13 de junio: Vicente Tortajada y su libro “Esplendor”

Esplendor

Culminamos este segundo ciclo de encuentros con  una interesante figura, como es la de Vicente Tortajada (1952-2003) ,  buen escritor y exquisito poeta, fue también  traductor y asesor literario de la editorial Renacimiento. Entre sus obras de poesía encontramos: Sílaba moral (1983)- Premio de Poesía Luis Cernuda-, La respuesta inelegante (1986), Pabellones (1990) y una traducción de Los sonetos de Crimea del polaco A. Mickiwewicz (1984). Esplendor (1994) fue su último poemario  . En 1999 publicó la novela Flor de cananas  y en 2002  Azahar y Vitriolo, una selección de textos publicados en periódicos y en revistas entre 1996 y 2001. Posteriormente la editorial Metropolitana editó la primera antología poética , Esplendor. Antología poética (2009).

La tertulia será el próximo jueves 13 de junio a las 19.30 horas, en la Casa del Libro, C/Velázquez n.8, Sevilla. Tendremos la enorme suerte de estar acompañados por dos poetas de calidad: su hermano Jesús Tortajada y su amigo José Julio Cabanillas. Como viene siendo costumbre, la librería nos invita a una copa de manzanilla por gentileza del Grupo de Bodegas de José Estévez.

La poesía de Vicente Tortajada suele incardinarse dentro de la Poesía de la Experiencia- en su veta más reflexiva que narrativa-; pero ya Abelardo Linares aducía que se salía de tales contornos para adentrarse en un mayor irracionalismo. Efectivamente, parece que la escritura de Vicente bebe de diversas fuentes: el simbolismo que podemos hallar en las descripciones de sus poemas -como en el poema Contempla las paredes-; el uso de imágenes y metáforas genuinas e insólitas que reflejan un mundo moderno con sus maquinarias, tal como se hacía en las vanguardias-  su poema Una cruda luz nos puede recordar el Ultraísmo-; la red de referencias culturales con las que cubre sus versos, un tejido intertextual -como hacían, mayormente, los Novísimos-, ya sea con la música, la pintura, la tradición literaria ; cierta ironía que subyace debajo del vitalismo, de la melancolía y del dolor que contiene este libro. Una mirada que resalta la ironía de la vida, su paradoja.

La ciudad, la noche, los amaneceres, el hospital, la palabra, la cultura, la música,  el muelle, lugares decadentes… van tomando significado en sus versos para hacernos mirar la existencia, su belleza, el paso del tiempo, la muerte, desde la perspectiva de quien se enfrenta a una grave enfermedad y siente la cercanía de la muerte. ¿Y dónde está el heno removido,/ las mieses de qué campo?”  Paisajes que divisa desde la ventana de su habitación o desde la ventana de la memoria para quedarse con la luz donde la muerte/ descansa transparente en las higueras.

Concibe la vida como un espectáculo que nos hace olvidar la muerte y de este modo poder vivir su esplendor, tal como nos dice en su poema Era de acuario. El tiempo trae sus cambios , pero en el verso se pregunta… ¿Qué nos espera/ aún? ¿qué cambios a esta vida mía? Son muchas las metáforas con las que quiere retratar la fugacidad de la vida : polvo/ de palabras/ que flotan en el humo de la calle; la vida es como un suelo de aguanieve/ que se va deshaciendo entre las notas. Y me hace pensar si la bandera que ondea hasta el final no será la propia literatura, la palabra, la poesía. Una poesía como exquisito lenguaje, otra forma de decir que cause asombro , un modo de ir detrás de su vida. Hablaremos con más profundidad el próximo jueves de este libro, que a mí personalmente me ha encandilado. El foro es abierto y estáis invitados.

Os dejo algunos poemas para degustar la poesía de Vicente Tortajada , un autor que merece estar muy presente :

 

PAREDES, LABERINTOS

Un paso en la noche. Paredes, laberintos

entre esquinas mojadas,

los cristales mellados- cristaleras de pisos-

y el suelo que la arena comienza a suavizar.

El olor de ceniza de las copas de cisco

impregna los mechones que asoman en la nuca

– o el vertedero en llamas, su olor dulce y podrido.

…Rompe la oscuridad una hoguera lejana.

Al sur

– el resplandor vivísimo,

arcoiris de grasa entre los barcos-

de algún pájaro grande, muy alto va el silbido

como fuego de estrellas,

va marcando los pechos con alambres de espino.

Los muchachos- compás de sangre entre los labios-

se abrazan o se besan, o es un sudor muy frío

al grito de los muelles.

Por un vago temor, el carmín desvaído

y un mínimo jadeo. Risas. Vino

para el amor que ahuyenta

el veneno del aire, la noche,

la muerte sin razón. Altísimos silbidos.

