ANNA AJMÁTOVA (II)

Rostro Anna Ajm

Anna Gorenko nace el 11 de junio de 1889 (fallece en 1966), cerca de Odesa, puerto del mar Negro. De ella se dice que era elegante, esbelta, una belleza de ojos verdes y una personalidad que ejercía un gran magnetismo entre todos los que la rodeaban. Hija de una noble familia de origen tártaro. Su infancia no parece que fuese muy feliz; sus padres se separaron en 1905. Anna comenzó a escribir poesía a la edad de once años. Como su padre no quería ver ningún verso impreso bajo su “respetable” apellido, ella decidió adoptar el de su bisabuela tártara, Ajmátova.
Estudió derecho, latín, historia y literatura.  En 1910 Anna se casa con Nikolài Gumiliov poeta y crítico y en 1912 nace su único hijo.  Entre 1910 y 1912 viajó varias veces a Europa, conociendo en 1911 en París al pintor Amadeo Modigliani, cuando este aun no era conocido y con quien tuvo una intensa y breve historia de amor, quedando como huellas los retratos que el pintor le realizó.

Gumiliov al principio tenía una opinión muy negativa de los versos de Anna, y parece que incluso le “rogó” no escribir más. Reconoció a Ajmátova como poeta, de manera total, sin reservas, sólo después de varios años de matrimonio, dándola a conocer entre los literatos, quienes sin duda captaron la originalidad y encanto de los versos tempranos de Ajmátova. Su apreciado y admirado amigo Mandelstam la llamaba en una conocida octavilla la Raquel en “Fedra”,  después de una lectura en el Perro Vagabundo, cuando Ajmátova, parada en el estrado con su clásico chal que le caía desde los hombros, parecía que ennoblecía y elevaba todo lo que estuviera a su alrededor. Publicó con frecuencia en la revista acmeísta Hiperborrea. Se destaca de su poesía la musicalidad de sus versos, su ritmo y metro propios. Se adscribió al acmeísmo y en el Taller de los poetas ella cumple las obligaciones de secretaria.

Algunos estudiosos dividen su obra en tres periodos, el primero comprende de 1912 a 1922. Los libros más significativos serían La tarde, La noche y El rosario, (por este último será reconocida como una de las voces más importantes de la poesía rusa). Esta primera etapa correspondería a su filiación acmeísta, aunque los dos primeros libros citados aún conservan ciertas resonancias simbolistas. Versos breves, sencillos e intimistas. Éstos, aparentemente, tienen como motivo el amor, pero ya subyacen los ecos trágicos, presentimiento o premonición de la tragedia que más tarde se haría real. Y así lo señala e insiste en este aspecto un estudioso de su obra Joseph Brodsky. También aparecen en ellos la tendencia a intercalar textos ocultos, fragmentos de otros poemas, técnica claramente constructiva del posterior Poema sin héroe. En 1914 con la publicación de su segundo libro El rosario  la popularidad de Anna se compara con la de Mayakovsky, Pasternak o Mandelshtam. Este libro hasta 1923 será editado 8 veces.

Anna tenía la capacidad de sintetizar en un pequeño poema la cotidianeidad y las reflexiones filosóficas, expresaba su emoción de modo sencillo y clásico. Puede decirse que su estilo es “coloquial”, evita abstracciones sublimes- en oposición al simbolismo- y sus descripciones son concretas y detalladas.

En 1917 se separa de Gumilev, quien acabará fusilado, y emigran la mayoría de sus amistades quedándose solo con el apoyo de su amigo Mandelshtam, siendo ella misma testigo de su detención.

En 1917 publicará La bandada blanca, que se distingue por su carácter cívico y motivos apocalípticos. La entonación profética sustituye al lenguaje coloquial de sus poesías anteriores y la métrica se aproxima a la clásica.

Con la llegada de Stalin, al negarse Anna Ajmátova a escribir para el régimen, en 1924 las autoridades incluyen todas las obras de Ajmàtova en el índice de libros prohibidos, junto con la Biblia, Dante, libros infantiles de aventuras, pues desarrollaban fantasías inútiles, y toda la filosofía que no fuera marxista. Por aquel entonces trabajaba en una biblioteca de un instituto agrario para poder sobrevivir; allí traducía y hacía estudios críticos sobre diversos autores.

Ajmatova tumbada
La segunda época (1921-1940). Es un periodo combativo y una poesía más civil (en el que se podría incluir Rebaño blanco) y engloba obras posteriores como Llantén y Anno Domini. Estamos en plena época del terror estalinista, Anna se convirtió en símbolo de una época pasada y su poesía fue tildada de aristocrática y decadente, serán tiempos de silencio para no recibir represalias.

