“Vida en Marte” de Tracy K. Smith

Tracy K. Smith es una poeta norteamericana nacida el 12 de abril de 1972, profesora de Escritura Creativa, que ha publicado cuatro libros: “La cuestión del cuerpo” en 2003, “Duende” en 2007, “Vida en Marte” en 2011 – con el que ganó el Premio Pulitzer de Poesía-, y “Luz ordinaria” en 2015. La editorial Vaso Roto editó “Vida en Marte” , en edición bilingüe, traducido por la poeta Luna Miguel.

En este poemario, estructurado en cuatro partes, hace referencias al cine, el cómic, a las canciones de David Bowie, a la ciencia ficción, a la ciencia… para tratar diversos temas: se imagina un futuro distópico de individuos solitarios, nos llama la atención sobre el universo y el espacio, reflexiona sobre los misterios de la existencia – como la muerte, y si hay algo más allá, tal vez el alma de nuestros difuntos conviviendo con nosotros- , muestra la violencia y crueldad de la sociedad actual. Algunos de sus poemas se inspiran en noticias de la actualidad – los abusos de los militares norteamericanos en la prisión Abu Ghraib de Iraq o artículos del New York Times sobre crímenes racistas-. Todo un espejo que viene a resaltar que en un Universo, donde seguramente no estemos solos, nosotros, por nuestra manera de comportarnos y relacionarnos con el otro, somos los verdaderos marcianos. Vivir en este mundo viene a ser como vivir en Marte. La extrañeza de nuestra filosofía, pensamiento y conducta.

Tengo que reconocer que cuando empecé a leer la primera parte no me calaba mucho, pero a partir de la segunda , cuando lo personal y lo social, me fue atrayendo su modo de decir, aunque advierto que algunos fragmentos muestran el horror, tira piedras a la conciencia humana.

NO ES

Que la muerte estaba pensando en ti o en mí
O en nuestra familia, o en la mujer
Que nuestro padre abandonaría cuando falleció.
La muerte estaba pensando en su deuda:
Su viaje más allá del cuerpo, de la ropa,

Más allá de la nube de impuestos periódicos,
El coche y su transfusión de gasolina, los árboles
Pesados en su jardín. La muerte le alejó
Del cuarto de herramientas, el congelador lleno de carne,
La televisión diciendo una y otra vez Buscad
 
Y encontraréis. Entonces, ¿por qué insistimos
En que ha desaparecido, en que la muerte robó
Todo lo que merecía la pena tener? ¿Por qué no que estaba
Nadando a través de esta vida –con su lento,
Y elegante braceo, los hombros haciendo ondas,

Las piernas cortando olas, deslizándose
En la profundidad de lo que la vida misma niega?
El sólo se ha ido, es lo que podemos decir. Pero
Cuando lo intento, veo la nube blanca de su cabello
Como una eternidad en la distancia.

LA VIDA EN MARTE ( algunos fragmentos)

2

El año pasado, apareció en las noticias un padre que mantuvo a su hija

encerrada en una celda durante décadas. Ella vivía justo bajo sus pies,

preparando la comida, viendo la televisión. Las mismas cañerías que se colaban por la vida de él

entraban y salían de la de ella. Cada año las pisadas del piso de abajo se multiplicaban.

Los bebés sollozando en la noche. Los chicos gritando para que les dejaran salir.

Todos los días, el hombre se arrastraba hacia esa habitación, llevando comida,

acostándose con su hija, que no tenía elección. Como un dios

que se mueve en un mundo donde cada cara se mira furtivamente a la suya,

entonces apartó la vista. Le maldijeron a sus espaldas. Él no oyó.

Le suplicaron el aire, y todo lo que vio fueron cuerpos de rodillas.

Qué cercana esa habitación. Qué calor. Y su esposa arriba, oyendo

su clamor bajo los pies, imaginando que la casa

se estaba asentando con el paso del tiempo.

2

Tina dice que la materia oscura es tan sólo una teoría. Algo

que sabemos que está ahí, pero que no podemos probar completamente.

Nos movemos a través de ella, atados, sintiendo que agarrará

lo que queremos decir y tocando el sentido con sus manos.

Como un vidrio desgastado por el mar. Recorre la orilla,

se ve la danza de la luz que refracta una y otra vez

antes de que le fuese devuelto lo que lanzara las olas.

4

¿De qué otra manera podríamos hacer las cosas tan mal,

como una historia hecha trizas y contada al revés?

7

Algunos de los prisioneros eran ensartados como ganado

del techo de sus celdas. A “Gus”,

lo pasearon con una correa. Quiero decir, lo arrastraron.

Otros eran montados como mulas. Los guardas

sentían grandes dosis de placer.

Quiero decir, de presión. Bastante asqueroso. No es

lo que tú esperarías de los americanos.

Sólo bromeo. Estoy hablando de gente

que pasa un buen rato, que se desfoga.

8

La tierra bajo nosotros. La tierra

alrededor y encima. La tierra

empujando hacia arriba contra nuestras casas,

cómplice de la gravedad. La tierra

sin edad viéndonos erguirnos y acurrucarnos.

Nuestras espadas, nuestros bueyes, las líneas dentadas

que surcamos en la tierra. La tierra

sesgada y dividida en territorios.

Saboteada y llena de hoyos. Taponada con fuerza.

Trampeada. La tierra se marca con minas,

paciente, esperando su momento. La tierra

flotando en la oscuridad, suspendida en el giro.

La tierra a toda velocidad alrededor del sol.

La tierra a la que nos subimos con incredulidad.

La tierra que saqueamos como ladrones.

La tierra cubierta de lodo en el vientre

de un pueblo sin comida. Enterrándonos.

La tierra que se desprende de nuestros zapatos.

CANCIÓN

Pienso en tus manos hace tantos años
Aprendiendo a usar el lápiz, o en apuros
Por abrochar el abrigo. Manos que escondiste en clase,
Uñas que mordiste distraída. La desgarbada autoridad
Con la que fluían por el aire cuando sabían
Que conocías la respuesta. Pienso en ellas abiertas
Por la noche, en los dedos disputando algo
A tu nariz, o sepultados en la cueva de tu oreja.
Todas las cosas que hicieron cautelosa y deliberadamente,
Obedeciendo a los caprichos más necesarios. Sus vergüenzas.
Cómo se equivocaban. Aquello que no olvidarán con el tiempo.
O ahora. Apoyadas sobre el volante, o rozando tus rodillas.
Intento decidir qué sienten cuando se despiertan
Y descubren que mi cuerpo está cerca. Antes de tocar.
Soltando el sustento de nuestro íntimo baile.