 

AL SONETO Nº  XXVII DE D, JUAN DE ARGUIJO, LLAMADO LA TEMPESTAD Y LA CALMA

Yo vi del rojo sol la luz serena

turbarse, y que en un punto desparece

su alegre faz, y en torno se oscurece

el cielo con tiniebla de horror llena.

El austro proceloso airado suena,

crece su furia, y la tormenta crece.

Y en los hombros de Atlante se estremece

el alto olimpo y con espanto truena;

mas luego vi romperse el negro velo

deshecho en agua, y á su luz primera

restituirse alegre el claro día.

Y de nuevo esplendor ornado el cielo

miré, y dije: ¿ Quién sabe si le espera

igual mudanza á la fortuna mía?

 

Glosa:

 

Vemos irse la tarde tan serena

y que, pronto, la luz desaparece

de las calles. La casa que oscurece…

La lluvia que de gris todo lo llena.

Un temblor en tus labios cuando suena

el aire. Silban, vuelan mirlos. Crece

la tormenta, y el trueno te estremece:

pareces tan pequeña cuando truena…

Pero , pronto se rompe el turbio velo

de las gotas, y tú eres la primera

en descubrir que empieza a abrir el día.

Otra vez sol. Me dices, viendo el cielo:

-Ya cambia… Como tú. ¿Qué nos espera

aún?¿ qué cambios a esta vida mía?

 

LUZ SUAVE

 

Crujen fríos helechos entre las zambullidas…

como una estrella muerta y nítida,

como un espino inmenso

que flota sobre el agua,

el alma.

La palabra líquida.

EL vivero de la melancolía

deshace entre gritos el sueño.

Una miel negra enmarca

la puerta que resguarda la turbina;

y el motor que funciona con deseos

comienza a dilatar las pupilas del día.

Vicente Tortajada

 

 

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Encuentro con Gonzalo Gragera y su libro “La suma que nos resta”

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El próximo jueves 16 de mayo a las 19.30 horas tenemos como invitado, en nuestro ciclo de encuentros “El poeta y su voz”, al joven poeta sevillano Gonzalo Gragera, con quien hablaremos de poesía, y en particular de su poemario “La suma que nos resta” ( Premio de Poesía Joven RNE 2017) . Será en la Casa del Libro, C/ Velázquez n.8, Sevilla. Estáis invitados y nos alegrará compartir versos, reflexiones y vino con vosotros. La libreria nos invita a una copa de manzanilla por gentileza del Grupo de Bodegas de José Estévez.

La suma que nos resta se asienta sobre tres pilares, que casi se corresponden con su tres capítulos:

En su primera parte,  La luz y sus nombres, prima cierto intimismo, en el que lo personal trasciende y abarca al otro. El poeta puede ser cualquier lector, escribe y piensa sobre temas universales partiendo de la memoria y la vivencia particular: el paraíso de la infancia, la juventud, el tránsito al árido mundo adulto, el descubrimiento del amor y de lo que es importante en la vida, sus propios dioses, el paso del tiempo…

Su segundo capítulo, Victoria Station,  nos muestra una interesante mirada crítica al ser contemporáneo y a nuestro modo de vida: los hombres como pétalos y naipes/ recorren los pasillos sin oxígeno/… Es el hombre nacido en nuestro tiempo./ Las siete en la estación. Es hora punta./ Están los hombres, todos, ya, dormidos. Retrata un individuo que se mueve por inercia, sin hacerse preguntas , sin  valores, ni ideas- menos aún utópicas- ni credos ni fe; el ser contemporáneo como un autómata en su inmenso y frío vacío.

El final del libro, La suma que nos resta,  enlaza con el primer poema que abre el poemario,  Consideraciones previas, creando una estructura circular, iniciando y cerrándose el poemario con la reflexión metapoética sobre la poesía y su escritura. Concibe la poesía como descubrimiento o revelación,  capaz de alumbrar ambigüedades o enigmas. Escribir consiste en ofrecer, ofrecerse, dar todo o casi todo: impresiones, pensamientos, vivencias. Escribir es una resta que en los otros puede convertirse en suma. Y ahí se enlaza con el primer poema, en el cual se dirige al lector – como Baudelaire en su poema Al lector- , en el que afirma buscar la precisión, no poder ofrecer salvación ni respuesta alguna; pero sí que el lector se pueda encontrar en sus versos.

En cuanto a la forma, tiene un estilo sobrio, ,  poesía muy depurada , una esencialidad elegante, no falto de sentimiento contenido ni de sutil ironía, preciso en su lenguaje coloquial e imágenes, pero sugerente gracias a las elipsis y los silencios. Verso con ritmo, resalta en su poesía las enumeraciones y paralelismos , que también confieren ritmo al poema. Sin querer ser pedante, respiran en los poemas las referencias culturales, de modo inevitable porque es un gran lector , porque las lecturas nos conforman y porque contrapone una vida de lecturas a una vida más simple, libros de la maleta/ con los que ni tributo ni cotizo.

Como siempre, os dejo algunos poemas para abrir boca.

