Poemas de Eugénio de Andrade

El miércoles 12 de enero a las 19 horas en Casa del Libro, C/ Velázquez n.8, Sevilla, retomamos el Taller de poetas con la poesía de Eugénio de Andrade, os dejo algunos de sus poemas traducidos por Ángel Campos Pámpano, de la antología Todo el oro del día:

CASI NADA

El amor

es un ave temblando

en las manos de un niño.

Se sirve de palabras

porque ignora

que las mañanas más limpias

no tienen voz.

               Primeros poemas (1941-1944)

A UN CEREZO EN FLOR

Despertar, ser en la mañana de abril

la blancura de este cerezo;

arder de las hojas a la raíz,

florecer de esta manera o dar versos.

Abrir los brazos, acoger en las ramas

al viento, a la luz, a lo que sea;

sentir el tiempo, fibra a fibra,

tejiendo el corazón de una cereza.

                           Las manos y los frutos (1948)

CONSEJO

Sé paciente: espera

que la palabra madure

y se desprenda como un fruto

al pasar el viento que la merezca.

Los amantes sin dinero (1950)

SERÁN PALABRAS

Diremos prado bosque

primavera,

todo cuanto digamos

sólo es para decir

que fuimos jóvenes.

Diremos madre amor

un barco,

y sólo diremos

que nada hay

para llevarse al corazón.

Diremos tierra mar

o madreselva,

pero sin música en la sangre

serán palabras sólo,

y sólo palabras, lo que diremos.

                       Mar de septiembre (1961)

DESPEDIDA

Coge

todo el oro del día

en el tallo más alto

de la melancolía.

                       Ostinato Rigore (1964)

PLAZA DE LA MALA STRANA

Amo a estas palomas, a estos niños.

La eternidad no puede ser sino así:

palomas y niños haciendo

de la luz incomparable de la mañana

el lugar inocente del poema.

                             Escritura de la tierra (1974)

EL MURO ES blanco

y bruscamente

sobre el blanco del muro cae la noche.

Hay un caballo próximo al silencio,

una piedra fría sobre la boca,

piedra ciega de sueño.

Te amaría si vinieses ahora

o inclinases

tu rostro sobre el mío tan puro

y tan perdido,

oh vida.

                 

Materia solar (1980)

ME ASOMBRA QUE ESTOS OJOS aun duren todavía,

que sus piedras mojadas

se hayan demorado tanto en reflejar

un cielo extenuado

en lugar de aprender con la lluvia

a morder el suelo.

                                       El peso de la sombra (1982)

HAZ UNA LLAVE, aunque sea pequeña,

entra en la casa.

Consiente en la dulzura, ten piedad

de la materia de los sueños y de las aves.

Invoca el fuego, la claridad, la música

de los flancos.

No digas piedra, di ventana.

No seas como la sombra.

Di hombre, di niño, di estrella.

Repite las sílabas

donde la luz es feliz y se demora.

Vuelve a decir: hombremujerniño.

Donde la belleza es más nueva.

                                            Blanco en lo blanco (1984)

SUR

Era verano, había el muro.

En la plaza, la única evidencia

eran las palomas, el ardor

de la cal. De pronto

el silencio sacudió sus crines,

corrió hacia el mar.

Pensé: deberíamos morir así.

Así: arder en el aire.

                        El otro nombre de la tierra (1988)

EL ARTE DE LOS VERSOS

Toda ciencia está aquí,

en el modo que tiene esta mujer,

de los alrededores de Cantão,

o de los campos de Alpedrinha,

de regar cuatro o cinco bancales

de coles: mano certera

con el agua,

intimidad con la tierra

,empeño del corazón.

Así se hace el poema.

                  Cercano al decir (1992)

HAY DÍAS

Hay días en que creemos
que toda la basura del mundo nos cae
encima. Después
al asomarnos a la terraza vemos
a los niños que corren por el malecón
cantando.
No sé sus nombres. Uno
u otro se me parece.
Quiero decir: al niño que fui
cuando llegué a ser
luminosa presencia de la gracia
o de la alegría.
Una sonrisa se abre entonces
en un verano antiguo.
Y dura, dura todavía.

                 Los lugares de la lumbre (1998)

Taller de poetas: 1 de diciembre, Jorge Díaz Martínez. Poesía española contemporánea. La poesía de Carlos Pardo.

El miércoles 1 de diciembre a las 19.00 horas en el Taller de poetas, Jorge Díaz Martínez tratará sobre poesía de Carlos Pardo . La clase se impartirá a través de Meet. Interesados contactad en : aalveasanchez@gmail.com

Jorge Díaz Martínez, Doctor en Teoría de la Literatura y del Arte y Literatura Comparada por la Universidad de Granada, ha sido lector de español en universidades de Asia, África y Europa. Actualmente, es profesor de enseñanza secundaria en Andalucía. Ha publicado los libros: Escribiendo mandalas (Ediciones En Huida, 2021), Transbordo. Poemas del metro de Barcelona (La Garúa, 2012), Almizcle y tabaco (Premio Arcipreste de Hita, Pre-Textos, 2005) y La piel de la memoria (Premio Vicente Núñez, Visor, 2004). Como crítico, ha seleccionado y prologado la antología Voces del nuevo siglo. Poesía española contemporánea (2014), traducida y publicada en Armenia por Hakob Simonyan. Y también, junto a Ana Isabel Alvea Sánchez: La vida por delante. Antología de jóvenes poetas andaluces (Ediciones En Huida, 2012). 

blog: http://www.jorgediazmartinez.com/

De Carlos Pardos encontraréis datos de su bibliografía en este enlace : https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Pardo_(escritor)

Podéis leer algún poema de este autor en https://verseando.com/blog/carlos-pardo-presentacion-a-traves-de-sus-poemas/

Poemas de Antonio Gamoneda

ACARICIAS MI GARGANTA

con tu voz y tu mano lejanísima.

Oscura: bebe en el viento

el olor a tristeza de mis manos.

De La tierra y los labios (1947-1953)

ANTE MI ROSTRO,

Piedras heridas, cuerpos

endurecidos en el dolor.

Piedra viva, fúndete

dentro de mis ojos, dame

tu consistencia, pon

una pequeña eternidad en mí.

(Tímpano románico)

DE LA QUIETUD, UN PÁJARO,

a impulso de su canto,

pensativo se alza.