NOSOTROS Y CÍA.

Estamos aquí el equivalente a un rato.

Un día como mucho.

Palpamos para reconocer el terreno,

nuestros propios miembros,

chocan contra una manada de cuerpos,

hasta que uno se convierte en hogar.

Instantes efímeros. La hierba se dobla

pero aprende a levantarse de nuevo.

LEÓN FELIPE

La semana pasada estuve leyendo Antología Rota de León Felipe, con prólogo de Miguel Galindo. Nuestro autor se llamaba realmente Felipe Camino Galicia de la Rosa, pero terminó firmando sus obras con el pseudónimo de León Felipe, tal vez como reflejo de un proceso de transformación personal y vital. Nace en Tábara, un pueblo de Zamora, el 11 de abril de 1884, pero ya de pequeño tuvo varias mudanzas, lo que fue una constante en su vida. Curiosa y sorprendente la trayectoria de este poeta, dramaturgo, traductor y profesor, trotamundos desde muy joven. Parece que tenía vocación artística- en un principio se interesó por el teatro-, pero su padre quería que tuviese unos estudios “serios y de provecho” y se decidió por Farmacia- al ser la carrera más breve-, que estudió en Madrid. Muere el padre y se hace cargo de la familia, instalándose como farmacéutico. Posteriormente, más libre, ingresa en una compañía de teatro y recorrerá con ella pueblos de España y Portugal. En este tiempo descubre su vocación poética y quiere dedicarle más tiempo a la escritura, entonces decide en el invierno instalarse en Madrid y en verano vive, como regente de farmacia, en varios pueblos castellanos, mientras escribe Versos y oraciones de caminante, un poemario sencillo y personal que se publica en la época del Ultraísmo . Parece que su estilo directo y claro tiene buena acogida. A él pertenece su poema “Como tú”, especialmente emotivo y sentido, tal vez muy auténtico, acorde con sus vivencias, como cuando dice en otro poema: “Ya vendrá un viento fuerte/ que me lleve a mi sitio”.

Encontramos un hecho inesperado y es su encarcelamiento por estafa, se lleva año y medio en la cárcel. Después se buscará la vida en África y más tarde en América, donde conoce a Berta Gamboa, profesora, con quien se casará, viviendo en Nueva York (1925). Él también trabajará como profesor de Lengua y Literatura en diversas universidades. De este modo, antes de la triste y terrible Guerra Civil española, León Felipe ya estaba establecido en las Américas. No obstante, cuando estalla el conflicto vuelve a España , llegará a Madrid, retrocederá con el gobierno republicano a Valencia y finalmente sí, se exilia a las Américas. Sentirá el exilio porque por motivos políticos no podía volver , además en nuestro país estaban sus libros prohibidos, como los de muchos otros autores. Este lamentable y sangriento acontecimiento histórico influirá en su poesía, que se vuelve política, ideológica, social, un grito de dolor y denuncia contra el fascismo y contra el papel que jugó el aparato eclesiástico por apoyar a los nacionales . Miguel Galindo indica en su prólogo: “La guerra transforma totalmente el ideario y amplifica los recursos, la retórica, la teatralidad, el tono, el gesto que se manifestaban en la creación literaria de su autor hacia 1931. A partir de 1936, sus textos adquieren un nuevo valor. Están ideados, escritos y concebidos para ser recitados e interpretados ante un auditorio multitudinario bajo la urgente amenaza de la muerte… Antología rota supone la depuración definitiva de la poética simbolista, da la mano a la poesía social de Blas de Otero, Celaya, Hierro, y abre las puertas a la ficcionalización del personaje, tan en boga en la poesía de la experiencia y que proviene de la poesía meditativa inglesa a través de Unamuno, Juan Ramón y Cernuda.”

Guillermo de la Torre – quien lo conoció personalmente y coincidieron desde 1918 a 1923, desde 1934 a 1938 y en 1947- redactó en su primera edición el epílogo de esta antología, describiendo su itinerario poético vital, en el que manifiesta : “nadie como León Felipe hace equivalentes los términos Biografía, Poesía y Destino con tan patético ardor, tan llameante sinceridad…vertidas en cauces parabólicos y metafóricos”. Resalta en el segundo libro de Versos y oraciones de caminante, publicado en 1929, la influencia de Walt Whitman y de la Biblia. En 1930 publica en México su poema Drop a star, con el que intenta dar un cambio a su poesía y en el que Guillermo indica ciertos rasgos estilísticos novedosos como “las interrogaciones sobre sí mismo, los desdoblamientos, que luego adquirirían más concreto desarrollo”.

En 1935 aparece en Madrid una Antología suya, publicada por los amigos.

El 11 de febrero de 1937 escribe su primer gran poema de la guerra, La insignia, a raíz de la caída de Málaga en poder de los franquistas. En 1938, cuando los bombardeos arrecian sobre Barcelona , escribe Oferta, poemas que formarán parte de su libro El payaso de las bofetadas y el pescador de caña. Desde entonces escribirá una serie de poemarios reivindicativos: El hacha( 1939), Español del éxodo y del llanto (1939), El gran responsable (1940), Ganarás la luz…( 1943). En esta antología se recogen poemas de los textos indicados, pero no en su versión original, pues León Felipe no daba su obra por acabada definitivamente y la iba revisando, resultando una obra final unitaria en la que pasará del grito a la esperanza de un orden nuevo.

Su poema “La insignia” lo podéis leer en este enlace: https://www.lainsignia.org/2000/diciembre/red_001.htm

Miguel Galindo comenta la influencia que pudo tener en nuestro autor el poeta Juan Larrea, de quien fue amigo y con quien colaboró en Cuadernos americanos. Paulino Ayuso destaca como semejanzas entre ambos la idea de España-víctima, la aspiración a un mundo u orden nuevo, el sentido poético como órgano de percepción de la ultrarrealidad, la presencia de símbolos genéricos o la idea del poeta como transmisor.

Recitó por varios países de América Central y América del Sur. Sabía cautivar y emocionar a su auditorio.

Se interesó por su obra Luis Cernuda y Luis Felipe Vivanco, además de otros autores, como Octavio Paz. Sus libros serán conocidos en España por el mundo universitario desde su publicación en 1947, se reeditó por Losada en 1957 Antología rota. Igualmente, la generación del 50, los poetas llamados sociales, y los cantautores tendrán presente sus poemas.

