Entrega del Premio del XXXVI Certamen Poético «Ángel Martínez Baigorri»

El pasado sábado 18 de diciembre a las 17.30 horas, en Lodosa ( Navarra), fue la entrega de premio del Certamen de 2019 concedido a mi poemario «La pared del caracol», pero también la del 2020, otorgado a Ixa Blanco por su libro «Sábanas blancas». Fue un acto hermoso y emotivo, embellecido por el coro Lodosa a capela. Acto presidido por la alcaldesa, Lourdes San Miguel, y con la presencia de los miembros del Jurado: Marina Aoiz Monreal y Consuelo Allué Villanueva; también acompañó María Jesús Martínez, sobrina del poeta jesuita lodosano. Muy agradecida a todos los que hicieron posible que se llevara a cabo el acto y regalarme ese lindo día. Una buena manera de terminar el año.

María Jesús Martínez, Marina Aoiz, alcaldesa, Consuelo Allué Villanueva, Aixa Blanco, Ana Isabel Alvea Sánchez
Ángel Martínez Baigorri en la pantalla del fondo
María Jesús Martínez, Consuelo Allué Villanueva, Marina Aoiz, Aixa Blanco y Ana Isabel Alvea Sánchez

Presentación del poemario «Digno del barro» de Jesús Cotta y » Roma y otros destinos» de Eduardo del Pino

El miércoles 10 de noviembre a las 20.00 horas Jesús Cotta y yo presentamos su último poemario «Digno del barro», publicado por Renacimiento. Una poesía vitalista y alegre, una celebración de la vida y el amor, seguro que os contagiaréis de su mirada.

LA GRAVEDAD Y LA GRACIA

Bajo el chubasco va corriendo un niño

feliz de haber prestado su paraguas.

el agua le ha calado hasta los huesos,

pero él ríe, acelera , brinca y salva.

Y espanta a una serpiente con sus risas

que vuelan hasta un olmo y allí cantan

en los sueños que tienen los valientes

después de haber luchado con las gárgolas.

Y no cabe en el mundo su alegría

y nada es más veloz que sus zancadas.

El vendaval no puede detenerlo

aunque él no sabe adónde va ni nada.

Se ha vuelto loca el agua, truenan rayos,

el campo

entero huye en desbandada,

menos en dirección contraria al río

y el niño que ha prestado su paraguas.

NO ME BASTA

No me basta la luz, el mar, el aire.

De todo eso he nacido y no soy suyo,

nada soy a su lado y quiero más.

Yo soy el barro deseando un alma,

soy la tierra buscándose el origen.

¿Por qué tanta belleza no me basta?

¿Por qué andaré buscando yo otra cosa,

un daimon, un cometa, un arca, un grial,

el coro de los santos y las ánimas,

un Ser que sea más que el infinito?

¿Y por qué, si son tantas las estrellas,

son siempre pocas para tanta noche?

JESÚS COTTA cuenta que buscando frases que animaran a sus alumnos a ser buenos y felices se aficionó a leer sentencias y aforismos. A un aforismo le pide que ilumine un poco la oscuridad del mundo, y a un poema, que aumente el número de cosas bellas que hay en él.

Es narrador, ensayista, poeta , traductor y aforista. Ha publicado la novela Las vírgenes prudentes (Mono Azul Editora, 2005) y los ensayos Topicario. Arpones contra el pensamiento simple (Almuzara, 2005), Ulises y las sirenas ( 2009) , y Manual de ayuda contra los libros de autoayuda( 2011); los libros de aforismos Cometario (2015), Motas de polen (Cypress editorial, 2020) y Homo mysticus (Cypress editorial, 2021) y los poemarios A merced de los pájaros, Menos la luna y yo, Niños al hombro y este es su cuarto libro de poesía.

Y aún hay más, a las 19.00 horas será la presentación de «Roma y otros destinos» de Eduardo del Pino, profesor de Filología Latina en la Universidad de Cádiz, por Fidel Villegas. Os esperamos: Casa del Libro, C/ Velázquez nº8, Sevilla

Fotografía de José Luis Trullo

EL POEMA

Tú, silueta tan leve,

que en este río quedas un instante

cuando el barco se va,

en tu temblor abrazo

todo lo que he perdido

lo que no encontraré.

