El Taller de los/las poetas

 

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EL TALLER DE LOS/ LAS POETAS

 

PARA ESCRIBIR               PARA CONOCER                    RECURSOS LITERARIOS AUTORES                  CORRIENTES LITERARIAS

         HISTORIA DE LA LITERATURA

PARA DISFRUTAR

CÓMO SE ESCRIBE HOY                     PARA CREAR                                                  

PARA LEER                 PARA INSPIRARSE

El taller se dirige a desarrollar y estimular la creatividad, la imaginación y la escritura poética de un modo lúdico y divertido. Profundiza en los conocimientos de estilo, uso del lenguaje, ritmo, estructura, composición y recursos literarios, analizando poemas de varios autores . Método divertido y participativo, con dinámica de grupo y ejercicios semanales de escritura. Se ofrece el material del curso. Te puedes apuntar un mes, y si te gusta, continuar.

Las clases serán los miércoles de 19 a 21 horas en la Casa del Libro, C/Velázquez n.8, Sevilla. Días del Taller de poesía:

-9 y 23 de octubre

-6 y 20 de noviembre

-4 y 18 de diciembre

-15 y 29 de enero

-5 y 19 de febrero

-4 y 18 de marzo

Para más información escribir a : aalveasanchez@gmail.com

EL TALLER DE LOS/LAS POETAS

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EL TALLER DE LOS/ LAS POETAS

 

PARA ESCRIBIR               PARA CONOCER                    RECURSOS LITERARIOS AUTORES                  CORRIENTES LITERARIAS

         HISTORIA DE LA LITERATURA

PARA DISFRUTAR

CÓMO SE ESCRIBE HOY                     PARA CREAR                                                  

PARA LEER                 PARA INSPIRARSE

Los cursos se dirigen a desarrollar y estimular la creatividad, la imaginación y la expresión escrita de un modo lúdico y divertido. Profundiza en los conocimientos de estilo, recursos literarios, autores, historia literaria. Método divertido y participativo, con dinámica de grupo y ejercicios semanales de escritura. Se ofrece el material del curso. Te puedes apuntar un mes, y si te gusta, continuar.

Clase los miércoles de 19 a 21 horas (salvo 17 de octubre y 21 de noviembre)

INICIO: MIÉRCOLES 10 DE OCTUBRE EN LA CASA DEL LIBRO DE SEVILLA, C/Velázquez n.8 .Interesados escribir al correo: amarandaalvea@yahoo.es o llamar al teléfono nº- 620 20 53 89.

Profesora: ANA ISABEL ALVEA SÁNCHEZ. Licenciada en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Facultad de Granada, Diplomada en Estudios Avanzados, cursos de postgrado de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Profesora de talleres de creación y poesía. Participa también en el Circuito Literario Andaluz. Como poeta ha publicado los poemarios:  Interiores (2010) , Hallarme yo en el mundo (2013) y Púrpura de cristal (2017).Co-antóloga de La vida por delante. Antología de jóvenes poetas andaluces (2012). Aparece en varias antologías y libros colectivos.

 

OCTUBRE / NOVIEMBRE/DICIEMBRE. ESCRIBIR EN VERSO. SUS ENTRESIJOS

I.- Miércoles 10 de octubre (19 a 21 h). Acercamiento a la poesía y su escritura. La vida detrás de las palabras. Uso del lenguaje. Figuras literarias.

II. Miércoles 17 de octubre (17.30 a 19.30 h). El fuego y su epifanía. Figuras literarias (II). Consejos de poetas para escribir: Los juegos tienen reglas.

III. Miércoles 24 de octubre (19 a 21 h) Figuras literarias (III) Procedimientos usados en la poesía: Narratividad y supresión de anécdota. A nosotros no nos rompen sino matándonos. Monólogo dramático. Culturalismo.

IV. Miércoles 31 de octubre (19 a 21h). El ritmo en el poema, Entre la danza y el galope. Poesía y canción , Aunque tú no lo sepas.. El uso de la publicidad en la poesía.

V. Miércoles 7 de noviembre (19 a 21h). El ritmo en el poema (II). La actualidad y los medios de comunicación en la poesía.

VI.Miércoles 14 de noviembre (19 a 21 h). El ritmo en el poema (III). Yo voy soñando caminos. Estrofas

VII. Miércoles 21 de noviembre (17.30 a 19h). Sonoridad, musicalidad y sentido. El ritmo en el verso libre: Si solamente me tocaras el corazón, /si solamente pusieras tu boca en mi corazón. Quién habla en el poema.

VIII. Miércoles 28 de noviembre (19 a 21h). El ritmo en el verso libre (II): ¡Ya viene el cortejo! La espada se anuncia con vivo reflejo. Estructuras del poema. Écfrasis. Intertextualidad.