Y , de pronto,

ya no hay pájaro: lluvia,

cristal vivo, hacia arriba

crece.

Alguien tiende

su mano silenciosa,

alguien está diciendo

adiós, adiós sin palabras.

De Sublevación inmóvil (1953-1959)

EXISTÍAN TUS MANOS

Un día el mundo se quedó en silencio;
los árboles, arriba, eran hondos y majestuosos
y nosotros sentíamos bajo nuestra piel
el movimiento de la tierra.

Tus manos fueron suaves en las mías
y yo sentí la gravedad y la luz
y que vivías en mi corazón.

Todo era verdad bajo los árboles,
todo era verdad. Yo comprendía
todas las cosas como se comprende
un fruto con la boca, una luz con los ojos.

YO ME CALLO, YO ESPERO
hasta que mi pasión
y mi poesía y mi esperanza
sean como la que anda por la calle;
hasta que pueda ver con los ojos cerrados
el dolor que ya veo con los ojos abiertos.

De Exentos I (1959-1960)

DESPUÉS DE VEINTE AÑOS.

Cuando yo tenía catorce años,
me hacían trabajar hasta muy tarde.
Cuando llegaba a casa, me cogía
la cabeza mi madre entre sus manos.

Yo era un muchacho que amaba el sol y la tierra
y los gritos de mis camaradas en el soto
y las hogueras en la noche
y todas las cosas que dan salud y amistad
y hacen crecer el corazón.

A las cinco del día, en el invierno,
mi madre iba hasta el borde de mi cama
y me llamaba por mi nombre
y acariciaba mi rostro hasta despertarme.

Yo salía a la calle y aún no amanecía
y mis ojos parecían endurecerse con el frío.

Esto no es justo, aunque era hermoso
ir por las calles y escuchar mis pasos
y sentir la noche de los que dormían
y comprenderlos como a un solo ser,
como si descansaran de la misma existencia,
todos en el mismo sueño.

Entraba en el trabajo.
La oficina

olía mal y daba pena.
Luego,
llegaban las mujeres.
Se ponían
a fregar en silencio.

Veinte años.
He sido
escarnecido y olvidado.
Ya no comprendo la noche
ni el canto de los muchachos sobre las praderas.
Y, sin embargo, sé
que algo más grande y más real que yo
hay en mí, va en mis huesos:

Tierra incansable,
firma
la paz que sabes.
Danos
nuestra existencia a
nosotros
mismos.

CAIGO SOBRE UNAS MANOS

Cuando no sabía

aún que yo vivía en unas manos,

ellas pasaban sobre mi rostro y mi corazón.

Yo sentía que la noche era dulce

como una leche silenciosa. Y grande.

Mucho más grande que mi vida.

Madre:

eran tus manos y la noche juntas.

Por eso aquella oscuridad me amaba.

No lo recuerdo pero está conmigo.

Donde yo existo más, en lo olvidado,

están las manos y la noche.

A veces,

cuando mi cabeza cuelga sobre la tierra

y ya no puedo más y está vacío

el mundo, alguna vez, sube el olvido

aún al corazón.

Y me arrodillo

a respirar sobre tus manos.

Bajo

y tú escondes mi rostro; y soy pequeño;

y tus manos son grandes; y la noche

viene otra vez, viene otra vez.

Descanso

de ser hombre, descanso de ser hombre

AMOR

Mi manera de amarte es sencilla:

te aprieto a mí

como si hubiera un poco de justicia en mi corazón

y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos

algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro

a estar contigo en paz y a estar en paz

con un deber desconocido

que a veces pesa también en mi corazón.

De Blues castellano (1961-1966)

EL ÓXIDO SE POSÓ EN MI LENGUA

El óxido se posó en mi lengua como el sabor de una desaparición.
El olvido entró en mi lengua y no tuve otra conducta que el olvido,
y no acepté otro valor que la imposibilidad.
Como un barco calcificado en un país del que se ha retirado el mar,
escuché la rendición de mis huesos depositándose en el descanso;
escuché la huida de los insectos y la retracción de la sombra al ingresar en lo que quedaba de mí;
escuché hasta que la verdad dejó de existir en el espacio y en mi espíritu,
y no pude resistir la perfección del silencio.
No creo en las invocaciones pero las invocaciones creen en mí:
han venido otra vez como líquenes inevitables.
La fermentación del verano se introduce en mi corazón y mis manos se deslizan cansadas en la lentitud.
Vienen rostros sin proyectar sombra ni hacer crujir la sencillez del aire;
sin osamenta ni tránsito, como si consistieran únicamente en el contenido de mis ojos, en la unidad de mis palabras, en el espesor de mis oídos.
Son obedientes y yo siento su reunión como una salud que se refugia en la oscuridad.
Es una amistad dentro de mí mismo;
es un estambre urdido por manos que son suaves en el interior de los días.

Vi la muerte rodeada de árboles (árboles más esbeltos que el llanto
de tus hermanas), urces en el fulgor y la serenidad.

Vi sombra azul distribuida en sernas, sólo advertida por los animales tan
antiguos como mi corazón, por emisarios muy cansados;

la deserción sobre la boca que yo amaba (grandes banderas ante los
espejos del suicidio)

la esperanza dentro del acero.

El otoño se expresa como pájaros invisibles. ¿Qué harías tú si tu
memoria estuviera llena de olvido, qué harías tú en
un país al que no querías llegar?

Pesan las máscaras de la pureza, pesan los paños sobre la forma
de la patria.

La vergüenza es la paz. Yo acudiré con mi vergüenza.

Pasan los cuerpos hacia la tortura y otros son ágiles en las posturas del
amor, pero la sabiduría aumenta en cálices más profundos.

¿Qué harías tú si tu memoria estuviera llena de olvido? Todas las
cosas son transparentes: cesan las escrituras y cae lluvia
dentro de los ojos.

Nuestros labios envejecieron en palabras incomprensibles.

De Descripción de la mentira (1975-1976)

DIOS Y SU MÁSCARA. Oyes a los insectos que se alimentan en tu
alma

y, de pronto, un árbol dice su clamor y arde la lengua del
olvido

y todo acaba en transparencia, en formas cuya verdad no se
concede

hasta que las espumas queman el corazón de hombres desconocidos y los caballos hablan de aquella sangre, de aquel aire extinguido en los patios de España,

de aquella tierra sin descanso,

de aquel olvido lleno de sangre.