DE RÍOS Y ESTUARIOS

(LIVERPOOL)

Era la Apología de Platón

o su Banquete erótico

o aquella travesía de Odiseo,

y un niño los vertía en su lenguaje.

Era el trinar continuo de los pájaros

que emboscados en árboles inmensos,

piando en la plaza junto al río grande,

acunaban su estudio.

Hoy, junto al río Mersey

y los muelles de Liverpool,

juntos nosotros solos

bajo este oscuro manto de agua,

he comprendido al fin que cualquier río

me lleva siempre a ti.

Presentación de «Tierra de aforistas. Andalucía y el género más breve»

El miércoles 27 de octubre a las 18.00 horas estaré con José Luis Trullo , el editor , y con este grupo de buenos escritores y aforistas, a los que admiro y que forman parte de la antología «Tierra de aforistas. Andalucía y el género más breve». Esta recopilación ha sido iniciativa de Apeaderos de aforistas, Cypress Cultura.

Os esperamos en la Feria del Libro de Sevilla, Caseta de la Red de Bibliotecas. Nos encantará verte en esta presentación.

Nuestra compañera Elena Marqués Núñez- correctora de textos, novelista, poeta, también ha escrito relato y microrrelato, crítica literaria, con varios premios en su haber- iniciará y terminará la lectura de los autores dando voz a los aforistas de la antología que no han podido acudir.

Empecé la lectura con unos versos de Roberto Juarroz:

Levantar el papel donde escribimos

y revisar mejor debajo

levantar cada palabra que encontramos

y examinar mejor debajo

levantar cada hombre

y observar mejor debajo

Y esto es precisamente lo que hace el aforismo, mirar debajo de las cosas, del mundo y los conceptos, mirar de otro modo, derribar tópicos y convencionalismos como un relámpago o chispazo de brevedad, concisión y agudeza. Normalmente va contra la opinión general, consiste en una reflexión aguda que suele ofrecer una perspectiva novedosa y ocurrente.

Y decía Lorca que la poesía no quería adeptos, sino amantes, y podemos considerar un amante del Aforismo  a José Luis Trullo por su gran dedicación y labor, editor de la antología, aforista él también ( Félix Trull) y editor nacido en Barcelona , “Como velero contra el viento yo soy yo y mis circunstancias”. Desde hace años reside en Sevilla. y ha publicado varios libros de aforismos – podéis leer algunos suyos por internet-, incluido en varias antologías.  Presidente de la Asociación sin ánimo de lucro Apeadero de Aforistas ,  plataforma sin ánimo de lucro de difusión literaria y cultural, que además de editar libros impulsa otras iniciativas en torno al aforismo y otros géneros.

AFORISMO es un término griego que significa “Delimitación” o “marcar con límites”[1], con él se aludía a un principio científico expresado de forma concisa, a imitación de los aforismos de Hipócrates (médico de la Antigua Grecia), tratado de medicina en forma de sentencias breves.

Los primeros filósofos griegos, los llamados 7 Sabios[2], escribían aforismos para divulgar los conocimientos, los cuales conocemos gracias a Sócrates o a Diógenes Laercio.

Encontramos Aforismos en Heráclito, Platón, Aristóteles; pero también se usaban en Oriente, en Confucio, por ejemplo, y en Lao Tse, el Libro del Tao contiene múltiples aforismos.

Nuestros autores del Siglo de Oro lo cultivaron con frecuencia, especialmente los conceptistas, como Quevedo y Gracián, después parece que decayó.

JRJ lo definió como expresión del pensamiento y se asombroba que posteriormente decayera su uso cuando eran tan populares los refranes y dichos. Lo encontramos en “Proverbios y cantares” de Antonio Machado y en numerosos paisajes de su Juan de Mairena, en Juan Ramón Jiménez, resalta en Bergamín, las greguerías de Ramón Gómez de la Serna, los Aerolitos de Carlos Edmundo de Ory…

Marco Aurelio, Montaigne, Schopenhauer, Nietzsche, Pascal,  Antonio Porcha, Emil Cioran , los artefactos de Nicanor Parra, son algunos de los aforistas.