IX. Miércoles 12 de diciembre (19 a 21h). El ritmo en el verso libre (III). Convencerme de que los ríos resbalan hacia un anhelo y viven. Correlato objetivo. Subgéneros líricos.

X. Miércoles 19 de diciembre (19 a 21 h). El movimiento de las vanguardias. Es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante: DADAÍSMO. Buscar agua en el inconsciente: SURREALISMO. Manifiestos, rasgos estilísticos, autores. Influencia posterior.

 

ENERO Y FEBRERO. POESÍA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA

I.- Miércoles 16 de enero (19 a 21h). AÑOS 70. Vanguardias y Experimentación. Kublai Khan ha muerto: LOS NOVÍSIMOS O POETAS METALINGÜÍSTICOS. Contexto, poética y autores.

II.-Miércoles 23 de enero (19 a 21h). AÑOS 80 Y 90. Lo público en lo privado: La otra sentimentalidad. Recuerda que tú existes tan solo en este libro: Poesía de la Experiencia. Poética y autores.

III.-Miércoles 30 de enero (19 a 21 h). AÑOS 80 Y 90 (III). Ahora no tienes, corazón, el vuelo. El poema como forma de aparición del Lenguaje: Poesía del Silencio.

   IV.-Miércoles 6 de febrero (19 a 21h). AÑOS 80 Y 90 (IV). También mueren caballos en combate: Poesía Neoépica. Así, en pretérito pluscuamperfecto y futuro absoluto. Poesía Vanguardista y Neosurrealista. La marcha de 150.000.000: Poesía comprometida o Social, Realismo Sucio. Poesía de la Diferencia y otras corrientes.

V.- Miércoles 13 de febrero (19 a 21h). Poesía Experimental y Visual. Poesía Concreta. Cambio de siglo o poetas del 2000: rasgos de estilo y autores.

 

HUELLA XVII: LI PO BEBIÉNDOSE LA LUNA

Li Po

bebiéndose la luna

 

 

Fui azaroso viajero en manos de la belleza;

en su seducción vagué soñando sobre las flores,

campos, veredas y refugios,

con el amoroso goce que el sol esparce sobre la tierra.

Amé con la inocencia que el corazón dicta,

ajeno a la moral y sus infortunios.

Me tentó la utopía,

nadie es tan cruel que ignore el llanto de un niño.

Los pájaros comieron en mis manos,

traspasé la infamia con mi espada,

ningún valor di al lujo y abandoné la corte.

No ambicioné sino los sueños

que reposan en el fondo de una copa,

desvelando la soledad de todos los caminos.

Amigos, ahora que avanzo ebrio de estrellas

 

¡Cómo no entregarse a la mansa luna

en el dulce balanceo del agua!

 

¡Cómo no entregarse a la blanca sangre

que me llama desde el alto cielo!

 

¡Cómo no entregarse al lábil fulgor

que abrazo en su vértigo!

 

Triste orilla,

redonda ceniza plena,

danza brillando la noche

en la luz que

 

aúllo

 

y me acoge.

de Florencio Luque

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Metapoesía en Octavio Paz

PALABRA

Palabra, voz exacta
y sin embargo equívoca;
obscura y luminosa;
herida y fuente: espejo;
espejo y resplandor;
resplandor y puñal,
vivo puñal amado,
ya no puñal, sí mano suave: fruto.

Llama que me provoca;
cruel pupila quieta
en la cima del vértigo;
invisible luz fría
cavando en mis abismos,
llenándome de nada, de palabras,
cristales fugitivos
que a su prisa someten mi destino.
Palabra ya sin mí, pero de mí,
como el hueso postrero,
anónimo y esbelto, de mi cuerpo;
sabrosa sal, diamante congelado
de mi lágrima obscura.
Palabra, una palabra, abandonada,
riente y pura, libre,
como la nube, el agua,
como el aire y la luz,
como el ojo vagando por la tierra,
como yo, si me olvido.
Palabra, una palabra,
la última y primera,
la que callamos siempre,
la que siempre decimos,
sacramento y ceniza.
de Libertad bajo palabra

SILENCIO

Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.

de Libertad bajo palabra, Octavio Paz

Consejos de cómo escribir y cómo no escribir poesía por Wislawa Symborska

Durante tres décadas, la poeta nobel Wislawa Szymborska escribió una columna en el periódico polaco Vida Literaria. En ella respondía, con su ironía característica, las preguntas de personas interesadas en escribir versos. Esta selección es una muestra de esa paciente y prolongada pedagogía poética

Para el señor K. K., de Bytom
Utilizas el verso libre como si su libertad fuera absoluta. Pero la poesía (a pesar de lo que pueda decirse) es, era y será un juego. Y, como todos los niños saben, los juegos tienen reglas. ¿Por qué lo olvidan los adultos?