 

2007

Ni Horario ni Aristóteles.

Ni Leopardi ni Papini.

Ni Chesterton ni Kundera.

Ni Ortega ni Krahe.

Sólo una terraza

y tus diecisiete

para saber de qué se hacía

lo único que aquí importa:

para saber qué es eso

de llevar el mundo en los labios

 

DAMA DE NOCHE

La noche como un peso inabarcable,

inmensa y decidida.

La ausente gravedad

dibuja los contornos

de acequias y parterres.

El mar es un adiós,

una mano distante,

despedida de espumas

y de sales amargas.

Lo observas, lo contemplas,

con la O de tus ojos;

los mares como muros

en donde tu memoria es la pintada

de jóvenes sin ecos.

 

La noche como un peso inagotable.

Y la dama de noche,

aquel olor perenne,

imitando el propósito

de estas horas oscuras:

sin espacio ni tiempo,

las ramas- o los brazos- de la madre

cuyo perfume evoca tus ayeres.

 

MALABARES

A pesar del qué tal todo,

y decir que vas tirando.

 

De los cajeros, el día veinte.

Del comprobante de saldo.

 

De las diputaciones, asesores,

gabinetes, despachos.

 

De estos martes y miércoles

con las eses del sábado.

 

De los saludos esquivos

de vecinos malhumorados.

 

Del que entiende de vinos

y te enseña cómo catarlos.

 

Del IPC, del Euríbor,

del correo certificado.

 

A pesar de todo esto,

reunir valor para intentarlo.

 

Para apostar de trapecista

entre las sílabas del fracaso.

 

 

Todo, o casi, lo has dado.

Sobre la mesa has diseminado

lo poco que te pertenece:

lecturas, impresiones, otoños.

 

Ya de ti mucho no queda.

Eres resta en manos de otros.

Un número , como cualquiera,

que se deshoja en notas y apuntes.

 

Consumido.

¿Entiendes estas cifras decrecientes?

 

Todo, o casi todo, lo has dado.

Resta de ti que en otros, quizá, es suma.

 

Ahora sopla en el título

y apaga la penúltima mecha.

 

Sola se queda

una vela encendida.

 

GONZALO GRAGERA. Sevilla, 1991. Escritor y lector. Autor de dos poemarios: Génesis (Jirones de Azul) y La vida y algo más (La Isla de Siltolá). Ha publicado sus poemas en revistas como Quimera Piedra del Molino, y han sido recogidos en la antología de poesía joven Nacer en otro tiempo (Renacimiento). Actualmente, es colaborador en la cadena COPE, en la revista cultural Zenda y en el periódico digital The Objective. Su libro La suma que nos resta ganó Premio de Poesía Joven de Radio Nacional de España 2017 (Editorial Pre-Textos). Su blog: latrastienda.org

 

 

 

 

 

2º Ciclo “El poeta y su voz”: Carlos Vaquerizo y su poemario “Versos del equilibrista”

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El pasado jueves 15 de noviembre estuvo en la Casa del Libro de Sevilla, C/Velázquez nº 8, el poeta Carlos Vaquerizo , quien nos habló de su concepción de la poesía , y en concreto de su último libro “Versos del equilibrista”. Un poemario que ha ganado el XXXVII Premio Internacional de Poesía “Juan Alcaide” . Y como se indica en el mismo, indaga sobre cuestiones universales e inherentes al ser humano:  la dolorosa conciencia de la fugacidad del tiempo y las pérdidas que arrastra, lo que dejamos de ser en ese discurrir del río; la memoria como construcción de la identidad, como fragmentarios recuerdos de lo que fuimos,  brisa varada o percepción tergiversada y moribunda de las cosas ; la infancia y el niño aquel que a estas alturas de la vida no reconocemos; la identidad; el amor; los sueños;  la escritura y la poesía.

En el borgiano laberinto de la vida, la literatura es un modelo a seguir y un refugio de las inclemencias. La visión del mundo y la propia identidad se van forjando por diversos factores , y uno de ellos es sin duda nuestras lecturas, que nos influyen y construyen, he construido el mundo con palabras ajenas, con ficciones/ajenas, con ajenas experiencias… Así creé el concepto de otredad, de donde escojo las palabras ajenas que necesaria y volitivamente he de hacer mías. Se va formando el otro que hay en nosotros y será también será un Otro de nosotros quien escribe.

En cuanto a la poesía, parece que hay un cambio de apreciación de la misma, un deseo machadiano de dejar de hablar de uno para mirar a la colectividad, aboga por la solidaridad y la fraternidad, mi verso debe ser la sangre de los hombres, el abrazo del hombre./ No quiero volver a abrazarme a mí mismo. No obstante, siempre que sea una escritura cuidada formalmente. No vale escribir poesía de cualquier manera, y así en su poema Rubén Darío nos dirá:…Nunca alcancé el azul, perfección, todo. No pude hacerlo mío. Y me deshago aquí, en la imperfección del verso que me empuja cada instante a buscar tu color impenitentemente. La poesía sirve igualmente de puente para comunicarse con los otros, los lectores, quienes completarán su obra, quienes le acompañan.

