Encuentro con Autor: Antonio Ramírez Almanza y “El martes y sus horas”

el-martes-y-sus-horas_01

El próximo jueves nos encontraremos en la librería La Isla de Siltolá con el poeta Antonio Ramírez Almanza , charlaremos de su poesía y de su último poemario “El martes y sus horas”.

Para saber un poco del autor: http://antonioramirezalmanza.blogspot.com.es/

20170208_175422

20170207_19173820170207_19134220170208_175554

Club de lectura 19 de enero: “Historia de una Anatomía”, de Francisca Aguirre

El próximo jueves 19 de enero, a las 19.30, en la Casa del Libro de Sevilla, el club de lectura de poesía se reunirá para hablar del poemario que ganó el Premio Nacional de Poesía en 2011 y el Premio Internacional Miguel Hernández Comunidad Valenciana 2010, “Historia de una anatomía”, de Francisca Aguirre.

historia_de_una_anatomia_jpgfotografia-francisca-aguirre

http://www.elcultural.com/noticias/letras/Francisca-Aguirre-Historia-de-una-anatomia-es-mi-esqueleto/2386

http://cultura.elpais.com/cultura/2011/11/17/actualidad/1321484405_850215.html

Entrevista a Francisca Aguirre: www.cervantesvirtual.com%2FdescargaPdf%2Ffrancisca-aguirre-las-palabras-y-la-memoria-historica-son-mis-dos-grandes-amores

Comenta Noni Benegas que en la poesía de Paca encontramos desgarro . Y desde luego en este libro hay dolor,  horror, pero también asombro y un sentido milagroso de la vida ,  humor e ironía con un punto de amargor .

Francisca dice que se enamoró de las palabras ( le encantaba leer Espasa ), y por ello leía mucho, y por esta razón escribe. También comenta, como consta en estos poemas, su amor por la música. Su padre siempre cantaba y la música ha sido uno de los consuelos para ella.

En Historia de una anatomía encontramos poemas que reflexionan sobre la vida, con una poesía clara y  un tono coloquial, pero de un modo intenso y rotundo. Sus poemas dialogan con el lector, y para crear esa sensación de estar conversando en intimidad usa las expresiones: quiero decir, o sea, o el término cosa, que aparece con regularidad. En cuanto que se inscribe en una poesía conversacional, es un poco prosaica, pero no falta de emotividad ni  de inteligencia, como podemos comprobar en los poemas Voluntad o Los sueños.

Poesía confesional, pues la autora habla de sus vivencias , sus problemas de salud, su vida inserta en el momento histórico que le tocó vivir . Comienza con el tema del cuerpo y sus problemas de salud, que podrían ser el origen de este libro y razón del título, pero en el fondo trasciende lo personal para reflexionar sobre temas como la vida,  el paso del tiempo y la muerte. Intimista y universal a la vez.

Realiza ocurrentes asociaciones de cada una de las partes del cuerpo: las manos, la cabeza, el pensamiento, la boca, la mirada, el oído, el tacto, el pelo , la sonrisa, la columna vertebral, los hombros, la piel,  con lo que será el tema del poema. Por ejemplo, la columna vertebral es símbolo de la moral; los hombros la lleva a pensar en la carga o peso que debemos llevar.

En el capítulo segundo,  titulado Anamnesis. Datos personales y exploración, se acentúa el biografismo : la Guerra Civil y posguerra, el asesinato de su padre, la importancia de la música en su vida, sus cicatrices, la maternidad; sin dejar de reflejar la vida en su inmensidad , lo cercano y la costumbre , que mira desde la perspectiva del asombro, con una mirada propia y ajena a las convenciones.

 

EN ALGÚN SITIO DE ESTE CUERPO

 

Se quejan las heridas

en algún sitio de este cuerpo

y me reclaman y me piden cuentas.

Se quejan de una vida que no quieren:

lo mismo que se quejan los creyentes

se quejan machaconas las heridas

como si yo fuera su dios

su omnipotente y misterioso dios.

