos,

libradas batallas y tantos ríos

de sangre

como hebras nerviosas recorren el reverso

de una hoja de álamo.

del Álbum de Navidad 2020

“La belleza del marido”, Anne Carson

 “Si la prosa es una casa, la poesía es un hombre en llamas que la atraviesa rápidamente”.

Anne Carson (Toronto21 de junio de 1950) es una poeta canadiense en lengua inglesa, ensayista, traductora y profesora de literatura clásica y comparada en la Universidad de Míchigan. En 2020 fue galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Letras. El jurado destacó para otorgarle el premio “su capacidad para construir una poética innovadora a partir del estudio del mundo grecolatino” y que “ha alcanzado unas cotas de intensidad y solvencia intelectual que la sitúan entre los escritores más destacados del presente”. En una sociedad que se relega cada vez más las Humanidades Anne pone de relieve la importancia del mundo clásico, cuna de nuestra civilización, para comprender nuestro presente, pues crearon paradigmas que aún perduran.

En España se han publicado: La belleza del marido, Autobiografía de rojo, Hombres en sus horas libres, Decreación, Eros. Poética del deseo, Nox y Flota.

“La belleza del marido” cuenta la historia de un matrimonio en torno a la idea de Keats “beauty is trut”», belleza es verdad y verdad es belleza. A lo largo de poemas o 29 tangos Anne Carson nos introduce en la historia íntima de un matrimonio que se desmorona. Pero no es su argumento lo importante, sino cómo lo cuenta, dando saltos en el tiempo y relacionando el mundo clásico, la mitología, la filosofía, la historia con el relato que narra.

V. AQUÍ ESTÁ MI PROPAGANDA UNA UNA UNA AUNÁNDOSE EN TU FRENTE COMO GOTITAS DE PECADO LUMINOSO

Como tantas esposas propulsé el marido hasta la divinidad y ahí lo sostuve.
¿Qué es la fuerza?
La oposición de familia y amigos no hace más que endurecerla.
Recuerdo el primer encuentro de mi madre con él.
Mirando

un libro que yo había traído del colegio a casa con su nombre escrito en la guarda]
dijo
no me fiaría de nadie que se llamara a sí mismo X —y
algo se mostró en su voz,

una Babel

arrojada entre nosotras en ese instante que nunca
aprenderíamos a interpretar
—gusto a hierro.
Profético. Todas sus profecías se cumplieron aunque ella no

pretendía que así fuera.

Bueno es su nombre dije y aparté el libro. Esa fue la primera noche
(yo tenía quince años)
en que levanté con chirrido lento la ventana de mi cuarto y me escapé a verle
en el barranco, hasta el alba caminando bajo los elementos empapados
y las declaraciones

del lenguaje que está «solo y primero en la mente». Me quedé atontada
ante ello,
contemplé sus oros viejos y los lieblicher azules desertando
como pavos reales saliendo de jaulas a una cocina vacía de Dios.
Dios

o algún bendito personaje real. Napoleón. Hirohito. Ya sabes
cómo el novelista Oe

describe el día en que Hirohito salió en antena y habló
como un mortal. «Los mayores se sentaron alrededor de la radio
y lloraron

los niños se agruparon en la calle sucia y susurraron desconcertados.
Atónitos
y decepcionados porque su emperador había hablado con una voz.
Se miraron unos a otros en silencio. ¿Cómo creer que Dios se había
vuelto humano

en un determinado día de verano?» Menos de un año después de nuestro matrimonio
mi marido
empezó a recibir llamadas de [una mujer] tarde en la noche.
Si yo contestaba [ella]
colgaba. Afónicos mis oídos.

Cómo estás.

No.

Quizá. Ocho. Puedes.

El blanco ah sí.

Sí.

Qué hay de más eufórico incognoscible despiadado alegre que los muros
de la carne
de la voz de la traición y sin embargo todo el rato acunados en una charla más plúmbea
que el tictac de un reloj.
Un cachorro

aprende a escuchar de esta manera. Picar en la plata.
Dice Oe
que a muchos niños les dijeron y algunos se lo creyeron que cuando terminara la guerra
el emperador les limpiaría las lágrimas
con su propia mano.

IX. PERO QUÉ PALABRA ERA

Una palabra que de repente
apareció en todas las paredes de mi vida inscrita simpliciter sin explicación.
Cuál es el poder de lo inexplicado.
Ahí estaba él un día (nueva ciudad) en un campo de heno frente a mi instituto de pie]
bajo un paraguas negro
y un viento molesto y brusco.
Nunca pregunté
cómo había llegado allí una distancia de quizá 300 millas.
Preguntar

infringiría alguna regla.
¿Has leído el «Himno homérico a Deméter»?
Recuerda cómo Hades sale cabalgando de la luz diurna
a lomos de sus caballos inmortales envuelto en caos.