Y el amor,  el dolor, las alusiones al cine, sus poetas… mejor  os dejo algunos de sus poemas para que apreciéis por vosotros mismos.

DEJANDO DE SER OTRO

He construido el mundo con palabras ajenas, con ficciones ajenas, con ajenas experiencias.

Creí bien darles mi autenticidad . Hice del mundo ajeno un gran espejo donde me siento otro que vive de palabras, con palabras, para las palabras.

Así creé el concepto de otredad, de donde escojo las palabras ajenas que necesaria y volitivamente he de hacer mías.

 

NO SILENCIES TU SUEÑO

No silencies tu sueño, que no se precipite su grito en las paredes de la razón. Que puertas y ventanas de intramuros se abran. Que tu sueño sea nuestro como el cielo, el mar o las llanuras. Que la conversión del grito liberado en el sueño que toda subterránea maleza deshilvana nos avive la luz mientras la noche avanza y preludia la hora que todo lo consume.

 

MADRE

A ti me entrego: madre, amada, encina

que reverdeces en la hora más triste,

cuando la noche cierra el círculo.

Ya no queda nada entre nosotros

que no sea vestigio del pasado.

Pero el pasado no me pertenece

sin ti,

aunque dejes de estar en este mundo.

 

TU NOMBRE

¿Podré hallar el núcleo de tu nombre o acaso perfilarlo en esta leve mansedumbre del aire?
¿Podré llegar a ti desde tu nombre, desde la clara, tibia y anhelante dicción con que te palpo en esta busca nacida de este anhelo desde el cual te conformo?
¿Podré ser en ti cuando te llame en el estrecho ámbito y grite tu nombre, amada mía?

 

Carlos Vaquerizo (Sevilla, 1978) es licenciado en Filología Hispánica y actualmente trabaja como profesor de Enseñanza Secundaria. Versos del equilibrista es su séptimo poemario. Anteriormente ha publicado: Fiera venganza del tiempo (Premio “Adonáis” 2005), Rialp, 2006; Tributo de Caronte (I Premio Internacional de Poesía “Ciudad de Almuñécar”), Valparaíso Editorial, 2014; Preludio de una mirada (VIII Premio de Poesía “Ciudad de Pamplona”), Celya Editorial, 2014; Consumación de lo eterno, Ediciones en Huida, 2015; Quienes me habitan, Isla de Siltolá, 2015 y Rebato del tiempo, Samarcanda, 2016.

 

 

18 de octubre: José Mateos

El próximo jueves 18 de octubre a las 19.30 horas tenemos la suerte de tener en nuestra tertulia literaria, ya sabéis que es en la librería Casa del Libro sita en Calle Velázquez nº8 de Sevilla, al poeta jerezano José Mateos, con quien haremos un recorrido por su trayectoria poética con su antología “Poesía esencial”. Todo un lujo contar con un autor que ha sido finalista del Premio Nacional de Poesía en varias ocasiones, en concreto con sus poemarios Días en claro, Canciones y La niebla; y cuya poesía, independientemente de premios, me parece necesaria conocer , además de un deleite para el lector detenerse en la belleza de un verso contemplativo y reflexivo, intimista y trascendental, tensado por una claridad esencial.

Prologado por el también poeta Pedro Sevilla, quien nos guía con acierto y conocimiento por la poesía de José Mateos, el poeta de las preguntas, nos dice. Y efectivamente leemos un autor que busca descifrar el misterio de la vida, lo no visible, en el que la razón va poniendo espinas en el camino de la fe. Un camino indócil y pedregoso a veces por culpa de la vida, con su carga de dolor y muerte, y que convierte en ocasiones el verso en un campo de batalla. Una batalla que parece ganar la fe, a pesar de todo, una fe que salva del absurdo y el vacío. Y una voz que se interroga por qué y a qué, que le hace llevar la noche dentro, que sitúa su casa en la niebla. Dudas y cantas: ésa es tu creencia. Y por supuesto, no sólo hallamos esta sed de conocimiento, también trata sobre el paso del tiempo, el amor, la pérdida de la infancia, la belleza de la vida, su desasosiego, la muerte, la eternidad o vida eterna… de todo ello hablaremos con más profundidad, pues solo he podido hacer una primera lectura, pero os dejo algunos poemas para que os hagáis una somera idea. Estáis invitados, la entrada es libre y gratuita.

Y para celebrar la buena compañía brindaremos con Manzanilla La Guita, Bodega Valdespino, del Grupo Estévez.

 

 

EL TIEMPO

En las tabernas sucias, en los cuartos

con fotos y cartones de otra época,

en la humedad de un sótano que guarda

el disfraz y el espejo, el uniforme,

los guantes que confiesan su lujuria,

la candorosa media y el caduco

papel donde se riman los recuerdos.