Para Putzka, de Radom

El aburrimiento debe ser descrito con gusto. ¿Cuántas cosas están ocurriendo en un día en el que no pasa nada?

Para Boleslaw L-k, de Varsovia

Tus dolores existenciales te vienen con demasiada facilidad. Ya hemos padecido suficiente desesperanza y nos hemos adentrado en las sombrías profundidades demasiadas veces. “Los pensamientos profundos –dice mi querido Thomas (Mann, por supuesto, ¿de cuál otro podría tratarse?)– deben hacernos sonreír”. Leyendo tu poema “Océano” nos descubrimos forcejando en un pozo poco profundo. Concibe tu vida como una aventura extraordinaria que te ha acontecido. Por el momento ése es nuestro único consejo.

Para Marek, también de Varsovia
Tenemos por fundamento la creencia de que todos los poemas que versan sobre la primavera quedan automáticamente descalificados. El tema ha dejado de existir en la poesía. Por supuesto, continúa desarrollándose como parte de la vida. Pero se trata de dos asuntos distintos.

Para Zb. K., de Poznan
A lo largo de su vida la mayoría de los poetas no han utilizado tantas palabras majestuosas como las que has apiñado en tres cortos poemas. “Patria”, “verdad”, “libertad”, “justicia”. Ese tipo de palabras no deben tomarse a la ligera. Sangre de verdad las recorre y la tinta no puede reemplazarla.

Para Michal, en Nowy Targ
Rilke advirtió a los jóvenes poetas que los temas majestuosos son difíciles y exigen una gran madurez artística. Les aconsejó escribir sobre lo que observan en torno a ellos y cómo viven cada día; sobre lo que se ha perdido y lo que se ha encontrado. Los animaba a utilizar lo que estaba a su alrededor como herramienta para desarrollar su arte; imágenes de los sueños, objetos del recuerdo. “Si la vida diaria te parece pobre –escribió–, no la culpes. La culpa es tuya. No eres tan buen poeta como para percatarte de su riqueza”. Este consejo te puede parecer superfluo y estúpido. Por eso sustentamos nuestro argumento con uno de los poetas más esotéricos del mundo de la literatura. ¡Observa cómo alaba las cosas ordinarias!

Para Ula, de Sopot
Definir la poesía en una frase… ¡vaya! Conocemos por lo menos quinientas definiciones, pero ninguna nos parece lo suficientemente precisa y abarcadora a la vez. Cada una expresa el sabor de su época. Un escepticismo de nacimiento nos impide dar una definición propia. Pero recordamos un hermoso aforismo de Carl Sandburg: “La poesía es el diario escrito por una criatura del mar, que vive en la tierra y desea volar”. ¿Será que él lo escribirá un día de estos?

Para L-k, de Slupsk
Requerimos más de un poeta que se compara con Ícaro que lo que el largo poema cifrado nos revela. Señor L-k, usted no cuenta con que el Ícaro de hoy en día tiene que elevarse sobre un paisaje distinto al de la antigüedad. Ve autopistas repletas de carros y camiones, aeropuertos, pasarelas, grandes ciudades, puertos modernos y costosos y demás cosas por el estilo. ¿No le pasaría por el lado un jet de vez en cuando?

FUENTE: http://www.elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&id=1985

EL TALLER DE LOS/LAS POETAS

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PARA ESCRIBIR PARA CONOCER RECURSOS LITERARIOS AUTORES POÉTICAS
HISTORIA DE LA LITERATURA
PARA DISFRUTAR
CÓMO SE ESCRIBE HOY CREACIÓN
PARA LEER PARA INSPIRARSE
Los cursos se dirigen a desarrollar y estimular la creatividad, la imaginación y la expresión escrita de un modo lúdico y divertido. Profundiza en los conocimientos de estilo, recursos literarios, autores, historia literaria. Método divertido y participativo, con dinámica de grupo y ejercicios semanales de escritura. Se ofrece el material del curso. Te puedes apuntar un mes, y si te gusta, continuar.
Clase los lunes, algunos de 18 a 20 horas, otros de 19 a 21 horas, alternativamente. INICIO: LUNES 9 DE NOVIEMBRE EN LA CASA DEL LIBRO DE SEVILLA
PRESENTACIÓN DEL TALLER DE POESÍA: JUEVES, 29 DE OCTUBRE A LAS 18 HORAS, CASA DEL LIBRO DE SEVILLA.
Interesados escribir al correo: amarandaalvea@yahoo.es o llamar al teléfono nº- 620 20 53 89.
Profesora: ANA ISABEL ALVEA SÁNCHEZ. Licenciada en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Facultad de Granada, Diplomada en Estudios Avanzados, cursos de postgrado de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Profesora de talleres de creación y poesía. Participa también en el Circuito Literario Andaluz. Como poeta ha publicado los poemarios: Interiores (2010) y Hallarme yo en el mundo (2013). Co-antóloga de La vida por delante. Antología de jóvenes poetas andaluces (2012). Aparece en varias antologías y libros colectivos.