En opinión de Gerardo Diego: ” No podría juzgar la poesía de León Felipe. Solo quererla , abrazarla. Para mí, antes que todo, no es una obra, sino un hombre. Y además un hombre complejo y múltiple que solo se unifica en la raíz del corazón. Así también su poesía, escéptica o anárquica, revolucionaria y creyente, sincerísima y palpitante…”

Por lo tanto, encontramos Influencia de Unamuno, Whitman, la Biblia, mezcla de poesía y prosa, uso de recursos del teatro, de la repetición, de la enumeración, los diálogos, exclamaciones e interrogaciones,predominando el versículo y un saber llegar al público con la emotividad y el discurso de sus poemas, con los que sientes el llanto, pero también la esperanza y el sueño de un mundo nuevo.

Un esquema de su biografía lo podéis encontrar en la web de su Fundación: fundacionleonfelipe. com/

1884 (11 de abril)
Felipe Camino Galicia nace en Tábara (Zamora), donde su padre ejerce como notario.

1887
Se traslada a Sequeros (Salamanca) por el nombramiento de su padre como notario de esta localidad.

1893
Se traslada a Santander por el nombramiento de su padre como notario de esta localidad.

1901-1906
Estudia Farmacia en Madrid.

1907
Abre su primera farmacia en Santander.

1915
Es condenado por estafa a entrar en la cárcel de Santander.

1917-1919
Trabaja en farmacias de distintas localidades, como Balmaseda (Vizcaya), Villaluenga de la Sagra (Toledo), Piedralaves, Arenas de San Pedro (Ávila) y Almonacid de Zorita (Guadalajara), donde escribe los versos que formarán su primer libro .

1920 (13 de enero)
León Felipe lee en el Ateneo de Madrid una selección de su primer libro Versos y oraciones de caminante, publicado tan sólo unos meses después por la imprenta madrileña de Juan Pérez.

1922
León Felipe es nombrado administrador y depositario del Hospital de San Carlos (en los territorios de la Guinea Ecuatorial española).

1923
León Felipe viaja a México. Conoce allí a Berta Gamboa, profesora de inglés.

1924
León Felipe y Berta Gamboa se trasladan a Nueva York, contrayendo matrimonio en Brooklyn. Por mediación del hispanista Federico de Onís, se forma como docente en la Universidad de Columbia, obteniendo una plaza de literatura española en la Universidad de Cornell (Ithaca, Nueva York).

1929
Se encuentra en Nueva York con Federico García Lorca, a quien conocía de los ambientes literarios madrileños.

1930
Regresa a México.

1936
Es nombrado profesor de español en la Universidad de Panamá. Allí conoce el estallido de la Guerra Civil española y decide regresar a España.

1937
Participa en el Congreso Internacional de Escritores Antifascistas celebrado en Valencia.

1937 (28 de marzo)
Lee La insignia en el Cine Coliseum de Barcelona.

1938
Pone rumbo a México a bordo del “Bretagne”.

1939
Entra a formar parte de la Casa de España en México, promovida por el presidente Lázaro Cárdenas.

1946-1947
Gira de conferencias a lo largo de todo Hispanoamérica.

1957
Muere Berta Gamboa

1967
Recibe del embajador de Israel en México la entrega simbólica de un bosque con su nombre en Jerusalén.

1968 (18 de septiembre)
Fallece en México D.F., donde es enterrado.

Sobre su poesía y vida encontramos amplia información en :

Haz clic para acceder a AF-LeonFelipe.pdf

Os dejo algunos poemas o fragmentos de sus largos poemas:

       ROMERO SOLO…

Ser en la vida romero,
romero sólo que cruza siempre por caminos nuevos.
Ser en la vida romero,
sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo.
Ser en la vida romero, romero…, sólo romero.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo,
pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.

Que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templos
para que nunca recemos
como el sacristán los rezos,
ni como el cómico viejo
digamos siempre los versos.
La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos,
decía el príncipe Hamlet, viendo
cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo
un sepulturero.
No sabiendo los oficios los haremos con respeto.
Para enterrar a los muertos
como debemos
cualquiera sirve, cualquiera… menos un sepulturero.
Un día todos sabemos
hacer justicia. Tan bien como el Rey hebreo
la hizo Sancho el escudero
y el villano Pedro Crespo.

Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo.
Pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.

Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas, nunca cantemos
la vida de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros.

  
                 (Versos y oraciones del caminante, 1920-1929)

BIOGRAFÍA, POESÍA Y DESTINO

El poeta le cuenta su vida primero a los hombres;
después, cuando los hombres se duermen, a los pájaros;
más tarde, cuando los pájaros se van, se la cuenta a los árboles…

Luego pasa el Viento y hay un murmullo de frondas.
Y esto me ha dicho el Viento:
que el pavo real levante la cola y extienda su abanico,
el poeta debe mover sólo las plumas de sus alas.

Todo lo cual se puede traducir también de esta manera:
lo que cuento a los hombres está lleno de orgullo;
lo que cuento a los pájaros de música;
lo que cuento a los árboles, de llanto.
Y todo es una canción compuesta para el Viento,
de la cual, después, este desmemoriado y único espectador
apenas podrá recordar unas palabras.
Pero estas palabras que recuerde son las que no olvidan nunca las piedras.
Lo que cuenta el poeta a las piedras está lleno de eternidad.
Y ésta es la canción del Destino, que tampoco olvidan las estrellas.

PROMETEO

IV

“Cambio de agonías como de vestidos, no le pregunto al herido cómo se siente, me convierto en el herido. Sus llagas se hacen lívidas en mi carne mientras le observo, apoyado en mi bastón.

Ese hombre que se sienta en el banquillo y es acusado por hurto, soy yo; y ese mendigo soy yo también.

Miradme, alargo el sombrero y pido vergonzosamente una limosna…”

 Y si yo soy ese ladrón que es condenado por hurto, y ese mendigo que alarga el sombrero y pide vergonzosamente una limosna, también soy Jonás y Job y Whitman y Prometeo y un lagarto y Cristo… y muchas cosas más. Y mientras los poetas no puedan decir esto sin orgullo ni humildad y sin que nadie se escandalice, porque no es más que un signo de presencia y simpatía, con la angustia y la esperanza de toda la Creación, la Poesía quedará paralítica en las manos y al arbitrio de todos los que afirman orgullosamente que su yo, con los atributos personales y perecederos del hombre temporal, es el generador y transformador de la Poesía del mundo.           