 

En la confusa urgencia de la muerte

que ahora recorre un cuerpo entre las sábanas.

 

En la abolida noche donde, herido,

conversa el asesino con su crimen.

 

En las sórdidas calles. En los trenes

vacíos, irreales de una noche.

 

Contra mí, contra ti, contra la vida.

 

En la terca oquedad de este poema.

Una extraña ciudad ( 1983-1990)

 

CUANDO SE HIZO LA NOCHE

A Francisco Bejarano

 

Aquí, frente a este cielo que ahora extiende la noche,

sentados a la brisa tranquila del verano,

en tu casa, movido por uno de tus libros,

mientras ibas leyéndonos sus versos, sus palabras,

 

al fin he comprendido que nunca, nunca acepta

ni aprende uno a estar solo y a vivir con el miedo.

 

Tú nos dices que arrastra el viento lo que es puro,

que se lleva estos días, que nos dejan las tardes

sólo dolor y angustia. Lo sé , pero no importa.

 

Aquí , mientras yo oigo tus severas palabras

y ladran unos perros, allá al fondo, en la noche,

qué suerte es estar juntos y apurar nuestras copas.

Días en claro ( 1990-1995)

CANCIÓN 15

(Un mal despertar)

Muy lenta, al anochecer,

entraste a ver mi secreto…

 

Alma, ¿de dónde has venido?

¿desde el fondo de qué sueño

vuelves fría y asustada?

¿Qué es lo que viste por dentro?

Canciones (1998-2000)

 

Dicen que en la oquedad de algunos pozos,

entre sus grietas, donde crece el musgo,

hace su nido a veces algún pájaro

y entona allí su canto incierto.

 

Dudas y cantas: ésa es tu creencia.

Salvar un poco de ese instante único

que llega a ti como un deslumbramiento,

como una sacudida que deshace

y diluye fronteras, cotos, límites…

Porque también el tiempo, cuando quiere

y se detiene en medio de dos cifras,

es un peso que eleva, es como un bálsamo

que alivia el daño de vivir sin rumbo,

de estar perdido en donde nada es nada

y todo cambia de sustancia y forma.

Vive y alégrate. Muerde la fruta

que es ser y respirar hoy todavía

aunque, al comerla, su sabor amargue.

Entra sin miedo hasta un lugar más hondo:

no hay caminos que salgan de este bosque.

 

Vuela a tu lado el cuervo y sientes frío.

Tus manos palpan una puerta, un muro.

Se oye a lo lejos un rumor de agua.

Te cercan voces, pasos de otra vida.

Y tu casa está aquí: es esta niebla.

La niebla ( 1999-2002)

 

EL POZO

Cuando usted, tan amable,

me enseñaba los últimos

tilos de su jardín,

quise asomarme al pozo.

Lo que vi, ¿no lo sabe?:

 

yo también, aun de día,

llevo dentro la noche.

Reunión ( 2006)

 

EPÍLOGO

En donde el mundo termina,

al otro lado del mar,

este horizonte, ¿qué oculta?

¿qué es lo que tiene detrás?

Parece que acaba y siempre

su más allá es más allá.

 

A veces, siento el milagro.

Casi toco una verdad.

Pero todo es horizonte

que se aleja más y más.

Cantos de vida y vuelta (2008-2011)

 

CANCIÓN DE LO QUE ESTÁ POR DECIR

Te esperé siendo niño;

en las noches del miedo

sólo con mis preguntas.

 

Pero tú no acudiste.

 

Te esperé sin paciencia

más tarde, entre la gente,

dándote nombres falsos.

 

Y te sentí más lejos.

 

A la luz de una lámpara,

te esperé en otras voces.

Y casi eras audible

en algunos poemas.

 

Pero tú me rozabas

y desaparecías.

 

Después, de muchas formas

y en muchas ocasiones

te he esperado, Palabra

aún por decir, que dice

y no dice, que sabe

lo que nunca se sabe.

 

Canción que me contiene.

Poemas de un libro inédito (2013-2014)

 

Para saber de la biografía de JOSÉ MATEOS, poeta, ensayista, narrador, pintor… qué mejor información que la que aporta su propia web : http://josemateos.es/biografia

 

 

 

2º Ciclo de encuentros con autores, “El poeta y su voz”

ENCUENTRO CON AUTORES 2018/19

El 18 de octubre iniciamos los encuentros con poetas en la Casa del Libro , Calle Velázquez nº 8, Sevilla. Es una actividad inserta en el club de lectura de poesía y consiste en leer el libro recomendado y tener la posibilidad de poder dialogar con el propio autor sobre el mismo. Todos los encuentros serán a las 19.30 horas. La entrada es libre y gratuita .

Y además, este año coordinaré la actividad junto a mi admirada y amiga  dramaturga, poeta, cantautora y novelista, Isabel Martín Salinas.

