El poeta y su voz: Adriana Schlittler y “El péndulo”

Comenzamos con el nuevo ciclo “El poeta y su voz” el 13 de octubre a las 19.00 horas, aunque debería decir continuamos, y retomamos con los autores que no pudieron venir el año pasado por culpa de la pandemia: Adriana Schlittler y su poemario “El péndulo”.

Adriana Schlittler Kausch nació en Porto Alegre (Brasil). Es profesora de latín y griego en un instituto de Sevilla, así como escritora, fotógrafa, artista y actriz. Como poeta ha publicado Crueldades afines (Ediciones En Huida), Vacaciones (Editorial Ultramarina, junto al compositor Julio de la Rosa), Parches (Origami), El Péndulo (Harpo) y Nox erat (Maclein y Parker). Sus poemas han aparecido en algunas antologías y ha colaborado en revistas literarias como Obituario, Nueva Grecia, Maf Gufin, La Galla Ciencia, Diverso o Estación Poesía. Como fotógrafa ha expuesto en Fast Expos (Sala Siroco, Madrid). Su trabajo fotográfico ha sido incluido en el libro Nox erat (Maclein y Parker), así como en distintas revistas y magines digitales, como Lecool Barcelona. Ha sido seleccionada para participar en la Bienal Olot Fotografía que tendrá lugar en 2021. Como actriz, ha trabajado en numerosos videoclips de bandas y artistas como Julio de la Rosa, Belladrone, Trisfe, etc. También ha participado en anuncios como el spot de la campaña de San Valentín de 2019 de la editorial DeBolsillo (Penguin random House).

En su poemario Péndulo hay un lugar mítico y paradisíaco que se abandona- como el amor, la infancia o la inocencia-, cuyos pétalos el sujeto arranca para hacerse piel, carne, hueso y sangre. Y en el péndulo del corazón aparece el dolor, el abismo, el frío , el invierno avanzando, la enfermedad, el tiempo cíclico: sístole y diástole. La memoria viene con su cuchillo en la mano para hacernos sentir la ausencia y la nostalgia, la araña que nos arrincona en el polvo y la ceniza y mostrarnos derrota. Vislumbramos la luz, pero demasiado lejos, “lejos es un adverbio que el tiempo elige para hacernos impares”. Pero como en la naturaleza, todo se destruye y reconstruye, todo termina y empieza, y así nuestro ciclo.

Su poesía, como comprobaréis en estos versos que os dejo, es sumamente sugerente. Expresión depurada que deja pinceladas de imágenes , fragmentos cortantes como fisuras en la piel, que nos provocan sensaciones, incluso físicamente el dolor- tal como decía Emily Dickinson- en poemas breves y condensados. Un ejercicio de intensidad.

No encontramos títulos de poemas, el libro parece un continuum de piezas enlazadas por el hilo de la historia oculta en sus diferentes partes: El inicio, la casa, todo es tiempo si lo miras bien, el invernadero, la muerte de los pájaros, cepos, el péndulo y el epílogo.

Os dejo algunos poemas para abrir boca:

Hablábamos por hablar. Nos atravesaban las palabras.

Nos amasaban hasta adoptar sus formas. Un caballo

a un caballete; una legua a una lengua. Estrangular

este lugar.

No puedo callar. Las palabras caben en mí como

cabe un guante. Quiero deshacerme, rebobinarme,

llegar hasta la plenitud del nacimiento. hasta la

matriz. Allí hay un lugar donde las cosas se llaman

por sus nombres: guarecerse es un vientre cálido,

nacer es respirar.

Entonces conseguí escupir las palabras. Una por una,

las veía marchitarse en la tierra, redoblarse en sus

muchas manchas y temblar como una culebrilla que

se escapa del agua y corre a buscar cobijo entre las

ramas. Y así , salieron de mi cuerpo y yo me quedé

flacucha y sin nada que decir.

————–

Y nuestro bosque se veía al final del camino. Los

árboles crecían fuertes y las cepas se trenzaban entre

oscuridad y aspereza. el pecho escardado junto al

olvido de

tenerse en el verbo como un rincón detiene el polvo.

El invierno tallaba su trazo como una raíz que nos

halla a tientas

en el fondo de las cosas.

———–

El amarillo retumbaba fuera. Espigando.

Yo vigilaba el albor de la cebada.

No había cruz manchando mi cuerpo. No había

lente con la que mirar el ocaso.

