SALVATORE QUASIMODO

 

 

portada Poesía completa de Quasimodo

Os dejo algunos datos sobre la biografía y poemas de este autor , muy apreciado por mí, quien recibió el Premio Nobel en 1959. Los poemas están traducidos por el poeta Antonio Colinas.

Su biografía la podréis conocer en este enlace:

https://es.wikipedia.org/wiki/Salvatore_Quasimodo

 

Y DE PRONTO ANOCHECE

 Cada uno está solo sobre el corazón de la tierra

atravesado por un rayo de sol:

y de pronto anochece.

 

REFUGIO DE AVES NOCTURNAS
  
En lo alto hay un pino torcido;
atento está y escucha al abismo
con el tronco doblado como ballesta.

Refugio de nocturnas aves
en la hora más alta resuena
con un latir de alas veloces.

También mi corazón tiene su nido
colgado en lo oscuro, una voz;
también él está escuchando la noche.

 

ESPEJO

Y he aquí que sobre el tronco
se abren las yemas:
un verdor más nuevo que la hierba
que apacigua el corazón:
el tronco parecía ya muerto,
inclinado sobre el barranco.

Y todo me sabe a milagro;
y soy esa agua de nube
que hoy refleja en las fosas
más azul su trozo de cielo,
ese verde que entreabre la corteza
y que sin embargo anoche no existía.

de Aguas y Tierras (1930)

 

OTOÑO

Manso otoño, me domino
e inclino a tus aguas por beber el cielo,
suave fuga de árboles y abismos.

Áspera pena del nacer
me encuentra unido a ti;
y en tí me quiebro y recobro la salud

pobre cosa caída
que la tierra recoge.

De Oboe sumergido (1932)

 

GARZA MUERTA

En el pantano caliente, hundida en el fango,
llena de insectos, me duele
una garza muerta.

Me consumo en voz y sonido;
temblando en débiles ecos
de tiempo en tiempo gime un soplo
olvidado.

Piedad, que no me halle
sin voces y sin rostros
en la memoria un día.

 Érato y Apolo (1932-1936)

 

EN LAS FRONDAS DE LOS SAUCES

¿Y cómo podíamos cantar
con el pie extranjero sobre el corazón,
entre los muertos abandonados en las plazas
sobre la hierba dura de hielo, ante el gemido
de cordero de los niños, ante el alarido negro
de la madre que iba a encontrar a su hijo
crucificado en el poste del telégrafo?
En las frondas de los sauces, como ex votos,
también nuestras liras estaban colgadas,
oscilaban levemente al triste viento.

Día tras día (1947)

 

SOLO CON QUE AMOR TE HIERA

No olvides que vives en medio de los animales,

los caballos, los gatos, las ratas de alcantarilla

oscuras como la mujer de Salomón, terrible

campo con banderas desplegadas;

no olvides al perro con su lengua y su cola

de armonías de lo irreal, ni al lagarto, al mirlo,

al ruiseñor, a la víbora, al abejorro. O te place pensar

que vives entre hombres puros y mujeres

virtuosas que no sienten

el croar de la rana en celo, verde

como la más verde rama de la sangre.

Los pájaros te contemplan desde los árboles y las hojas

No ignoran que la Mente ha muerto

para siempre, su reliquia sabe a cartílago

quemado o a plástico corroído, no olvides

ser sinuoso y hábil animal

que ardoroso violenta y todo aquí lo quiere

sobre la tierra antes del último grito

cuando el cuerpo es cadencia de acartonados recuerdos

y el espíritu al fin apremia lo eterno:

recuerda que puedes ser el ser del ser

solo con que el amor te hiera feliz en las entrañas.

Deber y haber (1959-1963)

Salvatore Quasimodo

En este blog se puede encontrar su discurso cuando recibió el Premio Nobel sobre el compromiso del poeta :

http://patriciadamiano.blogspot.com/2016/07/salvatore-quasimodo-el-poeta-y-el.html

 

 

POESÍAS COMPLETAS DE CESARE PAVESE ( 1908-1950)

Incontro con Italo Calvino

El escritor pesimista y desolador  que rememora una y otra vez el paisaje idílico y mítico de su infancia , como las colinas y viñas de su pueblo natal.   Su infancia: el paraíso perdido del que el adulto es expulsado. El adulto: la ciudad de Turín y el desencanto. A semejanza de Baudelaire ,que retrataba la ciudad de París,  en su primer poemario Trabajar cansa  sus protagonistas son seres comunes, pero también marginales,  prostitutas, e igualmente a través de poemas narrativos nos refleja una sociedad y la situación de la posguerra italiana: el desempleo, el hambre, la fatiga del trabajo ( él que siempre añoró una vida contemplativa), la infelicidad. A semejanza de Baudelaire, con sus diferencias y distancias evidentes, también hallamos una crítica social y humana en el fondo de sus poemas.

La mayor parte de su obra poética se encuentra en el libro Trabajar cansa publicado en 1936 ( edición corregida posterior en 1943). Su aparición renovó la poesía italiana de su tiempo, pues contrastará con el Hermetismo por su estilo realista, narrativo, coloquial, con sus poemas- relatos , su claridad y objetividad. Se opondrá con la misma fuerza a la poesía grandilocuente y patriotera, promovida por el  fascismo, con su mirada derrotista y su atención a la gente común,  a sus desgracias, fatigas y penurias. Sus poemas relatos también podrían considerarse poemas- retratos, fotografías de quienes le rodean y de cuanto le rodea.

