Ciclo «El poeta y su voz» : Rosario Troncoso. «Nuestra orilla salvaje», 23 de noviembre.

El martes 23 de noviembre a las 19.00 horas podremos hablar con Rosario Troncoso de poesía y , en especial, de su poemario «Nuestra orilla salvaje». Un imprevisto imposibilita a la autora a venir a Sevilla y el encuentro será virtual a través de Meet, desde la librería Casa del Libro de Viapol, Avenida de Diego Martínez Barrio nº 4, Sevilla. Quienes estén interesados podrán contactad conmigo en este correo: aalveasanchez@gmail.com .

Mi compañera Ana Recio Mir, profesora de Lengua y Literatura, Doctora en Filología Hispánica, crítica literaria y poeta, ha realizado la semblanza de la autora y breve reseña del poemario que os dejo a continuación:

«La gaditana Rosario Troncoso es autora de más de una decena de libros y cultiva la poesía y el guión teatral. Es licenciada en Humanidades por la Universidad de Cádiz y máster en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Además es profesora de Lengua y Literatura españolas en secundaria y bachillerato.

En 2012 logró el accésit al XV Premio de Poesía del Ateneo de Sanlúcar de Barrameda por su obra Reconstrucción. Ha dirigido encuentros literarios en Andalucía y es integrante del Centro Andaluz de las Letras. Colabora en medios de comunicación como Onda Cero de Cádiz, y publica artículos literarios en La voz del sur, CaoCultura, y en Diario Bahía de Cádiz, donde han visto la luz sus colaboraciones sobre la enseñanza, la música y hasta sobre el alcalde de la ciudad. Dirige la revista El ático de los gatos, y El ático de los gatitos para niños.

Ha impartido talleres literarios en el Centro penitenciario Puerto III y este año ha sido invitada y ha participado en el Festival Internacional de Poesía de Granada. Es autora de una adaptación didáctica de La Celestina y ha impartido escritura creativa en el programa de Mentorías de la Universidad de Cádiz para alumnado de altas capacidades intelectuales.

La riqueza de sus intereses culturales se plasma en su revista El ático de los gatos o en las páginas de “Magia, brujería y esoterismo en la Historia” publicado por la Universidad de Cádiz.

Mujer trabajadora, antes de Nuestra orilla salvaje (2017) Rosario Troncoso ya había publicado siete poemarios entre los que destacan entre otros Huir de los domingos (2006), Delirios y mareas (2008), Juguetes de Dios (2010), y Eternidad provisional (2016). Ha colaborado también en numerosas revistas como La Gaya ciencia, Estación poesía, Crátera, Maremágnum o Dos orillas y es, además, editora en Takara editorial.

Sus últimos libros son Los ángeles fríos (2019) y En el corazón escamas (2020). Algunos de sus poemas han sido traducidos al hindí, inglés, alemán e italiano. Ha coordinado recientemente una antología de poesía femenina con Carmen Canet titulada Maternidades.

Nuestra orilla salvaje reúne un ramillete de 37 poemas que se organizan en dos secciones: “El abrazo de los extraños” y “El final de las hadas”. El título del volumen parece una declaración de intenciones, como si manifestara su deseo de mostrar al lector lo menos lógico y convencional del ser humano.

En los 26 textos de la primera parte se abordan temas como el paso del tiempo, la muerte, le lejanía, la búsqueda del equilibrio, la aceptación del camino del existir, el triunfo sobre la muerte, el goce del presente o el dolor, entre otros. El rótulo de la segunda parte “El final de las hadas” parece apuntar al fin de la infancia, esa época en que muchas cosas se sueñan o se idealizan. La naturaleza parece ser un refugio, casi un nido para la felicidad, por eso en su vuelo jubiloso las gaviotas “gritan mi nombre”.

En lo que respecta a la métrica, la autora escribe con total libertad, sin ajustarse a las estrofas clásicas, ni buscar premeditadamente la rima. Emplea el endecasílabo combinado con versos de arte menor, como el heptasílabo, en poemas, por lo general, más breves en la primera parte que en la segunda.