-18 de octubre: José Mateos y su antología “Poesía esencial”, Renacimiento.

-15 de noviembre: Carlos Vaquerizo, “Versos del equilibrista”, Editorial Verbum, Premio Internacional de Poesía “Juan Alcaide”.

13 de diciembre: María AR, “Mapa de la memoria”, Renacimiento, Premio Poesía Juana Castro.

23 de enero: Rafael Adolfo Téllez, Cantos de Joseph Uber, Editorial Comares.

21 de febrero: Rocío Hernández Triano, Pisar cieno, Premio de Poesía Ciudad de Badajoz.

28 de marzo: Isaac Páez, Desde el punto inmóvil, editado por la Diputación Provincial de Granada, Premio Poesía Villa Peligros 2017.

25 de abril: María Dolores Almeyda, Instrucciones para cuando anochezca, Anantes editorial.

16 de mayo: Gonzalo Gragera, La suma que nos resta, Editorial Pre-Textos, Premio de Poesía Joven RNE.

13 de junio: En homenaje a Vicente Tortajada, Esplendor, Renacimiento.

 

 

 

Encuentro con María Sanz, 14 de junio a las 18.00 horas

Tu lumbre ajena

 

El último encuentro del ciclo “El poeta y su voz” ha tenido muchos percances: primero tuvimos que adelantar el día al 14 de junio, más tarde tuvimos que adelantar la hora, a las 18 horas. Y tendrán que disculparme que me haya retrasado en escribir esta entrada, aunque haya avisado y difundido el evento entre los tertulianos y aquellas personas que suelen estar interesadas, pero entre que el fin de semana estuve en Madrid y que lamentablemente tengo un familiar ingresado en el hospital, no me ha sido posible tener tiempo suficiente . En todo caso, terminamos el ciclo de esta temporada con María Sanz, una gran poeta, avalada por una amplia variedad de premios que cosecha, y su poemario Tu lumbre ajena, Premio Valencia de Poesía en el 2001.

En este poemario Maria muestra un paisaje solitario, como las ruinas de Pompeya,   que conocieron el esplendor y la pasión por mano del hombre. Un estado celestial y fugaz -asi la lectura del poema “El vestuario de la novia”- , pues Paris está cada vez más lejos y el hombre es una lumbre ajena que va acrecentándose. Y qué hacer en ese paisaje sino refugiarse en las artes:  la música,  la pintura,  aquellos lugares visitados donde resplandecía la luz, la poesía…en todo aquello que le habla y que se muestra metáfora de su existir.

Os recuerdo, el próximo jueves 14 de junio a las 18 horas en la Casa del Libro de Sevilla, Calle Velázquez nº8, una oportunidad  magnífica para conocer excelente poesía.

 

 

BRAHMS, BRAHMS

El sentido de cada

dolor está en las notas

de su primera sinfonía, tiempo

invocado a sí mismo. Oh, la vida

que hacia el fin se proyecta,

lucero neblinoso

detrás del horizonte, cuántas veces

oírla es como un eco

en do menor, alzada

sobre el vértice esquivo

de viejas partituras.

Si los cielos se hunden , sobrevive

la luz en movimiento,

a pesar de lo amargo que el destino

compone a todas horas. Oh, su música

alarga la caída del crespúsculo,

ese momento donde convencerse

de que , si no es por él, nadie te toca.

 

VILLA DE LOS MISTERIOS

También la sepultaste, como un día

hizo el Vesubio con sus moradores,

bajo el íntimo altar de tus recuerdos.

La iniciación al rito

dionisíaco temblaba

de pasión en el rojo pompeyano,

aliento detenido

por la calma imperante de las sombras.

Unos frescos vivientes,

su teoría nupcial sobre el misterio,

te dieron la lección más escondida

de cuantas aprendiste,

hasta el punto de hundir sus levedades

en tu asombro feliz y extenuado.

La villa relucía

de pura eternidad entre figuras

y su flujo constante de colores.

También la conservaste, como el tiempo

hizo con su belleza devastada,

en la memoria intacta de tu gozo.

el vestido de novia

EL VESTUARIO DE LA NOVIA,

de Max Ernst

 

El tiempo que ha pasado,

su colorido inútil, ya no puede

revestirte de nuevo. Eres otra,

tu perfil sinuoso lo proclama.

Aprendiste a esperar sin recompensa,

a yacer sobre un viento

que al mínimo temblor te desplomaba,

y así, desde el transcurso,

padecías la luz en sombra, sola.

También el tiempo es otro.

No viene, como ayer, a poseerte,

ni realza tu cuerpo

con días nacarados.

Hay un espejo al fondo del amor,

una verdad distinta

que al mirarla te va desfigurando,

después de haber caído, como siempre,

en esa tentación de dirigirte

hacia lo inalcanzable.

 

“BUSCA A ESOS AMIGOS FIELES QUE NUNCA

TE CERRARÁN LAS PUERTAS DE SUS LIBROS”

Lucio Anneo Séneca

Que sería de ti

lejos de sus poemas, de su verbo

injertado en las ramas de los tuyos.

