Taller de poetas. Otoño 2020

El pasado 14 de octubre empezó el Taller de poetas, que habitualmente se imparte en el Salón de Actos de la Casa del Libro de la C/ Velázquez( Sevilla). Este otoño empezará on-line hasta nuevo aviso, según vaya la pandemia. Tuvimos la suerte de contar con la colaboración del poeta y crítico literario, Doctor en Filología Hispánica, Daniel García Florindo, quien impartió una interesantísima clase sobre la poesía de Juan Bernier.

El 25 de noviembre el poeta, crítico literario, profesor y Doctor en Teoría de la Literatura y del Arte y Literatura Comparada Jorge Díaz Martínez hablará del verso libre en la poesía de los 90. Yo, que vosotros, no me lo perdería.

El Taller será los miércoles y en él analizaremos la poesía de Ricardo Molina, Pablo García Baena, Carmen Conde, Francisco Brines… pero también autores extranjeros como Anne Carsons o la portuguesa Ana Luisa Amaral. Pueden matricularse a clases sueltas. Para más información: aalveasanchez@gmail.com

Reseña del poemario “A salvo” de Manuel Moya

A SALVO.   DE LA PLENITUD DEL AMOR. SU ESTELA Y ALQUIMIA.

Al leer el poemario A salvo, de Manuel Moya, Premio de la XX Bienal de Poesía “Provincia de León” 2014, aprecias la genialidad de su escritura, la estética del lenguaje, la belleza de la vida y del amor-  pletórica de naturaleza-;  aunque aclame una luz que en apariencia se extingue, pero no, continúa sosteniendo los pilares de la vida y de la memoria.

El jurado valoró en él “la presencia de una naturaleza interiorizada que al autor le sirve como identificación con sus sentimientos y para poetizar una plenitud amorosa y vital, con un ritmo fluido y musical, intenso y emocionado.”

Este libro poco tiene que ver con los restantes suyos, demostrando este escritor una versatilidad y variedad, formal y temática, asombrosa.

La cita perteneciente al poema El infinito”, del poeta romántico italiano  Giacomo Leopardi, a modo de epígrafe, nos ilustra sobre su modo de percibir y sentir la naturaleza, al unísono con su pálpito: infinito y ligado a todo, “una primavera infinita/ germinaba en mishuesos”. Y el paisaje natural, omnipresente, espejo de todas las emociones; un eco, el uno del otro.

En este poemario amoroso, la voz poética – el amante – entabla un diálogo con la amada, a veces también con el lector, o bien consigo mismo a través del desdoblamiento. Y digo diálogo por el carácter conversacional de sus versos. Un estilo que nos ofrece cercanía, intimidad, verosimilitud, con un tono arrollador que provoca intensa emoción.

Vivo y expresivo su lenguaje lírico, cuyas enérgicas imágenes contienen toda la información- denotativa y connotativa, con el valor heurístico que ya nos decía Paul Ricoeur, ceñido a la metáfora, y que nosotros extendemos a toda imagen-. Todo el poder de la imagen y el discurso para transmitirnos los destellos del sentir.

Pero no solo leemos una desbordante historia de amor y su huella, sino la onda y vibración que es y que nos provoca en nuestra existencia, la convulsión particular que supone en la cotidianeidad. Y no somos los mismos en ese antes y después, pasamos por una transformación, por un proceso de alquimia.

Hallamos luminosidad, humanidad, ternura, pasión, esperanza, fragilidad y vulnerabilidad, tristeza y fuerza, la determinación de salir y resistir la intemperie. Y parece que cuanto más se ejercita uno, más se hace a la lluvia, al viento, a los caminos truncados.

Poesía torrencial, caudal impetuoso de una cascada que ensalza la llama de los amantes “que prende en los huesos, / la luz que chisporrotea en los ojos”. Nos muestra un amor catártico, revelador del mundo, al igual que la poesía- o la literatura-. Una pasión, como comprobamos en su poema Visión”que le hace renacer y sentirse conectado con el mundo, un mundo ayer ajeno, pero que gracias a ella cobra existencia, igual que él mismo resucita por la amada. Y ese amor lo despierta y le abre los ojos y no se cansa de “mirar y de mirarte”.

En ese estado, todo lo que le rodea le ata y une a ella,  como nos dice en su poema “Lo que me ata a ti”, en el que contrasta términos opuestos para llegar a la siguiente paradoja: esta atadura y unión le hace más libre y lo afianza en sí mismo.

