Encuentro virtual con Ada Salas: 9 de noviembre a las 19 horas.

El próximo miércoles 9 de noviembre a las 19.00 horas tenemos un encuentro virtual ( por Meet) con la poeta Ada Salas. Todo un lujo. Quienes estén interesados pueden contactad en este correo: aalveasanchez@gmail.com.

Ada Salas estudió Filología Hispánica en la Universidad de Extremadura. Impartió clases durante dos años en Francia, en la Universidad de Angers, y en la actualidad es profesora de literatura en un instituto de bachillerato madrileño. Ha publicado, entre otros, los siguientes libros de poesía: Variaciones en blanco (1994), La sed (1997), Lugar de la derrota (2003), Esto no es el silencio (2008), Limbo y otros poemas (Pre-Textos, 2013) , Descendimiento (Pre-Textos, 2018) y Arqueologías (Pre-Textos, 2022). En colaboración con el fotógrafo Tete Alejandre ha publicado Reflejos (2006), y son fruto de su trabajo en común con el pintor Jesús Placencia los títulos Ashes to Ashes (2011) y Diez Mandamientos (2016). En 2021 apareció Criba, que reúne poemas de la autora con obra gráfica de Laura Lio. En 2016 la editorial Fondo de Cultura Económica sacó a la luz la antología Escribir y borrar. De su obra ensayística cabe destacar: Alguien aquí (2005), El margen, el error, la tachadura (2011) y Lengua del alma (2019). En 2021 se estrenó en el Teatro de la Abadía de Madrid la obra Descendimiento, basada en su libro del mismo título, con la dirección de Carlos Marquerie y música de Niño de Elche. Junto con Juan Abeleira ha traducido A la Misteriosa y Las tinieblas de Robert Desnos. Algunos de sus libros han sido traducidos al sueco y al italiano, y acaba de aparecer la traducción de Descendimiento al alemán.

Dejo aquí algunos poemas de la autora:

Sólo el ave conoce

los exactos perfiles.

De sus ojos aprendo

el universo miniado

el eterno poniente que oscurece

las islas.

Puedo ver la verdad:

el lento claudicar del horizonte

y su amarga

caída.

Sería

el frío resplandor del miedo

o la hiriente

locura

Me enfrentaré a tu amor con oleaje

y brazos de serpiente

con destreza de nutria

y temblor de paloma

para que no te llames muerte

y huyas de mí

bajo tu largo nombre

de Arte y memoria del inocente (1987)

Honda en la noche

escribo

el enfermo declive

de las horas

el pausado morir de la nostalgia.

Caballos

por el hondo

desierto de mis ojos.

Negra piedra

honda noche.

Esperar.

Esperar

y no tener palabras

que llevarse a la boca.

de Variaciones en blanco (1994)

Mirad esta llanura. Nada en ella recuerda

las gestas de los hombres. El sueño sólo

alienta y fecunda. Como un tiempo

arrasado

insiste en su pobreza.

La casa que abrigó tu corazón

será una ruina. Furtivos

en la noche

la habéis abandonado.

Oscura en el jardín la tierra removida.

Quise

decir traición

y dije llanto.

Hay libros que se escriben sobre la carne misma.

Son esas cicatrices que nos hablan

y sangran

cuando el tiempo se rinde a su derrota

un puñado de signos que apenas

comprendemos

y eran el beso intacto de la vida.

De La sed (1997)

No duerme el animal que busca

su alimento. Huele

y está tan lejos todavía

el aire de su presa.

Y vagará en la noche.

Con la sola certeza de su hambre.

Ciego

porque una vez ya supo

de ese breve temblor

bajo su zarpa.

Brillan

con una luz de la infancia

los ojos de la tarde.

Tuyos son la mirada

y el canto

el hambre con que amo

la doliente

pequeñez de las horas

todo

lo que habita la vasta sucesión de tu ausencia.

Lugar de la carencia

pura

desposesión. Sea vano mi nombre

vano

este empeño furioso por ser río

y no breve humedad

bajo la piedra.

De Lugar de la derrota (2003)

«La necesidad de escribir es a veces más fuerte, más poderosa que la escritura misma. Y sé que ahí está el error. El ansia ahoga la escucha y acrecienta el vacío. Como un viejo eremita observa el roce de las horas en el escaso mundo de su soledad y su silencio. Con la misma santa, habitada y tranquila paciencia. Ser sólo rama, saber ser rama, y esperar a que las aves se posen cuando llegue el descanso.»

Alguien aquí. Notas acerca de la escritura poética (2005)

El óxido

la zarza

algún resto que antiguos habitantes

no llevaron consigo. No es hospitalario

este lugar. Es hosco

y sin embargo

qué te trajo hasta aquí.

No hay nadie

ya lo ves

no hay nada

y sin embargo

esto no es el silencio.

Un discurso continuo

emana de las cosas

un discurso que suma lo animal

y lo humano

y no tiene apariencia

de animal o de humano

y por eso

oh ciegos

nos parece inaudible.

Aquí bajo esta viga

que amenaza

con abrirte la frente

puedes quedarte

quieta

dejar que la intemperie te pudra

y te corrompa

y te derrumbe

al cabo.

Un desplome

de huesos

como el que hizo de un muro

este montón de piedras.

De Esto no es el silencio (2008)


Descendimiento de la Cruz de Van Der Weyden

EL vacío.
Su piel como escamas qué
protege. Tú eras el amor todo se abría
todo
bebía de tu luz. Ahora este cadáver
que
hay que enterrar
este despojo
que
se nos cae de las manos.
Lo que viene después de la alegría del
deslumbramiento. Lo que nos pesa
es no tener más vida.

Debajo de la piel

corre la sangre. Debajo del color

el blanco del estuco.

La luz.

La transparencia.

                                 Otro poco

de aceite

para

que lo vivo

aflore entre lo muerto.

El pulso de esa mano. La savia

de ese roble. Un pequeño gusano

que crece en esa herida

una abeja

que zumba

en ese corazón.

Quién se atreve a decir que todo está cumplido.

Cuando va a anochecer

los vencejos invaden esta sala

vacía.

Descendimiento (2018)

DIOSA. ESTATUILLA

QUIERO

decir amor pero pronuncio

muerte -esa llaga

en la lengua-. No hemos

comprendido. No hemos acertado a

reconocerlo. Velas. Reinas

en

el jardín de los astros. Extiendes

en la noche

el río de tus pechos. Los dedos

de los solos

te han labrado un collar. Descansas

en su frío.

Qué hacer con este amor

que nadie quiere.

ALJIBE

En medio de la tierra algo se abre.

Una rama en el mármol te recibe

viajero. Una rama. La gracia.

El brillo

de algún pez.

El reflejo más puro.

Un agua densa inmóvil un cuerpo

transparencia.

Tú quieres estar viva en esa nada.

NOTA: Los espacios en blanco, los silencios, en la poesía de Ada Salas son muy importantes, pero en el blog se pierde y es un problema que he intentado solucionar de diferentes modos y sin resultado.

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