El aforismo moderno, según Javier Sánchez Méndez, se mueve entre la filosofía y la poesía, nace cuando se aleja de la máxima y comienza cuando aparece la duda, la introspección.


[1] Diccionario de términos literarios, Demetrio Estébanez Calderón, Alianza Editorial

[2] Para una teoría del aforismo, Javier Sánchez Menéndez, Ediciones Trea

«Géneros literarios» de Kurt Spang

«Una idea con su vuelo. Los poetas y el aforismo», Libros al Albur

con Florencio Luque y Elena Marqués Núñez

Y algunos aforismos de autores de esta antología «Tierra de aforistas. Andalucía y el género más breve» :

Perdonar como quien repuebla un bosque

Los hijos caminan hacia nosotros alejándose

Erika Martínez

Soy la piedra en la que tropiezo

En mis tiempos, toda yo era campo

Carmen Camacho

Escribir con tijeras: leer con pinzas ( Enrique García Máiquez)

Nació del amor para el amor. No desprecies , pues tu cuerpo ( Jesús Cotta)

El esfuerzo en un higo que se pudre en un árbol ( Javier Sánchez Menéndez)

Motas de polvo: universos. La creación empieza con una sacudida de bayeta ( José Manuel Benítez Ariza)

Si ves en lo que se ve solo lo que se ve, qué poco ves ( José Mateos)

La poesía no está reñida con la locura, pero es incompatible con la tontería

Hay libros que nos llevan tan, tan lejos, que son, más que volúmenes, velámenes

Antonio Rivero Taravillo

Por mucho que huyas no logras dejarte atrás

Cada cual posee la infelicidad que alcanza su imaginación

Florencio Luque

Cada desierto de la vida necesita su espejismo

Cuando la piel está bien acariciada , tiene eco

Carmen Canet

Para perder la razón hay que tenerla ( Javier Salvago)

La alegría del hombre feliz recuerda la felicidad del cervatillo ante el día radiante en la apertura de la veda ( Emilio López Medina)

El poeta y su voz: Adriana Schlittler y «El péndulo»

Comenzamos con el nuevo ciclo «El poeta y su voz» el 13 de octubre a las 19.00 horas, aunque debería decir continuamos, y retomamos con los autores que no pudieron venir el año pasado por culpa de la pandemia: Adriana Schlittler y su poemario «El péndulo».

Adriana Schlittler Kausch nació en Porto Alegre (Brasil). Es profesora de latín y griego en un instituto de Sevilla, así como escritora, fotógrafa, artista y actriz. Como poeta ha publicado Crueldades afines (Ediciones En Huida), Vacaciones (Editorial Ultramarina, junto al compositor Julio de la Rosa), Parches (Origami), El Péndulo (Harpo) y Nox erat (Maclein y Parker). Sus poemas han aparecido en algunas antologías y ha colaborado en revistas literarias como Obituario, Nueva Grecia, Maf Gufin, La Galla Ciencia, Diverso o Estación Poesía. Como fotógrafa ha expuesto en Fast Expos (Sala Siroco, Madrid). Su trabajo fotográfico ha sido incluido en el libro Nox erat (Maclein y Parker), así como en distintas revistas y magines digitales, como Lecool Barcelona. Ha sido seleccionada para participar en la Bienal Olot Fotografía que tendrá lugar en 2021. Como actriz, ha trabajado en numerosos videoclips de bandas y artistas como Julio de la Rosa, Belladrone, Trisfe, etc. También ha participado en anuncios como el spot de la campaña de San Valentín de 2019 de la editorial DeBolsillo (Penguin random House).

En su poemario Péndulo hay un lugar mítico y paradisíaco que se abandona- como el amor, la infancia o la inocencia-, cuyos pétalos el sujeto arranca para hacerse piel, carne, hueso y sangre. Y en el péndulo del corazón aparece el dolor, el abismo, el frío , el invierno avanzando, la enfermedad, el tiempo cíclico: sístole y diástole. La memoria viene con su cuchillo en la mano para hacernos sentir la ausencia y la nostalgia, la araña que nos arrincona en el polvo y la ceniza y mostrarnos derrota. Vislumbramos la luz, pero demasiado lejos, «lejos es un adverbio que el tiempo elige para hacernos impares». Pero como en la naturaleza, todo se destruye y reconstruye, todo termina y empieza, y así nuestro ciclo.