Dialoga igualmente con sus lecturas, así en “Poema para Yeats”,   una perífrasis del poema “¿Quién soñó que la belleza pasa como un sueño?”, fascinación y deseo; o bien con Donald Justice; u ofrece otra perspectiva del poema Camino no elegido de Robert Frost.

Al igual que charla con otros autores, también lo hace con la pintura. En sus poemas “Retrato de mujer en el bar del Hospital”  -de Schiele-  y “Ante la chicade la ventanilla número nueve” – de Hopper–  nos muestra una mujer que siente dolor, soledad, desaliento,  pero una voz la incita a escuchar la vibración del mundo,  aunque “el mundo parece empeñado en desplomarse sobre el mundo”. Un intento de consuelo a través del verso, sabiendo que no siempre conforta, pues a veces también muerde. A pesar de todo,  “no hay un solo lugar sobre la tierradonde no amanezca/ hoy, alguna vez”.

Y lamenta. No hay luz sin sus sombras. Y aprende a llevar sus sombras y “a avanzar río arriba”. En el poema “A salvo”hay una lucha para evitar caer, busca en vano que algo lo salve,  pero será suficiente librar esa propia batalla para estar en paz con uno.  Advierte que mejor no caer en la autocompasión y que podemos hallar la luz dentro, como decía el estoico Epicteto, quien afirmaba que los hombres no se perturbaban por las cosas en sí, sino por la opinión que tenían de ellas. Somos libres de elegir nuestra actitud ante las adversidades.

Puede que el motivo de su aflicción  fuera,  como nos preludia la cita del poema Peces de Li Song Io,- un pseudónimo del propio poeta-  la brevedad de este esplendor, pues en cualquier momento puede acuciar la lluvia, siempre tan simbólica. Es firme su decisión de “no dejarse someter desde fuera”,  será él quien decida dejarse llevar y aceptar la “lluvia azul”, esta aceptación de la situación logra serenarlo y, es más,  “lo hizo ver”.Se amplía su comprensión de la realidad.

Sobre el vehemente ímpetu que empieza a nacer, el despertar del refulgente deseo- en la adolescencia, o en cualquier etapa posterior de nuestra vida- con su negro y nefasto desenlace, se refiere en su poema Las albercas: “ …Y nosotros despertamos como el que va de romería/ y se ve bruscamente debajo del caballo.”

Tras la marcha del amor nos quedamos perdidos, sin rumbo, creemos que “con ella se va todo lo bueno”. No obstante, a pesar de su desorientación y soledad, al contemplar un paraje comprende que ha llegado a conocer el origen y el milagro: “dónde nacía el agua, / qué era el agua, / el milagro de los pájaros, absortos en el agua.”

Cuando la amada se marcha, reconoce que se le da mal olvidar, rememora los lugares que recorrieron juntos, revive aquella dicha y no puede evitar esperarla.

En ese momento que sentimos que se derrumba el mundo sobre nosotros, y nosotros con él, y la realidad nos es adversa, es cuando se reafirma: nos enfrentamos a todo ello porque estamos vivos. No dejará  por ello de doblar las esquinas: “…y no piensas quedarte quieto ahora, al final de esta esquina/, con los brazos y la vida cruzados sobre el pecho. Seguirá buscando la luz, “porque es todo cuanto sigues esperando de quien eres.”

Y si el viento lo azota dentro, entonces se recluye en sí,  empieza a echar troncos al fuego para que amaine. Aquí reaparece el pensamiento de Epicteto: Qué podemos controlar, qué depende de nosotros y qué cosas no están en nuestra mano.

Y el cielo (“Altura”) para quien lo mira con inocencia, para el honesto, el que reparte vida y luz, el que escucha a los sin voz, el que se debate en la duda, el artista que hace vibrar el mundo y lo llena de sentido, el que se entrega, el que se rinde al amor, “el que perdona, el que al llegar a casa, secándose el sudor, exclama, / bien estuvo el día, lo he vivido.”

Al final de este refulgente camino nos encontramos las “Montañas verdes y cedros que doblen sus ramas hacia el suelo, / que brille la hierba en la ladera (y que tú brilles) / y que un perro vagabundo me sirva de compañía”. La naturaleza acogiéndonos, aportando armonía y equilibrio, acompañando esta historia para recordar.