 El poeta es carne encendida nada más. Y la Poesía, una llama sin tregua.         

 El verso anterior al mío es una antorcha que traía en la mano el poeta delantero que me buscaba, y el verso que me sigue es una luz que está encendiendo otro en las sombras espesas de la noche, viendo mis señales.
            Vuelvo a decir:          

  No canto la destrucción,

apoyo mi lira sobre la cresta más alta de los símbolos.

Yo soy Jonás…

El poeta prometeico , de Ganarás la luz

¿CARA O CRUZ?

Filósofos
para alumbrarnos, nosotros los poetas
quemamos hace tiempo
el azúcar de las viejas canciones con un poco de ron.
Y aún andamos colgados de la sombra.
Oíd,
gritan desde la torre sin vanos de la frente:
¿Quién soy yo?
¿He escapado de un sueño
o navego hacia un sueño?
¿Huí de la casa del Rey
o busco la casa del Rey?
¿Soy el príncipe esperado
o el príncipe muerto?
¿Se enrolla
o desenrolla el film?
Este túnel
¿me trae o me lleva?
¿Me aguardan los gusanos
o los ángeles?
¿Oísteis?
Es la nueva canción,
y la vieja canción…
¡nuestra pobre canción!
¿Quién soy yo?…
Mi vida está en el aire dando vueltas.
¡Miradla, filósofos, como una moneda que decide!

¿Cara o cruz?

¡Cruz!

Perdí…Filósofos, perdí.

Yo no soy nadie.
Un hombre con un grito de estopa en la garganta
y una gota de asfalto en la retina.
Yo no soy nadie.
Y no obstante, estas manos, mis antenas de hormiga,
han ayudado a clavar la lanza en el costado del mundo
y detrás de la lupa de la luna hay un ojo que me ve como a
un microbio royendo el corazón de la Tierra.
Tengo ya cien mil años y hasta ahora no he encontrado otro
mástil de más fuste que el silencio y la sombra donde
colgar mi orgullo;
tengo ya cien mil años y mi nombre en el cielo se escribe con lápiz.

El agua, por ejemplo, es más noble que yo.
Por eso las estrellas se duermen en el mar
y mi frente romántica es áspera y opaca.
Detrás de mi frente —filósofos, escuchad esto bien—,
detrás de mi frente hay un viejo dragón:
el sapo negro que saltó de la primera charca del mundo
y está aquí, aquí, aquí,
agazapado en mis sesos,
sin dejarme ver el Amor y la Justicia.

Yo no soy nadie, nadie.
Un hombre con un grito de estopa en la garganta
y una gota de asfalto en la retina… Yo no soy nadie, filósofos…
Y éste es el solo parentesco que tengo con vosotros.

El poeta y el filósofo, Del poeta maldito

POESÍA

Poetas… La Poesía es una ventana… Para mí es la ventana… la única ventana de mi casa. Por esta ventana irrumpe la luz e ilumina todo lo que yo escribo en las paredes.

Y también entra el Viento. El viento entra y sale por la ventana y un día se lo llevará todo: las paredes, las palabras escritas y este yo que tiene una orgullosa cola de renacuajo y también parece un torpe y lento gusano que camina movido por el hilo viscoso de su baba. Prefiero la metáfora del gusano.

Diré entonces que este yo, el pronombre personal que he escrito tantas veces en las paredes, es un gusano nada más.

Diré también que el Viento es un gigante burlón que se lleva los sueños, como los huevos de perdiz, y que los acuesta en lechos blandos y propicios.

Diré algo más de la Luz. La Lu puede ablandar y descerrajar los sueños. ¿He dicho sueños o huevos? Porque un huevo es un sueño y un gusano es un sueño que camina.

Yo sé además que entre el Viento y la Luz hay ciertos plantes

…He oído decir que entre el Viento y la Luz pueden convertir un gusano en mariposa.

¡Un gusano en mariposa! Este es el milagro, el brinco prodigioso que a mí me ha sostenido sobre la tierra… esto es lo que más me ha maravillado de todo cuanto he visto en el mundo… este es el asombro mayor que ha presenciado mi conciencia… Un ratón –decía Whitman cuando le tachaban de incrédulo y de ateo–, un ratón es milagro suficiente para convertir a mil trillones de infieles… Y yo digo que un gusano transformado en mariposa es mucho más asombroso que la rotación matemática y musical de las esferas siderales. Todo en el mundo se mueve con un rodar de noria dentro de un círculo cerrado… la serpiente se chupa el caramelo de la cola… la Tierra rueda y se repite… la historia es siempre “el dulce y y egoísta cuento de la rosquilla… Todo marcha y vuelve en una dialéctica cerrada y fatal… Pero el gusano tiene una dialéctica poética… el gusano se convierte en mariposa…

SÉ TODOS LOS CUENTOS

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos…
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos…
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos…
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos…
Y que el miedo del hombre
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos…
Y sé todos los cuentos.

Un signo…¡quiero un signo! de Parábola y poesía

TAL VEZ ME LLAME JONÁS

Yo no soy nadie:

Un hombre con un grito de estopa en la garganta

y una gota de asfalto en la retina.

Yo no soy nadie. ¡Dejadme dormir!

Pero a veces oigo un viento de tormenta que me grita:

“Levántate ve a Ninive, ciudad grande, y pregona contra

ella”.

No hago caso, huyo por el mar y me tumbo en el rincón más

oscuro de la nave

hasta que el Viento terco que me sigue

vuelve a gritarme otra vez:

“¿Qué haces ahí, dormilón?¡Levántate!”

-Yo no soy nadie:

un ciego que no sabe cantar. ¡Dejadme dormir!

Y alguien, ese Viento que busca un embudo de trasvase, dice

junto a mí, dándome con el pie:

“Aquí está; haré bocina con este hueco y viejo cono de metal;

meteré por él mi palabra y llenaré de vino nuevo la vieja cuba

del mundo. ¡Levántate!

-Yo no soy nadie. ¡Dejadme dormir”

Pero un día me arrojaron al abismo,

las aguas amargas me rodearon hasta el alma,

la ova se enredó a mi cabeza,

llegué hasta las raíces de los montes,

la tierra echó sobre mí sus cerraduras para siempre…

(¿Para siempre?)

Quiero decir que he estado en el infierno…

De allí traigo ahora mi palabra.