(Delación del verano)

De Lápidas (1977-1986)

AMÉ TODAS LAS PÉRDIDAS.

Aún retumba el ruiseñor en el jardín invisible.

GRITAN LAS SERPIENTES en las celdas del aire. La ebriedad sube desde las piernas femeninas y tú pones tus labios en sus líquidos.

Coge la flor de la agonía. Aún

Hay humedad en la ceniza que amas.

AMÉ LAS DESAPARICIONES y ahora el último rostro ha salido de mí.

He atravesado las cortinas blancas:

ya solo hay luz dentro de mis ojos.

El libro del frío (1986-1998)

ÉSTA ES LA EDAD DEL HIERRO EN LA GARGANTA. YA.

Te habitas a ti mismo pero te desconoces; vives en una bóveda abandonada

en la que escuchas tu propio corazón

mientras la grasa y el olvido se extienden por tus venas y

te calcificas en el dolor y de tu boca

caen sílabas negras.


Vas hacia lo invisible

y sabes que es real lo que no existe.

Retienes vagamente tus causas y tus sueños

(aún conservas el olor de los suicidas),

te alimentan la ira y la piedad.

Queda poco de ti: vértigo, uñas

y sombras de recuerdos.

Piensas la desaparición. Acaricias

la tiniebla cerebral, bajas al hígado calcinado por la tristeza.

Así es la edad del hierro en la garganta. Ya

todo es incomprensible. Sin embargo,

amas aún cuanto has perdido.

Arden las pérdidas (1993-2003-2004)

CON TUS MANOS CONDUCIDAS por una música que vagamente recuerdas,

dices adiós en el umbral. Ah insensata dulzura,

dices adiós en el umbral y de tus manos se desprende

un instante sin límites.

TUS CABELLOS EN MIS MANOS, su resplandor atravesado por enjambres

invisibles, por instantes que no cesan de abandonarme;

tus cabellos entre dos falsas eternidades.

Ah extrañeza llena de luz: tus cabellos

en mis manos.

SOBRE EL ESTANQUE

las palomas giran en torno a tu cabeza.

Cuando sus alas rozan tus cabellos yo me inclino y veo tu claridad en el agua

y yo estoy en tu claridad y me desconozco:

estoy coronado de palomas

dentro del agua. En ti.

Cecilia (2000-2004 y 2018)

*Poemas de Esta luz. Poesía reunida. Volumen I, Galaxia Gutenberg

Poemas de mi libro «La pared del caracol»

¿QUIÉN SE ACERCA A SUSURRARME AL OÍDO?

Desde el alféizar del pensamiento

me asomo al espejo de las palabras.

Miro extrañada

el limo depositado en el tiempo.

En el estiaje de nuestro acelerado ritmo

quién nada contra la corriente

quién sale de sus aguas

quién se adentra en su azogue

y desde allí

                       comienza.

VESTIGIOS

-I-

Bajo una bóveda de crucería:

el musgo y la piedra.

El desgaste del tiempo

no logra eliminar

sus vestigios.

-II-

Vitrales de un mosaico

los recuerdos:

el río borra algunos

se deterioran otros.

-III-

Su silencio nos puebla.

-IV-

Nuestro relato duerme

en sus húmedos ojivales.

ILACIÓN

De la urdimbre de mis pensamientos

como de un soto o boscaje trunco

te rescato  PASADO

con trasmallos de pesca

como una barca arrastrada a tierra

para convertirse en palabra imagen

y anudar mi presente

y comprender su cauce

MAREA NEGRA

Paseo por una playa blanca y tranquila

una calurosa tarde de agosto.

Una joven corre apresurada a la orilla,

acude en ayuda de una anciana

que tiembla y teme adentrarse en el mar .

La joven le ofrece su mano y juntas se bañan.

La escena me recuerda a mi madre,

ella , inmensa y matriarcal,

flor que brotó de arenosas dunas

y sustentó la vida de los suyos,

tierra firme y fértil donde enraizarse,

una ballena azul de asfalto

y árida carretera

capaz de traernos los océanos al sur.

Me recuerda

todas las manos que en sus días últimos

la sujetaron con dulce amor

para que no se sintiera sola

cuando la fuerza centrífuga de la muerte

la arrastrara.

LA DESPEDIDA

Deseas despedirte de quien fuiste

decirle adiós con la mano

ese gesto definitivo

volver atrás la mirada y ver

que los años ayudaron a desprender

tu caperuza

caída en el suelo

MAIZALES

Son nuestros sueños

maizales que crecen

en las hondonadas de la roca.

¿Acaso cuando nos ilusionamos

no estamos regando

una estepa reseca?

I HAVE A DREAM

El mundo viene a nuestros ojos

y los pies a nuestras ideas.

I have a dream, dijiste.

Todos esos sueños que no terminan

de cumplirse

a los que buscamos sin descanso

aproximarnos,

glaciares que profesan eternidad

y no se funden con las inclemencias.

LA PARED DEL CARACOL

Igual que el caracol

escala

pausado y lento

el blanco roto

de la pared

así quisiera mi paciencia

en la vida

en la escritura

contigo

HORIZONTE

A plena luz del día,

un paisaje apenas visible

velado por la niebla,

como una pared por escribir

a la espera del trazo.

CALÉNDULAS

Las caléndulas reverberan:

su color en la tarde

su aroma en mis dedos

el polen suspendido en el aire

un revuelo de golondrinas

corona el instante

atenazado

por horas de aluminio .

ESPLIEGOS

Vienen a mí los campos de espliegos

en la hora vespertina

los cerros trillados por carreteras

los pensamientos como aves

vienen y van

las palabras nadan de tu boca

a la mía

la línea blanca continua

incita a la demora

en el pasaje

los espliegos ribetean su orilla

lábiles

HOY ES SIEMPRE TODAVÍA

Las olas braman con brío

para romperse en la orilla.

Todo queda en un halo de espuma

que se evapora.

Pero yo sé

de lo eterno:

el continuo movimiento

de la ola.

EL PINO

A veces cuando escribo

divaga mi mirada

entre encarnados tejados

y la ciudad extendida al fondo.

Destaca en el paisaje

a suma altivez de un pino.