En los años treinta su hijo será arrestado durante diecisiete meses, trágico motivo que testimoniará en el poema Réquiem, con el que rompe su silencio después de visitar a Mandelshtam en 1940, quien ya había sido desterrado. Por temor a que el hijo no fuera fusilado, la poeta se ve obligada a quemar su archivo. En 1963 Rèquiem es pasado al papel por primera vez.

También en los años treinta su tercer marido, el historiador de arte Nilolái Punin,  fue igualmente arrestado. Desde 1922 hasta 1952 vivirá en la Casa del Fontanka, propiedad de Punin,  junto con su ex mujer y los hijos del matrimonio anterior, la casa pertenecía a Punin. Posteriormente se divorciarían, pero al carecer de medios económicos continuaría en una habitación de la casa.

Evacuada a la ciudad de Tashkent en 1941, escribió la primera versión de otra de sus obras importantes Poema sin héroe, que estuvo perfeccionando a lo largo de veinte años, y que concluyó en 1962. Es una especie de crónica de la cultura rusa de la modernidad. Todo su poema respira una nostalgia de cultura universal, en la que la autora se sintió inmersa. Tanto Poema sin héroe como Réquiem y De seis libros pertenecerían a un tercer ciclo poético (1940-1965).  Este tercer ciclo también contiene una serie de poemas épicos, de llamada a la resistencia contra la invasión nazi, entre ellos Lengua rusa. Cuenta en sus notas biográficas que, igual que otros poetas, actuó con frecuencia en hospitales, leyendo poemas a los combatientes heridos e interviniendo varias veces por la radio. Años más tarde estos poemas serían incluidos en el ciclo El viento de la guerra (1941-1944). Esto le valió una rehabilitación parcial, pero apenas se publicaban sus poemas – Requiem solo se publicó en la época de Gorbachov-.

Luego de un breve transcurso de su vida, en el que vivió en Tashkent (1941-44), junto a Lydia Chukovskaya y a su siempre fiel amiga Nadezhda Mandelstam, esposa de Osip Mandelstam, y durante el cual se le permitió publicar un censurado libro denominado “Poemas escogidos“, regresó a la desolada ciudad de Leningrado.

El investigador  Vitali Shentalinski[1] , en sus investigaciones de los archivos de la KGB, comenta que Anna participó activamente en la Organización de Ayuda a los Presos Políticos, en los duros años del stalinismo, enviando cartas y haciendo visitas a los poderes para ayudar a amigos y desconocidos.

En noviembre de 1945 será visitada por el pensador de origen ruso, profesor de la Universidad de Oxford,  estudioso de la literatura rusa y diplomático de la embajada británica Isaiah Berlin. Un inesperado suceso que podría tener graves consecuencias para Ajmátova hizo que se tuviera que marchar precipitadamente, pero por la noche volvió, hasta el amanecer. Anna le habló de su vida, de sus amigos, de sus poemas. Este encuentro impactará en ambos y Anna le dedicará varios poemas.

En 1946 volvieron a ser prohibidas sus obras por una Resolución del Comité Central, destierran a su hijo por segunda vez a los campos siberianos y es expulsada de la Unión de Escritores. Ajmátova sufrió encarcelamiento, la muerte de su segundo marido y tres encarcelamientos de su único hijo.

Ajmatóva dejó de ser proscrita solo después de la muerte de Stalin, recibe varios premios y galardones en su país y en el extranjero y llega a ser considerada una de las voces poéticas rusas- y universales- más relevantes. Los últimos libros publicados en vida de Ajmátova son Poesías (1961) y La carrera del tiempo  (1964). El 5 de marzo de 1966 fallece en Moscú, sus restos yacen en Komarovo, cerca de San Petersburgo.

BIBLIOGRAFÍA:

Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva. El canto y la ceniza. Antología poética, Debolsillo, Barcelona, 2010

– Myers Diana, Poesía acmeísta rusa,Visor, Madrid, 2001

– Kashéeva María de los Llanos, El acmeísmo. Grandes maestros

– Wikipedia y sus enlaces: Anna Ajmátova. Voz de la memoria colectiva; Anna Ajmátova: un pulso entre la nota poética y el terror

–  Revista El malpensante, Encuentro con Anna Ajmátova, enlace:   http://elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&id=157&pag=1&size=n


[1] Crimen sin castigo, Vitali Shentalinski, Galaxia- Gütenberg- Círculo de lectores, Barcelona, 2007.

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