Y no canto la destrucción:

apoyo mi lira sobre la cresta más alta de este símbolo…

Yo soy Jonás.

de El viento y yo

Y terminamos con este magnífico homenaje que le hicieron por el 50º aniversario de su muerte en la Biblioteca Nacional y que os aconsejo ver, todo un lujo:

Celebración por el número 100 de la revista En Sentido Figurado

La revista http://www.Ensentidofigurado.com me ha acompañado a lo largo de mi trayectoria literaria, desde aquellos años, quizá por el 2008, en los que participé activamente y de modo continuo en el Consejo Editorial, junto a estimables amigos como Emilia Oliva, Ángel González, Pepe Gutiérrez Llama, Judy o Pepe Hierro. Este mes cumple la revista su número 100. Todo un acontecimiento y una alegría. Conozco de primera mano el entusiasmo y amor con el que trabajan, como decía Juan Ramón Jiménez: “Amor y poesía, cada día”. Estoy muy agradecida a este grupo de escritores y editores, a quienes es imposible no tenerles cariño, por invitarme a formar parte de la celebración.

Para quien quiera ver la revista, colmada de literatura y arte: poesía, entrevistas, microrrelatos, cuentos, reseñas literarias, ensayos, traducciones, poesía visual.

http://www.ensentidofigurado.com/esfcontenido.php?esfID=1

  • Mi poema “El Pino” del último poemario, “La pared del caracol”:

Haz clic para acceder a ESF100-11a.pdf

  • Mi reseña del poemario de Isabel Martín Salinas, “Me remito a las sombras”:

Haz clic para acceder a ESF100-14c.pdf

  • Mi reseña del poemario- interesante, genuino y peculiar- de Jorge Díaz Martínez, “Escribiendo mandalas”:

Haz clic para acceder a ESF100-14g.pdf

  • Entrevista que le hicimos Ana Recio Mir y yo a la poeta y artista plástica Rosario F. Cartes: jugosa, interesante, enriquecedora, savia de conocimiento. Hablamos de Moguer, Juan Ramón Jiménez, la infancia, la poesía, su último libro “Rumor de sí”, el lenguaje… La entrevista fue grabada y transcrita por Ana Recio Mir, una tarea hercúlea.

Haz clic para acceder a ESF100-13.pdf

  • Y finalmente, la lectura de Rosario Muñoz sobre mi poemario “La pared del caracol”. Ojo avizor el suyo, generoso y amable.

Haz clic para acceder a ESF100-14e.pdf

Mi reseña de “Plenitud y vacío”

Agradecida a Jesús Cárdenas Sánchez por la edición de mi reseña y por la hospitalidad de la Revista Culturamas. Para quienes quieran conocer mi lectura de este poemario que me cautivó, “Plenitud y vacío” de Álvaro Galán Castro.

https://www.culturamas.es/2021/06/27/plenitud-y-vacio-de-alvaro-galan-castro/

“Joana” de Joan Margarit

Este libro recoge los últimos días de la vida y de la muerte de Joana en el 2001, hija del autor. Cuando lo lees , el corazón va encogiéndose hasta cerrarse en un puño. Parece que un duelo son todos los duelos, aunque este tiene que ser mucho más doloroso al tratarse de su propia hija.

El poeta y Catedrático, actualmente Director del Instituto Cervantes, Luis García Montero comenta en su prólogo que está presente la conciencia final de que la palabra supone un esfuerzo de entendimiento, de darse a comprender. “Quien compone un poema prepara una cita, arregla las palabras, las corrige , las ordena, para recibir en la casa de la propia verdad al visitante, el lector… Para Joan Margarit el género poético en sí es una historia de amor con la verdad”. Esta búsqueda le llevó a escribir en su lengua materna y a los pocos días podía escribir el mismo poema en castellano, no es una traducción del catalán.

MIENTRAS TÚ DUERMES

En la plaza tomada por la lluvia

miro la alta ventana iluminada

que no quiero perder: no he de rendirme

a la condena de la vida.

Este lugar ya no es de la ciudad:

una plaza sin nadie con la luz

de hospital reflejándose en los charcos.

Las puertas automáticas

se abren de vez en cuando y dejan paso

a una oscura figura rutinaria.

Unas muletas cruzan, invisibles, la calle

y se acercan a uno de los coches, el nuestro,

el que nos llevará bajo la lluvia

hacia el silencio del dolor futuro.

Tu calidez efímera.

Triste felicidad la de esta paz

mientras recuerdo que tú y yo teníamos

mañanas que guardaban nuestros ojos.

Me daba tanto miedo

dejarte sola un día.

Por débil y pequeña que en la noche

llegue a ser la ventana iluminada,

éste es mi consuelo:

no habrá más desamparo ya que el mío.

CANCIÓN DE CUNA

Duerme, Joana.

Y que este Loverman – oscuro y trágico

del saxo de tu hermano en Montjuïc-

te pueda acompañar

toda la eternidad por los caminos

que tan solo la música conoce.

Duerme, Joana, duerme.

Y a poder ser no olvides

tus años en el nido

que dentro de nosotros has dejado.

Envejecer será también guardar

los colores que un día brillaron en tus ojos.

Duerme, Joana. Ésta es nuestra casa,

y todo lo ilumina tu sonrisa.

Es un silencio amable donde ahora esperamos

redondear las piedras del dolor

para que cuanto fuiste sea música,

la música que llene nuestro invierno.

LA ESPERA

Muchas cosas te están echando en falta.

Cada día se llena de momentos que esperan

esas pequeñas manos

que cogieron las mías tantas veces.

Hemos de acostumbrarnos a tu ausencia.

Ya ha pasado un verano sin tus ojos

y el mar también tendrá que acostumbrarse.

Durante mucho tiempo todavía,

la calle esperará ante nuestra puerta,

con paciencia, tus pasos.

No se cansará nunca de esperar;

nadie sabe esperar como una calle.

Y a mí me colma esta voluntad

de que me toques y de que me mires,

de que me digas qué hago con mi vida,

mientras los días van, con lluvia o cielo azul,

organizando ya la soledad.

En este enlace podéis leer y escuchar más poemas suyos:

Poemas para leer y escuchar

La mirada de Isabel Martín Salinas a “La pared del caracol” en La Naúsea.