Su poesía, como comprobaréis en estos versos que os dejo, es sumamente sugerente. Expresión depurada que deja pinceladas de imágenes , fragmentos cortantes como fisuras en la piel, que nos provocan sensaciones, incluso físicamente el dolor- tal como decía Emily Dickinson- en poemas breves y condensados. Un ejercicio de intensidad.

No encontramos títulos de poemas, el libro parece un continuum de piezas enlazadas por el hilo de la historia oculta en sus diferentes partes: El inicio, la casa, todo es tiempo si lo miras bien, el invernadero, la muerte de los pájaros, cepos, el péndulo y el epílogo.

Os dejo algunos poemas para abrir boca:

Hablábamos por hablar. Nos atravesaban las palabras.

Nos amasaban hasta adoptar sus formas. Un caballo

a un caballete; una legua a una lengua. Estrangular

este lugar.

No puedo callar. Las palabras caben en mí como

cabe un guante. Quiero deshacerme, rebobinarme,

llegar hasta la plenitud del nacimiento. hasta la

matriz. Allí hay un lugar donde las cosas se llaman

por sus nombres: guarecerse es un vientre cálido,

nacer es respirar.

Entonces conseguí escupir las palabras. Una por una,

las veía marchitarse en la tierra, redoblarse en sus

muchas manchas y temblar como una culebrilla que

se escapa del agua y corre a buscar cobijo entre las

ramas. Y así , salieron de mi cuerpo y yo me quedé

flacucha y sin nada que decir.

————–

Y nuestro bosque se veía al final del camino. Los

árboles crecían fuertes y las cepas se trenzaban entre

oscuridad y aspereza. el pecho escardado junto al

olvido de

tenerse en el verbo como un rincón detiene el polvo.

El invierno tallaba su trazo como una raíz que nos

halla a tientas

en el fondo de las cosas.

———–

El amarillo retumbaba fuera. Espigando.

Yo vigilaba el albor de la cebada.

No había cruz manchando mi cuerpo. No había

lente con la que mirar el ocaso.

Éramos el otoño todavía.

———-

Viejo agricultor,

la memoria es casi un filamento, parte de un estómago

herbívoro que no entiende del correr del agua o de

la voluntad, de si las cosas duelen o se marchitan.

No entiende de las líneas que se precipitan al cuerpo

anunciando su edad. Ni siquiera del rugido de esta mosca

que nos ronda ya como un cadáver.

———-

Arrancarle trozos a las cosas y contemplar su desnudez y

su despojo. Eso decías mientras definías

la infancia bosquejando los árboles con la memoria.

Tú siendo fuente que da vida al higo. Tú siendo tronco

o raíz estancada que se hunde a fondo y dentro como lo

hacen las palabras.

Tú siendo raíz y tuétano de la tierra que se abre paso. Ese

impulso que enlaza las ramas.

———-

Porque todo vuelve a ti, brotando. Como el ladrido

de la cosecha revierte en su matriz. Como brotan los

juncos y la enfermedad. y la uva pisada se palpa su

sangre.

No hay derribo si no hay construcción.

Por eso renacemos como espuma de la orilla.

Por eso la ceniza es seca como amar.

Por eso la vida

se agarra a su propio derrumbarse.

Así,

ensartas un río a la desolación y lo moldeas a mi rostro.

Y yo veo crecer una raíz en cada cuerpo que expira.

«De tu poema al mío», recital de Miriam Palma y Ana Alvea

Pues como se indica en el cartel, el miércoles 29 de septiembre a las 19.00 horas estaremos Miriam Palma y yo en Casa del Libro de la Calle Velázquez nº 8 para recitar poemas de nuestros últimos libros, Desnombramientos y La pared del caracol, respectivamente. No hace falta decir que nos alegrará veros.

Puede ser una imagen de una persona, sentado(a) e interior

Fue una tarde-noche agradable, con un público cariñoso y muy agradecido. Gracias a todos por estos buenos raticos.