Éramos el otoño todavía.

———-

Viejo agricultor,

la memoria es casi un filamento, parte de un estómago

herbívoro que no entiende del correr del agua o de

la voluntad, de si las cosas duelen o se marchitan.

No entiende de las líneas que se precipitan al cuerpo

anunciando su edad. Ni siquiera del rugido de esta mosca

que nos ronda ya como un cadáver.

———-

Arrancarle trozos a las cosas y contemplar su desnudez y

su despojo. Eso decías mientras definías

la infancia bosquejando los árboles con la memoria.

Tú siendo fuente que da vida al higo. Tú siendo tronco

o raíz estancada que se hunde a fondo y dentro como lo

hacen las palabras.

Tú siendo raíz y tuétano de la tierra que se abre paso. Ese

impulso que enlaza las ramas.

———-

Porque todo vuelve a ti, brotando. Como el ladrido

de la cosecha revierte en su matriz. Como brotan los

juncos y la enfermedad. y la uva pisada se palpa su

sangre.

No hay derribo si no hay construcción.

Por eso renacemos como espuma de la orilla.

Por eso la ceniza es seca como amar.

Por eso la vida

se agarra a su propio derrumbarse.

Así,

ensartas un río a la desolación y lo moldeas a mi rostro.

Y yo veo crecer una raíz en cada cuerpo que expira.

“De tu poema al mío”, recital de Miriam Palma y Ana Alvea

Pues como se indica en el cartel, el miércoles 29 de septiembre a las 19.00 horas estaremos Miriam Palma y yo en Casa del Libro de la Calle Velázquez nº 8 para recitar poemas de nuestros últimos libros, Desnombramientos y La pared del caracol, respectivamente. No hace falta decir que nos alegrará veros.

Puede ser una imagen de una persona, sentado(a) e interior

Fue una tarde-noche agradable, con un público cariñoso y muy agradecido. Gracias a todos por estos buenos raticos.

Fotografías de Emma Sanchía ( la fotógrafa más joven que conozco)

CONSTRUIR, reseña a mi poemario “LA PARED DEL CARACOL” de Jesús Sánchez Cárdenas

Mi agradecimiento al profesor, poeta y crítico literario Jesús Sánchez Cárdenas , mucha ilusión me hace su reseña a mi poemario “La pared del Caracol”, mi agradecimiento igualmente a María Ángeles Robles Morales por su publicación en Caocultura.

Construir

En Baeza con Joan Margarit

Siempre hermoso volver a Baeza, ese pueblo con historia y encanto, y a sus magníficas vistas al Valle del Guadalquivir; siempre alegran los encuentros y siempre te vas con nuevos conocimientos, renovada perspectiva y temas sobre los que reflexionar. Este año, gracias al curso de verano “Joan Margarit, la verdad de la poesía”. Mi agradecimiento al director del curso, Juan Carlos Abril, a Luis García Montero y a todos aquellos que lo han hecho posible. Y por supuesto, a los amigos poetas, con los que he pasado días felices compartiendo vivencias, charlas, risas y poesía.

De izquierda a derecha: Lola Terol, Francisco Javier Cárdenas García, María Ruiz Ocaña, José Andrés y Rafael Cañadillas ( yo estoy en la sombra)

Y como botón, os dejo algunas intervenciones que están en la página de la UNIA:

Los intervinientes coinciden que en su edad madura ( el propio autor en una entrevista indica que a partir de los 40) su poesía da un giro, se vuelve más áspera y dura, quiere eliminar al máximo la retórica. Margarit llega a decir que pretende una poesía que no sea suntuosa, que no sea vana y que no sea original. Evita patetismos, a pesar de lo duro que pueda ser el relato. Usa un lenguaje cotidiano e indaga con la poesía en su interior, buscando entender y buscando una verdad, reflexiona sobre sus vivencias con una sorprendente lucidez y sentido común. Poesía exacta y precisa, depurada, pero emotiva e inteligente. En todo caso, Jordi Gracia nos avisa que por muy intimista y autobiográfica que sea un poema, siempre hay divergencias entre el personaje y la persona – idea a la que también alude el profesor José Carlos Mainer-. Temas de sus libros: el pasado, la guerra, la posguerra, la infancia traumática, el descubrimiento de la vocación, el amor, el dolor, la muerte, el duelo por su hija Joana… Esta es una extrema síntesis, el contenido del curso es mucho mayor, para folios y folios.