Mi agradecimiento a Isabel Martín Salinas por su acertada mirada, lúcida y sensible, a mi poemario La pared del caracol y a la revista La Naúsea por su hospitalidad.

https://lanauseanoticias.blogspot.com/2021/06/la-pared-del-caracol-de-ana-isabel.html

Presentación de “La pared del caracol”

Ayer tuvo lugar la presentación de mi poemario en el patio La Carbonería, un lugar lleno de belleza natural con sus robustos árboles, hermosas plantas y acompañados del piar de los gorriones. Siento un enorme agradecimiento a todos lo que asistieron por su atención y cariño, fue una tarde muy linda y agradable. En especial a Rosario Muñoz y Ana por su cuidada y lúcida presentación, a Isabel Martín Salinas por cantar dos poemas míos, a Rosa María García Barja por ir casi ronca y recitar, a mi sobrino Álvaro ( y mi hermana) por prepararse el poema que recitó. A Mercedes Muras, Julia Linares, Rocío Berrocal , Mª Carmen Yagüez y Gregorio Dávila por sus fotos, todos los amigos y poetas.

Ana Recio Mir e Isabel Martín Salinas


Rosario Muñoz, Ana Alvea y Ana Recio Mir

Con mi sobrino Álvaro Fabre Alvea

Mª Carmen Yáñez, Ana Alvea, Isabel Martín Salinas y Rosa María García Barja

Taller de poetas: Álvaro Galán Castro

En el Taller de poetas tendremos el miércoles 26 de mayo a las 19.00 horas un encuentro virtual, gracias a Meet, con el profesor, traductor y poeta Álvaro Galán Castro , quien nos hablará de poesía, su poética, libros y de su poemario “Plenitud y vacío”.

«Plenitud y vacío tiene una cerrada estructura, casi arquitectónica, construida por tres partes que forman el círculo neurálgico del que bien pudiera ser un largo poema que se mueve entre el vértigo de la creación y el encerramiento espiritual que conduce a la nada y al vaciamiento casi físico del ser humano. La filosofía oriental está muy presente en estos versos en los que se hacen afirmaciones que nos acercan a la aniquilación del yo o a su transformación en una significativa interrogación: “¿No somos otra cosa que lenguaje?”.  Realidad y experiencia casi religiosa que se aúnan en acertada síntesis en este libro de una atrevida originalidad y de una extrema sinceridad».

(José Infante)

ÁLVARO GALÁN CASTRO (Málaga, 1979) es licenciado en Derecho y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Posee máster en Études romanes por la Université Paris X y máster en Gestión del patrimonio literario por la Universidad de Málaga. Ha publicado los libros de poemas El lucero del ala (Premio de poesía MálagaCrea 2001), El cuerpo eléctrico y Ordo amoris,Los frutos de la herida (Premio Salvador Rueda 2016), Del pájaro que canta en los días aciagos (Premio Rafael de Cózar 2019) y Ficciones Familiares (Premio Ricardo Molina, 2019). Además, ha traducido y editado poemas y textos críticos de Pierre Reverdy, sobre el que prepara su tesis doctoral.. Ha sido incluido en la antología Clave de sol. 16 sobre la música (jóvenes poetas malagueños) (Fundación Málaga Ciudad Cultural, 2010). Ha publicado sus poemas en diversas revistas y periódicos y ha colaborado en las páginas de cultura de varios medios de comunicación. Con su poemario “Plenitud y vacío” ha ganado el XXIII Premio de Poesía Generación del 27 y ha sido publicado por Visor este año.

MISTERIOS DE LA SABIDURÍA
INMÓVIL DEL MAESTRO TAKUÁN

Tener no me importara
cárcel por fuera
si de la de aquí adentro
salir pudiera.
Chicho Sánchez Ferlosio

En la casa cerrada con dos vueltas de llave
se diría que ya no queda nadie
a no ser por la flauta de bambú
que sopla como el viento entre los pinos
a lo largo del día.

Acaso, rara vez, repica una campana
y se siente vibrar el gran silencio
en la mecha torcida de la vela.
Y un cuenco con arroz recién cocido
humea en una mesa.

El viento que acaricia los bancales
anegados del Tíbet.

El bien y el mal afloran como el loto, entre el fango,
si surge un pensamiento.

El odio solo daña a quien lo ejerce;
es una enfermedad de los pulmones;
impide respirar.

Mi espíritu neumático está enfermo
de rencor hacia alguien que no existe
más allá de la celda del cerebro,
más acá de la sombra del espejo.

Cárcel tengo por fuera,
cárcel, cárcel por dentro.

Mi espíritu disperso se fija en cada cosa,
se ancla en las pequeñas diferencias
—el suelo que yo piso es solo el techo
del vecino de abajo—,
el dinero, las clases virtuales,
la esperanza del día mañana,
la lista de la compra, el balance de muertos,
la tesis doctoral, este poema,
la flexión dolorosa de las piernas…
—pensar en no pensar
es ya pensar en algo—
… el clima, las mujeres, la cerveza.

El viento que sacude la cebada
en los valles de Irlanda,

I sat within the valley green
I sat me with my true love.

Debajo del ombligo, donde dicen que el hara
concentra la energía, kikai tandem,
a dos o tres centímetros del tajo
que nos diferenció de nuestra madre,
no existe ningún centro
de ventral gravedad impermanente.

El otro está vacío como yo estoy vacío.
Las manos que acarician o sacuden
también están ociosas, como el viento.
Pero no te encadenes al vacío.

Medita cuanto puedas y practica
la vía purgativa del poema,
pero también la vía del silencio.

Si bebes, bebe bien
y llora si es que lloras.

Quizá llegues un día
a la última verdad:
un sauce en el jardín,
una flor de ciruelo.

LA JAULA DE FARADAY

No te regalan un reloj,
tú eres el regalado.
Julio Córtazar

La puerta de la casa está cerrada
igualmente por fuera y desde dentro.

Ya no sé si dejé la jaula abierta
o un cernícalo vino a mi terraza,
el caso es que el canario voló de entre mis manos.

Se fue como llegó, desde la nada.

Un domingo, con sol,
al volver con la niña de paseo,
escuché su aleteo nervioso y azorado
en el fusco anaquel del salón donde pongo
a cubrirse de polvo los libros orientales.
Se fue justo a posar en las piernas de un buda
de plástico barato.

La anilla de su pata delataba
—igual que en los tobillos del esclavo
las marcas encarnadas que dejan los grilletes—
su cruz de cimarrón arrepentido
por la sed, por el hambre, por el miedo.

Mayita se negó con fervor a soltarlo,
a darle su derecho a morir sobre el viento,
y yo cedí a su ruego y su promesa
de que lo iba a cuidar.
Así que lo siguiente fue comprarle una jaula.
Entonces ya no pude volver a echar la siesta
entre el uno de octubre y finales de junio
(en verano callaba —por sofoco, supongo—).