Impera noble y sereno,

firme ante los avatares,

un hermoso árbol de navidad

que se eleva por encima de todo

y de todos,

que atiende solo al vuelo

y embellece la mirada de quien lo mira.

Poemas de Isabel Bono

El pasado 3 de noviembre tuvimos en el Taller de poetas un encuentro virtual con la escritora- poeta y narradora- Isabel Bono. Nos encantó charlar con ella, la admiraba como poeta y como persona es una delicia, fue muy lindo e inspirador, y lo pasamos muy bien, se nos pasó el tiempo volando. Os dejo algunos poemas suyos:

ROMA TERMINI (RUMBO NORTE)

esta lluvia

no va a detenerme

yo solo estoy de paso

esta lluvia

no es mía

HE TENIDO UN SUEÑO

una casa vacía

que llegaras cansado

jarra de limonada en la mesa

no entiendo por qué no

                                 De Los días felices (2003)

LA MADUREZ DE REPENTE

La madurez de repente

un día cualquiera.

Con el tiempo justo

para huir de los espejos.

Te atrapa la mirada fija,

el gesto breve,

la cabeza alta;

no queda más remedio que rendirse.

La madurez de repente

un día cualquiera,

y ya somos intrusos

en nuestros propios cuerpos.

El intruso (1987)

LA LOCURA DECIDE

el loco desearía otro destino

no mentir

no hablar

cambiar cien veces de domicilio

hasta darle esquinazo

nada

ni un collar de brasas

podría detenerla cuando besa

Contra todo pronóstico (1994)

aquí y ahora

saberlo todo

y que todo queme

                               de Juegos reunidos Geyper (2009)

deseo tener pájaros en la cabeza

tempestad y verano                

lo no dicho

deseo dudas cicatrices tu boca

piedra y desierto

que entre raíces crezca la hierba

deseo otra piel arena sueños

abismo memoria vidas

el comienzo sin final

siempre tuve deseos de ser hombre

gato adoquín insecto obra maestra

madera de violín partitura

lienzo pincel amarillo de cadmio

campo de trigo con o sin cuervos

cristal de sal nuez moscada

higuera tronco de olivo

saco de algarrobas

el azul de los témpanos

la lluvia

el mar rojo

toda tu sangre

serlo todo a la vez

y recordarlo

de Algo de invierno (2011)

deriva

no teníamos en común

más que la monotonía del verano

no nos unía

más que la cadena de mentiras

que forjábamos a la hora de la siesta

para sentirnos más valientes, menos solos

nos unía reinar sobre jardines ajenos

nos unía ver crecer la hiedra

cubriendo un tronco seco

La chispa, ¿de qué vida?

la vida sucedía

idéntica

verano tras verano

en un patio

lleno de macetas de helecho

incapaces de aprender de los mayores

fuerza paciencia, la palabra futuro

estudiábamos la cal de las paredes

vasos comunicantes

confiados y confusos

nombramos cuanto vimos

todo nos pertenecía

cuando bajaba la marea

las rocas perforadas por el mar

la playa muda

nuestros cuerpos dormidos

dando origen

al sueño de las algas

y todo brillaba

de Lo seco (2017)

Poema Alguien :

Isabel Bono – Alguien dice en PoetiCAL Málaga en mp3(18/03 a las 15:48:06) 01:42 10853258 – iVoox

siempre es la luz culpable de cada caída

busco una palabra

lucha

y digo, ¿por qué ahora?

ganarle unos metros a la oscuridad

dijo alguien

y no hay más

solo se trata de eso

una vez

cada vez

todas las veces

Me muero (2021)

El discurso de Bremen. Paul Celan

Pueden encontrar las reflexiones de Paul Celan sobre el lenguaje y la poesía en su discurso de Bremen. Os dejo un enlace del interesante blog «La calle del Orco» en el que podréis leerlo.

Taller de poetas: Álvaro Galán Castro

En el Taller de poetas tendremos el miércoles 26 de mayo a las 19.00 horas un encuentro virtual, gracias a Meet, con el profesor, traductor y poeta Álvaro Galán Castro , quien nos hablará de poesía, su poética, libros y de su poemario «Plenitud y vacío».

«Plenitud y vacío tiene una cerrada estructura, casi arquitectónica, construida por tres partes que forman el círculo neurálgico del que bien pudiera ser un largo poema que se mueve entre el vértigo de la creación y el encerramiento espiritual que conduce a la nada y al vaciamiento casi físico del ser humano. La filosofía oriental está muy presente en estos versos en los que se hacen afirmaciones que nos acercan a la aniquilación del yo o a su transformación en una significativa interrogación: “¿No somos otra cosa que lenguaje?”.  Realidad y experiencia casi religiosa que se aúnan en acertada síntesis en este libro de una atrevida originalidad y de una extrema sinceridad».

(José Infante)

ÁLVARO GALÁN CASTRO (Málaga, 1979) es licenciado en Derecho y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Posee máster en Études romanes por la Université Paris X y máster en Gestión del patrimonio literario por la Universidad de Málaga. Ha publicado los libros de poemas El lucero del ala (Premio de poesía MálagaCrea 2001), El cuerpo eléctrico y Ordo amoris,Los frutos de la herida (Premio Salvador Rueda 2016), Del pájaro que canta en los días aciagos (Premio Rafael de Cózar 2019) y Ficciones Familiares (Premio Ricardo Molina, 2019). Además, ha traducido y editado poemas y textos críticos de Pierre Reverdy, sobre el que prepara su tesis doctoral.. Ha sido incluido en la antología Clave de sol. 16 sobre la música (jóvenes poetas malagueños) (Fundación Málaga Ciudad Cultural, 2010). Ha publicado sus poemas en diversas revistas y periódicos y ha colaborado en las páginas de cultura de varios medios de comunicación. Con su poemario «Plenitud y vacío» ha ganado el XXIII Premio de Poesía Generación del 27 y ha sido publicado por Visor este año.

MISTERIOS DE LA SABIDURÍA
INMÓVIL DEL MAESTRO TAKUÁN

Tener no me importara
cárcel por fuera
si de la de aquí adentro
salir pudiera.
Chicho Sánchez Ferlosio

En la casa cerrada con dos vueltas de llave
se diría que ya no queda nadie
a no ser por la flauta de bambú
que sopla como el viento entre los pinos
a lo largo del día.