NO TIRES LAS CARTAS DE AMOR

No tires las cartas de amor

Ellas no te abandonarán.

El tiempo pasará, se borrará el deseo

-esta flecha de sombra-

y los sensuales rostros, bellos e inteligentes,

se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.

Caerán los años. Te cansarán los libros.

Descenderás aún más

e, incluso, perderás la poesía.

El ruido de ciudad en los cristales

acabará por ser tu única música,

y las cartas de amor que habrás guardado

serán tu última literatura.

Aguafuertes, 1998

AYUDAR

Comienza a oscurecer mientras contemplo

la inclinación del techo sobre el que está el tejado:

esas vigas que un día fueron árboles,

torcidas, barnizadas, unas junto a las otras,

soportan el forjado de cubierta

y la nieve caída a lo largo de la tarde.

Resistirán el peso de esta noche

y quizá seré yo el que alguna vez,

resistirá desde un poema

para que una mujer en su noche difícil

diga de mí: cómo soporta

este insomnio, el dolor, la nieve de mis ojos.

de Amar es dónde, 2015

BALADA DE LA POESÍA

Construí estructuras, esqueletos de hierro

que eran peligrosos cuando helaba.

La vida ha ido quedándose

bajo el cálido invierno de las obras,

y yo he envejecido viendo salir el sol

al ritmo de los mallos golpeando las vigas.

Hoy sale por detrás de otra esbeltez

estructural desnuda, como una mujer

a la que siempre he amado. Cada vez que la toco

me quema, helada, mientras continúo

lo que jamás termina: construir.

de No estaba lejos, no era difícil ,2011

LA LIBERTAD

Es la razón de nuestra vida,

dijimos, estudiantes soñadores.

La razón de los viejos, matizamos ahora,

su única y escéptica esperanza.

La libertad es un extraño viaje.

Son las plazas de toros con las sillas

sobre la arena en las primeras elecciones.

Es el peligro que, de madrugada,

nos acecha en el metro,

son los periódicos al fin de la jornada.

La libertad es hacer el amor en los parques.

Es el alba de un día de huelga general.

Es morir libre. Son las guerras médicas.

Las palabras República y Civil.

Un rey saliendo en tren hacia el exilio.

La libertad es una librería.

Ir indocumentado.

Las canciones prohibidas.

Una forma de amor, la libertad.

Amor es dónde, 2015

“Vida en Marte” de Tracy K. Smith

Tracy K. Smith es una poeta norteamericana nacida el 12 de abril de 1972, profesora de Escritura Creativa, que ha publicado cuatro libros: “La cuestión del cuerpo” en 2003, “Duende” en 2007, “Vida en Marte” en 2011 – con el que ganó el Premio Pulitzer de Poesía-, y “Luz ordinaria” en 2015. La editorial Vaso Roto editó “Vida en Marte” , en edición bilingüe, traducido por la poeta Luna Miguel.

En este poemario, estructurado en cuatro partes, hace referencias al cine, el cómic, a las canciones de David Bowie, a la ciencia ficción, a la ciencia… para tratar diversos temas: se imagina un futuro distópico de individuos solitarios, nos llama la atención sobre el universo y el espacio, reflexiona sobre los misterios de la existencia – como la muerte, y si hay algo más allá, tal vez el alma de nuestros difuntos conviviendo con nosotros- , muestra la violencia y crueldad de la sociedad actual. Algunos de sus poemas se inspiran en noticias de la actualidad – los abusos de los militares norteamericanos en la prisión Abu Ghraib de Iraq o artículos del New York Times sobre crímenes racistas-. Todo un espejo que viene a resaltar que en un Universo, donde seguramente no estemos solos, nosotros, por nuestra manera de comportarnos y relacionarnos con el otro, somos los verdaderos marcianos. Vivir en este mundo viene a ser como vivir en Marte. La extrañeza de nuestra filosofía, pensamiento y conducta.

Tengo que reconocer que cuando empecé a leer la primera parte no me calaba mucho, pero a partir de la segunda , cuando lo personal y lo social, me fue atrayendo su modo de decir, aunque advierto que algunos fragmentos muestran el horror, tira piedras a la conciencia humana.