NOVIEMBRE. ESCRIBIR EN VERSO :

I.- Lunes 9 de noviembre (19 a 21 h). Acercamiento a la poesía y su escritura. La vida detrás de las palabras. Uso del lenguaje. Figuras literarias. La función poética.
II. Lunes 16 de noviembre (18 a 20 h). El fuego y su epifanía. Figuras literarias (II). Consejos de poetas para escribir. El ritmo en el poema.
III. Lunes 23 de noviembre (19 a 21h). Figuras literarias (III). Sonoridad, musicalidad y sentido: el ritmo en el verso libre. Poema en prosa.
IV. Lunes 30 de noviembre (18 a 20h). Procedimientos usados en la poesía ayer y hoy: monólogo dramático, escenificación y narratividad en la poesía, supresión de anécdota, desdoblamiento, collage lingüístico, fragmentación, écfrasis, correlato objetivo, la ironía, intertextualidad, revisión de mitos, críticas subversivas de temas y actitudes. Los medios de comunicación y la poesía.

ENERO. HISTORIA DE LA LITERATURA UNIVERSAL

I.- Lunes 11 de enero (18 a 20h). Teoría de la Evolución Literaria. La literatura y su contexto histórico-social. La noche de los sueños y su magia: ROMANTICISMO. El Romanticismo en Alemania, Inglaterra y Francia. Romanticismo ruso y su “Siglo de oro”.
II.-Lunes 18 de enero (19 a 21h). El ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso. POSROMANTICISMO: SIMBOLISMO. La influencia de Edgar Allan Poe y su Poética. Baudelaire y su cambio de paradigma. Técnica, rasgos, autores. Influencia posterior. El simbolismo ruso o la llamada “Edad de plata”.
III.-Lunes 25 de enero (18 a 20h). El extrañamiento y la ruptura. LAS VANGUARDIAS de los años 20. Contra los últimos adoradores de la luna: FUTURISMO ITALIANO. RUSIA: Literatura y revolución. FUTURISMO, ACMEÍSMO Y OTRAS CORRIENTES. Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra: CREACIONISMO. ESPAÑA: ULTRAÍSMO y su afán de renovación. Manifiestos, rasgos estilísticos. Autores.
IV.- Lunes 1 de febrero (19 a 21h). VANGUARDIAS (II). Es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante: DADAÍSMO. Literatura anglosajona: IMAGINISMO. Buscar agua en el inconsciente: SURREALISMO. Manifiestos, rasgos estilísticos, autores. Influencia posterior.

FEBRERO. POESÍA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA.

I.- Lunes 8 de febrero (18 a 20h). AÑOS 70. Vanguardias y Experimentación. Kublai Khan ha muerto: LOS NOVÍSIMOS O POETAS METALINGÜÍSTICOS. Contexto, poética y autores.
II.- Lunes 15 de febrero (19 a 21h). AÑOS 80 Y 90. Lo público en lo privado: La otra sentimentalidad. Recuerda que tú existes tan solo en este libro: Poesía de la Experiencia. Poética y autores.
III.- Lunes 22 de febrero (18 a 20h). AÑOS 80 Y 90 (III). El poema como forma de aparición del Lenguaje: Poesía del Silencio. También mueren caballos en combate: Poesía Neoépica. Poesía Vanguardista y Neosurrealista. La marcha de 150.000.000: Poesía comprometida o Social, Realismo Sucio. Poesía de la Diferencia y otras corrientes.
IV.- Lunes 7 de marzo (18 a 20h). Poesía Experimental y Visual. Poesía Concreta. Cambio de siglo o poetas del 2000: rasgos de estilo y autores.