Acaso, rara vez, repica una campana
y se siente vibrar el gran silencio
en la mecha torcida de la vela.
Y un cuenco con arroz recién cocido
humea en una mesa.

El viento que acaricia los bancales
anegados del Tíbet.

El bien y el mal afloran como el loto, entre el fango,
si surge un pensamiento.

El odio solo daña a quien lo ejerce;
es una enfermedad de los pulmones;
impide respirar.

Mi espíritu neumático está enfermo
de rencor hacia alguien que no existe
más allá de la celda del cerebro,
más acá de la sombra del espejo.

Cárcel tengo por fuera,
cárcel, cárcel por dentro.

Mi espíritu disperso se fija en cada cosa,
se ancla en las pequeñas diferencias
—el suelo que yo piso es solo el techo
del vecino de abajo—,
el dinero, las clases virtuales,
la esperanza del día mañana,
la lista de la compra, el balance de muertos,
la tesis doctoral, este poema,
la flexión dolorosa de las piernas…
—pensar en no pensar
es ya pensar en algo—
… el clima, las mujeres, la cerveza.

El viento que sacude la cebada
en los valles de Irlanda,

I sat within the valley green
I sat me with my true love.

Debajo del ombligo, donde dicen que el hara
concentra la energía, kikai tandem,
a dos o tres centímetros del tajo
que nos diferenció de nuestra madre,
no existe ningún centro
de ventral gravedad impermanente.

El otro está vacío como yo estoy vacío.
Las manos que acarician o sacuden
también están ociosas, como el viento.
Pero no te encadenes al vacío.

Medita cuanto puedas y practica
la vía purgativa del poema,
pero también la vía del silencio.

Si bebes, bebe bien
y llora si es que lloras.

Quizá llegues un día
a la última verdad:
un sauce en el jardín,
una flor de ciruelo.

LA JAULA DE FARADAY

No te regalan un reloj,
tú eres el regalado.
Julio Córtazar

La puerta de la casa está cerrada
igualmente por fuera y desde dentro.

Ya no sé si dejé la jaula abierta
o un cernícalo vino a mi terraza,
el caso es que el canario voló de entre mis manos.

Se fue como llegó, desde la nada.

Un domingo, con sol,
al volver con la niña de paseo,
escuché su aleteo nervioso y azorado
en el fusco anaquel del salón donde pongo
a cubrirse de polvo los libros orientales.
Se fue justo a posar en las piernas de un buda
de plástico barato.

La anilla de su pata delataba
—igual que en los tobillos del esclavo
las marcas encarnadas que dejan los grilletes—
su cruz de cimarrón arrepentido
por la sed, por el hambre, por el miedo.

Mayita se negó con fervor a soltarlo,
a darle su derecho a morir sobre el viento,
y yo cedí a su ruego y su promesa
de que lo iba a cuidar.
Así que lo siguiente fue comprarle una jaula.
Entonces ya no pude volver a echar la siesta
entre el uno de octubre y finales de junio
(en verano callaba —por sofoco, supongo—).

Podríamos haberlo bautizado
como Michael Faraday
por su eléctrica voz,
por el gran magnetismo de su timbre.
La verdad tal vez sea más prosaica:
le llamábamos Trini, brevemente,
aunque esto, bien mirado, no sea poco.

Ahora
la jaula está vacía, dejé su puerta abierta
como símbolo fácil, meridiano
de su liberación.

Y he sembrado una parte de su alpiste
en algunas macetas que tenía
olvidadas y yermas.
Acaricio mis manos vacías en la hierba.
Encuentro ese verdor acordonado
una burda intentona de quitarle
sus puertas a mi casa
como burdo es ponérselas al campo.

La otra parte la tiro por la borda
para dar de comer a los pájaros libres.

No sé tú, pero yo he vivido siempre
encerrado en mí mismo.

Hoy haría once años de casado
y hace cuatro firmé, por estas mismas fechas,
el divorcio,
bendito a fin de cuentas, aunque cueste
soltarse en un principio.
Pagué mi libertad a muy buen precio.

Doy gracias de estar solo en mis encierros.

Tan vital es dejar entrar al otro
como hacerlo salir cuando no quiera
quedarse en el hogar de tus pulmones,
mostrarle la salida amablemente,
no cerrarle la jaula de tu pecho
igualmente hacia dentro y hacia fuera.

de Plenitud y vacío

ENCUENTRO CON AURORA LUQUE EN EL TALLER DE POETAS

Nos alegra enormemente que Aurora Luque haya aceptado nuestra invitación para un encuentro virtual por Meet el próximo miércoles 21 de abril de 2021 a las 17.30 horas. Quienes estén interesados pueden contactad conmigo en este correo: aalveasanchez@gmail.com, o bien por facebook , twitter , instagram.

Aurora Luque[1] (Almería20 de septiembre de 1962) es poetatraductora, profesora y escritora española. Licenciada en Filología Clásica por la Universidad de Granada – se licenció en 1987 con una memoria sobre la poesía femenina en la Grecia Antigua- y profesora de griego antiguo desde 1988 en Málaga. Colaboró como articulista en el diario Sur de Málaga desde 1999 a 2008 (sus artículos están recopilados en Los talleres de CronosAteneo de Málaga2006). En octubre de 2008 fue nombrada directora del Centro Cultural Generación del 27 de la Diputación de Málaga, cargo que ocupó hasta junio de 2011. Ha fundado y dirigido la colección de poesía «Cuadernos de Trinacria»,Desde el año 2000 codirigió junto a Jesús Aguado la colección «maRemoto» de poesía de otras culturas del Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga (CEDMA).4​ En 2005 fundó la editorial Narila. Ha formado parte del Consejo Asesor de la colección «Puerta del Mar», también del CEDMA, así como del Consejo Rector del Instituto del Libro del Ayuntamiento de Málaga y del Consejo Social de la Universidad de Málaga.  Colaboradora honoraria del Departamento de Traducción e interpretación de la Universidad de Málaga, en la que también es miembro del grupo de investigación Traducción, literatura y sociedad5​ de la Universidad de Málaga. Su poesía ha sido traducida a varios idiomas.