Cuando abres la ventana

al último destello vespertino,

notas que están entrando

tus poetas, templados por la brisa

donde les conociste,

sin los pies en el suelo.

Después viene la ofrenda

del libro interminable, del abismo

en el que te colocan, para nunca

ascender si no es por su palabra.

Cuando cierras la puerta

al vacío exterior, buscas un cántico

semejante al de aquellas criaturas,

nacido de una voz plural, sonora

liberación del mundo. Tus amigos,

arcángeles en verso,

te ayudan a escapar sobre sus alas.

 

MARÍA SANZ

Publicó su primer poemario en 1981, Tierra difícil (Libros Dante, Madrid),​ al que le han sucedido más de una treintena de obras.

Sus versos han sido recogidos en diversas antologías, como la Antología de la Poesía Femenina de España en el Siglo XX (Universidad de Pekín, 2001), Poesía Sevillana 1950-1990,[2]Los Cuarenta Principales,[3]Ellas tienen la palabra (Hiperión, 1997), etc., y traducidos al polaco, inglés, francés, portugués, rumano, chino y braille.[4]

Su obra ha sido objeto de diversos estudios, entre ellos La subjetividad desde lo otro en la poesía de María Sanz, María Victoria Atencia y Clara Janés, por Sharon Keefe Ugalde.[5]

Entre los numerosos premios que ha recibido se encuentran los siguientes: Ricardo Molina, Manuel Alcántara, Tiflos, Leonor, Cáceres, José de Espronceda, Ateneo Jovellanos, Ciudad de Badajoz, Miguel Labordeta, Ciudad de Torrevieja, Valencia-Alfons el Magnanim, Blas de Otero, Hermanos Machado, Vicente Núñez, Rafael Morales, Tardor, Ciudad de Pamplona, etc.

Creadora del Premio Nacional de Poesía “Fernando de Herrera”, dirige asimismo el Ciclo de Poesía en la Casa de Soria y Castilla y León de Sevilla.

Obras

Poesía

  • Tierra difícil (1981).
  • Variaciones en vísperas de olvido (1984).
  • Cenáculo vinciano y otros escorzos (1985).
  • Aquí quema la niebla (1986).
  • Contemplaciones (1988).
  • Jardines de Murillo (1989).
  • Trasluz (1989).
  • Aves de paso (1991).
  • Los aparecidos (1991).
  • Pétalo impar (1991). Antología de su obra, 1981-1991.
  • Vivir por dentro (1992).
  • Desde noviembre (1992).
  • Paseo de los magnolios (1995).
  • Tanto vales (1996).
  • A cierta altura (1998).
  • Domus áurea (1999).
  • Tu lumbre ajena (2001).
  • Dos lentas soledades (2002).
  • Un resplandor cercano (2002). Antología de su obra.
  • Tempo de vuelo sostenido (2004).
  • Mínimo sol de invierno (2006).
  • Voz mediante (2006).
  • Lance sonoro (2006).
  • Luna de capricornio (2007). Antología de su obra.
  • Lienzos de cal (2008).
  • Hypnos en la ventana (2009).
  • Los cielos tardíos (2009).
  • Los pulsos cardinales (2010).
  • Retablo de cenizas (2011).
  • Danaide (2012).
  • La paz del abandono (2014).
  • Oboe d’amore (2015).
  • El primer reino (2015).
  • Galería de insomnes (2016).

Prosa

  • 1989, Las mujeres de don Juan
  • 2010, La luz no usada
  • 2011, Jardines de Murillo (nueva versión en prosa)
  • 2012, Sorianos en Sevilla

Encuentro con Jesús Tortajada y su libro “Un buen traje”

un-buen-traje portada

El próximo jueves 24 de mayo a las 19.30 horas estará en nuestro club de lectura- ya sabéis que es en la Casa del Libro de Sevilla, Calle Velázquez nº 8- el poeta sevillano Jesús Tortajada, capaz de iluminar con poesía lo cotidiano, de poetizar el entorno en un verso lleno de sentimiento, y también a veces,  de humor e ironía.  Saber dotar de sentimiento un verso no es fácil, y en mi opinión él sabe hacerlo. En su poesía intimista y reflexiva encontramos la fusión de lo objetivo o exterior , las escenas o anécdotas que acontecen en el día a día, con lo subjetivo o el sentir del sujeto que habla en el poema y que lo hace en primera persona en singular. Lo exterior ( un paisaje, una canción, salir de la ducha, un paseo en bicicleta, una verbena, el olor de un ambientador…) es una excusa o camino para llevarnos al interior, y ese camino lo realiza mediante un lenguaje de tono coloquial y ocurrentes asociaciones- o metáforas- sacadas de nuestra vida moderna, y con buena poesía, claro, la misma claridad que hay en su escritura. La entrada es libre hasta completar aforo. Os esperamos.