Se lleva a la chica abajo a una fría estancia subterránea
mientras su madre pulula por el mundo y ataca a todo ser vivo.
Homero lo presenta
como la historia de un delito contra la madre.
Pues el delito de una hija es aceptar las leyes de Hades

que ella sabe que nunca podrá explicar
y por ello tan campante le dice
a Deméter:
«Madre esta es la verdad de la historia.
A hurtadillas me puso
en la mano una semilla de granada dulce como la miel.

Luego a la fuerza y contra mi voluntad me obligó a comer.
Te digo la verdad aunque me duela».

¿La obligó a comer cómo? Conozco a un hombre
que establecía reglas
contra la exhibición del dolor,
contra preguntar por qué, contra querer saber cuándo le volvería a ver.

De mi madre
emanaba una fragancia, un miedo.
Y de mí (lo supe por su cara en la mesa)
olor de semilla dulce.
¿Las rosas en tu habitación te las envió esas?

Sí.
¿Con motivo de qué?
No hay motivo.
Qué pasa con el color.
Color.
Diez blancas una roja qué significa eso.
Imagino que se les acabaron las blancas.

La meta de cualquier madre es abolir la seducción.
La reemplazará con lo que es real: productos.
La victoria de Deméter
contra Hades
no consiste en el regreso de su hija desde ahí abajo
sino en el mundo en flor:
calabazas tentaciones corderos retama sexo leche dinero.
Todo eso mata la muerte.

Todavía tengo esa rosa roja polvo seco ya.
No quería decir himen como ella imaginaba.

XXIX. IMPURA COMO SOY ASÍ TAMBIÉN LO SON MIS CONCLUSIONES QUE EN LA PUERTA TE PRESIENTEN Y DUDAN

Para expulsarlas de su vida la esposa intenta hacer una lista de palabras que nunca acertó a decir.]
Cómo has estado.
Qué casualidad encontrarte aquí.
Había perdido toda esperanza me desesperé por qué has tardado tanto.
¡Monstruo desalmado! Si nunca hubiera
visto o conocido esa
amabilidad tuya qué
hubiera sido
de mí.
Pero las palabras
son un extraño y dócil trigo verdad, se encorvan
hacia el suelo.
El hecho es que

nadie preguntaba nada. Bien Ray hubiera preguntado.
Así que por Ray acabemos con esto.
No porque, como Perséfone, necesitara enfriarme la mejilla con la muerte.
No, como Keats, para comprar tiempo.

No, como en el tango, por pura travesura.
Pero ah qué dulce parecía.

Decir belleza es verdad y ya.
Más que comérsela.
Más que querer comérsela. Ese era mi pensamiento puro más temprano.
No tuve en cuenta una cosa.
Que lo bello cuando lo encontrara resultaría ser
previo; en el interior de mi alma,
ya comido.
No ahí fuera con finalidad, con templos, con Dios.
Interior. Él ya era yo.

La condición de mí.
Como si Kutúzov se hubiera sorprendido cargando en la batalla de Borodino
hacia…

no el emperador Napoleón sino hacia cierto viejo rey Midas
cuyas armas
trocaran a la mitad del ejército ruso en severos chicos de oro.

Palabras, trigo, condiciones, oro, más de treinta años todo eso burbujeando a mi alrededor…
ahí
lo dejo para que descanse.
Sonríes. Creo
que vas a mencionar de nuevo
esos manuscritos iluminados de la Edad Media donde el escriba
ha cometido un error al copiar
de manera que el iluminador destaca el error
con un círculo de rosas y llamas

que un diablillo travieso está intentando apartar del margen de la página.
Después de todo el corazón no es una piedra pequeña
que pueda rodar de esta manera y aquella.
La mente no es una caja
que pueda cerrarse rápido.
¡Y aun así lo es!
¡Lo es!

Bien la vida implica riesgos. El amor es uno de ellos. Terribles riesgos.
Ray hubiera dicho
el destino es mi cebo y el cebo mi destino.

En una tarde de junio.
Aquí tenéis mi consejo,
aguantad.

Aguantad la belleza.

Una breve entrevista que le hace María Negroni:

Poemas de Cees Nooteboom

Novelista, ensayista, poeta, traductor e hispanista, es uno de los escritores más destacados de Europa. Por su polifacética obra ha merecido diversas distinciones , aquí os dejo algunos poemas de su antología Luz por todas partes. La antología tiene la peculiaridad de empezar con sus libros más recientes y recorre el camino hacia sus primeros libros.

DESTERRADO

Embarcadero, el barco que se aleja

navegando sobre cristal.

Ahora estoy solo con Chong Er,

la llanura es mi panorama,

mis amigos los eremitas de las colinas,

hombres ya casi de piedra.

Sombrío me quedo en adelante,

lejos de los ciervos blancos

en los que cabalgábamos por campos de nubes

y niebla.

Entre esto y la muerte

un tiempo para los pensamientos

que nadie ha escrito, vergüenza en un pizarrín

con tiza blanca, mi nombre liberado

de sus letras, vacío

como un sonido.