Su lengua es clara y cristalina, lo que facilita la comunión con el lector y la emplea de un modo original, sobre todo al usar recursos como la personificación:

Y el odio en las chinchetas

del tablón de noticias.

Es una grosería

Dejarse el cuerpo inútil con corbata.

Poeta de exquisita sensibilidad, su alma se conmueve ante las tragedias cotidianas, como la muerte de un vecino. el último poema del libro, de acendrado lirismo y de temática amorosa, pone la guinda a este excelente poemario»

Por mi parte, en mi lectura he encontrado en este poemario, intimista y confesional, la historia de un derrumbe, de un dificultoso período de crisis personal ; el final de una relación y el principio de una nueva vida. La ruptura y su doloroso duelo en un verso claro y tono contenido por el que nos lleva a sentir las cenizas de lo que ardió, el duro trecho que hay que recorrer, el bullir de todas las emociones que atraviesan por ella: “Inquietud. No toques nada por dentro./ Pues no hay control . Y todo arde» ; hasta llegar a una estoica aceptación y a la idea de que mejor ese paso que vivir enterrados en vida. Al final la aceptación la hace libre.

Se retrata a dos personas distanciadas, dos desconocidos que apenas se entienden, una casa invadida por la desgana, el sentimiento de vacío y de muerte, una muerte que se piensa necesaria para seguir viviendo. Será preciso buscar el equilibrio cuando uno tiene que enfrentarse a la soledad y al hueco que deja un nombre, reunir todas las fuerzas posibles; pero el sujeto poético , de fuerza, parece saber bastante.

Encuentro con Victoria León. «Secreta luz»

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Este mes tenemos la suerte de contar con la presencia de la poeta y traductora Victoria León, quien nos hablará de su primer poemario, Secreta luz, con el que obtuvo el IX Premio Iberoamericano de Poesía Hermanos Machado. Será el próximo jueves 20 de febrero a las 19.00 en Casa del Libro, C/Velázquez, nº8, Sevilla.  La entrada es libre.

En la contraportada de Secreta luz se indica, entre otros rasgos, que recoge la herencia de la tradición lírica hispánica y anglosajona, de la poesía elegíaca latina y tiene algo de cancionero amoroso. Un libro íntimo y universal, de gran cohesión y unidad temática , un lamento por la pérdida del amor, considerado luz y motor de la vida, así como la soledad y tristeza que nos produce su ausencia.  Una pasión que duele, pero salva de la muerte y el vacío, un pálpito que parece eternizarse en el recuerdo, una ausencia que es constante presencia en la memoria. Hay todo un discurso romántico en su poesía.

Una poesía que se baña en los textos clásicos, con una muy lograda naturalidad a pesar de ceñirse a la métrica –versos blancos de ritmo endecasílabo,  con algún heptasílabo y alejandrino-, contenida y sobria, elegante, delicada, sensible y, como se dice en mi tierra, “sentía”, de una brevedad que le aporta intensidad y en la que todo elemento es significativo y motivado- como decía Dámaso Alonso-.

Podemos relacionar el título del libro con la cita de Bécquer que le precede: Como guarda el avaro su tesoro / guardaba mi dolor; pues el yo poético lleva su dolor en secreto, pero es el suyo un sufrimiento que aviva y da luz en el desierto de la vida. Este concepto de la vida como desnudez y soledad, se ajusta a la segunda cita que abre el libro, de R.L. Stevenson: Upon a moorland bare/ To see love coming and see love depart.  Por último, el título hila a la perfección con el hermoso poema Vida secreta, en el que nos dice: A veces solo nuestro amor por alguien/ nos mantiene secretamente vivos. 

No me parece casual que se inicie con el poema “Rastro de fuego”, en el que, a modo de poética, relaciona la poesía con la intensidad en el vivir y la incandescencia. Fusiona vida y poesía, tal como entendían los románticos ambos conceptos.