Un buen traje

Recuerdo que me dijo un conocido,

quitándose las gafas, componiéndose

como si me ofreciera el magisterio,

“Sin duda, lo mejor que tiene el hombre

en esta vida es un buen traje”. Y, aunque

quedó vacilante y asombrado

mi entendimiento, pude rehacerme

(hay que admitirlo dentro de un entorno)

y acepté la elección- tal preferencia

sobre todas las cosas de este mundo…,

es lógico arreglar lo más patente,

lo que a la vista enseña y nos distingue

por la calle: el aspecto…”No te olvides

que no es tan importante el serlo, sino

el parecerlo”, continuó diciendo

cuando me dio la mano al despedirse.

Pero cómo le explico yo a este hombre

para que lo comprenda, que a primera

hora de la mañana he releído

El hombre acecha de Miguel Hernández

(buena lectura para abrir los ojos)

y no he sido capaz ni de afeitarme,

me han fallado las fuerzas, me he vestido

como a tientas y sin ningún rigor.

¿Y yo cómo me pongo así un buen traje?,

si lo que necesito es una manta

para el alma. Desnudo, como siempre,

he llegado al trabajo por los pelos.

 

EL ESLABÓN

Mi abuelo fue capaz de convertirse

en servidor y recadero fiel,

y más sumiso que la propia criada.

A sus cincuenta y tantos años fue

-siendo subdirector del Banco Hispano

Americano de Madrid- nombrado

Cliente Predilecto de los puestos

de carnes y elegido, por entonces,

Jefe de Honor de frutas y verduras.

Días después le fue otorgado el título

de Tendero Mayor Plaza de Abastos;

valorado en puntualidad- inglesa-,

en compostura y trato de respeto,

en pulcritud- sus impecables trajes-,

su compra generosa y, sobre todo,

en su afabilidad y en su bondad.

Pero más importante todavía

es el recuerdo de mi padre- aunque

no fue reconocido por terceros.

De él aprendí, al terminar el día,

el dolor de los ojos y el estómago.

Siempre pluriempleado por las tardes

y pluridesvelado por las noches.

Grande de España en entregarse a fondo.

 

Yo quiero continuar la gran cadena

de hombres reconvertibles: los que, a toda

pastilla, se hacen más que humanos- son

una especie a extinguir- por bien del otro.

 

Jesus Tortajada

 

DEVOCIÓN

Melancolía

CANTA: BRUNO LOMAS

 

Suena en la radio una canción antigua,

de hace bastantes años; tan de pronto

la vida a puñaladas, tan de pronto.

Me he quedado rezando, ay, que diga,

cantando una oración, qué va, tampoco,

no sé lo que hago…, recordando, exacto,

sí, eso es, recordar…, no , resufrir.

Y la melancolía de septiembre

suena en los altavoces “fue un adiós

final, hasta la vista…” Hoy insiste

quien por el aire nos dejó tantísima

melancolía, la de aquel septiembre.

Sigue su onda expansiva dando golpes,

quebrando el alquitrán de mi cerebro

-son buches de vinagre que me tomo

ahora que estaba envejeciendo tan

tranquilo- y vuelvo a oler , a revivir

algo que ya tenía superado.

Yo de ese asunto había fallecido

y no tenía más que padecer

(voy en un coche, de regreso a casa,

y en el cristal mis ojos pasan como

los árboles de las cunetas, miran,

uno a uno, los días que han quedado

atrás, aprisa cada movimiento,

repasan velozmente cada roce

y cada gesto, mientras me refugio

en un pequeño brote de naranjo

que guardé en el bolsillo, en despedida).

Ha terminado la canción y aún

postrado, sin recursos, me mantengo

con los ojos cerrados- ya en la radio,

ajenos, cuentan cosas de hipermuebles-

y recuerdo, en voz baja rezo, digo,

canto con verdadera devoción.

 

VADO PERMANENTE

 

Si viniera una grúa bondadosa

para echarme una mano articulada,

cuánto sería mi agradecimiento

-recoge los despojos como nadie.

Tan delicada mano siempre lleva

a donde te chequean , te alinean,

te compensan, te miden los niveles,

te filtran, te…A ese lugar que todo

ser vivo sueña rodeado entero

de ricas grasas y mejor aceite

-el ungüento y el bálsamo que anhela

el organismo accidentado-, toda

clases de útiles y enseres listos

para alcanzar la puesta a punto, para

lograr la puesta en marcha. Y , además,

te dan la garantía de equis tiempo.

 

JESÚS TORTAJADA ha publicado los siguientes libros: Un invierno llevadero (1985), Malosdías (2000), Un buen traje (2003), ganó el Premio Ángaro 2008 con Ruegos y preguntas ( podéis leer poemas de este poemario en este enlace: http://www.tinta-china.net/j_tortajada_14.htm ) y está a punto de publicar un nuevo poemario.