OCTAVIO PAZ

 FUENTE
El mediodía alza en vilo al mundo.
Y las piedras donde el viento borra lo que a ciegas escribe el tiempo,
las torres que al caer la tarde inclinan la frente,
la nave que hace siglos encalló en la roca, la iglesia de oro que
tiembla al peso de una cruz de palo,
las plazas donde si un ejército acampa se siente desamparado y
sin defensa,
el Fuerte que hinca la rodilla ante la luz que irrumpe por la loma,
los parques y el corro cuchicheante de los olmos y los álamos,
las columnas y los arcos a la medida exacta de la gloria,
la muralla que abierta al sol dormita, echada sobre sí misma, sobre
su propia hosquedad desplomada,
el rincón visitado sólo por los misántropos que rondan las afueras:
el pino y el sauce,
los mercados bajo el fuego graneado de los gritos,
el muro a media calle, que nadie sabe quién edificó ni con qué
fin, el desollado, el muro en piedra viva,
todo lo atado al suelo por amor de materia enamorada, rompe
amarras
y asciende radiante entre las manos intangibles de esta hora.
El viejo mundo de las piedras se levanta y vuela.
Es un pueblo de ballenas y delfines que retozan en pleno cielo,
arrojándose grandes chorros de gloria;
y los cuerpos de piedras, arrastrados por el lento huracán de calor,
escurren luz y entre las nubes relucen, gozosos.
La ciudad lanza sus cadenas al río y vacía de sí misma,
de su carga de sangre, de su carga de tiempo, reposa
hecha un ascua, hecha un sol en el centro del torbellino.
El presente la mece.Todo es presencia, todos los siglos son este Presente.
¡Ojo feliz que ya no mira porque todo es presencia y su propia
visión fuera de sí lo mira!
¡Hunde la mano, coge el fulgor, el pez solar, la llama entre lo azul,
el canto que se mece en el fuego del día!
Y la gran ola vuelve y me derriba, echa a volar la mesa y los papeles
y en lo alto de su cresta me suspende,
música detenida en su más, luz que no pestañea, ni cede, ni avanza.
Todo es presente, espejo sin revés: no hay sombra, no hay lado opaco,
todo es ojo,
todo es presencia, estoy presente en todas partes y para ver mejor,
para mejor arder, me apago
y caigo en mí y salgo de mí y subo hasta el cohete y bajo hasta el
hachazo
porque la gran esfera, la gran bola de tiempo incandescente,
el fruto que acumula todos los jugos de la historia, la presencia,
el presente, estalla
como un espejo roto al mediodía, como un mediodía roto contra
el mar y la sal.Toco la piedra y no contesta, cojo la llama y no me quema, ¿qué
esconde esta presencia?
No hay nada atrás, las raíces están quemadas, podridos los cimientos,
basta un manotazo para echar abajo esta grandeza.
¿Y quién asume la grandeza si nadie asume el desamparo?
Penetro en mi oquedad: yo no respondo, no me doy la cara,
perdí el rostro después de haber perdido cuerpo y alma.
Y mi vida desfila ante mis ojos sin que uno solo de mis actos
lo reconozca mío:
¿y el delirio de hacer saltar la muerte con el apenas golpe de alas
de una imagen
y la larga noche pasada en esculpir el instantáneo cuerpo del
relámpago
y la noche de amor puente colgante entre esta vida y la otra?

No duele la antigua herida, no arde la vieja quemadura, es una
cicatriz casi borrada
el sitio de la separación, el lugar del desarraigo, la boca por
donde hablan en sueños la muerte y la vida
es una cicatriz invisible.
Yo no daría la vida por mi vida: es otra mi verdadera historia.

La ciudad sigue en pie.
Tiembla en la luz, hermosa.
Se posa el sol en su diestra pacífica.
Son más altos, más blancos, los chorros de las fuentes.
Todo se pone en pie para caer mejor.
Y el caído bajo el hacha de su propio delirio se levanta.
Malherido, de su frente hendida brota un último pájaro.
Es el doble de sí mismo,
el joven que cada cien años vuelve a decir unas palabras, siempre
las mismas,
la columna transparente que un instante se obscurece y otro
centellea,
según avanza la veloz escritura del destino.
En el centro de la plaza la rota cabeza del poeta es una fuente.

 

 

 

MUTRA

Como una madre demasiado amorosa, una madre terrible que
ahoga,
como una leona taciturna y solar,
como una sola ola del tamaño del mar,
ha llegado sin hacer ruido y en cada uno de nosotros se asienta
como un rey
y los días de vidrio se derriten y en cada pecho erige un trono de
espinas y de brasas
y su imperio es un hipo solemne, una aplastada respiración de
dioses y animales de ojos dilatados
y bocas llenas de insectos calientes pronunciando una misma
sílaba día y noche, día y noche.
¡ Verano, boca inmensa, vocal hecha de vaho y jadeo!