Una lectura que enciende las farolas de la noche y nos reanima en tiempos sombríos, nos avisa del amor como vivencia fundadora, capaz de transformarnos,  impulso de nuestra existencia, cuya belleza y latido perdura en el tiempo; alienta a llevar nuestras sombras sin derrotismo, aprender de la lluvia,  arraigarse en la esperanza, no desistir de nuestro empeño de vivir. Y todo, con la exquisitez del lenguaje.

                                           Ana Isabel Alvea Sánchez

Perfopoesía VIII

Hoy empieza la VIII Edición de Perfopoesía con todas las medidas de seguridad necesarias. Se aconseja asistir con antelación, pues el aforo es más limitado por las medidas de seguridad. Seguro que lo disfrutarán, a pesar de todo. Aquí dejo la programación completa.

Yo estaré el domingo a las 12.30 horas moderando la mesa redonda Talleres de escritura . Poesía junto a Carmen Ramos, María José Barrios y Rosario Izquierdo Chaparro.

Todas las actividades serán en la Casa de los Poetas y la entrada es gratuita y por orden de llegada hasta completar aforo. Obligatorio el uso de mascarilla.

Esos especialistas del verso, Wisława Szymborska

Calle del Orco

TAD. G., Varsovia. Trabajando como trabaja en un ámbito no relacionado con la cultura, y encontrándose, como usted mismo dice, “en la segunda mitad de la vida”, echa usted, de vez en cuando, mano de la pluma y escribe un poema en el que expresa diferentes y maravillosos pensamientos en forma de aforismos. Para usted, la poesía es un territorio donde coger aliento tras las dificultades de la cotidianeidad, un territorio en el que uno se puede olvidar un momento de muchos asuntos del día a día. Es así como nacen algunas de esas estrofas de una gracia un tanto ingenua e infantil que, sin embargo, parecen estar al margen del tiempo concreto y de la personalidad del autor. Los poetas “de casta” hacen justo todo lo contrario: la poesía no es para ellos un entretenimiento y una huida de la vida, sino la propia vida. Por eso intentan…

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La gloria secreta del surrealismo, Julien Gracq

Calle del Orco

Le pregunto a Breton por el curioso intento que hizo —con Aragon, Vitrac y una cuarta persona cuyo nombre no recuerdo— de poner en práctica el precepto del Manifiesto: Id por los caminos. Echaron a suertes el punto de partida, que resultó ser un pueblo de Loir-et-Cher: desde ese punto fueron al azar por el campo, a veces a pie y a veces cogiendo el tren para recorrer unas cuantas estaciones. Salió muy mal: Aragon tuvo la primera noche una agarrada con Vitrac, quien se volvió a París. Me cuenta Breton que los ánimos se agriaron enseguida: en las posadas rurales los miraban con suspicacia y no les daban habitación: con las largas etapas por las carreteras iba a más la sensación de malestar. La expedición concluyó enseguida en el tren de París y volvieron a la calle de Fontaine.
Y, no obstante, ese fracaso ridículo no testimonia…

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Las voces del exilio

Una de las actividades de Literatura Andaluza en Red ha sido su interesante seminario,  Las voces del exilio, cuyas ponencias pueden verse en este enlace:

“ Las voces del exilio”

Coordina: José Jurado Morales

Antonio colinas: “María Zambrano”

Aurora Luque y Antonio Rivero Taravillo: “Luis Cernuda, Concha Méndez y Manuel Altolaguirre”

Carmen Hernández Pinzón y Andrés Trapiello: “Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí”

Rafael Inglada y Manuel Bernal: “Antonio Machado”

Laia Quilez y Carolina Astudillo: “Figuras del exilio en documentales y cine”

 

Hace ahora 80 años, en 1939, tras la Guerra Civil española, miles de ciudadanos españoles buscaron refugio en Europa y, cruzando el Atlántico, en países como México, Argentina, Puerto Rico, Venezuela, Santo Domingo, Chile y Estados Unidos. Entre los miles de exiliados se contaban filósofos, pintores, científicos, artistas de cine y de teatro, músicos, escritores… Rafael Alberti, Mª Teresa León, Manuel de Falla, María Zambrano, Juan Ramón Jiménez, Zenobia Camprubí, Luis Cernuda, Concha Méndez, Manuel Altolaguirre, Max Aub y tantos otros autores tuvieron que desarrollar la mayor parte de su obra literaria lejos de España. Desde sus países de acogida, siguieron escribiendo, pero no solo textos de creación, sino también cartas a quienes se quedaron entre nosotros. La voz de estos escritores llegaba a nuestro país la mayor de las veces teñida de nostalgia, de rabia y de sabiduría. Sus cartas y sus obras son por tanto un testimonio de compromiso y preocupación por aquella España y por los españoles. Por esa razón desde este Seminario podemos escucharlos, uniendo sus obras con parte de la correspondencia que se conserva en los archivos de la Fundación Caballero Bonald.