En el vértigo abismal de la vida, la esperanza de encontrar al amado o que él estuviese esperando resulta motivo suficiente para cruzar el infierno (Infierno. Canto IX , en referencia a la Divina Comedia de Dante). Al igual que Orfeo, quien baja al inframundo a recuperar a su Perséfone, se enfrenta a las Furias y a la muerte. Aunque sufra, se niega al olvido, y aunque lo intente, tampoco es capaz, parece el corazón más poderoso que la razón o la voluntad, así en Foedus amoris (tópico por el cual los enamorados tienen un pacto recíproco de fidelidad) se resigna a ser fiel a su ausencia.

La vida es absolutamente diferente cuando se está junto a la persona amada, disfrutamos de una plenitud tristemente efímera; pero antes nos tenemos que enfrentar al miedo: al amor, a sufrir, a que la vida nos dañe. Ese temor provoca que nos vayamos encerrando en nosotros (En lo oscuro).

También nosotros somos diferentes cuando nos acompaña la persona querida, ¿Quién soy cuando me llamas? (Un instante). Este verso me trae a la memoria la novela «La identidad», de Milán Kundera, en la que reflexiona sobre qué le ocurre a la identidad cuando nos enamoramos.

No resulta fácil entregarse al amor ni tampoco salir del desencanto de los sueños, no es fácil despertar de esa noche sin luna, quedando el amor como un lejano recuerdo. Sin embargo, ese amor pasional que le rasgó fue un abril cuya luz aterradora/ aún me sigue cegando en el recuerdo.

El poema Envejecen también las heridas nos recuerda los versos de Antonio Machado “En el corazón tenía/la espina de una pasión”, cuando dejamos de sentir la herida nos convertimos en fantasmas, que valgan por el mundo sin nostalgias/ en las que refugiarse de la muerte.

Cualquiera de nosotros se puede identificar con los versos de este libro de desamor, de un amor más allá de la ruptura, pues quien lo probó lo sabe. Como decía Rilke, deja que todo suceda: la belleza y el terror, la materia de la que está hecha la vida.

Y para mayor profundización nos vemos el próximo jueves 20 de febrero. Os esperamos.

 

RASTRO DEL FUEGO

la poesía exige incandescencia,

vivir, o haber vivido, entre las llamas,

bajar al propio infierno sin más guía,

haber mirado el mar sin esperanza

y conservar , al menos , un puñado

de cenizas que aún quemen en el alma.

 

ENVEJECEN TAMBIÉN NUESTRAS HERIDAS

Envejecen también nuestras heridas.

Nos vamos deshaciendo lentamente

en el dolor, huyendo de quien somos,

tratando de borrarlas por completo.

Nos desdibuja el tiempo junto a ellas.

Y a veces conseguimos no sentirlas

porque ya hemos dejado de existir:

somos fantasmas de nosotros mismos

que valgan por el mundo sin nostalgias

en las que refugiarse de la muerte.

 

VIDA SECRETA

A veces solo nuestro amor por alguien

nos mantiene secretamente vivos.

Nos arrebata al miedo y nos libera

de la cárcel de nuestra tiranía.

Silencia nuestra rabia y nuestro odio.

Guía nuestro andar ciego por el mundo

y dulcifica el rostro del dolor.

Convierte en luz la sombra y la derrota:

consigue que amanezca en nuestro cuarto

solitario de sábanas intactas.

 

VICTORIA LEÓN (Sevilla, 1981). Victoria León es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla, traductora y crítica literaria. Ha vertido al castellano una treintena de libros del inglés, buena parte de ellos obras clásicas de la literatura victoriana y eduardiana de autores como Oscar Wilde, Ford Madox Ford, John Ruskin, Alfred Tennyson, G. K. Chesterton o Arthur Conan Doyle. Ha colaborado como crítica en medios culturales como las revistas Clarín y Mercurio o el blog Estado Crítico. Es responsable de la edición de una antología de poemas del Conde de Villamediana (Del tiempo, del amor, de la fortuna, 2016) y autora del libro de aforismos Insomnios (2017).