Poesía

  • 1981Hiperiónida, Granada: Universidad de Granada, colección «Zumaya», premio Federico García Lorca de Granada.
  • 1989Problemas de doblaje, Madrid: Rialp, accésit al Premio Adonáis.
  • 1991Fecha de caducidad, Málaga: Tediria (Cuaderno)
  • 1992Carpe noctem, Madrid: Visor, Premio Rey Juan Carlos 1994.
  • 1996Carpe mare Málaga: Miguel Gómez Ed. (Antología)
  • 1998Transitoria, Sevilla: Renacimiento, Premio Andalucía de la Crítica en 1998 y finalista del Premio Rafael Alberti.
  • 2000Las dudas de Eros, Lucena: Ayuntamiento de Lucena, col. «Cuatro Estaciones». (Antología)
  • 2002Portvaria. Antología 1982-2002, Cuenca: El Toro de Barro. (Antología)
  • 2003Camaradas de Ícaro, Madrid: Visor. Premio Fray Luis de León 2005.
  • 2004Carpe verbum, Málaga: Ayuntamiento de Málaga, col. «Monosabio». Edición de Francisco Fortuny. (Antología)
  • 2005Haikus de Narila, Málaga: Publicaciones Antigua Imprenta Sur. (Cuaderno)
  • 2007Carpe amorem, Sevilla: Renacimiento. Edición de Ricardo Virtanen. (Antología)
  • 2008La siesta de Epicuro, Madrid: Visor, Premio de Poesía Generación del 27.
  • 2014Fabricación de las islas. Poesía y metapoesía,17​ Prefacio: J. M. Caballero Bonald; selección y estudio: Josefa Álvarez Valadés, Valencia: Pre-Textos.[1].
  • 2014, Médula. Antología esencial. Madrid: Fondo de Cultura Económica. Edición de Francisco Ruiz Noguera. (Antología)
  • 2015Personal & político, Sevilla: Fundación José Manuel Lara.
  • 2016Los limones absortos. Poemas mediterráneos.18​ Málaga: Fundación Málaga. Ed. bilingüe.Trad. al italiano de Paola Láskaris. Prólogo de Chantal Maillard.[2]
  • 2020Gavieras, Madrid: Visor. XXXII Premio Loewe, 2019. 

LOS DÍAS VENIDEROS

Los días venideros no llegaron.

Se agotaron, fulgentes, en los brindis.

Lo por venir ya estaba caducado

a la hora de soñar.

                               Os pido, dioses,

solo sueños portátiles, menudos,

cinta para medir el horizonte,

y días que no engañen, desde lejos,

como veleros gráciles

cargados de ataúdes.

ANUNCIOS

Vendo roca de Sísifo,

añeja, bien lustrada,

llevadera, limada por los siglos,

pura roca de infierno.

Para tediosos y desesperados,

amantes del absurdo

o para culturistas metafísicos.

Almohadilla de pluma para el hombro

sin coste adicional.

 …

Vendo una isla de segunda mano.

No la puedo atender.

Perfecto estado: arenas y ensenadas,

olas, acantilados,

arboledas, delfines.

Instalación de sueños casi intacta.

 …

Vendo toro de Dédalo.

Discreción. Quince días

de frenético ensayo.

Se entrega a domicilio.

Se adapta a todo tipo de orificios.

Revendo laberintos

usados, muy confusos.

Se garantiza pérdida total

por siete u ocho años.

Si no queda contento,

reembolsamos el hilo de Ariadna.

 …

La vida es una empresa laboriosa:

veinte segundos de ficción en pie

y una tenue canción desesperada.

Somos microrrelatos que caminan:

Soy No-fui, No-seré, NO-soy cansado.

Vivir  es patinar breve jornada.

Sólo soy los anuncios que he tragado.

 …

Alquilo alas de Ícaro

adaptables, elásticas.

Imprescindible curso de suicida,

máster de soñador

o currículum roto de antemano.

                                             de Camarada de Ícaro, 2003

EN RADIO TRES

Escucho en Radio Tres

en versión brasilera

–que es como si batiesen los sonidos

con la pulpa del sol–

Cheek to cheek Moon river.

Una cerveza Alhambra de reserva

colabora a su modo en el bienser.

Y el cuerpo quiere abrir, completo de sí mismo,

las puertas del verano.

Los sentidos son hoy

esos dioses alegres y fuertes de los mitos.

Reinauguran el mundo,

lo cifran,

lo consisten:

la puerta del oído,

la puerta de la lengua,

la puerta de los párpados.

Ícaros,

Hermes,

Iris.

Ahora que ya sé

lo que roba la muerte

me importa mucho el aire de esta noche

mitogénico, vivo, generoso.

                                     La siesta de Epicuro, 2008

DECÁLOGO DE LA FLÂNEUSE

Ver construirse el tiempo
Chantal Maillard

Flâneuses… su papel en cuanto observadoras, poetas y,
sobre todo, ensayistas de la ciudad (…) reivindicar la
flâneuse puede ser la manera de denunciar las falacias
que hacen del espacio urbano la más férrea plasmación
del orden social, cultural, político y económico.
Anna Maria Iglesia

Juramento inicial. Por mis antepasadas, no aceptaré más límites, cancelas en umbrales ni candados. Haré mi ciudad mía, mi laberinto al sol, mi casa grande. Los dedos de los pies sonríen al bajar de la acera. Primero de flâneuse: salir sin móvil. Curar la nomofobia.

Descubrir el placer de no comprar. Tres excepciones: zapatos de andariega con su nube interior. Un libro de flâneuse para leer en bancos, terrazas, céspedes o pretiles. Santificarás al sol sobre las páginas bendecidas y abiertas. Y la moneda para el músico y la música que embellecen las calles. ¿Son los nuevos altares? ¿Oyes cómo esa flauta te facilita claves de vuelo figurado sobre las palmeras?

Salvar tus librerías y amar a tus libreros y libreras. Es tu pagana misa semanal: pecado es muy mortal no entrar en ellas. Recordar: el Antihéroe de la nueva flâneuse es aquel Magistral de La Regenta, que mira posesivo la ciudad desde una torre alta, avariciosa, inmóvil.

Deambularás. Harás las calles. Preguntarás el nombre de los árboles o los bautizarás si se hallan huérfanos. Preguntarás los sueños a los viejos artistas rotulados en lápidas. Y los saludarás: ¿tu compañera?