Pero ni la divinidad ni yo podemos hacer nada.

Hace ya mucho tiempo que la ruina

la desdicha y la melancólica tristeza

invadieron el territorio de la carne

y en algún sitio de este cuerpo

gritan los navajazos gritan las quemaduras.

 

Frente a tanto lamento sin destino

siento crecer en mi interior

algo que se parece a la piedad.

 

CAJA DE RESONANCIA

Lo misterioso es el sonido que emite.

Bien pensado y a pesar de los defensores del silencio

vivimos gracias al sonido

vivimos también gracias al ritmo del sonido

y a la cadencia del sonido.

Y cuando el sonido cesa

o cuando su ritmo se disloca

esa cosa que hasta ahora nadie ha sabido definir

y a la que todo el mundo llama vida

esa cosa ese misterio alborotador

se detiene cesa se inmoviliza y enmudece.

 

Pero lo misterioso es el sonido

el tam tam de la vida su percusión

la puntual llamada dentro del corazón

su golpeteo en las paredes.

 

A veces en la noche yo me paro a escucharlo.

A veces cuando siento que nadie en el mundo me llama

oigo a mi corazón golpeando en la puerta de la vida.

 

Llama y llama y no deja de llamar

hasta que le respondo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Presentación de “Física Elemental ” de María AR

noc074_ml

 

Este sábado-26 de noviembre a las 20 horas-  en la librería Un gato en bicicleta,  tengo el gusto de presentar el nuevo poemario de la poeta María AR. Y el 21 de diciembre será en la Casa del Libro de Sevilla. Os esperamos.

Veranos de la infancia

limones amarillos

sobre la tapia blanca.

 

 

Lo que esconden las palabras

La Sed

desordenado origen

del deSeo

 

 

Ya es tres de mayo, amor

y está lloviendo.

 

Sigue lloviendo

y aún hace frío.

 

¡No avanzas, Primavera!

 

No avanzas

porque no olvido.

 

 

 

 

 

 

 

 

CLUB DE LECTURA: LA CASA ROJA, de Juan Carlos Mestre

 

ca3466e00d4c887821916af169ee4eb8

El próximo jueves 17 de noviembre a las 19.30 horas en la Casa del Libro de Sevilla, como siempre, el club de lectura Versos y vinos se reunirá para hablar del poemario que fue Premio Nacional de Poesía 2009: La casa roja, de Juan Carlos Mestre.  En esta ocasión la tertulia será coordinada  por Concha Romero Martín.

 