Podríamos haberlo bautizado
como Michael Faraday
por su eléctrica voz,
por el gran magnetismo de su timbre.
La verdad tal vez sea más prosaica:
le llamábamos Trini, brevemente,
aunque esto, bien mirado, no sea poco.

Ahora
la jaula está vacía, dejé su puerta abierta
como símbolo fácil, meridiano
de su liberación.

Y he sembrado una parte de su alpiste
en algunas macetas que tenía
olvidadas y yermas.
Acaricio mis manos vacías en la hierba.
Encuentro ese verdor acordonado
una burda intentona de quitarle
sus puertas a mi casa
como burdo es ponérselas al campo.

La otra parte la tiro por la borda
para dar de comer a los pájaros libres.

No sé tú, pero yo he vivido siempre
encerrado en mí mismo.

Hoy haría once años de casado
y hace cuatro firmé, por estas mismas fechas,
el divorcio,
bendito a fin de cuentas, aunque cueste
soltarse en un principio.
Pagué mi libertad a muy buen precio.

Doy gracias de estar solo en mis encierros.

Tan vital es dejar entrar al otro
como hacerlo salir cuando no quiera
quedarse en el hogar de tus pulmones,
mostrarle la salida amablemente,
no cerrarle la jaula de tu pecho
igualmente hacia dentro y hacia fuera.

de Plenitud y vacío

Encuentro con José Antonio Ramírez Lozano y su poemario “Peccata Mundi”

El año pasado en el ciclo “El poeta y su voz”, que tiene lugar en la Casa del Libro – C/Velázquez n.8 de Sevilla-, teníamos el encuentro con el escritor José Antonio Ramírez Lozano cuando se decretó el Estado de Alarma. Este mes es un buen momento para retomarlo, nunca es tarde si la dicha es buena, así que el martes 25 de mayo a las 19.00 horas estaremos hablando con José Antonio Ramírez de literatura, poesía, proyectos, y en concreto, de su poemario “Peccata Mundi”, con el que obtuvo el XXXIV Premio Internacional de Poesía Antonio Oliver Belmás y publicado por Pre-Textos en febrero de 2021. Todo un lujo.

El título del libro hace referencia al texto de la oración Agnus Dei, “cordero de dios que quitas el pecado del mundo”, y su estructura a los dos tipos de pecados: veniales y morales.

Me parecen muy acertadas las palabras que Simón Viola indica en su blog : “Situados en la aldea de Torales, los poemas, con un claro sesgo narrativo, relatan episodios y casos prodigiosos, más allá de cualquier verosimilitud o realismo, con un enfoque esperpéntico, en la estela de Quevedo o Valle Inclán pero sin su acritud, y una gozosa imaginación (las citas recogidas en el libro pertenecen al más crítico Machado de Campos de Castilla, a Valle Inclán y a Cunqueiro) en la que no falta un humor lúdico.” (http://simonviola.blogspot.com/2021/03/peccata-mundi.html)

Santos Domínguez reseña este libro en la revista de Literatura, Encuentro con las Letras: “… Evocadas con una mirada compasiva que suaviza su indisimulada raíz esperpéntica, estas alegorías de lo humano son el resultado de una sabia mezcla de imaginación fabuladora y potencia verbal, de creatividad lírica y voluntad narrativa, de composición plástica y reflexión existencial.” ( encuentrosconlasletras2.wordpress.com/2021/05/06/ramirez-lozano-peccata-mundi/)

Posee José Antonio Ramírez una voz propia y genuina en la poesía española contemporánea, un estilo narrativo con toques de lo que podríamos llamar realismo mágico, lo maravilloso suele estar presente en sus poemas, creando historias míticas o fabulosas en las que es difícil separar la realidad de la ficción, con un lenguaje coloquial y culto a su vez.

En su primer capítulo, Veniales, la voz amable de un niño narra las anécdotas del pueblo, historias graciosas e imaginativas que provocan asombro en el lector, retratando pintorescos personajes. Refleja, en definitiva, con una mirada crítica y tierna, el mundo rural de su niñez, una época con su mentalidad y costumbres, resaltando el papel de la Iglesia, su influencia en la mentalidad de la población, la severa educación que veía pecado en todo .

En su segunda parte, Morales, nos muestra otra perspectiva de la Semana Santa, tan arraigada en nuestro país, con un tono más mordaz y ácido, carga las tintas contra las procesiones, reflejando lo grotesco : la imagen de Cristo la considera un “trampantojo de su divinidad”. Sus versos “Dios se da en el castigo, ellos lo saben/ más que en el dulce goce de sus dones”, nos habla del Dios del pecado y el castigo, de vivir la vida como valle de lágrimas y no en la dicha. Reprende igualmente que se dé dinero para salvar el alma, para saldar la culpa y todo en medio de la orfandad humana ante las adversidades y miserias de la vida.

Las citas del libro resultan muy reveladoras, su primer capítulo se inicia con la siguiente cita de Álvaro Cunqueiro: “verdad o mentira, aquellos años de la vida o de la imaginación fueron llenando con sus hilos el huso de mi espíritu, y ahora puedo tejer el paño de estas historias, ovillo a ovillo”; su segunda parte se abre con una cita de Valle- Inclán y estos versos de Antonio Machado: “esa España inferior que ora y bosteza,/ vieja y tahúr, zaragatera y triste”.

Para que podáis empezar a degustar su lectura os dejo algunos poemas:

ESE RÍO

Por Torales, mi pueblo,
pasa un río sin nombre que crece con nombrarlo.
Un río de sonidos, un caudal de rumores
que está hecho de voces lavanderas
y lejanos balidos y remotos aullidos
y del grito terrible de los niños ahogados.

Basta contar un cuento para que crezca el río.

A veces, es tan alta la crecida
que en las ermitas hubo que dejar de rezar
y estuvieron prohibidos los pregones,
las canciones de amor y hasta las nanas.

El río de mi pueblo no tuvo nunca nombre.
En cuanto se lo ponen,
él lo arrastra al olvido, ese otro mar.

EL ÁRBOL DE LA MEMORIA

Nadie supo el origen de aquel árbol.
Sólo que su simiente debió de ser un ojo,
porque sus frutos eran eso, ojos,
cientos de ojos verdes y morados
que no paraban de mirar
y de parpadear entre sus hojas.