Amarás una lentitud nueva cada día. Te detendrás a leer la irrepetible escritura de esa frase fucsia de la buganvilla. Te dejo andar, olfato, a ver qué encuentras. Volad, oídos míos, traed ruidos y músicas. Coleccionarás olores diferentes del mar y de las plazas. Los irás bautizando. Oh, lexicografía nueva de la flâneuse.

Métodos de paseo: probar los autobuses hacia ninguna parte. Las últimas paradas de las líneas, allí donde se vuelca del plato la miseria. Periferias: bodegas, lecherías, colmenas. Comer fruta llegada de esos huertos cercanos.

Hablarás con una anciana en los días impares. Hablarás con un anciano en los días no impares. Que fluyan sus memorias. Hallarás, como gemas, palabras para tu colección, palabras que jamás estrenaste en tu boca. Qué sabrosas las palabras rodadoras, rodantes, confitadas en tiempo. Será como pescar en plena calle peces secretos, caracolas envueltas en algas, restos de buques, escamas de sirenas

¿Tertulias, foros, clubs, ágoras vivas, ateneos? ¿Micromuseos vacíos, amigos de la música, patios frescos, talleres de escultoras, tabladillos, verbenas diminutas, títeres y minúsculos teatros? Con una condición: no aparezcan en las sumisas guías.

Los cementerios narran el temperamento arcano de la polis. No desdeñes sus voces. Poemas semiescritos en las tumbas que tú completarás. Plagia a Banksy, deja en aquellas tapias tu grafiti.

Y si te invade el ansia de la fotografía, hazla con tus palabras: regresa con un haiku y cuélgalo en el vaho del espejo. Ciudad, aforo libre. Espigarla a lo Varda. Buscar lo infraordinario de Perec. Reavivar los fuegos a lo Woolf. Olvidar los decálogos.

SENDERUELAS

Las palabras caminan

andan, vagabundean y desandan. ¿Las ves?

Cruzas las calles, paladean plazas,

rebuscan los senderos enterrados,

sortean excrementos, trepan por carreteras de montaña,

merodean y corren. Van ahí, como nubes

acróbatas, como enjambres hipnóticos

cargados de melíferas misiones.

                                                   Las palabras,

senderistas en grupos amicales o solas como brujas.

Andan, tropiezan, se golpean a veces y se arañan

las unas a las otras; a veces se encadenan

los hombros con abrazos. Recogen el caído y bellísimo

abanico del gingko, se dejan empapar

de viento de cerezos.

                                     Caminan las palabras,

Peregrinas, entrecruzan sus rutas

con nuestros vericuetos de silencio,

fulguran y atrapamos a algunas con la boca,

a otras con el grito, con redes de escritura.

Mas se van en bandadas enloquecidas, altas

 o se esconden y silban como voces del bosque.

 Magia no vi otra igual, tan seductora,

como este caminar de las palabras,

portadoras de luz, amigas fieles,

pasajeras y libres.

Viajar así, con ellas.

CONVERSACIÓN CON EL PREFIJO DES-

  • Prefijo des-, ¿qué haces con mi lengua?

Tengo cuentas pendientes

contigo. ¿Por qué insistes en usos

dañinos y serviles?

                                Mírate:

Desflorar  despeinar  deslenguar  descarriar

desdentar  desvirgar  descerebrar

¿Por qué fuiste tan cómplice del sufijo de escarnio?

¿Por qué bailabas tanto con nosotras?

Ella la desflorada y deshonrada

ella la desdentada la vieja y descarnada

tú la descerebrada ella la despeinada

la desvirgada y la descarriada

yo descorazonada deslenguada

ellas                 las despojadas.

Mírate: desbordar.

Di por qué desbordar no ha sido nunca

deshacer los bordados. ¿Cuántas horas de oro,

toneladas de tiempo luminoso hallaríamos

si todos los bordados de la historia menor

quedaran desbordados?

Hora es de deshilar destejer descoser

desbaratar desenhebrar

desabrochar y desabotonar

desembridar y desembarazar.

Mírate. Desnortar, desorientar.

¿Por qué has dejado fuera

al oeste y al sur?

De-surear. Des-occidentear.

Desurea quien prescinde de los sures

y no sabe gozarlos ni ponerlos a proa

y desoccidentea quien olvida los pasos

fieles al sol amigo que se pierde.

Horas de desfacer, desdecir, descifrar

descontar, descantar, desencantarnos

de tanto encantamiento no pedido,

desocupar los nichos,

deshombrar, por ejemplo, que es tirar por la borda

el verbo deshonrar con todos sus arcaicos

prestigios teatrales,

destilar vinos rojos y salvajes,

desandar los senderos alambrados

desenredar los nudos

del barbado destino.

Gavieras , 2020

Podéis leer más poemas de esta autora en:

http://www.cervantesvirtual.com/portales/aurora_luque/obra-visor/antologia-poetica–29/html/

Y en este enlace la podéis escuchar hablando de su poesía y recitando:


[1] Aurora Luque – Wikipedia, la enciclopedia libre

Reseña de Elena Marqués Núñez

Mi enorme agradecimiento a la gran lectora, y buena escritora, Elena Marqués Núñez, por su atenta lectura y amorosas palabras a mi poemario «La pared del caracol», cuya reseña podemos leer en su blog:

https://www.desde-mi-ventana.es/news/la-pared-del-caracol/

Ana Luísa Amaral

Ana Luísa Amaral (Lisboa, 1956) es una notable creadora lusa, que tiene en su haber más de una treintena de libros, entre poesía, ensayo, teatro y literatura infantil, así como diversas traducciones. Además, es profesora de literatura en la universidad de Porto. Tiene un doctorado sobre la poesía de Emily Dickinson y tiene publicaciones académicas (en Portugal y en el extranjero) en las áreas de poesía inglesa y estadounidense, poética comparada y estudios feministas. Es investigadora senior y codirectora del Instituto de Literatura Comparada Margarida Losa. Coautora (con Ana Gabriela Macedo) del Diccionario de la crítica feminista (Afrontamento, 2005) y responsable de la edición comentada de Nuevas letras portuguesas (Dom Quijote, 2010) y coordinadora del proyecto internacional Nuevas letras portuguesas 40 años después, financiado por FCT, que involucra a 10 países y más de 60 investigadores. Editora de varios libros académicos, como Novas Cartas Portuguesas entre Portugal eo Mundo (con Marinela Freitas, Dom Quixote, 2014), o Nuevas Cartas Portuguesas al Mundo, con Marinela Freitas Peter Lang, 2015). y conduce, junto a Luís Caetano, un programa sobre poesía en Antena 2, la cadena pública portuguesa de radio, “O som que os versos fazem ao abrir” (el sonido que los versos hacen cuando se abren).