Este día herido de muerte que se arrastra a lo largo del tiempo
sin acabar de morir,
y el día que lo sigue y ya escarba impaciente la indecisa tierra del
alba,
y los otros que esperan su hora en los vastos establos del año,
este día y sus cuatro cachorros, la mañana de cola de cristal y el
mediodía con su ojo único,
el mediodía absorto en su luz, sentado en su esplendor,
la tarde rica en pájaros y la noche con sus luceros armados de
punta en blanco,
este día y las presencias que alza o derriba el sol con un simple
aletazo:
la muchacha que aparece en la plaza y es un chorro de frescura
pausada,
el mendigo que se levanta como una flaca plegaria, montón de
basura y cánticos gangosos,
las buganvillas rojas negras a fuerza de encarnadas, moradas de
tanto azul acumulado,
las mujeres albañiles que llevan una piedra en la cabeza como si
llevasen un sol apagado,
la bella en su cueva de estalactitas y el son de sus ajorcas de
escorpiones,
el hombre cubierto de ceniza que adora al falo, al estiércol y al
agua,
los músicos que arrancan chispas a la madrugada y hacen bajar al
suelo la tempestad airosa de la danza,
el collar de centellas, las guirnaldas de electricidad balanceán-
dose en mitad de la noche,
los niños desvelados que se espulgan a la luz de la luna.
los padres y las madres con sus rebaños familiares y sus bestias
adormecidas y sus dioses petrificados hace mil años,
las mariposas, los buitres, las serpientes, los monos, las vacas, los
insectos parecidos al delirio,
codo este largo día con su terrible cargamento de seres y de
cosas, encalla lentamente en el tiempo parado.

Todos vamos cayendo con el día, todos entramos en el túnel,
atravesamos corredores interminables cuyas paredes de aire
sólido se cierran,
nos internamos en nosotros y a cada paso el animal humano
jadea y se desploma,
retrocedemos, vamos hacia atrás, el animal pierde futuro a cada
paso,
y lo erguido y duro y óseo en nosotros al fin cede y cae pesada-
mente en la boca madre.

Dentro de mí me apiño, en mí mismo me hacino y al apiñarme
me derramo,
soy lo extendido dilatándose, lo repleto vertiéndose y llenándose,
no hay vértigo ni espejo ni náusea ante el espejo, no hay caída,
sólo un estar, un derramado estar, llenos hasta los bordes, todos
a la deriva:
no como el arco que se encorva y sobre sí se dobla para que el
dardo salte y dé en el centro justo,
ni como el pecho que lo aguarda y a quien la espera dibuja ya la
herida,

no concentrados ni en arrobo, sino a tumbos, de peldaño en
peldaño, agua vertida, volvemos al principio.
Y la cabeza cae sobre el pecho y el cuerpo cae sobre el cuerpo
sin encontrar su fin, su cuerpo último.

No, asir la antigua imagen: ¡anclar el ser y en la roca plantarlo,
zócalo del relámpago!
Hay piedras que no ceden, piedras hechas de tiempo, tiempo de
piedra, siglos que son columnas,
asambleas que cantan himnos de piedra,
surtidores de jade, jardines de obsidiana, torres de mármol, alta
belleza armada contra el tiempo.
Un día rozó mi mano toda esa gloria erguida.
Pero también las piedras pierden pie, también las piedras son
imágenes,
y caen y se disgregan y confunden y fluyen con el río que no cesa.
También las piedras son el río.
¿Dónde está el hombre, el que da vida a las piedras de los muer-
tos, el que hace hablar piedras y muertos?
Las fundaciones de la piedra y de la música,
la fábrica de espejos del discurso y el castillo de fuego del poema
enlazan sus raíces en su pecho, descansan en su frente: él los
sostiene a pulso.
Tras la coraza de cristal de roca busqué al hombre, palpé a tien-
tas la brecha imperceptible:
nacemos y es un rasguño apenas la desgarradura y nunca cica-
triza y arde y es una estrella de luz propia,
nunca se apaga la diminuta llaga, nunca se borra la señal de
sangre, por esa puerta nos vamos a lo obscuro.
También el hombre fluye, también el hombre cae y es una ima-
gen que se desvanece.

Pantanos del sopor, algas acumuladas, cataratas de abejas sobre
los ojos mal cerrados,
festín de arena, horas mascadas, imágenes mascadas, vida mas-
cada siglos
hasta no ser sino una confusión estática que entre las aguas som-
nolientas sobrenada,
agua de ojos, agua de bocas, agua nupcial y ensimismada, agua
incestuosa,
agua de dioses, cópula de dioses, agua de astros y reptiles, selvas
de agua de cuerpos incendiados,
beatitud de lo repleto sobre sí mismo derramándose, no somos,
no quiero ser
Dios, no quiero ser a tientas, no quiero regresar, soy hombre y el
hombre es
el hombre, el que saltó al vacío y nada lo sustenta desde entonces
sino su propio vuelo,
el desprendido de su madre, el desterrado, el sin raíces, ni cielo
ni tierra, sino puente, arco
tendido sobre la nada, en sí mismo anudado, hecho haz, y no
obstante partido en dos desde el nacer, peleando
contra su sombra, corriendo siempre tras de sí, disparado, exha-
lado, sin jamás alcanzarse,
el condenado desde niño, destilador del tiempo, rey de sí mismo,
hijo de sus obras.