Fotografías de Emma Sanchía ( la fotógrafa más joven que conozco)

En Baeza con Joan Margarit

Siempre hermoso volver a Baeza, ese pueblo con historia y encanto, y a sus magníficas vistas al Valle del Guadalquivir; siempre alegran los encuentros y siempre te vas con nuevos conocimientos, renovada perspectiva y temas sobre los que reflexionar. Este año, gracias al curso de verano «Joan Margarit, la verdad de la poesía». Mi agradecimiento al director del curso, Juan Carlos Abril, a Luis García Montero y a todos aquellos que lo han hecho posible. Y por supuesto, a los amigos poetas, con los que he pasado días felices compartiendo vivencias, charlas, risas y poesía.

De izquierda a derecha: Lola Terol, Francisco Javier Cárdenas García, María Ruiz Ocaña, José Andrés y Rafael Cañadillas ( yo estoy en la sombra)

Y como botón, os dejo algunas intervenciones que están en la página de la UNIA:

Los intervinientes coinciden que en su edad madura ( el propio autor en una entrevista indica que a partir de los 40) su poesía da un giro, se vuelve más áspera y dura, quiere eliminar al máximo la retórica. Margarit llega a decir que pretende una poesía que no sea suntuosa, que no sea vana y que no sea original. Evita patetismos, a pesar de lo duro que pueda ser el relato. Usa un lenguaje cotidiano e indaga con la poesía en su interior, buscando entender y buscando una verdad, reflexiona sobre sus vivencias con una sorprendente lucidez y sentido común. Poesía exacta y precisa, depurada, pero emotiva e inteligente. En todo caso, Jordi Gracia nos avisa que por muy intimista y autobiográfica que sea un poema, siempre hay divergencias entre el personaje y la persona – idea a la que también alude el profesor José Carlos Mainer-. Temas de sus libros: el pasado, la guerra, la posguerra, la infancia traumática, el descubrimiento de la vocación, el amor, el dolor, la muerte, el duelo por su hija Joana… Esta es una extrema síntesis, el contenido del curso es mucho mayor, para folios y folios.

NO TIRES LAS CARTAS DE AMOR

No tires las cartas de amor

Ellas no te abandonarán.

El tiempo pasará, se borrará el deseo

-esta flecha de sombra-

y los sensuales rostros, bellos e inteligentes,

se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.

Caerán los años. Te cansarán los libros.

Descenderás aún más

e, incluso, perderás la poesía.

El ruido de ciudad en los cristales

acabará por ser tu única música,

y las cartas de amor que habrás guardado

serán tu última literatura.

Aguafuertes, 1998

AYUDAR

Comienza a oscurecer mientras contemplo

la inclinación del techo sobre el que está el tejado:

esas vigas que un día fueron árboles,

torcidas, barnizadas, unas junto a las otras,

soportan el forjado de cubierta

y la nieve caída a lo largo de la tarde.

Resistirán el peso de esta noche

y quizá seré yo el que alguna vez,

resistirá desde un poema

para que una mujer en su noche difícil

diga de mí: cómo soporta

este insomnio, el dolor, la nieve de mis ojos.

de Amar es dónde, 2015

BALADA DE LA POESÍA

Construí estructuras, esqueletos de hierro

que eran peligrosos cuando helaba.

La vida ha ido quedándose

bajo el cálido invierno de las obras,

y yo he envejecido viendo salir el sol

al ritmo de los mallos golpeando las vigas.

Hoy sale por detrás de otra esbeltez

estructural desnuda, como una mujer

a la que siempre he amado. Cada vez que la toco

me quema, helada, mientras continúo

lo que jamás termina: construir.

de No estaba lejos, no era difícil ,2011

LA LIBERTAD

Es la razón de nuestra vida,

dijimos, estudiantes soñadores.

La razón de los viejos, matizamos ahora,

su única y escéptica esperanza.

La libertad es un extraño viaje.

Son las plazas de toros con las sillas

sobre la arena en las primeras elecciones.

Es el peligro que, de madrugada,

nos acecha en el metro,

son los periódicos al fin de la jornada.

La libertad es hacer el amor en los parques.

Es el alba de un día de huelga general.

Es morir libre. Son las guerras médicas.

Las palabras República y Civil.

Un rey saliendo en tren hacia el exilio.

La libertad es una librería.

Ir indocumentado.

Las canciones prohibidas.

Una forma de amor, la libertad.