La poesía de Amaral ha sido traducida a varios idiomas y se han publicado volúmenes de sus escritos en Francia, Brasil, Italia, Suecia, Holanda, Venezuela, Colombia, México y Alemania. También está representada en muchas antologías portuguesas e internacionales. Su trabajo ha sido galardonado con varios premios literarios, incluido el premio de poesía más importante de Portugal (el «Grande Prémio» de la Asociación de Escritores Portugueses) en 2008, por su libro Entre Dois Rios e Outras Noites , y el Premio Giuseppe Acerbi de Italia en 2007 y ha sido candidata en varias ocasiones al Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.

En España se han publicado dos libros suyos, la editorial Olifante publicó en 2015 Oscuro, traducción y prólogo de Luis María Marina, y en en 2020 se publica en España What’s in a Name por la editorial Sexto Piso y con la traducción de Paula Abramo.

En este enlace podéis leer una entrevista de ella:

https://lamajadesnuda.com/sumario/entrevistas/88-entrevistas/1158-ana-luisa-amaral542.html

LA CARTA

Señores:

Tienen que el dolor y la ausencia tener sabor,

un cierto aroma dulce y demorado,

en forma de mil ojos

Pues vosotros contemplasteis esa mi ausencia,

dijisteis que de ella creé palabras,

pero no por mi mano

En vuestra historia, señores,

yo fui solo voz

y no persona completa

Completa, nunca lo fui,

doblada al medio por lo oscuro de los hábitos,

por las promesas forzadas que cumplí,

por el deber que me dictó mi padre

Sin embargo, yo hice las letras de esas cartas,

yo, que las fui construyendo lentamente,

en la oscuridad de la celda

El resto vosotros lo robasteis

y en otra lengua,

y en mitos que creíais

necesarios

No fui solo voz:

fui yo, dueña de mí,

porque las letras fueron mías, y el amor,

y el odio demorado

Solo para eso me valió vivir,

para componer, igual a sinfonía,

cuanto quise

Él fue solo palabras que con palabras forjé,

yunque donde moldeé espadas y lanzas,

la lumbre necesaria

Lo único que no moldeé

fueron las rejas de la prisión donde viví:

esas, vosotros las moldeasteis

hasta la incandescencia

Pero, en las letras que compuse,

yo inventé la ausencia mejor que nadie.

Yo fui la mano de la ausencia

en una celda oscura

Y sus actos fueron mis metáforas,

imágenes que me seguían, más fuertes

que la vida.

Por eso me llamasteis, señores,

en vuestro tiempo, una palabra nueva y ágil:

literatura

Y así fui vuestra voz,

y dulce mito. Y nada más

fui

Hoy quiero deciros,

en este tiempo tan oscuro,

pero de una oscuridad diferente a la que yo tuve:

adiós

Dejadme en lo oscuro, lo mío.

Porque al lado de la mía,

vuestra ausencia, esa que en mí plantasteis,

nada es.

Ya quisierais vosotros saber lo que es la ausencia.

Ausencia: yo: demorada en estas líneas.

Decir con cuanta oscuridad

la noche se deshace

y se construye 

de Oscuro

APRENDIZAJES

La bicicleta era cromada y negra,

tenía en el manillar un listón ancho circundando

la Navidad y ruedas generosas

como parecía el mundo

Yo, la mañana siguiente,

sin saber mantener una ruta pareja,

a mi lado mi padre, sosteniendo el sillín,

su mano: ardiente hilo de plomada

en ardiente confianza

Después era su voz entrecortada

por el puro cansancio de correr,

tratando de alinear la bicicleta

Hoy, tras muchos años de gestos paralelos,

mi hija en otros caminos,

mi mano corrigiendo desviaciones de más modernas

          ruedas,

entiendo al fin que era emoción lo que se oía

en la voz interrumpida de mi padre:

miedo a que me cayera,

aun sabiendo que eran cortas las caídas,

pero ante todo la ternura de verme allí,

entrando en el mundo de los mayores,

en débil equilibrio

al borde de la salida circular de la infancia

WHAT, S IN A NAME

Pregunto: ¿qué hay en un nombre?

¿De qué espesura está hecho si se atiende,

en qué guerras se ampara,

paralelas?

¿Linajes, suelos serviles,

razas domadas por algunas sílabas,

pilares de la historia sobre leyes

que en fuego y llamarada se forjaron?

Extirpado el nombre, quedará el amor,

quedaremos tú y yo, aun en la muerte

aun sólo en el mito

Y aun el mito (¡escucha!),

nuestra fugaz historia

que unos leerán como materia inerte,

quedará para el siempre del humano

Y otros

habrán de recogerlo siempre,

cuando su siglo ya carezca de él

Y entonces, amor mío, mi mayor fuerza,

seremos para ellos cual la rosa

O no, cual su perfume:

ingobernado      libre

BIFRONTE CONDICIÓN

Lujo de tener vista, de ver por la ventana,

elegante y atento, a aquel gato matizado

en blanco y en canela, lujo de un plato dulce

y confortante, lujo del tiempo que se des-

pliega , y de sentir calor cerca de enero,

y en cada movimiento

Al otro lado, detrás de la ventana,

un hombre que examina atentamente la basura

en el frío, y todo dentro de las cosas se hace frío,

los movimientos crispados y grisáceos,

de cómo es corto el tiempo o de cómo

acortan las palabras

el decir

El lujo de estar bien abrigado:

un lujo absurdo, pero un lujo verdadero

cerca de enero, que es el mes bifronte,

hecho, como nosotros, de dos caras,

desatentos, fingidos, incultos habitantes

de este planeta que

visto desde otro lado, si es que lo hay,

por otros ojos, si es que estos existen,

habrá de parecer así: bifronte:

por un lado, la suavidad de amar y proteger,

en la otra cara, la otra condición: mirar sin ver,

por eso no hay indulto, ni cósmica razón que nos redima


[1] https://en.wikipedia.org/wiki/Ana_Lu%C3%ADsa_Amaral