II Encuentro «El poeta y su voz»: Isaac Páez y su libro «Desde el punto inmóvil»

Desde el punto inmóvil

La próxima cita que tenemos el club de lectura «Versos y vinos» será el jueves 28 de marzo a las 19.30 horas en la Casa del Libro de Sevilla, Calle Velázquez n.8. En esta ocasión nos acompañará el poeta y novelista sevillano Isaac Páez, autor que tiene ya en sí varios premios que avalan su calidad y madurez literaria, una escritura de alto vuelo tanto en su contenido como en su forma. En el 2017 publicó la Diputación de Granada el poemario Desde el punto inmóvil ,  XXXII Premio Andaluz de Poesía Villa de Peligros, y sobre el que profundizaremos en el encuentro. Como siempre estáis invitados.

El libro se inicia con una cita de T.S Eliot, que podemos relacionar con su título , Desde el punto inmóvil, ese punto inmóvil puede referirse al presente, en el que confluyen tanto el pasado como el futuro. El tiempo puede sentirse como un punto inmóvil y una constante repetición, el punto inmóvil/ del mundo en rotación, alegato de eternidad.Y será en ese lugar donde se encuentra la luz de la que nace toda luz.

Otra referencia cultural- Julia Kristeva lo llamaría intertextualidad- la hallamos al inicio de cada capítulo, cada uno de ellos se abre, como si fuese una puerta que da entrada , con una cita del tratado del filósofo griego Plotino, Enéadas: lo Uno, la Inteligencia, el alma, la luz …Encontraremos varias citas intertextuales de diferentes autores que nos guiarán como un mapa por el poema.

El texto consta de un prólogo, 3 capítulos ( Los poemas del bosque, Los poemas de la noche y Los poemas del día) y un epílogo. Podemos decir que la temática que trata es intimista, trascendental, mística, existencial (recorriendo gracias a las palabras: la fe, el dolor, la muerte, el amor y la propia construcción – o deconstrucción-de la realidad con el lenguaje). Un texto que puede contener ( y leerse en) diversos niveles o planos.

Hay un tiempo, el punto inmóvil, y hay dos espacios: el bosque que se recorre, y que puede ser metáfora de un viaje interior, y en un segundo plano, un trayecto por el tiempo y la existencia;  y el mar, que parece constituir su hogar, lugar de partida y regreso.

Dentro del bosque se exponen variados motivos: la identidad, los caminos a elegir, la duda, la búsqueda de la libertad, la pérdida, la soledad… No necesitará regresar del bosque, porque lo llevará siempre consigo, para finalmente recalar en el mar, en el amor, en paz.

Exquisito y elegante su lenguaje, poesía que no pierde en ningún momento la tensión o intensidad, con un rico y exuberante imaginario en el que abunda la naturaleza, versos plagados de aforismos o sentencias, también de paradojas- recurso propio de la poesía mística-. Una poesía de calidad que cautiva al lector, al menos me cautivó a mí.

Como siempre, os dejo algunos poemas. Aclarar que no tienen títulos, son poemas enumerados, pues todo el libro tiene una coherencia y unidad global , en el que cada capítulo parece ser un solo poema dividido en fragmentos, integrados a su vez en un poema mayor que cruza todo el texto.

 

Es simple la razón que lo hace andar:

saber por qué camina mientras salva

la incólume distancia que separa

el inicio y el fin de todo pensamiento.

 

Y acuérdate también de aquel que ignora

dónde acaba el camino que ha emprendido.

 

Caminante que cruzas el sendero

y marchas hacia el bosque

de un sur que queda al sur de los sentidos,

detén por un instante el día y señala

la cicatriz del tiempo en mi garganta.

En esta oscuridad no quedan dudas,

solo el discurso sin grietas

de un fuego donde todo comienza

y termina también con su principio.

Inmaculada luz que otorga

su color a la sombra

y al alacrán

que muerde el miedo intenso de morir.