NO ES

Que la muerte estaba pensando en ti o en mí
O en nuestra familia, o en la mujer
Que nuestro padre abandonaría cuando falleció.
La muerte estaba pensando en su deuda:
Su viaje más allá del cuerpo, de la ropa,

Más allá de la nube de impuestos periódicos,
El coche y su transfusión de gasolina, los árboles
Pesados en su jardín. La muerte le alejó
Del cuarto de herramientas, el congelador lleno de carne,
La televisión diciendo una y otra vez Buscad
 
Y encontraréis. Entonces, ¿por qué insistimos
En que ha desaparecido, en que la muerte robó
Todo lo que merecía la pena tener? ¿Por qué no que estaba
Nadando a través de esta vida –con su lento,
Y elegante braceo, los hombros haciendo ondas,

Las piernas cortando olas, deslizándose
En la profundidad de lo que la vida misma niega?
El sólo se ha ido, es lo que podemos decir. Pero
Cuando lo intento, veo la nube blanca de su cabello
Como una eternidad en la distancia.

LA VIDA EN MARTE ( algunos fragmentos)

2

El año pasado, apareció en las noticias un padre que mantuvo a su hija

encerrada en una celda durante décadas. Ella vivía justo bajo sus pies,

preparando la comida, viendo la televisión. Las mismas cañerías que se colaban por la vida de él

entraban y salían de la de ella. Cada año las pisadas del piso de abajo se multiplicaban.

Los bebés sollozando en la noche. Los chicos gritando para que les dejaran salir.

Todos los días, el hombre se arrastraba hacia esa habitación, llevando comida,

acostándose con su hija, que no tenía elección. Como un dios

que se mueve en un mundo donde cada cara se mira furtivamente a la suya,

entonces apartó la vista. Le maldijeron a sus espaldas. Él no oyó.

Le suplicaron el aire, y todo lo que vio fueron cuerpos de rodillas.

Qué cercana esa habitación. Qué calor. Y su esposa arriba, oyendo

su clamor bajo los pies, imaginando que la casa

se estaba asentando con el paso del tiempo.

2

Tina dice que la materia oscura es tan sólo una teoría. Algo

que sabemos que está ahí, pero que no podemos probar completamente.

Nos movemos a través de ella, atados, sintiendo que agarrará

lo que queremos decir y tocando el sentido con sus manos.

Como un vidrio desgastado por el mar. Recorre la orilla,

se ve la danza de la luz que refracta una y otra vez

antes de que le fuese devuelto lo que lanzara las olas.

4

¿De qué otra manera podríamos hacer las cosas tan mal,

como una historia hecha trizas y contada al revés?

7

Algunos de los prisioneros eran ensartados como ganado

del techo de sus celdas. A “Gus”,

lo pasearon con una correa. Quiero decir, lo arrastraron.

Otros eran montados como mulas. Los guardas

sentían grandes dosis de placer.

Quiero decir, de presión. Bastante asqueroso. No es

lo que tú esperarías de los americanos.

Sólo bromeo. Estoy hablando de gente

que pasa un buen rato, que se desfoga.

8

La tierra bajo nosotros. La tierra

alrededor y encima. La tierra

empujando hacia arriba contra nuestras casas,

cómplice de la gravedad. La tierra

sin edad viéndonos erguirnos y acurrucarnos.

Nuestras espadas, nuestros bueyes, las líneas dentadas

que surcamos en la tierra. La tierra

sesgada y dividida en territorios.

Saboteada y llena de hoyos. Taponada con fuerza.

Trampeada. La tierra se marca con minas,

paciente, esperando su momento. La tierra

flotando en la oscuridad, suspendida en el giro.

La tierra a toda velocidad alrededor del sol.

La tierra a la que nos subimos con incredulidad.

La tierra que saqueamos como ladrones.

La tierra cubierta de lodo en el vientre

de un pueblo sin comida. Enterrándonos.

La tierra que se desprende de nuestros zapatos.

CANCIÓN

Pienso en tus manos hace tantos años
Aprendiendo a usar el lápiz, o en apuros
Por abrochar el abrigo. Manos que escondiste en clase,
Uñas que mordiste distraída. La desgarbada autoridad
Con la que fluían por el aire cuando sabían
Que conocías la respuesta. Pienso en ellas abiertas
Por la noche, en los dedos disputando algo
A tu nariz, o sepultados en la cueva de tu oreja.
Todas las cosas que hicieron cautelosa y deliberadamente,
Obedeciendo a los caprichos más necesarios. Sus vergüenzas.
Cómo se equivocaban. Aquello que no olvidarán con el tiempo.
O ahora. Apoyadas sobre el volante, o rozando tus rodillas.
Intento decidir qué sienten cuando se despiertan
Y descubren que mi cuerpo está cerca. Antes de tocar.
Soltando el sustento de nuestro íntimo baile.