Marfil y joyas,

Todo eso lo conocía, mi sombra

desaparece en un pliego del tiempo,

nada dejo, molido

entre el cascote de los días

comparto el destino de piedras y conchas,

un príncipe sin palabras

en una tela

tejida de nada.

          Luz por todas partes, 2012

QUIEN NO somos 

quien nosotros mismos somos.

Quien está sobre las palabras

quien está en las palabras,

Quien está junto al pensamiento

quien es el pensamiento.

¿Quién deja la huella

en la blanca arena

de la página?

¿Y quién lo lo explica?

fragmento de Una huella en la blanca arena

HARBA LORI FA[1]

¡Tantas formas de existencia! ¡Tantas gentes
para sufrir y reír en estas colinas pedregosas!

La higuera se inclina mirando al sur,
sobre nosotros el ronquido suave de un avión.
  

Mi amigo espera junto a un arbusto de agudas espinas.
Conoce la historia de su perdición,

vemos el brillo del mar
entre agallas y cardos, una vela a lo lejos.

Todo duermeDadme otra vida y no la quiero.
Conchas y grillos, colmado está mi cáliz de eterno mediodía.

El río en donde ayer bebí llevaba un agua fresca y clara.
Vi el laurel reflejadovi cómo la sombra

  
de las hojas se iba deslizando por el fondo.
Eso es todo lo que anhelaba. Harba lori fa.

Mis años penden de un hilo. Soy pues
la araña del camino, que teje su tiempo poligonal

entre zarza y zarza,
hasta que pasa el caminante hacia el puerto,

el caminante que golpea con su bastón.

             Así pudo ser, 1999

BASHO I[2]

Anciano entre los juncos recelo del poeta.
Va de camino al Norte compone un libro con los ojos.
Se escribe a sí mismo en el agua ha perdido a su maestro.
Amor tan sólo en las cosas talladas de nubes y vientos.
Esa es su vocación visitar a los amigos para la despedida.
Reunir calaveras y labios bajo el agitar de cielos.
Siempre el beso del ojo traducido en la coacción de las         

            palabras.
Diecisiete el número sagrado destinado a la visión.
El desgaste pasado se congela petrificado como una mariposa.
En marea de mármol los fósiles pulidos.
Por aquí pasó el poeta en su viaje hacia el norte.
Por aquí pasó el poeta para siempre jamás.

BASHO II

Sabemos de la poesía poética los arteros peligros
de la melopea y el frenesí. Es aire embalsamado,
si no lo conviertes en piedras que brillen y hagan daño.
Tú, viejo maestro, puliste las piedras
con las que das muerte a un mirlo.
Tallaste del mundo una imagen que lleva tu nombre.
Diecisiete piedras como flechas una escuela de cantores fúnebres.
Mira junto al agua la huella del poeta
de camino hacia la tierra nevada más interior. Mira cómo el

agua la borra
cómo el hombre del sombrero lo vuelve a escribir
y guarda agua y pisada, detiene el movimiento pasado una

y otra vez,
Para que lo perdido se conserve como algo perdido.
                                                                                                                         

BASHO III

En ningún lugar de este universo tengo domicilio fijo[3]
escribió en su sombrero de ciprés. La muerte le quitó el

 sombrero.
Así ha de ser. La frase ha quedado.
Tan sólo sabía vivir en sus poemas.
Un poco más y verán los cerezos en flor de Yoshino.
Pon tus sandalias bajo el árbol, deja que descansen tus

pinceles.
Guarda el bastón en el sombrero, transforma el agua  en

versos.
La luz es tuya, también la noche.
Un poco más sombrero de ciprés y tú también los verás,
La nieve de Yoshino, el gorro de hielo de Sado,
la isla que embarca para Sorën[4] sobre lápidas de olas.

BASHO IV


El poeta es un molino que convierte al paisaje en

 palabras.
Sin embargo piensa igual que tú y sus ojos ven lo mismo.
El sol que se estrella en la boca del caballo.
El templo exterior de Ise la playa de Narumi.
Navega con velas de luto pone rumbo a su tarea.
Sus mandíbulas trituran las flores hasta los pies de los versos.
La contabilidad del universo como se presenta a diario.
En el norte supo quién era: un montón de ropa vieja.
Cuando está donde nunca más estará lees tú sus poemas.
Pelaba pepinos y manzanas ahora pinta su vida
También a mí me ha seducido el viento que hace flotar las nubes.

                                      El rostro del ojo, 1989


[2]  Esta serie sobre Basho se basa en su obra y en algunos grabados y acuarelas de Sjord Bakker sobre la vida del gran poeta japonés.

[3] Las cursivas son citas de Memorias de viaje de un esqueleto gastado.

[4] Se refiere a Rusia


[1] Exclamación medieval  extraída del Canto I del Duque Juan I de Brabante ( 1252-1294),  la hierba está en flor.