 

Igual que en un jarrón antiguo

su pátina nos habla de un mundo ya sin vida,

y en esta oscuridad del sol recuerdo

su ardor y su caricia perlada por mi frente.

Amamos lo que se fue, y es

por eso que resurge cada ocaso

y la mañana

que incontestablemente lo corrige.

A fuerza de errar tanto

en la repetición hallamos

el consuelo oxidado de todo amanecer,

eterno don de Dios

que solo comprendemos cuando acaba.

Es duro y dulce amar lo que sucede,

la esperanza que acude junto al alba,

la alegría solar de ver el monte

y la sombra del monte con mi sombra

caminando enlazados sin saber

dónde termino yo y dónde empieza

el otero que ahora está naciendo

debajo de mis pies, sobre mi frente

las espinas que el sol derrama en mi memoria.

 

Es duro ver la luz si no se tiene

el corazón dispuesto a la tristeza,

la tristeza inundada de alegría

y la alegría, al fin, como una espada

blandida por amor y de amor plena.

 

Tu palabra me guía sin palabras

porque el mar a lo lejos me hace señas,

su canto de ida y vuelta me requiere

y dibuja cerezos sobre el agua

que la vista del náufrago levanta hacia lo azul,

como si así morir no fuera tanto

porque la inmensidad arraiga en el abismo.

 

Un cadáver de luz que nace ahogado

revive con las olas que mueren en la orilla.

 

CON LA CAL CALCINADA en las pupilas

y las ventanas aún abiertas a los días

entro en mi casa y todo permanece

igual, salvo yo mismo.

El polvo y las arañas no han tejido

su paño de erosión en las paredes,

la navaja oxidada continúa

abierta y roma encima de la mesa

junto a un pan sin la herida

mohosa de los días.

He vuelto al mar,

y en paz, sobre la arena escucho

el intervalo que otorga la marea

a esta playa lejana ya de todo

cuyo cielo rojizo procede de la sangre

de aquellos pescadores ahogados que dejaron

las redes y el anzuelo alrededor

del cuello de sus propias ilusiones.

Mujer de pies anclados en el barro

que aún esperas la sal de mi mirada,

devuélveme el ocaso inacabable

y el vuelo del albatros,

las risas y la sidra,

la isla que soy y he sido siempre.

 

Hoy quiero ser memoria de tus olas,

el futuro y el presente del pasado,

el sonido infalible de las piedras

con su firme pereza que esculpe acantilados.

 

Al fin estoy tranquilo, Padre mar,

y todo vuelve a ser como fue nunca:

la vida como un simple anillo a solas

condenado sin fin a repetirse,

como un bosque elevado por el fuego

que crece eternamente en la ceniza.

 

Isaac Páez Catalán (Sevilla, 1984) es licenciado en Historia y profesor de enseñanza secundaria. Hasta la fecha ha publicado los siguientes poemarios: Entre la oscuridad y la química (2004), Contrato a tiempo perdido (XV Premio de Poesía Universidad de Sevilla, 2008), Harmon avenue (Cartonera & Digital), Hijos del euríbor (Ediciones en Huida) y 1922 (VIII Premio de Poesía Antonio Gala). En 2014 Las voces del frío obtuvo el XXV Premio de Poesía de la Diputación de Álava Ernestina de Champourcín, poemario que fue finalista del Premio Euskadi de Literatura en castellano en 2015, y ese mismo año Los versos leporinos fue galardonado con el XXVIII Premio de Poesía Joaquín Lobato y en el 2017 publicó Desde el punto inmóvil  ( XXXII Premio Andaluz de Poesía «Villa de Peligros). En el ámbito de la narrativa resultó ganador del Certamen Andalucía Joven de Narrativa 2012 por la novela Disparos al aire (Berenice Editorial) y fue finalista de la LXX edición del Premio Nadal de novela en enero de 2014. En 2015 obtuvo el premio de relato Energheia en la ciudad de Matera (Italia).