NOSOTROS Y CÍA.

Estamos aquí el equivalente a un rato.

Un día como mucho.

Palpamos para reconocer el terreno,

nuestros propios miembros,

chocan contra una manada de cuerpos,

hasta que uno se convierte en hogar.

Instantes efímeros. La hierba se dobla

pero aprende a levantarse de nuevo.

“Joana” de Joan Margarit

Este libro recoge los últimos días de la vida y de la muerte de Joana en el 2001, hija del autor. Cuando lo lees , el corazón va encogiéndose hasta cerrarse en un puño. Parece que un duelo son todos los duelos, aunque este tiene que ser mucho más doloroso al tratarse de su propia hija.

El poeta y Catedrático, actualmente Director del Instituto Cervantes, Luis García Montero comenta en su prólogo que está presente la conciencia final de que la palabra supone un esfuerzo de entendimiento, de darse a comprender. “Quien compone un poema prepara una cita, arregla las palabras, las corrige , las ordena, para recibir en la casa de la propia verdad al visitante, el lector… Para Joan Margarit el género poético en sí es una historia de amor con la verdad”. Esta búsqueda le llevó a escribir en su lengua materna y a los pocos días podía escribir el mismo poema en castellano, no es una traducción del catalán.

MIENTRAS TÚ DUERMES

En la plaza tomada por la lluvia

miro la alta ventana iluminada

que no quiero perder: no he de rendirme

a la condena de la vida.

Este lugar ya no es de la ciudad:

una plaza sin nadie con la luz

de hospital reflejándose en los charcos.

Las puertas automáticas

se abren de vez en cuando y dejan paso

a una oscura figura rutinaria.

Unas muletas cruzan, invisibles, la calle

y se acercan a uno de los coches, el nuestro,

el que nos llevará bajo la lluvia

hacia el silencio del dolor futuro.

Tu calidez efímera.

Triste felicidad la de esta paz

mientras recuerdo que tú y yo teníamos

mañanas que guardaban nuestros ojos.

Me daba tanto miedo

dejarte sola un día.

Por débil y pequeña que en la noche

llegue a ser la ventana iluminada,

éste es mi consuelo:

no habrá más desamparo ya que el mío.

CANCIÓN DE CUNA

Duerme, Joana.

Y que este Loverman – oscuro y trágico

del saxo de tu hermano en Montjuïc-

te pueda acompañar

toda la eternidad por los caminos

que tan solo la música conoce.

Duerme, Joana, duerme.

Y a poder ser no olvides

tus años en el nido

que dentro de nosotros has dejado.

Envejecer será también guardar

los colores que un día brillaron en tus ojos.

Duerme, Joana. Ésta es nuestra casa,

y todo lo ilumina tu sonrisa.

Es un silencio amable donde ahora esperamos

redondear las piedras del dolor

para que cuanto fuiste sea música,

la música que llene nuestro invierno.

LA ESPERA

Muchas cosas te están echando en falta.

Cada día se llena de momentos que esperan

esas pequeñas manos

que cogieron las mías tantas veces.

Hemos de acostumbrarnos a tu ausencia.

Ya ha pasado un verano sin tus ojos

y el mar también tendrá que acostumbrarse.

Durante mucho tiempo todavía,

la calle esperará ante nuestra puerta,

con paciencia, tus pasos.

No se cansará nunca de esperar;

nadie sabe esperar como una calle.

Y a mí me colma esta voluntad

de que me toques y de que me mires,

de que me digas qué hago con mi vida,

mientras los días van, con lluvia o cielo azul,

organizando ya la soledad.

En este enlace podéis leer y escuchar más poemas suyos:

Poemas para leer y escuchar

La mirada de Isabel Martín Salinas a “La pared del caracol” en La Naúsea.