Amor es dónde, 2015

Mi reseña de «Plenitud y vacío»

Agradecida a Jesús Cárdenas Sánchez por la edición de mi reseña y por la hospitalidad de la Revista Culturamas. Para quienes quieran conocer mi lectura de este poemario que me cautivó, «Plenitud y vacío» de Álvaro Galán Castro.

https://www.culturamas.es/2021/06/27/plenitud-y-vacio-de-alvaro-galan-castro/

Presentación de «La pared del caracol»

Ayer tuvo lugar la presentación de mi poemario en el patio La Carbonería, un lugar lleno de belleza natural con sus robustos árboles, hermosas plantas y acompañados del piar de los gorriones. Siento un enorme agradecimiento a todos lo que asistieron por su atención y cariño, fue una tarde muy linda y agradable. En especial a Rosario Muñoz y Ana por su cuidada y lúcida presentación, a Isabel Martín Salinas por cantar dos poemas míos, a Rosa María García Barja por ir casi ronca y recitar, a mi sobrino Álvaro ( y mi hermana) por prepararse el poema que recitó. A Mercedes Muras, Julia Linares, Rocío Berrocal , Mª Carmen Yagüez y Gregorio Dávila por sus fotos, todos los amigos y poetas.

Ana Recio Mir e Isabel Martín Salinas


Rosario Muñoz, Ana Alvea y Ana Recio Mir

Con mi sobrino Álvaro Fabre Alvea

Mª Carmen Yáñez, Ana Alvea, Isabel Martín Salinas y Rosa María García Barja

Taller de poetas: Álvaro Galán Castro

En el Taller de poetas tendremos el miércoles 26 de mayo a las 19.00 horas un encuentro virtual, gracias a Meet, con el profesor, traductor y poeta Álvaro Galán Castro , quien nos hablará de poesía, su poética, libros y de su poemario «Plenitud y vacío».

«Plenitud y vacío tiene una cerrada estructura, casi arquitectónica, construida por tres partes que forman el círculo neurálgico del que bien pudiera ser un largo poema que se mueve entre el vértigo de la creación y el encerramiento espiritual que conduce a la nada y al vaciamiento casi físico del ser humano. La filosofía oriental está muy presente en estos versos en los que se hacen afirmaciones que nos acercan a la aniquilación del yo o a su transformación en una significativa interrogación: “¿No somos otra cosa que lenguaje?”.  Realidad y experiencia casi religiosa que se aúnan en acertada síntesis en este libro de una atrevida originalidad y de una extrema sinceridad».

(José Infante)

ÁLVARO GALÁN CASTRO (Málaga, 1979) es licenciado en Derecho y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Posee máster en Études romanes por la Université Paris X y máster en Gestión del patrimonio literario por la Universidad de Málaga. Ha publicado los libros de poemas El lucero del ala (Premio de poesía MálagaCrea 2001), El cuerpo eléctrico y Ordo amoris,Los frutos de la herida (Premio Salvador Rueda 2016), Del pájaro que canta en los días aciagos (Premio Rafael de Cózar 2019) y Ficciones Familiares (Premio Ricardo Molina, 2019). Además, ha traducido y editado poemas y textos críticos de Pierre Reverdy, sobre el que prepara su tesis doctoral.. Ha sido incluido en la antología Clave de sol. 16 sobre la música (jóvenes poetas malagueños) (Fundación Málaga Ciudad Cultural, 2010). Ha publicado sus poemas en diversas revistas y periódicos y ha colaborado en las páginas de cultura de varios medios de comunicación. Con su poemario «Plenitud y vacío» ha ganado el XXIII Premio de Poesía Generación del 27 y ha sido publicado por Visor este año.

MISTERIOS DE LA SABIDURÍA
INMÓVIL DEL MAESTRO TAKUÁN

Tener no me importara
cárcel por fuera
si de la de aquí adentro
salir pudiera.
Chicho Sánchez Ferlosio

En la casa cerrada con dos vueltas de llave
se diría que ya no queda nadie
a no ser por la flauta de bambú
que sopla como el viento entre los pinos
a lo largo del día.

Acaso, rara vez, repica una campana
y se siente vibrar el gran silencio
en la mecha torcida de la vela.
Y un cuenco con arroz recién cocido
humea en una mesa.