 

 

Antología. Poetas actuales en sus propias voces

Me encontré esta antología en el muro de facebook de la poeta Concha García, todo un regalo. En ella podemos encontrar las voces de Ida Vitale, Julia Uceda, Dionisia García, Francisca Aguirre, María Victoria Atencia, Clara Janés, Juana Castro, Pureza Canelo, Noni Benegas, Fanny Rubio, Olvido García Valdés, Ana Rossetti, Chantall Maillard, Ángeles Mora, Esperanza Ortega, Concha García, Aurora Luque, Ada Salas, Luisa Castro, Andrea Luca…

https://canal.uned.es/video/5eb015d75578f20ac8239622?fbclid=IwAR0Agvo36g7_zGsihmHrD9ChGQh5q46h53ANQDQigEklPhFvkmUGPA5-Tgk

 

 

¿Qué es poesía?

La Asociación Cultural Noches del Baratillo por motivo del CL aniversario de la muerte de Gustavo Adolfo Bécquer, que se celebra en el año 2020, me han solicitado amablemente mi respuesta a la rima XXI:  ¿Qué es poesía?

La poesía es poliédrica y no puede apresarse en un definición, pero esta es la que más se aproxima a mi consideración, susceptible de ampliarse:

“Toda la Literatura, como toda disciplina artística, es un modo de conocimiento; pero la Literatura al usar las palabras, concretas y reveladoras, nos acerca más el mundo. Y aporta un conocimiento no solo intelectual, también emotivo, además de un disfrute estético. Maravillosas las horas de lecturas, en su cobijo y abrigo, asomándonos al mundo y al otro. La Poesía goza de estas virtudes, pero para mí, principalmente, es la casa del ser (sí, me vendrá de Heidegger, supongo). Desde su ventana podemos mirar la realidad y mirarnos. Escribimos palabras como quien saca agua del pozo. Desde su alféizar reflexionamos sobre lo que vemos, lo cuestionamos, rememoramos las propias vivencias- y entre ellas estará el eco de las lecturas-, procuramos salvarlas del tiempo y del olvido, nos consolamos. Efectivamente, creo en su efecto catártico- como afirmaba Aristóteles respecto a la tragedia- , poder arrancar las malas hierbas o saber convivir con ellas.

El título de mi segundo poemario, Hallarme yo en el mundo, viene a ser una declaración de lo que supone para mí escribir: una manera de hallarme en el mundo, de planteármelo y confirmarme ante él. ¿Y por qué en poesía? Porque esta se asemeja al fonendoscopio de un médico para auscultar el corazón y escucharnos por dentro, los latidos y los pensamientos.

En mi último poemario, que se publicará en este año, La pared del caracol, se reveló una faceta de la poesía que no había visto antes: dejar testimonio de los sueños y de nuestra rebeldía.

… para no omitir esa parte

la que nada contracorriente

que también somos

                         y nos pertenece

 

Afirmaba José Hierro que el poeta dejaba testimonio de su tiempo, también.”

Mi reseña del poemario “A salvo” de Manuel Moya

 

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Se ha publicado hoy en la revista de información cultural en internet, “Culturamas,” mi reseña del poemario ” A salvo”, del poeta y novelista onubense- de Fuenteheridos, para más precisión- Manuel Moya. Me encantó su lectura. Este autor es uno de mis poetas preferidos. He leído toda su poesía completa y cada libro tiene una voz y un fondo diferente. A salvo irradia luz, amor, fuerza y esperanza. Si os apetece:

Reseña «A salvo», de Manuel Moya

 

Madre del agua. Por las huellas del Tao

Madre del Agua

Os dejo mi reseña sobre el magnífico poemario “Madre del agua. Por las huellas del Tao” de Gregorio Dávila de Tena, con el que obtuvo el XXII Premio de Poesía ” Eladio Cabañero” .Un libro igual de hermoso que enriquecedor, en él se funde poesía y pensamiento.

Mi agradecimiento al suplemento Quadern de Llibres, de la revista virtual Sonograma Magazine , por acoger en su espacio a mi reseña.

Madre del Agua