Encuentro con José Julio Cabanillas. Vigilia (Antología poética)

portada vigilia

 

Mañana miércoles, 11 de diciembre a las 19.00h, tendremos el encuentro con José Julio Cabanillas en la Casa del Libro, sita en C/ Velázquez nº 8. Estáis invitados como siempre. La librería nos invitará a una copa de manzanilla por gentileza del Grupo de Bodegas de José Estévez y , como es habitual, Isabel Martín Salinas terminará el acto cantando uno de los poemas del autor invitado.

En esta ocasión el libro elegido ha sido su antología poética Vigilia, prologado por Juan Carlos Abril, una suerte poder leer a ambos.

Nuestro autor publicó por primera vez con 32 años, Las canciones de alba, libro que presentaba ya una madurez y estilo propio, y que tuvo muy buena acogida. En esta antología se incluye, además del ya mencionado, los siguientes poemarios: Palabras de demora, En lugar del mundo, Los que devuelve el mar, Cuatro estaciones, Después de la noticia y termina con algunos poemas de un libro inédito.

En palabras del profesor Enrique Nogueras: Con palabras de demora, José Julio Cabanillas alcanza una plenitud creativa, una hondura lírica y un rigor intelectual que ya no le abandonarán y que estarán presentes en el resto de su obra, una obra caracterizada además por la sobriedad y la honradez de estilo y maneras.

Juan Carlos destaca en el prólogo su intensidad lírica , su precisión expresiva, su reflexión y evocación constante al pasado desde el presente, cantando siempre lo que se pierde (nada sabemos que no esté perdido), la influencia de Antonio Machado, su veta espiritual, el uso del monólogo dramático para ponerse en la piel de Teresa Martín, de María Magdalena o para personificar un viejo puente.

Sensibilidad, delicadeza, estética, emoción, hondura, nostalgia , simbolismo,  referencias bíblicas ( mayormente en Los que devuelve el mar en el que recrea escenas evangélicas),  con la mirada siempre puesta en la infancia,  su paraíso perdido, el retrato de la familia, de la casa y del pueblo de aquel entonces: su padre, su abuela, su madre o sus hermanas. En su poemario En lugar del mundo, ese lugar del mundo al que siente que pertenece lo llama Benzelá , de tierra reseca y sol, de olivares, de casas blancas y fríos zaguanes.

Es usual que en sus poemas realice un desdoblamiento en el personaje y saltos en el tiempo: el niño que describe es el adulto que escribe, su padre puede convertirse en él mismo: así en el poema Don Diego López, 6.

Para José Julio la poesía obra el portento de recoger aquel reducto íntimo que cada uno es. Su poesía es un modo de eternizar todo lo que el tiempo, y la muerte, le han arrebatado.

 

LEYENDA DE UNA MIRADA

-I-

De todo cuanto existe y de su gloria

en feudos del olvido;

aquel jardín alegre,

la canción entreoída y la alborada,

las rosas bienvenidas, los relojes blasfemos.

el trajinar en pasos de la muerte.

Cuanto existe y su gloria:

el rumor de las fuentes, el murmullo

del aire, los amores del bosque.

Todo lo había perdido.

Y el rescate estaba en tu mirada.

 

-II-

 

El tesoro cumplido se oculta en tu mirada.

Me quedan restos, tules, monedas,

los frutos fugitivos de la higuera,

las acacias que abriste con tu pecho.

Tengo algún nombre tuyo que aprendí con la noche:

lucero de soledad en tu mirada hermosa,

perfume de mis noches,

canción de mis días antiguos,

ola que siempre llegas,

llegas, y me estremeces.

 

DON DIEGO LÓPEZ,6

 

La calle honda de los cinco años.

A lo lejos, apenas una mancha,

llegan atareadas, parsimoniosas recuas.

El sol, las casas blancas,

fresco zaguán, luz tierna.

A mi lado, conmigo, uno a quien no conozco

atónito me dice: Qué hermosura de sol.

( Y sus palabras llegan de muy lejos:

de un vendaval, de soles, de otros soles,

del que yo habré de ser, de mí, del que ahora soy.)

Qué ancha la calle… Niño, dime

adónde fueron a parar los años.

 

TIERRA DE NADIE

 

Cuando oigas cruzar los ánsares

camino del verano.

Si una estrella fugaz rasga el poniente.

Cuando tu luz se apaga y quien amas se aleja

y la noche tirita.

Si al volver una esquina esperas otra tierra

de bosques increíbles…

 

Es la tierra de nadie, quédate.

Habrás sido la vara de fresno de un conjuro,

un anillo de oro caído de tus cuentos.

Aquel niño de aire que a tus ojos se asoma todavía.

 

CON EL VIENTO

Quién podrá con el viento y este sol.

Quién le dirá a las hojas en su rama:

nunca más sonaréis.

No hay más viento en la tierra.

O quién de un manotazo

derribará este sol del horizonte.

Oigo una algarabía de vencejos

que casi a ras de suelo, amaneciendo,

discuten entre sí, me cuentan su versión de los hechos

para que tome nota hoy del atestado:

“Mire usted aquella nube toda sangre.

Es que el sol va a nacer. De nuestra parte dígale

que derrame una gota en nuestras alas

allá en esa región, en un hito de luz

que usted llamará olvido y es vida y nunca acaba”.

José Julio Cabanillas

 

JOSÉ JULIO CABANILLAS (Granada, 1958) ha publicado los siguientes poemarios: Las canciones del alba (Renacimiento, 1990), Palabras de demora (Renacimiento, 1994; 2ª edición corregida y aumentada, 2009), En lugar del mundo (1998), Los que devuelve el mar (2005), Cuatro estaciones (2008) y Después de la noticia (2011) y Poemas descalzos (2016). También ha publicado una novela, Benzelá (1998), y un libro de poemas en prosa, La luna y el sol (2006). Ha traducido a Gerard Manley Hopkins en su libro Poemas (Renacimiento, 2003). Y ha coordinado la traducción de G. K. Chesterton, en Lepanto y otros poemas (Renacimiento, 2003).Co-director de la revista literaria Albatros.