El viento que acaricia los bancales
anegados del Tíbet.

El bien y el mal afloran como el loto, entre el fango,
si surge un pensamiento.

El odio solo daña a quien lo ejerce;
es una enfermedad de los pulmones;
impide respirar.

Mi espíritu neumático está enfermo
de rencor hacia alguien que no existe
más allá de la celda del cerebro,
más acá de la sombra del espejo.

Cárcel tengo por fuera,
cárcel, cárcel por dentro.

Mi espíritu disperso se fija en cada cosa,
se ancla en las pequeñas diferencias
—el suelo que yo piso es solo el techo
del vecino de abajo—,
el dinero, las clases virtuales,
la esperanza del día mañana,
la lista de la compra, el balance de muertos,
la tesis doctoral, este poema,
la flexión dolorosa de las piernas…
—pensar en no pensar
es ya pensar en algo—
… el clima, las mujeres, la cerveza.

El viento que sacude la cebada
en los valles de Irlanda,

I sat within the valley green
I sat me with my true love.

Debajo del ombligo, donde dicen que el hara
concentra la energía, kikai tandem,
a dos o tres centímetros del tajo
que nos diferenció de nuestra madre,
no existe ningún centro
de ventral gravedad impermanente.

El otro está vacío como yo estoy vacío.
Las manos que acarician o sacuden
también están ociosas, como el viento.
Pero no te encadenes al vacío.

Medita cuanto puedas y practica
la vía purgativa del poema,
pero también la vía del silencio.

Si bebes, bebe bien
y llora si es que lloras.

Quizá llegues un día
a la última verdad:
un sauce en el jardín,
una flor de ciruelo.

LA JAULA DE FARADAY

No te regalan un reloj,
tú eres el regalado.
Julio Córtazar

La puerta de la casa está cerrada
igualmente por fuera y desde dentro.

Ya no sé si dejé la jaula abierta
o un cernícalo vino a mi terraza,
el caso es que el canario voló de entre mis manos.

Se fue como llegó, desde la nada.

Un domingo, con sol,
al volver con la niña de paseo,
escuché su aleteo nervioso y azorado
en el fusco anaquel del salón donde pongo
a cubrirse de polvo los libros orientales.
Se fue justo a posar en las piernas de un buda
de plástico barato.

La anilla de su pata delataba
—igual que en los tobillos del esclavo
las marcas encarnadas que dejan los grilletes—
su cruz de cimarrón arrepentido
por la sed, por el hambre, por el miedo.

Mayita se negó con fervor a soltarlo,
a darle su derecho a morir sobre el viento,
y yo cedí a su ruego y su promesa
de que lo iba a cuidar.
Así que lo siguiente fue comprarle una jaula.
Entonces ya no pude volver a echar la siesta
entre el uno de octubre y finales de junio
(en verano callaba —por sofoco, supongo—).

Podríamos haberlo bautizado
como Michael Faraday
por su eléctrica voz,
por el gran magnetismo de su timbre.
La verdad tal vez sea más prosaica:
le llamábamos Trini, brevemente,
aunque esto, bien mirado, no sea poco.

Ahora
la jaula está vacía, dejé su puerta abierta
como símbolo fácil, meridiano
de su liberación.

Y he sembrado una parte de su alpiste
en algunas macetas que tenía
olvidadas y yermas.
Acaricio mis manos vacías en la hierba.
Encuentro ese verdor acordonado
una burda intentona de quitarle
sus puertas a mi casa
como burdo es ponérselas al campo.

La otra parte la tiro por la borda
para dar de comer a los pájaros libres.

No sé tú, pero yo he vivido siempre
encerrado en mí mismo.

Hoy haría once años de casado
y hace cuatro firmé, por estas mismas fechas,
el divorcio,
bendito a fin de cuentas, aunque cueste
soltarse en un principio.
Pagué mi libertad a muy buen precio.

Doy gracias de estar solo en mis encierros.

Tan vital es dejar entrar al otro
como hacerlo salir cuando no quiera
quedarse en el hogar de tus pulmones,
mostrarle la salida amablemente,
no cerrarle la jaula de tu pecho
igualmente hacia dentro y hacia fuera.

de Plenitud y vacío