Mi agradecimiento a Isabel Martín Salinas por su acertada mirada, lúcida y sensible, a mi poemario La pared del caracol y a la revista La Naúsea por su hospitalidad.

https://lanauseanoticias.blogspot.com/2021/06/la-pared-del-caracol-de-ana-isabel.html

Presentación de “La pared del caracol”

Ayer tuvo lugar la presentación de mi poemario en el patio La Carbonería, un lugar lleno de belleza natural con sus robustos árboles, hermosas plantas y acompañados del piar de los gorriones. Siento un enorme agradecimiento a todos lo que asistieron por su atención y cariño, fue una tarde muy linda y agradable. En especial a Rosario Muñoz y Ana por su cuidada y lúcida presentación, a Isabel Martín Salinas por cantar dos poemas míos, a Rosa María García Barja por ir casi ronca y recitar, a mi sobrino Álvaro ( y mi hermana) por prepararse el poema que recitó. A Mercedes Muras, Julia Linares, Rocío Berrocal , Mª Carmen Yagüez y Gregorio Dávila por sus fotos, todos los amigos y poetas.

Ana Recio Mir e Isabel Martín Salinas


Rosario Muñoz, Ana Alvea y Ana Recio Mir

Con mi sobrino Álvaro Fabre Alvea

Mª Carmen Yáñez, Ana Alvea, Isabel Martín Salinas y Rosa María García Barja

Presentación de “Madre del agua. Por las huellas del Tao” de Gregorio Dávila de Tena

Nos pilló el estado de alarma el año pasado, cuando íbamos a presentar este hermoso y enriquecedor poemario- en el que se fusiona filosofía y poesía- de Gregorio Dávila de Tena, que obtuvo el XXII Premio de Poesía “Eladio Cabañero”; pero todo llega, y finalmente podremos bautizarlo el próximo miércoles 19 de mayo a las 19.00 horas en la Biblioteca Pública Infanta Elena. Quienes estén interesados deberán reservar plaza.

GREGORIO DÁVILA DE TENA es licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación, especialidad Psicología, por la Universidad de Sevilla, ciudad en la que reside y trabaja como funcionario de la Junta de Andalucía.

Aficionado a la escritura poética, la fotografía, el haiku y la edición creativa. Su escritura brota como condensación de vivencias, miradas y lecturas, un tránsito por el camino del corazón y la belleza, un claro del bosque para la luz o la sombra.

Ha publicado: Alma de renacuajo, Premio de Poesía García de la Huerta 2017; Cuenco de azahar, haikus, Karima, 2018; Hebra de luz, Premio de Poesía Pepa Cantarero 2018, Diputación de Jaén. Ha participado en varias antologías de haiku, siendo la principal Un viejo estanque, Comares, 2013; como editor Clarea el día. Antología de haiku en castellano, Mandala, 2014. Incluido en la Antología Árbol de Alejandra sobre Alejandra Pizarnik, Karima, 2019. Recopilador del libro Luna del alba, CreateSpace (Amazon), 2014. Premio especial Museo Histórico Masamune Date del III Premio Internacional de Haiku por Japón Tsunenaga Hasekura (2016).

A nivel de Internet es editor del blog Grego.es y del foro Paseos.net – taller de iniciación al haiku.

Os dejo uno de sus poemas:

SI COMPRENDES QUE TIENES SUFICIENTE,

ERES AUTÉNTICAMENTE RICO

Amaneciendo,

el rumor de la fuente

junto a mis pasos.

*****

Andar al alba

bajo un azul de trinos,

sólo eso basta.

En este mismo blog publiqué una reseña del libro:

https://amarandaalvea.wordpress.com/2020/10/25/madre-del-agua-por-las-huellas-del-tao-de-gregorio-davila-de-tena-indagacion-y-busqueda-a-traves-de-la-poesia/

Fue muy entrañable la tarde y yo lo pasé bomba, me encantó acompañar a Gregorio en esta puesta de largo de su brillante poemario. Dejo alguna fotografía para eternizar el momento:

Gregorio Dávila y Ana Alvea

con Francisco del Valle Delegido, editor de Cuarto Centenario

Poema “Hoy es siempre todavía” del libro “La pared del caracol”

https://go.ivoox.com/rf/69349656

Agradecer al Ayuntamiento de La Rinconada y a la poeta Miriam Nisa la invitación al VI Encuentro Poético Estación de las Letras y mis felicitaciones por su labor de difusión y apoyo a la cultura y a la poesía. Aquí os dejo un vídeo en el que recito mi poema “Hoy es siempre todavía”, un verso machadiano y que pertenece a mi último poemario “La pared del caracol”.