No obstante, su poesía se irá desnudando de narratividad  para hacerse cada vez más lírica en sus dos  últimos poemarios, La tierra y la muerte  y el famosísimo Vendrá la muerte y tendrá tus ojos,   publicado en 1951. La tierra y la muerte contienen poemas que escribe para Bianca Garufi, uno de sus amores frustrados, y el último libro a la actriz Constance Dowling,  de la que también se enamoró sin mejor resultado.

Fue reconocido en su tiempo y disfrutó de éxito literario, pero no era suficiente . Si conocemos un poco su historia comprobamos que motivos para la tristeza tenía: la temprana muerte de su padre , la muerte de sus hermanos, la rigidez de la madre, el contexto histórico de las grandes guerras y posguerras, el fascismo, sus fracasos amorosos, su sentimiento de soledad e incomunicación…

Su biografía y el tiempo que le tocó vivir está muy bien constatado en este enlace: http://www.escribirte.com.ar/informes/68/cesare-pavese-o-la-guerra-mas-cruel-de-todas-htm.

Interesante toda su poesía, emotivos muchos poemas, me resulta difícil seleccionar, por ejemplo:

Fumadores de papel de TRABAJAR CANSA

Me ha llevado a oír su banda. Se sienta en una esquina

y empuña el clarín. Comienza un tumulto infernal

Fuera, un viento furioso y los golpes, entre los relámpagos,

de la lluvia hacen que la luz se vaya

cada cinco minutos. En la sombra, las caras

miran dentro asustadas, al tocar de memoria

un bailable. Enérgico, el pobre amigo

los dirige a todos, desde el fondo. Y el clarín se tuerce,

rompe el barullo sonoro, se eleva, se desahoga

como un alma sola, en un seco silencio.

Esos pobres latones son magullados a menudo:

campesinas las manos que aprietan las teclas,

y las frentes, tozudas, apenas miran la tierra.

Miserable sangre cansada, extenuada

por las muchas fatigas, se siente mugir

en las noches y el amigo los guía con fatiga,

él que tiene manos duras como para alzar una masa,

llevar una garlopa, arrancarse la vida.

Tuvo en un tiempo compañeros y solo tiene treinta años.

Fue de aquellos de después de la guerra, crecidos en el hambre.

Vino también él a Turín, buscándose la vida

y encontró la injusticia. Aprendió a trabajar

en las fábricas sin una sonrisa. Aprendió a medir

sobre la propia fatiga el hambre de los otros,

y encontró por todas partes injusticia. Intentó darse paz

caminando, somnoliento, las calles infinitas

en la noche, pero vio solamente millones de faroles

lucidísimos, sobre la iniquidad: mujeres roncas, ebrios,

vacilantes fantoches perdidos. Había llegado a Turín

un invierno, entre relámpagos de fábricas y escorias de humo,

y sabía qué era el trabajo. Aceptaba el trabajo

como un duro destino del hombre. Pero que todos los hombres

lo aceptasen y en el mundo habría justicia.

Pero se hizo compañeros. Aguantaba las largas palabras

y debía escuchar, esperando el final.

Se hizo compañeros. Cada casa tenía familias.

La ciudad estaba toda cercada por ellos. Y el rostro del mundo

estaba todo cubierto por ellos. Sentían dentro suyo

tanta desesperación como para vencer al mundo.

Suena seco esta noche, a pesar de la banda

que se ha instruido uno a uno. No piensa en el barullo

de la lluvia y la luz. El rostro severo

mira atento un dolor, mordiendo el clarín.

Esos ojos los he visto una noche, en que solos,

con el hermano, diez años mas triste que él

velábamos a una luz deficiente. El hermano estudiaba

sobre un inútil torno construido por él.

Y mi pobre amigo acusaba al destino

que los tiene calvados a la garlopa y a la maza

para nutrir dos viejos, no solicitados.

                               De repente gritó:

que no era el destino si el mundo sufría,

si la luz del sol arrancaba blasfemias:

era el hombre culpable. Al menos poder irse,

hacer el hombre libre, decir que no

a una vida que usa amor y piedad,

la familia, el pedacito de tierra, para atarnos las manos.

 De Vendrá la muerte y tendrá tus ojos (Verrà la morte e avrà i tuoi occhi)

In The Morning You Always Come Back   

 

La lumbrera del alba

respira con tu boca

en las calles vacías.

Luz gris son tus ojos,

dulces gotas del alba

en colinas oscuras.

Tu paso y tu aliento

como el viento del alba

sumergen las casas.

La ciudad se estremece

y las piedras huelen,

eres la vida y el despertar.

 

Estrella extraviada

en la luz de la aurora,

chirrido de la brisa,

tibieza, respiro—

se ha acabado la noche.

 

Eres la luz y la mañana.

 

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos

esa muerte que nos acompaña

de la mañana a la noche, insomne,

sorda, como un viejo remordimiento

o un vicio absurdo. Tus ojos

serán una vana palabra,

un grito callado, un silencio.

Así los ves cada mañana

cuando sola te inclinas

ante el espejo. Oh, esperanza querida,

ese día sabremos, también nosotros,

que eres la vida y eres la nada.

 

Para todos tiene la muerte una mirada.

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.

Será como dejar un vicio,

como ver en el espejo

resurgir un rostro muerto,

como escuchar unos labios cerrados.

Descenderemos al abismo, mudos.