Mi abuelo aseguraba que aquel árbol
era un árbol antiguo que había visto
pasar el siglo y todo lo que vio
lo guardaba en la clara savia de su memoria.
Por julio, cuando recordaba
las terribles matanzas de la guerra,
una lluvia de lágrimas caía de sus ramas.
Por eso supe que
lo que decía mi abuelo era verdad.

Por eso y porque el día que mordí
una de aquellas hojas rojas como labios
recordé de repente el día que mis padres
se besaron los dos bajo sus ramas.

Y eso que yo no había nacido aún.

CUERDA DE HOSPICIANOS

Los hospicianos cantan

de la mano con esa voz tan agria

de forzados. Narciso

Tovar, convaleciente

de una hernia, pelón

del alma, hijo bastardo

de un coronel de Borba, va

cogido de la mano de Dieguito

López , el Mocito, turbio

de sesera , que anduvo

huérfano entre cochinas

y ahora, míralo ahí, mastica

chicle amargo si reza y da

la mano a Juanillón Ruiz,

el hijo de la Sora

que murió en el incendio

aquel de las ermitas. Ahí lo traes,

con su chupa de escay,

con su huchita de vidrio

por quien le compadezca. Y tira

de la mano de Abel

Expósito al que hallaron

tiritando a la puerta del molino

la noche de Tosantos, vivo él

más que un cuco, ladino

como es , recadero

con las monjas, que trae

de la manga a Paulina

Sotero, la Perdida, la que dicen

que nació de una enorme

y negra calabaza. Mira

que araña con los ojos, frunce

la boca en una mueca

de desdén y se agarra

del brazo de Joaquina Martos,

la muchacha de don

Martín Casamayor, que sirve

por cuatro perras que las monjas

guardan luego en su huchita

para cuando el ajuar. Tras ella,

Pascualino, el enano,

el que sabe los toques

de difunto y de gloria y se columpia

del cordel del badajo, el mismo

del que su padre se colgara

la noche de difuntos. Todos

detrás del Cristo con su huchita

del cuello, para muestra

de la obra de Dios, para alabanza

de su misericordia.

JOSÉ ANTONIO RAMÍREZ LOZANO. Nació en Nogales (Badajoz) el 5 de Enero de l950. Cursó estudios de Bachillerato en Cáceres y Badajoz, y  de Filología en la Universidad de Sevilla, por la que se licenció en 1975. De 1977 a 2010 impartió clases de Lengua y Literatura Españolas en Sevilla, donde reside. 

Ha combinado la escritura de poesía con el relato y la novela. Así como la literatura infantil y juvenil. Ha publicado numerosas obras en poesía y narrativa y obtenido una gran variedad de premios literarios. Tiene en su haber más de 80 obras en total, premiadas las más de ellas con galardones significativos, como el Juan Ramón Jiménez, Unicaja, Ciudad de Irún, Claudio Rodríguez, Ciudad de Badajoz, José Hierro, Blas de Otero, Ricardo Molina, Ciudad de Mérida, González de Lama, Ciudad de Burgos, Manuel Alcántara de poesía; y Ateneo de Valladolid, Azorín, Cáceres, Ciudad de Valencia, Felipe Trigo, Rio Manzanares, Fray Luis de León, Casino de Mieres, Alarcos Llorach, Ciudad de Salamanca y Juan March de novela, entre otros. En el 86 fue candidato al Premio Nacional con su novela Gárgola editada por Cátedra. Ha publicado también literatura juvenil con Edelvives, Alfaguara, Algaida, Kalandraka, Anaya, S.M. e Hiperión. Obtuvo, además, los premios Jaén,“Leer es vivir” de Everest, Lazarillo y el del Banco Mundial del Libro de Venezuela. Ha sido Premio de la Crítica Andaluza recientemente por su novela Las manzanas de Erasmo, ed. Algaida. Sevilla 2010. para conocer más su blog: http://josearamirezlozano.blogspot.com/

Presentación de “Madre del agua. Por las huellas del Tao” de Gregorio Dávila de Tena

Nos pilló el estado de alarma el año pasado, cuando íbamos a presentar este hermoso y enriquecedor poemario- en el que se fusiona filosofía y poesía- de Gregorio Dávila de Tena, que obtuvo el XXII Premio de Poesía “Eladio Cabañero”; pero todo llega, y finalmente podremos bautizarlo el próximo miércoles 19 de mayo a las 19.00 horas en la Biblioteca Pública Infanta Elena. Quienes estén interesados deberán reservar plaza.

GREGORIO DÁVILA DE TENA es licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación, especialidad Psicología, por la Universidad de Sevilla, ciudad en la que reside y trabaja como funcionario de la Junta de Andalucía.

Aficionado a la escritura poética, la fotografía, el haiku y la edición creativa. Su escritura brota como condensación de vivencias, miradas y lecturas, un tránsito por el camino del corazón y la belleza, un claro del bosque para la luz o la sombra.

Ha publicado: Alma de renacuajo, Premio de Poesía García de la Huerta 2017; Cuenco de azahar, haikus, Karima, 2018; Hebra de luz, Premio de Poesía Pepa Cantarero 2018, Diputación de Jaén. Ha participado en varias antologías de haiku, siendo la principal Un viejo estanque, Comares, 2013; como editor Clarea el día. Antología de haiku en castellano, Mandala, 2014. Incluido en la Antología Árbol de Alejandra sobre Alejandra Pizarnik, Karima, 2019. Recopilador del libro Luna del alba, CreateSpace (Amazon), 2014. Premio especial Museo Histórico Masamune Date del III Premio Internacional de Haiku por Japón Tsunenaga Hasekura (2016).

A nivel de Internet es editor del blog Grego.es y del foro Paseos.net – taller de iniciación al haiku.

Os dejo uno de sus poemas:

SI COMPRENDES QUE TIENES SUFICIENTE,

ERES AUTÉNTICAMENTE RICO

Amaneciendo,

el rumor de la fuente

junto a mis pasos.

*****

Andar al alba

bajo un azul de trinos,

sólo eso basta.

En este mismo blog publiqué una reseña del libro:

https://amarandaalvea.wordpress.com/2020/10/25/madre-del-agua-por-las-huellas-del-tao-de-gregorio-davila-de-tena-indagacion-y-busqueda-a-traves-de-la-poesia/

Fue muy entrañable la tarde y yo lo pasé bomba, me encantó acompañar a Gregorio en esta puesta de largo de su brillante poemario. Dejo alguna fotografía para eternizar el momento:

Gregorio Dávila y Ana Alvea

con Francisco del Valle Delegido, editor de Cuarto Centenario