Se despeñan las últimas imágenes y el río negro anega la con-
ciencia.
La noche dobla la cintura, cede el alma, caen racimos de horas
confundidas, cae el hombre
como un astro, caen racimos de astros, como un fruto demasiado
maduro cae el mundo y sus soles.
Pero en mi frente velan armas la adolescencia y sus imágenes,
solo tesoro no dilapidado:
naves ardiendo en mares todavía sin nombre y cada ola gol-
peando la memoria con un tumulto de recuerdos
(el agua dulce en las cisternas de las islas, el agua dulce de las
mujeres y sus voces sonando en la noche como muchos arro-
yos que se juntan,
la diosa de ojos verdes y palabras humanas que plantó en nuestro
pecho sus razones como una hermosa procesión de lanzas,
la reflexión sosegada ante la esfera, henchida de sí misma como
una espiga, mas inmortal, perfecta, suficiente,
la contemplación de los números que se enlazan como notas o
amantes,
el universo como una lira y un arco y la geometría vencedora de
dioses, ¡única morada digna del hombre!)
y la ciudad de altas murallas que en la llanura centellea como
una joya que agoniza
y los torreones demolidos y el defensor por tierra y en las cáma-
ras humeantes el tesoro real de las mujeres
y el epitafio del héroe apostado en la garganta del desfiladero
como una espada

y el poema que asciende y cubre con sus dos alas el abrazo de la
noche y el día
y el árbol del discurso en la plaza plantado virilmente
y la justicia al aire libre de un pueblo que pesa cada acto en la
balanza de un alma sensible al peso de la luz,
¡actos, altas piras quemadas por la historia!
Bajo sus restos negros dormita la verdad que levantó las obras: el
hombre sólo es hombre entre los hombres.

Y hundo la mano y cojo el grano incandescente y lo planto en mi
ser: ha de crecer un día.

Delhi, 1952

 

 

 

 

EL CÁNTARO ROTO

La mirada interior se despliega y un mundo de vértigo y llama nace bajo la frente del que sueña:
soles azules, verdes remolinos, picos de luz que abren astros como granadas,
tornasol solitario, ojo de oro girando en el centro de una explanada calcinada,
bosques de cristal de sonido, bosques de ecos y respuestas y ondas, diálogo de transparencias,
¡viento, galope de agua entre los muros interminables de una garganta de azabache,
caballo, cometa, cohete que se clava justo en el corazón de la noche, plumas, surtidores,
plumas, súbito florecer de las antorchas, velas, alas, invasión de lo blanco,
pájaros de las islas cantando bajo la frente del que sueña!
Abrí los ojos, los alcé hasta el cielo y vi cómo la noche se cubría de estrellas.
¡Islas vivas, brazaletes de islas llameantes, piedras ardiendo, respirando, racimos de piedras vivas,
cuánta fuente, qué claridades, qué cabelleras sobre una espalda obscura,
cuánto río allá arriba, y ese sonar remoto de agua junto al fuego, de luz contra la sombra!
Harpas, jardines de harpas.

Pero a mi lado no había nadie.
Sólo el llano: cactus, huizaches, piedras enormes que estallan bajo el sol.
No cantaba el grillo,
había un vago olor a cal y semillas quemadas,
las calles del poblado eran arroyos secos
y el aire se habría roto en mil pedazos si alguien hubiese gritado: ¿quién vive?
Cerros pelados, volcán frío, piedra y jadeo bajo tanto esplendor, sequía, sabor de polvo,
rumor de pies descalzos sobre el polvo, ¡y el pirú en medio del llano como un surtidor petrificado!

Dime, sequía, dime, tierra quemada, tierra de huesos remolidos, dime, luna agónica,
¿no hay agua,
hay sólo sangre, sólo hay polvo, sólo pisadas de pies desnudos sobre la espina,
sólo andrajos y comida de insectos y sopor bajo el mediodía impío como un cacique de oro?
¿No hay relinchos de caballos a la orilla del río, entre las grandes piedras redondas y relucientes,
en el remanso, bajo la luz verde de las hojas y los gritos de los hombres y las mujeres bañándose al alba?
El dios-maíz, el dios-flor, el dios-agua, el dios-sangre, la Virgen,
¿todos se han muerto, se han ido, cántaros rotos al borde de la fuente cegada?
¿Sólo está vivo el sapo,
sólo reluce y brilla en la noche de México el sapo verduzco,
sólo el cacique gordo de Cempoala es inmortal?