Alguien anda diciendo que en las afueras de la ciudad hay una casa roja. Una casa donde los cardenales negros sacrifican papagayos a la voz del diluvio. El diluvio tiene las barbas blancas como el sauce de la jurisprudencia un domingo de bodas. Los predicadores aman la tempestad y golpean con sus Biblias de nácar la erección de los guardiamarinas. Las familias beben alcohol, se santiguan, recolectan insectos. El niño de la lámina se masturba plácidamente con la transparencia. La rosa de Jericó huele a vainilla. Alguien anda diciendo que en las afueras de la ciudad hay una casa roja. Una casa cuya ilusión está llena de peces, el pez de San Pedro, la conciencia del delfín encerrada en el aro de la bahía desierta. Lorenzo de Médicis tenía una casa roja, los maniquíes de Bizancio tenían una casa roja. Mi corazón es una casa roja con escamas de vidrio, mi corazón es la caseta de los bañistas cuya eternidad es breve como columna de lágrimas. El minotauro hace rodar sus ojos por el acantilado de las estrellas, la herida del anochecer hace su nido en la arena. Yo hablo con alas, yo hablo con lava de lo ardido y humo de diamante. La geometría bebe veneno, en el canto de los pájaros suena la armonía del baile de los muertos. En la casa roja hay una mesa blanca, en la mesa blanca hay una caja de plata con la nada del sábado. La intemperie gime contra los muros, la tristeza gime contra los mármoles. El profeta tuvo una casa de papiro a la orilla del lago, la muchacha del ghetto vivió en la casa de las preguntas. Mi mano izquierda luce un anillo de agua, en el camafeo de la supersticiosa brilla el mercurio de la temperatura. Lo que canto es lumbre, caballos lo que canto contra la aritmética y los números. Alguien anda diciendo que en las afueras de la ciudad hay una casa roja, una casa bajo el índice del cielo y el negro nenúfar de la amante devota. El muchacho con ojos de ebonita ama la enfermedad y el rubí de los reyes. Las mujeres hermosas sueñan con acuarelas, sueñan con garzas y volúmenes y súbitos prodigios sobre las alfombras de lana. Yo vivo extraviado entre dos rosas de sangre, la que tiñe la calamidad de impaciente belleza, la que tiñe la aurora con su astro eucarístico. Mi voluntad tiene la cólera del orfebre, mi capricho tiene el óxido de tu frente de hierro. Nadie cruza los bosques malignos, nadie sobre la yerba de la muerte escucha el desconsolado discurso de las ceremonias asiduas. Yo veo el arco iris, yo veo la patria de los músicos y el olivo de los evangelios. Mi casa es una casa roja bajo la fibra de un rayo, mi casa es la visión y la beldad de una isla. Aquí cabe la gala del mandarín y la escrupulosa usura de las edades antiguas- Esta casa mira al norte hacia las lagunas de los helechos, esta casa mira al sudeste azotada por el aliento de los que piden limosna.
————————————

 

Presentación de “El Bajísimo”, de Christian Bobin

14910543_10211134648432427_8557401203197978638_n

 

El próximo jueves 10 de noviembre, a las 19 horas, en la Casa del Libro de Sevilla , hablaremos de un hermoso libro que he conocido gracias a su traductora, Alicia Martínez, quien hace todo lo posible por darlo a conocer en España. Alicia es una mujer que logra fácilmente contagiar su entusiasmo por todo lo que ama, y precisamente amor , una abundancia de amor, es lo que encontramos en este poema: amor y cuidado en la edición, en su buena labor de traducción, en la talentosa prosa poética de su autor. Pero no solo, también belleza y profundidad, una interesante mirada a nuestro mundo , que contrasta con la vida y el pensamiento de San Francisco de Asís.  Me parece necesario hoy resaltar su persona y su fraternidad, tal vez siempre será necesario. “Como al comienzo de un amor, decimos, me quedo aquí, lo he encontrado todo”- dice Christian Bobin, y seguro que este libro vivirá en el lector.

La belleza viene del amor, el amor viene de la atención. La atención simple a lo simple, la atención humilde a los humildes, la atención viva a toda vida.

 

Ante el amor no hay ningún adulto, no hay más que niños, más que esa inocencia que es abandono, despreocupación , mente perdida. La edad suma. La experiencia acumula. La razón construye. La inocencia no cuenta nada, no amontona nada, no edifica nada. La inocencia es siempre nueva, se va siempre a los comienzos del mundo, a los primeros pasos del amor. El hombre de razón es un hombre acumulado, amontonado, construido. El hombre inocente es lo contrario de un hombre cargado sobre sí mismo: es un hombre liberado de sí, renaciendo en el total nacimiento de todo.

 

Os invito a ser como la tierra desnuda, olvidada de sí misma, acogiendo igualmente la lluvia que la golpea y el sol que la reseca. Y decir a los otros: buscáis la perfección en los desiertos de vuestro espíritu. Pero yo no os pido ser perfectos. Os pido ser amantes.

 

Esperáis del amor que os colme. Pero el amor no colma nada- ni el hueco que tenéis en la mente, ni ese abismo que tenéis en el corazón. El amor es vacío más que plenitud. El amor es la plenitud del vacío. Es , os lo recuerdo, una cosa incomprensible. Pero aquello que es imposible de comprender es muy simple de vivir.

 

Sobre Christian Bobin: https://es.wikipedia.org/wiki/Christian_Bobin