Tendido al pie del divino árbol de jade regado con sangre, mientras dos esclavos jóvenes lo abanican,
en los días de las grandes procesiones al frente del pueblo, apoyado en la cruz: arma y bastón,
en traje de batalla, el esculpido rostro de sílex aspirando como un incienso precioso el humo de los fusilamientos,
los fines de semana en su casa blindada junto al mar, al lado
de su querida cubierta de joyas de gas neón,
¿sólo el sapo es inmortal?

He aquí a la rabia verde y fría y a su cola de navajas y vidrio cortado,
he aquí al perro y a su aullido sarnoso,
al maguey taciturno, al nopal y al candelabro erizados, he aquí a la flor que sangra y hace sangrar,
la flor inexorable y tajante geometría como un delicado instrumento de tortura,
he aquí a la noche de dientes largos y mirada filosa, la noche que desuella con un pedernal invisible,
oye a los dientes chocar uno contra otro,
oye a los huesos machacando a los huesos,
al tambor de piel humana golpeando por el fémur,
al tambor del pecho golpeando por el talón rabioso,
al tam-tam de los tímpanos golpeados por el sol delirante,
he aquí al polvo que se levanta como un rey amarillo y todo lo descuaja y danza solitario y se derrumba
como un árbol al que de pronto se le han secado las raíces, como una torre que cae de un solo tajo,
he aquí al hombre que cae y se levanta y come polvo y se arrastra,
al insecto humano que perfora la piedra y perfora los siglos y carcome la luz,
he aquí a la piedra rota, al hombre roto, a la luz rota.

¿Abrir los ojos o cerrarlos, todo es igual?
Castillos interiores que incendia el pensamiento porque otro más puro se levante, sólo fulgor y llama,
semilla de la imagen que crece hasta ser árbol y hace estallar el cráneo,
palabra que busca unos labios que la digan,
sobre la antigua fuente humana cayeron grandes piedras,
hay siglos de piedras, años de losas, minutos espesores sobre la fuente humana.

Dime, sequía, piedra pulida por el tiempo sin dientes, por el hambre sin dientes,
polvo molido por dientes que son siglos, por siglos que son hambres,
dime, cántaro roto caído en el polvo, dime,
¿la luz nace frotando hueso contra hueso, hombre contra hombre, hambre contra hambre,
hasta que surja al fin la chispa, el grito, la palabra,
hasta que brote al fin el agua y crezca el árbol de anchas hojas de turquesa?

Hay que dormir con los ojos abiertos, hay que soñar con las manos,
soñemos sueños activos de río buscando su cauce, sueños de sol soñando sus mundos,
hay que soñar en voz alta, hay que cantar hasta que el canto eche raíces, tronco, ramas, pájaros, astros,
cantar hasta que el sueño engendre y brote del costado del dormido la espiga roja de la resurrección,
el agua de la mujer, el manantial para beber y mirarse y reconocerse y recobrarse,
el manantial para saberse hombre, el agua que habla a solas en la noche y nos llama con nuestro nombre,
el manantial de las palabras para decir yo, tú, él, nosotros, bajo el gran árbol viviente estatua de la lluvia,
para decir los pronombres hermosos y reconocernos y ser fieles a nuestros nombres
hay que soñar hacia atrás, hacia la fuente, hay que remar siglos arriba,
más allá de la infancia, más allá del comienzo, más allá de las aguas del bautismo,
echar abajo las paredes entre el hombre y el hombre, juntar de nuevo lo que fue separado,
vida y muerte no son mundos contrarios, somos un solo tallo con dos flores gemelas,
hay que desenterrar la palabra perdida, soñar hacia dentro y también hacia fuera,
descifrar el tatuaje de la noche y mirar cara a cara al mediodía y arrancarle su máscara,
bañarse en luz solar y comer los frutos nocturnos, deletrear la escritura del astro y la del río,
recordar lo que dicen la sangre y la marea, la tierra y el cuerpo, volver al punto de partida,
ni adentro ni afuera, ni arriba ni abajo, al cruce de caminos, adonde empiezan los caminos,
porque la luz canta con un rumor de agua, con un rumor de follaje canta el agua
y el alba está cargada de frutos, el día y la noche reconciliados fluyen como un río manso,
el día y la noche se acarician largamente como un hombre y una mujer enamorados,
como un solo río interminable bajo arcos de siglos fluyen las estaciones y los hombres,
hacia allá, al centro vivo del origen, más allá de fin y comienzo.

        La estación violenta, 1958

 * Piedra y sol ( poemas elegidos), prólogo y selección de Luis Antonio de Villena, Visor Poesía, 2007